EL DIAGNOSTICO DE PABLO GONZALEZ CASANOVA: FUERZAS RETROGRADAS, PUBLICAS Y PRIVADAS, RESTRINGEN LOS SUBSIDIOS
Enrique Maza
A principios de agosto de 1972, la toma de las oficinas de Rectoría por los maestros normalistas, capitaneados por Miguel Castro Bustos y por Mario Falcón, obligó a reflexionar sobre dos problemas universitarios: el sistema de autoridad personal y centralizada, y la autonomía de la Universidad
El rector Pablo González Casanova declaró ante la prensa: “Consideramos que cualquier universitario está sujeto al derecho mexicano; es decir, no tiene fueros Hemos sostenido muchas veces que no tenemos un territorio distinto del territorio nacional; es decir, no constituimos un Estado dentro de otro Estado El concepto de autonomía se ha definido como el derecho que tiene la Universidad para regir sus propios destinos, para nombrar a sus autoridades, para hacer una asignación de su presupuesto, para establecer sus programas de trabajo”
La UNAM declaró que no quería fueros y que tenía plena capacidad jurídica Se negó a apelar a la fuerza pública por razones internas de congruencia, de orden y de conveniencia
El Consejo Universitario de la UNAM, en declaración pública, avaló con fuerza la interpretación que el rector había hecho de los acontecimientos y de las causas que habían propiciado la crisis:
“El ataque contra las universidades en México es parte de las agresiones que, fomentadas por el imperialismo y por los grupos reaccionarios de nuestros países, sufren desde hace tiempo las universidades en América Latina
“Los grupos económicos y políticos reaccionarios, los latifundistas, los que se benefician con la concentración de la riqueza, los aliados del capital extranjero, los interesados en mantener un régimen de privilegios y de explotación, o en alcanzar posiciones de poder, pretenden igualmente agredir a las universidades, centros por excelencia de la crítica social, de la discusión libre de las alternativas de nuestro desarrollo y de la lucha por el proceso democrático y por el mencionado avance científico y tecnológico
“La educación superior en México y, en especial, la autonomía de las universidades viven hoy el recrudecimiento del ataque de esos grupos, cuyo propósito es liquidar las libertades que en ellas se ejercen y hacer imposible la práctica de la democracia y la superación académica
“Estas agresiones han sido generadas desde el exterior de las universidades y no se trata de pugnas internas o entre estudiantes, como se procura hacer creer a la opinión pública
“Integrantes de los sectores privado y público de varias entidades federativas, principalmente Puebla, Nuevo León y Sinaloa, han tratado de enfrentar al pueblo contra las universidades, para que se restrinjan los subsidios, se introduzcan reformas autoritarias en su orden interno y se limite el ingreso de la población estudiantil Pretenden falazmente que las instituciones privadas sustituyan a las autónomas y oficiales; cerrar las puertas de la educación superior a sectores del pueblo poco favorecidos; eliminar la función crítica de las universidades; mantener la dependencia nacional y frenar las posibilidades de efectiva democracia”
El Consejo Universitario enfrenta los temas de la función social y de la autonomía de la Universidad, que se han puesto en duda: “La Universidad sostiene que la función crítica, las libertades que se ejercen en nuestras instituciones y las oportunidades de cultura para un número creciente de mexicanos, contribuyen a la solución de los problemas sociales, a los cambios estructurales y al desarrollo independiente del país
“Para cumplir sus tareas, las universidades deben gozar de la autonomía y de las libertades garantizadas por el orden legal de la República Autonomía no significa fuero ni extraterritorialidad Autonomía es el derecho que otorga la ley a la Universidad para designar a sus autoridades, establecer sus planes y programas de trabajo, distribuir sus recursos económicos y organizarse sobre la base del respeto a la libertad de cátedra, de investigación y de difusión de la cultura La defensa de la autonomía y de la libertad de crítica y de pensamiento constituyen una responsabilidad no sólo de los universitarios, sino de la comunidad nacional”
El rector Javier Barros Sierra también había definido:
“Autonomía universitaria es, esencialmente, la libertad de enseñar, investigar y difundir la cultura Esta autonomía académica no existiría de un modo completo si la Universidad no tuviera el derecho de organizarse, de funcionar y de aplicar sus recursos económicos como lo estime más conveniente, es decir, si no poseyera una autonomía administrativa y si no disfrutara de una autonomía legislativa, que es su capacidad para dictarse sus propios ordenamientos, dentro de las líneas generales trazadas por la Ley Orgánica
“Debe respetarse esa autodeterminación de la Universidad Los problemas académicos, administrativos y políticos internos deben ser resueltos, exclusivamente, por los universitarios
“En ningún caso es admisible la intervención de agentes exteriores Hay violación de la autonomía cuando el Estado, por cualquier medio, coarta la independencia académica de la Universidad o impide que ella se rija internamente; pero también existe cuando una corporación privada, un partido político, un grupo y, en general, cualquier entidad o fuerza externa intervienen en la vida de la Universidad, sea alterándola, dificultando el cumplimiento de sus tareas o limitando de un modo o de otro las libertades que la sustentan
“La autonomía universitaria es fundamental para el curso independiente y democrático de la vida de México La formación, en la libertad, de profesionales investigadores y técnicos adecuados es esencial para acrecentar el patrimonio material y espiritual del país y para alcanzar un desarrollo basado en los anhelos colectivos de justicia La nación aceptó como suya a la Universidad desde 1910 y le ha proporcionado los medios a su alcance para realizar sus fines Su existencia, su eficacia y su progreso son inseparables del progreso nacional”
Pablo González Casanova, Javier Barros Sierra y el Consejo Universitario fueron claros: las intervenciones contra la Universidad no venían de dentro, sino de los grupos reaccionarios que detentan y concentran riqueza y poder Tenían por objeto destruir o controlar la autonomía de la Universidad y aun la misma institución, para que las universidades privadas sustituyeran a las autónomas y oficiales; cerrar la educación superior a los sectores poco favorecidos del pueblo, mantener la dependencia nacional y cancelar las posibilidades de democracia Fue el problema de Vasconcelos: la educación a los pobres, como obligación del gobierno y de la nación








