Por lo pronto, Martínez Manautou, Rodolfo Echeverría, Velasco Ibarra…

Por lo pronto, Martínez Manautou, Rodolfo Echeverría, Velasco Ibarra
Un juicio en Miami saca a la luz los nombres de grandes sacadólares
Carlos Puig
MIAMI, FLORIDA- Afuera del Centro de Detenciones de Miami, una mujer de alrededor de 65 años, pasea con un cartel que, en inglés, dice:
“Emilio Martínez Manautou es un hombre poderoso de México, fue diputado, senador, secretario de Estado y gobernador de Tamaulipas, el más pobre y más grande estado de su país Posee —según su propio hijo— una fortuna de aproximadamente 1,000 millones de dólares que ha robado a sus compatriotas Y él es el hombre que acusa a mi hijo Roberto Polo El metió a mi hijo en la cárcel para robarlo a él y a otros”
La mujer permanece ahí varios días a la semana; el resto de su tiempo se lo pasa hablando con abogados, periodistas, políticos estadunidenses, suizos y mexicanos; empresarios cubano-americanos, hombres poderosos
Su “lucha”, como ella la llama, es para rescatar a su hijo de la cárcel, pero, también, denunciar “al inmoral, sucio y corrupto Emilio Martínez Manautou” y a las familias González Diez y Loyo, “dueños de la Cervecería Modelo de México”
Su hijo, Roberto Polo, que en los años ochenta se convirtió en uno de los más celebrados asesores en compra de arte en el mundo, espera en la cárcel la decisión de la Corte de Apelaciones del estado de Florida, que impida su deportación a Suiza, donde enfrentaría un juicio por “malversación de fondos y fraude”, en perjuicio de una empresa fantasma, propiedad de Martínez Manautou, a través de la cual éste sacó de México —según la declaración del propio exgobernador— más de 50 millones de dólares a principios de la década pasada
Polo, que por años manejó el dinero expatriado de una veintena de mexicanos, después de protegerlos y esconder sus verdaderas identidades mediante artificios financieros, ahora se siente traicionado Habla con el corresponsal desde la cárcel de Florida
Documentos de la Corte de Florida muestran que quien fue secretario de la Presidencia y de Salubridad, y también exgobernador de Tamaulipas, no sólo sabía que la transferencia de ese dinero fuera de México habría acabado con su carrera política sino que por todos los medios trató de esconder su nombre detrás de empresas fantasma en las Islas Caimán Así, mediante complicados arreglos financieros, pudo amasar una enorme fortuna
El gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en particular la Secretaría de Hacienda, desde hace por lo menos siete meses está enterado de la fortuna y de los oscuros manejos de Martínez Manautou y otros, y hasta el momento se ha negado siquiera a comenzar una investigación; al contrario, advirtió a la familia Polo: “Este es un señor muy importante aquí en México”, y sugirió que por su seguridad no viajen al país
La historia de la relación de Polo y Martínez Manautou es complicada y larga; tiene tantas versiones como personas implicadas; involucra acciones de por lo menos tres gobiernos: el suizo, el italiano y el estadunidense; y la persecución y encarcelamiento de una figura internacional en el mundo del arte y las finanzas
Es una historia en la que aparecen personajes del jet set internacional, galerías de arte y casas de subastas, como Sotheby’s; y políticos y empresarios mexicanos aspirantes a pertenecer a ese mundo En la trama aparecen esporádicamente Enrique Velasco Ibarra, que fue gobernador de Guanajuato y secretario particular del presidente López Portillo; Rodolfo Echeverría, hermano del expresidente Luis Echeverría; la familia González Diez, de la Cervecería Modelo Todos fueron clientes de Polo que, a su vez, se daba la gran vida en Nueva York y París, donde estrechó amistad con María Félix, a la que alguna vez compró un diamante de un millón y medio de dólares
UNA HISTORIA TRUCULENTA
A continuación se reconstruye la historia de este manejador de fortunas Está basada en documentos públicos de la Corte de Florida, presentados por ambas partes, en artículos periodísticos del tiempo en que Roberto Polo estaba en lo más alto de su carrera, y en una entrevista de más de tres horas que Polo concedió a Proceso, vía telefónica, desde la cárcel de Miami
Roberto Polo salió de Cuba a los nueve años En Estados Unidos estudió arte y después Maestrías en Filosofía y Bellas Artes en la Universidad de Columbia Originalmente pintor, se dedicó desde el principio al manejo y venta de obras de arte De 1972 a 1976 fue director de la Galería Rizoli, de Nueva York, donde se distinguió por sus “ideas revolucionadoras”, según revistas neoyorquinas de la época En 1977, cansado del mundo del arte, comenzó a trabajar para el Citibank, en Nueva York, en la Dirección de Servicios Internacionales, particularmente en el área de “Manejo de Inversiones de Individuos de Alto Nivel”, un sector del entonces banco más grande del mundo, que manejaba las cuentas de hombres multimillonarios Le correspondió la zona de México, el Caribe y Centroamérica, cuando la expatriación de capitales era la regla
Su relación con el arte lo hizo crear una nueva sección en el Citibank, dedicada a la compra de piezas de arte El dinero de los inversionistas mexicanos y latinoamericanos se colocaba en piezas valiosas, que después se vendían en las grandes subastas
Polo recuerda a sus clientes mexicanos: “Para ellos lo fundamental era el anonimato, la discreción, que nadie supiera cuánto dinero tenían ni dónde lo tenían”
Así, comenzó a viajar por el mundo comprando y vendiendo valiosísimas piezas de arte y joyas, siempre con dinero ajeno, y construyendo una reputación a base de romper récords en diferentes subastas por las ganancias de sus transacciones
Entre sus ventas más famosas están: Mujer con parasol, de Matisse; Nu a la Bagnoaire, de Bonnard, y Retrato de Lola, de Picasso
También comenzó a enriquecerse; donó obras al Museo del Louvre y al Metropolitano de Nueva York, y su nombre aparecía cotidianamente en las revistas de arte de Europa y Estados Unidos En 1988 el gobierno francés le concedió la condecoración de las Artes y las Letras
Dice Polo: “En este negocio la apariencia de riqueza es muy importante Yo aparentaba mucho más de lo que tenía, pero así tiene que ser El tipo de piezas que yo vendía no se venden en aparador Yo las tenía colgadas en mi casa de París o de Nueva York, invitaba al cliente a cenar, en privado, y ahí se hablaba Nadie compra un diamante de dos millones de dólares o una pintura de tres en una tienda de la calle No se hace así”
Asidua a su departamento en París y “buena amiga mía”, era María Félix, “a quien adoro”
Polo es reacio a hablar de sus clientes en el Citibank: “No sería moral de mi parte tener indiscreciones, pero si se me obliga, por las presiones legales en mi contra, saldrán las listas”
En la conversación con el corresponsal recuerda el nombre de uno de los clientes del Citibank: “Rodolfo Landa o Rodolfo Echeverría El era cliente del Citibank y del Chase Manhattan Bank Yo lo conocí tiempo después, cuando obtuve la cuenta de Silvia Ripstein Rosen, que ya era amiga de Echeverría, y se casó con él en 1987 o 1988”
En 1981, Polo aprovechó los contactos que había hecho en el Citibank y su prestigio en el mundo de las artes para abandonar el banco y formar el Grupo de Administración de Propiedades Privadas (PAMG, por sus siglas en inglés), una compañía financiera dedicada a captar capitales fugados de diversos países e invertirlos en arte, joyas y propiedades alrededor del mundo
Con él salió también del Citibank el dominicano Alfredo Ortiz Murias, quien había trabajado en la sucursal de México del Citibank, que se dedicaba a captar clientes que querían poner su capital fuera del país
¿Cómo funcionaba la transacción? Explica Polo: “Los clientes llegaban a la sucursal de México, ahí pasaban un filtro, y los que creíamos que valían la pena eran enviados a mi dirección en Nueva York, donde se les depositaba el dinero y se les invertía de diferentes maneras”
CON EL GOBERNADOR
Uno de los clientes del Citibank había sido Emilio Martínez Manautou Cuando Polo se independizó, buscó a sus viejos clientes mexicanos Ortiz Murias recordó que otra empleada del Citibank México, Lourdes Argüelles, había ido a trabajar con Martínez y la llamó
En diciembre de 1983, Polo viajó a México para conocer a su futuro cliente Esta es su crónica de la reunión: “Nos recibió Lourdes Argüelles en una oficina de Reforma Martínez Manautou ya era gobernador; nos hicieron esperar unos quince minutos; pasé a otro cuarto y había como un biombo de vidrio Detrás del biombo estaba el gobernador Pasé y le di la mano, pero mi silla estaba atrás del biombo Así hablamos unos quince minutos, de tonterías; realmente lo que él quería era conocerme, conocer al dueño de la compañía que lo estaba convenciendo para que manejara su dinero La que realmente manejaba todo era Lourdes, a través de ella le enseñábamos lo que hacíamos, como teníamos otros clientes y lo bien que les iba”
Entre sus clientes, había algunos notables Desde el Citibank había tenido relación con el grupo Diblo, en especial con Antonino Fernández Rodríguez, quien con Laurentino García González, Cesáreo González Diez, Manuel Alvarez Loyo, Gloria Larregui y Pablo Aramburu Zavala, formaron el grupo AIDA y habían confiado sus millones a Polo
Aramburu, de la Cervecería Modelo, no sólo le confió sus millones sino que trabó una gran amistad con él y hasta se hicieron compadres cuando la esposa de Aramburu le bautizó a su hija Marina El vestido de novia de una de las hijas de Aramburu fue comprado por Polo y su esposa en Christian Dior París La boda fue en “el cortijo de Manuel Espinosa Iglesias; no se me puede olvidar, pues nunca había visto tanto lujo junto”
Otro de sus clientes era la empresa Parkstone Holdings Limited, propiedad de María Elena Argüelles, hermana de la secretaria del gobernador, casada con Enrique Velasco Ibarra, de quien Polo guarda un recuerdo muy especial: “Tuve oportunidad de conocerlo y me fascinó Qué hombre tan culto, tan inteligente, tan simpático Hablamos de negocios muy poco; su cuenta estaba a nombre de su esposa, pero era obvio que él dinero era suyo, aunque la verdad es que esto no lo sé de cierto Pero don Enrique fue una persona que me impresionó por su refinamiento e inteligencia”
Ortiz Murias y Polo sabían que Martínez Manautou era pez grande y querían su cuenta Por la buena relación de Ortiz con Argüelles, Polo le dejó a él el trabajo de “mercadeo” Por fin, a mediados de 1984, Martínez Manautou firmó contrato con PAMG para que manejaran sus inversiones Le dio un poder general a Polo, quien se dedicó a invertir el dinero del gobernador
“Cuando me dio el poder ni él mismo sabía cuánto dinero tenía, ni dónde lo tenía A mí me llevó dos años revisar papeles y hablar con Lourdes Argüelles y localice unos 35 millones de dólares en diferentes cuentas de Estados Unidos”
Martínez Manautou, en su declaración firmada, alega que dio 60 millones de dólares a Polo entre 1984 y 1987 Dice Polo: “Martínez Manautou estaba obsesionado por la confidencialidad; no quería que su nombre saliera en nada Entonces, lo que hicimos fue aprovechar una compañía, que él ya había establecido en las Islas Caimán, para que todo el dinero estuviera a nombre de esa compañía: Rostuca
“Todo el dinero que me llegó de Martínez Manautou era a través de Rostuca y todos los pagos de intereses y de otras cosas se los hice a Rostuca o a una segunda compañía de las Bahamas, creada por Martínez para el mismo efecto: Kinsol”
Martínez Manautou aceptó que las dos compañías eran suyas y en la Corte están los comprobantes de las transferencias de dinero Proceso tiene copias de comprobantes de depósitos, por decenas de millones de dólares, en la cuenta 791-016 del banco de Nueva York, a nombre de Rostuca Holdings, es decir, de Martínez Manautou
En 1986, ante informes periodísticos de que el gobierno estadunidense pensaba obligar a los bancos a restringir las actividades de inversionistas extranjeros y hacer públicas algunas de las cuentas, Polo y sus clientes se preocuparon
Polo estableció una compañía en Suiza, que manejaba desde París, Francia, a donde se trasladó para vivir como residente legal, ya que los suizos no le dieron permiso de trabajar, por estar cubiertas en aquel año las cuotas Martínez Manautou, Rostuca y el grupo AIDA volvieron a firmar papeles, dando poder para manejar su dinero a Polo y a sus compañías
LAS ENVIDIAS
Pero en PAMG las cosas comenzaron a no andar muy bien En la medida en que Polo y su mujer se hacían miembros permanentes del jet set internacional, con casas en Nueva York y en París, con invitaciones del presidente Mitterrand al Grand Prix de Mónaco; codeándose con los más importantes artistas de Europa y EU, la envidia crecía en su socio Ortiz Murias La BBC inglesa, en enero del año pasado, hizo un documental sobre Polo, en el que reveló, entre otras cosas, cómo Ortiz Murias estaba en tratamiento psiquiátrico intenso en los últimos cuatro años y cómo el dominicano vivía obsesionado por la fama y el éxito de su jefe, mientras él seguía a su sombra
Desde 1987, bajo el consejo de un abogado neoyorquino que era su amante, Ortiz Murias comenzó a hablar con los más de 70 clientes de Polo, diciéndoles que éste estaba invirtiendo mal su dinero y utilizándolo para darse la vida de lujo que se daba
La cartera de PAMG, para esas fechas, era de alrededor de 150 millones de dólares, repartidos en unos 70 clientes Ante las dudas que Ortiz les había metido, los clientes comenzaron a retirar el dinero y Polo, que no tenía efectivo, tuvo que empezar a vender obras y joyas para devolver el dinero
Pero sus dos mayores clientes, los dos mexicanos, el grupo AIDA y Rostuca, tenían otros planes
Presionado para devolverles su dinero, Polo programó para el 30 de mayo la venta de una importantísima colección de pinturas francesas del siglo 18, en Londres, cuyo precio estimado de venta serían 30 millones de dólares Al entregar los cuadros, Polo hizo una asignación irrevocable del dinero de la venta a Rostuca y AIDA Pero un día antes, los mexicanos y Ortiz Murias lo demandaron en Suiza por malversación de fondos
Explica Polo: “¿Por qué en Suiza? Porque ellos, muy bien asesorados, sabían que es el único país donde una demanda civil se hace causa criminal Lo que querían era encarcelarme, porque así me inmovilizaban”
El juez de instrucción suizo —que es realmente un fiscal investigador, no un juez a la manera mexicana— giró una orden para que Polo se presentara a declarar en Suiza; en junio de 1988 fue arrestado en Italia y se inició el juicio para extraditarlo a Suiza
El arresto de Polo llegó a las planas del New York Times, de Le Monde, de las principales revistas de arte del mundo Meses antes lo habían condecorado en Francia y ahora estaba en la prisión Vanity Fair y la televisión europea le hicieron reportajes Un miembro del jet set había caído
Con Polo en una cárcel italiana —donde permaneció ocho meses y estuvo a punto de morir, dice, por una depresión profunda—, AIDA, Rostuca, Ortiz Murias y su amante abogado, presentaron una demanda civil en su contra en Nueva York Como Polo nunca se presentó en Nueva York, el juez estadunidense dio un fallo en ausencia, que ha permitido a Rostuca y AIDA confiscar todas las propiedades de Polo en Estados Unidos y Francia donde la orden estadunidense se cumple automáticamente
Hasta ahora, Rostuca y AIDA se han apoderado de 105 millones de dólares en cuentas de PAMG y de Roberto Polo, así como de las obras de arte que estaban en el departamento de París Ortiz Murias murió de sida en 1989
Después de permanecer ocho meses en Italia, de donde salió con ayuda del consulado estadunidense, Polo volvió a Miami En junio de 1992 la orden de extradición suiza y la obsesión de Martínez Manautou y del grupo AIDA por arruinarlo aún más, lo volvieron a alcanzar
HACIENDA NO ACTUA
Dice Polo: “Todo lo planearon a la perfección: me encarcelan, al mismo tiempo me demandan en Nueva York y no puedo responder, con lo que obtienen una orden para confiscarme todo Se apoderan de 105 millones de dólares, que es más dinero del que me habían dado entre los dos, y se quedan tranquilos Ahora están peleando en Inglaterra el resultado de la venta de los cuadros franceses, que no se los dieron porque ahí la orden estadunidense no se cumple automáticamente ¿Por qué ahí no han ganado? Porque los ingleses les han pedido pruebas, lo que no sucedió ni en Suiza ni en Nueva York, y no tienen ni una Soy inocente y ellos lo saben, tengo los poderes —que mostró al corresponsal— que ellos me firmaron para que hiciera con su dinero lo que yo considerara conveniente, y su dinero estaba bien invertido, tanto así que liquidé a todos mis otros clientes y ellos aun me han robado ciento y pico de millones Pero así es la gente rica, siempre quiere más”
Este enero, el juez estadunidense ordenó que se cumpliera la orden de extradición y que Polo debería ir a Suiza, para ser investigado La comunidad artística cubano-americana comenzó entonces una campaña pública para que Polo no sea extraditado: anuncios a plana entera en el Miami Herald piden que, en la apelación, se cambie la decisión del juez Además, presionan al Departamento de Estado, el cual tendrá la decisión final Pero Martínez Manautou y sus abogados no cesan
Un abogado especialista en asuntos migratorios, consultado por el corresponsal, dijo: “La decisión del juez nos sorprendió a todos Realmente no hay bases en el Tratado respectivo para que Polo sea extraditado a Suiza; la verdad es que la decisión del fiscal suizo es muy deficiente Pero hay una tradición jurídica en las cortes estadunidenses ante peticiones de países europeos: a quien me pidas, yo te doy, porque así sé que a quien te pida me darás Creo, sin embargo, que en la apelación Polo puede ganar”
La madre de Polo, María Teresa, encabeza la campaña para que eso suceda Hace siete meses llamó a México a Roberto Hoyo, procurador fiscal de la Federación, para contarle el caso y decirle que el exgobernador de Tamaulipas tenía decenas de millones en el extranjero Hoyo le dijo que “había que empezar una investigación y que ese señor es muy grande en este país, señora” Ella le dijo que quería ir a México, para hacer un escándalo en la prensa, pero que temía por su seguridad Hoyo le pidió que desistiera, por su seguridad Le prometió que la volvería a llamar, “pero hasta ahora sigo esperando”
María Teresa Polo promete no parar hasta que su hijo esté libre y “Martínez Manautou haya pagado sus cuentas Es inmoral —dice al corresponsal—; su hijo Enrique me dijo en la corte de Miami que su papá tenía una fortuna de 1,000 millones de dólares Al mismo tiempo conozco la pobreza en que dejó al estado que gobernó y lo que le ha hecho a mi hijo Es inmoral, tengo 65 años, pero no me puedo morir hasta que no se haga justicia”
Por eso, María Teresa Polo lleva su cartel a la Corte, para que todo mundo lo vea y le pregunte: ¿Quién es Emilio Martínez Manautou? Ella se toma tiempo para explicarlo