EL PRT Y MARIO ROJAS

EL PRT Y MARIO ROJAS
Señor director:
Le agradecería publicar las siguientes aclaraciones en torno al asilado político Mario Rojas y el caso de la detención-desaparición de José Ramón García Gómez, publicado en el número 846 de la revista que dirige
En la declaración de Mario Rojas, publicada en forma de carta en otros medios, así como en la entrevista con su hermana, se sugiere en varias ocasiones que el esclarecimiento del caso de José Ramón se habría entorpecido por la insistencia del PRT y en particular de quien esto firma, de que José Ramón no está muerto, como sostiene Mario Rojas Es equivocado afirmar que por la exigencia del PRT por la presentación de José Ramón, el caso no se haya aclarado
Lo que ocurre es que la afirmación de Mario Rojas se sustenta en una supuesta investigación que repite información que le quisieron vender unos presos recluidos en la cárcel de Cuernavaca Cuando hace un año, Mario Rojas dio a conocer estos hechos, demostramos, incluso con careos entre él mismo, esos presos y el compañero José Martínez, dirigente estatal del PRT en Morelos, que esos presos ya habían intentado vender información falsa sobre José Ramón, antes de la ocasión en que le hablaron por teléfono a Mario Rojas La información que ofrecieron antes, era diferente y se había constatado su falsedad, tanto en la versión que ofrecieron a José Martínez, como la que proporcionaron a los enviados de la CNDH, e incluso, aparentemente, a representantes del gobierno de Morelos
La versión con la que engañaron a Mario Rojas y que hace un año fue publicada en Proceso, fue apoyada por la PGR, y con ella se intentó demostrar el supuesto asesinato de José Ramón Con la presencia de Mario Rojas o amigos suyos, se hicieron excavaciones en los lugares indicados por los presos, encontrándose restos de animales, nunca restos humanos
Dicho lo anterior, no quitamos una coma a las denuncias de las agresiones sufridas por Mario Rojas o sobre las arbitrariedades y crímenes cometidos por elementos de la Policía Judicial de Morelos o por el propio gobierno, que él denuncia A esos criminales no los solapamos al decir que no está demostrado el homicidio de José Ramón; estamos defendiendo la vida de José Ramón, cuya muerte no está demostrada y sólo un ave de mal agüero podrá sentirse satisfecho de haberlo denunciado sin pruebas, si en el futuro se demostrara que tal cosa es cierta No les quitamos responsabilidad y por eso acusamos a los policías de haber secuestrado a José Ramón En relación al supuesto homicidio, lo que tiene que reconocer Mario Rojas y otros que tienen prisa por cerrar el caso con esa versión, es que no hay cuerpo del delito; no hay cadáver y, aunque hay evidencias del secuestro, no hay evidencias del homicidio, y se requiere abstraerse de la responsabilidad moral para, sin pruebas, declarar la muerte de José Ramón
Lo que sí es muy interesante en las más recientes declaraciones de Mario Rojas, son sus acusaciones contra el gobierno de Morelos, que antes sólo había sugerido, y que ahora, prueba
Mario Rojas afirma públicamente que días antes de la desaparición de José Ramón el gobernador Antonio Riva Palacio le informó y advirtió que estaban investigando a José Ramón y el Grupo de Cuautla (por error Mario Rojas lo llama PRD pues éste se fundó hasta mayo de 1989 y en realidad a lo que se refiere es al Frente Democrático de Cuautla) Por primera vez se cuenta con la denuncia pública y explícita de alguien que sabía, desde 1988, que el gobernador había ordenado la investigación de José Ramón La afirmación de Mario Rojas, que debe ser conocida y ratificada ante la Fiscalía Especial para el caso, contradice completamente la declaración del gobernador Riva Palacio, ante esa instancia, en la que negó haber ordenado la investigación de José Ramón e incluso la existencia del grupo de investigaciones políticas
La otra importante denuncia de Mario Rojas es la que se refiere al ofrecimiento del exprocurador Morales Lechuga de que a cambio del encarcelamiento de algunos jefes policiacos no se tocara al gobernador Esta acusación es también muy importante como para ser integrada formalmente a la averiguación que sigue la Fiscalía, pues quizá permita aclarar otros puntos oscuros Lo que no se da cuenta Mario Rojas es que en esa operación de protección al gobernador de Morelos que describe, encaja perfectamente la versión que él ofreció, a principios del año pasado, sobre la supuesta muerte de José Ramón Contra esa intención, Mario recordará ahora, nos pronunciamos en enero de 1992, ante el propio Morales Lechuga, oponiéndonos al intento de que el caso se cerrara, presentándolo como el “exceso” de algunos policías que habrían asesinado a José Ramón Con esas dos caras de la explicación, el gobierno podía lavarse las manos, decir que los policías eran culpables, poniéndolos presos y por tanto evitar ahondar sobre las responsabilidades políticas del hecho y, decir que José Ramón estaba muerto para evitar la investigación profunda del caso y la ubicación de un desaparecido político Para que todo fuera más creíble, era necesario que esta versión fuera dicha por alguien de la oposición Ahí es donde quisieron utilizar a Mario Rojas Y para completar el cuadro, habrá que recordarle que el preso que le llamó, para venderle información, es medio hermano de Valdez Palma, abogado de Apolo Bernabé Ríos ¿Está claro ahora? Espero que así lo vea Mario Rojas
Edgar Sánchez Rodríguez
México, DF