El artículo del “Wall Street Journal” que la Presidencia desmintió
“Para frenar una campaña anticastrista contra el TLC, Salinas aceptó limitar las relaciones económicas con Cuba”
WASHINGTON, DC – La reunión privada entre Carlos Salinas de Gortari y Jorge Mas Canosa, líder del exilio cubano en Miami, fue solicitada por el gobierno mexicano y tuvo como objetivo detener una campaña contra el Tratado de Libre Comercio, que la Fundación Nacional Cubano Americana estaba a punto de comenzar a nivel nacional, según una versión publicada el viernes 16 en el Wall Street Journal, que el gobierno mexicano se apresuró a rechazar rotundamente
De acuerdo con la articulista Pamela S Falk, experta en asuntos cubanos, para detener a los anticastristas en su esfuerzo contra el Tratado de Libre Comercio, Salinas de Gortari se comprometió a cinco cosas: “1) Negar a Cuba créditos gubernamentales a tasas bajas 2) No renegociar su deuda 3) No permitir el ingreso de Cuba al Pacto de San José 4) Mantener su comercio con Cuba en los niveles actuales y a precios internacionales 5) No proporcionar créditos garantizados a mexicanos que inviertan en Cuba”
La fundación Nacional Cubano Americana, por voz de su presidente, Francisco J Hernández, se negó, el mismo viernes, a comentar el asunto
En cambio, Gabriel Guerra, vocero de la Presidencia para Prensa Internacional, dijo al corresponsal que el propio viernes 16 había enviado una carta al Wall Street Journal que, en su parte medular, dice: “Se niega categóricamente que haya existido algún acuerdo formal o informal ligando el TLC a la relación de México con Cuba
“Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio no fueron sujeto de acuerdos políticos () y los nexos comerciales y políticos de México con otros países, incluido Cuba, son independientes de la opinión de terceras partes”
En la carta se afirma que México ejerce sus relaciones comerciales con Cuba de manera soberana y sin interferencia de nadie
En conversación telefónica con el reportero, Guerra afirmó que “las especulaciones de Falk son falsas” Respondió, a pregunta expresa, que más allá de su relación o no con el TLC, los cinco puntos que Falk menciona en su artículo no son parte de la política comercial mexicana con Cuba Afirmó que la “regla que rige nuestras relaciones comerciales con Cuba es la que imponen las leyes del mercado”
Dijo no saber si se estaban revisando las relaciones comerciales cubano-mexicanas, pero que “toda relación comercial está en constante revisión para mejorarla”
Dijo desconocer si los cinco puntos que Falk da como acordados fueron mencionado o exigidos por los líderes cubanos a Salinas, pero recuerda lo dicho por el secretario de Relaciones Exteriores, Fernando Solana, el miércoles 14, en el sentido de que “la Ley Torricelli viola los principios esenciales de derecho internacional y, en especial, el de no intervención”
Solana insistió en que las relaciones comerciales de México sólo son asunto de mexicanos y que “las empresas establecidas en México se regirán por leyes mexicanas”
A su vez, la comisión Permanente del Congreso de la Unión condenó también la Ley Torricelli, al considerar que “se aparta de los principios del derecho internacional y afecta a terceros países” La condena contó con el voto de todos los partidos representados en el Poder Legislativo mexicano
Contradictoriamente, con quienes el Presidente se reunió en Los Pinos fueron activos impulsores de esa ley
La campaña contra el TLC que Mas Canosa y otros líderes del exilio habían planeado se centraba —según el artículo de Pamela Falk en el Journal— en denunciar que el Tratado va a permitir a Cuba comprar más productos a México a partir del incremento del comercio con Estados Unidos La campaña incluía anuncios de página entera en Los Angeles Times y el New York Times, así como la fuerza del cabildeo anticastrista en el Congreso estadunidense
Las nuevas revelaciones sobre el supuesto contenido de la reunión sostenida en agosto, que se había mantenido en secreto, convertiría este encuentro en algo más que unas simples “pláticas con representantes del abanico muy variado de posiciones políticas respecto de Cuba”, como la definió el presidente Salinas hace una semana durante su estancia en Nueva York
La articulista, profesora de la Columbia University, con un libro publicado sobre Cuba y otro sobre Puerto Rico, reveló los detalles de la reunión en el penúltimo párrafo de un texto dedicado al poder del lobby del exilio cubano en Washington y su importancia en las próximas elecciones estadunidenses
Falk asegura que el “impacto político de la comunidad cubana en el exilio se extiende más allá de límites regionales Florida representa no sólo 7% de los votantes hispanos, sino que la comunidad de Florida representa 15% de todas las contribuciones económicas a campañas en la nación La comunidad cubano-americana moldea las estaciones de Telemundo y Univisión y a partir de noviembre tendrán su tercera curul en el Congreso
“Ahora la fuerza política de la comunidad en el exilio se ha aventurado en asuntos internacionales, aparentemente afectando en forma directa el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica Su interés no estaba en determinar cómo un mayor comercio afectará a la comunidad cubana, sino en la percepción de que el TLC podría ayudar a Castro Su miedo: México podría comprar azúcar y cítricos para consumo doméstico, y entonces, bajo el Tratado, vender su propio azúcar y cítricos a Estados Unidos
“Acostumbrado a acelerar su velocidad más rápido que el más veloz de los lobbystas, el señor Mas y otros miembros de la comunidad cubana prepararon una campaña anti TLC, incluyendo anuncios contra el Tratado, que se publicarían simultáneamente en el New York times y en Los Angeles Times Dos meses antes de la inicialización del TLC en San Antonio, el 7 de octubre, el Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, convocó a una reunión con los líderes del exilio, que incluyó al señor Mas y a quien fue embajador en la administración Reagan, José Sorzano Como resultado de esa reunión, los anuncios fueron retirados y una confiable fuente cubana cita un acuerdo de cinco puntos con el gobierno mexicano”
Ahí, Falk menciona los cinco acuerdos Esta es la primera versión que sale a la luz pública del contenido de la reunión, antes guardado celosamente Mas Canosa vio a Salinas el 4 de agosto, en la residencia oficial de Los Pinos, pero nada se supo hasta que, el 15 de septiembre, el New Herald de Miami y la revista Newsweek publicaron la realización de ésa y otra reunión con otra ala del exilio, representada por Carlos Alberto Montaner
Montaner caracterizó la reunión de “amigable”, pero no quiso revelar el contenido Lo que sí hizo fue celebrar “el nuevo giro de la política mexicana”
La noche del propio 15 de septiembre, en Radio Mambí, estación de Miami, Mas Canosa reprochó a Montaner no haber guardado el secreto acordado sobre la reunión y ahí mismo reveló que él se había reunido también con Salinas y no lo andaba contando
La reacción del gobierno cubano no se hizo esperar: la noche del grito, en la que Fidel Castro había visitado durante los últimos años el consulado mexicano, no asistió pese a que los mexicanos habían hecho preparativos para su llegada
El viernes 25, José Fernández de Cosío, embajador de Cuba en México, dijo que la reunión de Salinas con los anticastristas era “algo negativo” y que su gobierno ya había enviado al mexicano “su impresión oficial”
“Cuba siempre ha manejado sus relaciones con México sobre la base de un estricto cumplimiento de los principios de convivencia internacional”, dijo el embajador
En su única declaración pública al respecto, en Nueva York, Salinas afirmó que por “cortesía diplomática”, México había enterado a las autoridades cubanas de las reuniones
Pero también dijo algo que preocupó a las autoridades cubanas y a especialistas de relaciones Internacionales, como Ricardo Valero: Que las reuniones también se debían “a un rezago en la comunicación con la pluralidad cubana” Los miembros de la “pluralidad” cubana que Salinas eligió para hablar son los más belicosos, los que en sus programas y en sus acciones atentan directamente contra la estabilidad de un gobierno con el que México tiene relaciones diplomáticas, y quienes tienen como objetivo primordial derrocar a ese gobierno por cualquier vía
LAS TACTICAS DE MAS CANOSA
Esta nueva filtración, verdadera o no, encaja en el patrón del activismo político de Jorge Mas y su Fundación, que hoy, más que nunca, están bajo el microscopio de algunos medios de prensa, impresionados por el poder que Mas Canosa ha logrado ejercer en Estados Unidos y en otras partes del mundo
En apenas una semana, Mas Canosa tuvo que soportar reportajes sobre él y su Fundación en la primera plana del Miami Herald, en el New York Times, en un documental de una hora en la cadena nacional PBS, y el programa “60 minutos” está preparando un segmento sobre él
Los reportajes no han aportado mucho nuevo a lo que ya conocen los habitantes del sur de Florida y los políticos washingtonianos sobre las actividades de la Fundación, que han merecido un informe especial de Human Rights Watchs sobre la intolerancia política en Miami (Proceso 831), pero sí han ahondado en el carácter de este hombre, que muchos consideran el sucesor de Fidel Castro
La reacción de Mas Canosa ha sido típica: cuando se enteró de que el Herald investigaba sus actividades empresariales, amenazó a los editores de contratar detectives privados para investigar sus vidas Nunca lo hizo y negó haber hecho la amenaza
Cuando la PBS estaba a punto de poner al aire el documento, en el que aparece una entrevista con Mas Canosa y que ha sido calificado por críticos de televisión de varios medios como “positivo” para la Fundación, el mismo Mas Canosa envió una carta en la que anunciaba que sus abogados estarían muy pendientes del contenido, amenazando con una demanda por difamación La demanda nuca se materializó
Como cuando emprendió una feroz campaña contra el Miami Herald, acusándolo de “comunista” y comprando anuncios espectaculares, que decían: “Yo no creo en el Herald”, Mas Canosa no cede ante nada para demostrar su poder y dedicación a su causa
El documento de la PBS, denominado Campaña por Cuba, de hecho, presentaba a Mas Canosa positivamente, como uno de los más exitosos empresarios y activistas políticos de Estados Unidos, que ha logrado colarse en los corredores del poder
Más de cinco minutos se dedicaban a Jeb Bush, hijo del Presidente, que vive en Miami y es gran amigo de Mas Canosa, para que elogiara “a ese gran patriota cubano”
Lo que sí señalaba insistentemente el documental era algo que alguien que escuche la radio en Miami puede comprobar: Mas Canosa es uno en Miami y otro en Washington En la radio anticastrista, en español, Mas Canosa se revela en tonos radicales y furibundos contra cualquiera que ose criticar el esfuerzo de su organización En Washington, su tono es el del diplomático conciliador
Es en la radio de Miami donde Mas Canosa hace las revelaciones más espectaculares, como su reunión con Salinas El documental mostraba una grabación de otro programa, en español, donde Mas aceptaba que él había promovido investigaciones policiacas y fiscales contra uno de sus enemigos políticos En inglés, ante PBS, Mas Canosa negó lo dicho
UN PRESIDENTE HACE DOS MESES
Otro ejemplo: el miércoles 7 de octubre, dos meses después de su visita a México, en una mesa redonda en Radio Mambí, su foro favorito, discutiendo el caso de Aldana, recientemente acusado de corrupción en Cuba, dijo Mas Canosa:
“A mí, la verdad, no me sorprendió lo de Aldana Hace un par de meses, cuando se reunieron con Castro en Guadalajara, me contó que Fidel llegó a la reunión con Aldana, Carlos Rafael, Carlos Laje; y después de una acalorada discusión, Fidel se retiró molesto; todos lo siguieron menos Aldana, que tomó del brazo a este Presidente y le dijo que por favor hablara con Castro, que los iba a llevar a la perdición esto me lo contó este Presidente”
Sobra decir que es imposible constatar la veracidad del relato de Mas, o ni siquiera su agenda completa en julio y agosto, pero su objetivo está cumplido: la versión “oficial” de la salida de Aldana se repitió a partir de ese día en todos los noticiarios de la estación
La especialista estadunidense en asuntos cubanos, para su artículo del WSJ, entrevistó a Mas Canosa, cuyas citas utiliza a lo largo del texto, pero no menciona su opinión sobre la reunión con Salinas y se reduce a citar a “fuentes cubanas confiables” al hablar de la propia reunión Falk ha participado en diferentes eventos de la Fundación, por lo que no es de los académicos o activistas enemigos de ella Lo que hace decir a un observador del conflicto cubano en Miami que “sería difícil pensar que una indiscreción así es involuntaria o está fuera del control de la Fundación”
Los puntos del supuesto acuerdo no son peticiones ni preocupaciones nuevas en la relación de la Fundación y los países latinoamericanos
De hecho, buena parte de estas exigencias corresponden a la Ley Torricelli, para cuya aprobación la Fundación invirtió millones de dólares
La Fundación ha mencionado sus preocupaciones sobre el comercio con Cuba a partir del TLC y, de hecho, sus posiciones llegaron al pleno del Senado el día en que se votó la “vía rápida”, por voz del senador Jesse Helms, aliado incondicional de la Fundación Nacional Cubano Americana
En su discurso del 23 de mayo de 1991, Helms repitió el argumento que la Fundación ha esgrimido otras veces: “El TLC permitirá a México elevar sus importaciones de cítricos y azúcar de Cuba, mientras que enviará a mayores precios sus cítricos y otros productos agrícolas a Estados Unidos Esto provocará que Cuba podrá incrementar sustancialmente sus exportaciones de cítricos y otros productos a México”
Afirmó que Cuba sería “el mayor beneficiario del TLC entre los países del Caribe”, e insinuó que Cuba intercambiaría productos agrícolas por petróleo mexicano
La columna de Falk causó conmoción entre líderes del exilio cubano en favor y en contra de Mas Canosa; algunos de los que hablaron con el corresponsal dicen que “es difícil distinguir si esto es una maniobra más de manipulación de Mas Canosa, al filtrar algo que no es cierto, o si la maniobra fue en términos de amenazar el gobierno mexicano con lo más preciado, el TLC, para forzarlo a acceder a sus demandas”
Cualquiera que sea el caso, el cubano presidente de la Fundación y calificado por políticos estadunidenses como uno de los más hábiles lobbystas, ha dado un golpe maestro “Soy alguien a quien no le gusta perder —dijo Mas en su entrevista de televisión—; me crié viendo películas del Oeste, en las que siempre ganaban los buenos; yo soy bueno, los buenos siempre ganamos”








