SOBRE UN ATROPELLO
Señor director:
El 6 agosto de 1990 fue publicada mi primera denuncia en relación con mi problema laboral, en el Banco Mexicano Somex, al haber sido cesado el 15 de marzo de 1989, no obstante estar incapacitado médicamente Entonces reporté que detecté fraudes por unos 60,000 millones de pesos y que estaban inmiscuidos varios funcionarios del banco y que entre ellos destacaban Miguel A Moredia López, actual director del Centro Regional Metropolitano, José A Ibarrola Jiménez y Manuel Flores Cárdenas, ambos subdirectores de zona
El 15 de mayo de 1989, ya dado de alta, fue cuando me enteré de que había yo sido cesado el 15 de marzo, al presentarme a mis oficinas para reincorporarme a mis actividades, lo que resultó imposible, ya que tanto mi despacho como mi escritorio los estaba utilizando Marco A Gómez Flores, y el subdirector Ibarrola Jiménez me dijo que Gómez Flores ya estaba ocupando mi lugar Los días 18 y 19 de mayo alguien habló a mi casa diciéndome: “Hablo de seguridad de Somex para decirte que te calles o te callamos para siempre, hijo de la chingada” Posteriormente, la dirección general, en voz de su director ejecutivo de Contraloría, Agustín Gutiérrez López, dentro de sus oficinas centrales, en forma personal, y ante dos testigos, profirió amenazas de muerte para mí y mis familiares Envié escritos reiteradamente a los titulares de la Secretaría de la Contraloría, de Hacienda, de Proramación y Presupuesto, y de Gobernación; a los Procuradores de Justicia del Distrito Federal y General de la República, al entonces director general Suárez Dávila y al mismísimo Presidente de la República, las que quedaron en el vacío Levanté acta por amenazas de muerte, intimidaciones, difamaciones y otros, en la PJDF, según averiguación previa SC/028/990, la que jamás prosperó, ya que, según el Ministerio Público, Eduardo Luviano Ruiz, fue turnada a la PGR a pesar de ser delitos del fuero común
Con la nueva administración, ya he entregado a su actual director general Manuel Somoza Alonso algunos escritos debido a que continúo siendo víctima de atropellos, por lo que tanto al propio Somoza Alonso como al presidente del consejo de Somex, Carlos Gómez y Gómez, los he hecho responsables de cualquier daño que suframos tanto en nuestras personas como en nuestros bienes Debido a que el juicio laboral que sostengo contra Somex en la segunda sala del Tribunal Federal, bajo el número 1664/89, me fue favorable y reafirmado por el Tribunal Colegiado, al rechazar el banco —por improcedente— el amparo que interpusieron, me vi precisado a solicitar al director Manuel Somoza Alonso que dispusiera que se me entregaran mis objetos y valores personales que quedaron en mi despacho y escritorio, y que no pude sacar debido al impedimento de Ibarrola Jiménez y Gómez Flores, y así finiquitar mis relaciones con esa institución Pedí que esa entrega se me hiciera ante notario público, pero por contestación escrita de su subdirector jurídico de lo penal Rogelio García Velázquez, de fecha 21 del pasado julio, me dice que: “después de una minuciosa búsqueda en el lugar donde prestó sus servicios, no se encontró objeto alguno que sea de su propiedad”
Ante la verdaderamente absurda contestación, no me dan otra alternativa que recurrir a las autoridades judiciales para que procedan en contra de quienes resulten responsables, situación que me hace suponer, con justificada razón, que podríamos volver a ser víctimas de nuevas y quizá más cruentas represalias, por lo que dejo constancia con esta denuncia pública en tan prestigiado semanario
Jaime Alvarado López
Cerro Boludo núm 4
Col Campestre Churubusco








