ESTAMOS PRACTICANDO UN LIBERALISMO SOCIAL, PERO ENCAMINADO AL NEOLIBERALISMO:

ESTAMOS PRACTICANDO UN LIBERALISMO SOCIAL, PERO ENCAMINADO AL NEOLIBERALISMO:
SERRA ROJAS, MEDALLA BELISARIO DOMINGUEZ
Guillermo Correa
“Tengo la impresión —dice el maestro Andrés Serra Rojas— de que las ideas del presidente Carlos Salinas de Gortari se orientan a la última fase del liberalismo tradicional, principalmente el inglés y el alemán, y en particular al liberalismo que privó y sigue privando en los Estados Unidos
Agrega: “Mire usted, en este momento el país está encaminado a un sistema neoliberal; pero la cuestión es un poco confusa ya que de acuerdo con la doctrina económica, lo que estamos practicando es un liberalismo social”
Distinguido en 1990 por el Senado con la medalla “Belisario Domínguez”, autor de Liberalismo y Constitución y presidente honorario vitalicio de la Asociación Mexicana de Ciencia Política, Serra Rojas explica que el liberalismo social al que hizo referencia Salinas de Gortari durante el aniversario del PRI tiene como antecedentes inmediatos etapas que datan del siglo XIX Y recuerda que, en un momento dado, Antonio López de Santa Anna y Porfirio Díaz también fueron liberales
Entrevistado en la biblioteca de su casa, y como maestro que dicta cátedra, Andrés Serra Rojas, de 88 años de edad, exsenador y doctor honoris causa de la UNAM, explica que el liberalismo, en lo político, es el que señala que el Estado no debe intervenir: “El mejor Estado es el que menos gobierna, pues su acción es perjudicial a los intereses de la sociedad”
En lo económico, añade, el liberalismo mantiene la libre empresa, el desarrollo del capital y la existencia de leyes económicas que el Estado debe respetar y hacer cumplir, como las de la oferta y la demanda y la de la concentración del capital, entre otras
“El liberalismo filosófico tiende a la investigación de aquellos principios universales que rigen las relaciones humanas, al mismo tiempo que define la posición del hombre como una entidad económica de la vida social”, destaca quien es además maestro emérito de la Facultad de Derecho de la UNAM
Considera que el neoliberalismo no es más que una de las viejas ideas que datan del siglo pasado Arranca desde Adam Smith —a quien muchos, sin razón, le atribuyen ser el padre del sistema liberal— y a partir de él surgieron David Ricardo y Thomas R Malthus, entre otros Pero como Europa en ese momento, fines del XIX, se enfrentó con poderosos sistemas socialistas y la situación de países como Inglaterra y Francia se había ido agravando, hubo entonces necesidad de hacer concesiones, de reformar el liberalismo tradicional, con nuevas estructuras que tendían a dar una mayor amplitud a las relaciones obrero-patronales
“Evitar hasta lo posible la menor injerencia del Estado, pues el mejor es el que menos gobierna, es la tesis liberal Sólo que entonces, al empuje de los sistemas socialistas, hubo necesidad de reformar el viejo liberalismo y todo ese conjunto de ideas motivó una cierta transformación de los antiguos principios Frente a una doctrina que decía que el Estado no debe intervenir, el neoliberalismo ya aceptaba que podía hacerlo en ciertos aspectos, lo que se constituyó en una doctrina Y a esto fue precisamente a lo que se llamó neoliberalismo o liberalismo social”
—¿Pero ahora, en la actualidad, con los acontecimientos mundiales que han ocurrido?
—Se ha venido a reforzar el neoliberalismo y, además, le voy a vaticinar, va a volver a sus fuentes originales, las del viejo liberalismo, porque ya no tiene lucha, ya no necesita hacer concesiones al sistema socialista porque éste se encuentra a la deriva
—¿Esto significa que habrá un endurecimiento contra las clases sociales débiles?
—No lo llamaría así Habrá más bien un fortalecimiento de las clases conservadoras El mundo va a oscilar hacia un nuevo neoconservadurismo que tendrá que apoyarse en el viejo liberalismo La gente no entiende esto porque no conoce el proceso Hubo una corriente liberal poderosísima que en un momento dado, el siglo XIX, tuvo que hacer concesiones, pues tenía en una calle de Londres a Carlos Marx y a Federico Engels, a todo el movimiento socialista-comunista de Europa
—¿Y no de alguna manera esto se está reflejando ya en el país?
—México no vive solo en el mundo Tiene que estar sorteando los problemas de una gran comunidad internacional que se está fortaleciendo en situaciones verdaderamente enormes Estados Unidos, Japón, la Cuenca del Pacífico, la Comunidad Económica Europea Todo esto no es marcha hacia el socialismo, es fortalecimiento de la tendencia conservadora, el clima que actualmente domina al mundo
Por lo que respecta a México, dice el jurista, la tendencia liberal que se desarrolló, propiamente, a mediados del siglo XIX, tuvo como meta una lucha contra las ideas conservadoras y se escenificó principalmente en las relaciones entre la Iglesia y el Estado El grupo liberal mexicano estuvo dominado por Benito Juárez, Manuel Lerdo de Tejada, Manuel Payno, Francisco Zarco e Ignacio Ramírez, entre otros “Es conveniente señalar que tanto en Europa como en México se manifestaron varias tendencias o formas diversas, como son el liberalismo económico, el filosófico y en forma inicial e incipiente un esbozo de lo que más tarde habría de ser el liberalismo social
“Es curioso observar —resalta— que Antonio López de Santa Anna unas veces fue liberal y otras conservador, ésta última fase bajo la influencia de Lucas Alamán Y más interesante resulta encontrar que la Iglesia Romana, a fines del XIX, se mostró contra los principios del viejo liberalismo, aunque estas ideas sufrieron algunas modificaciones en las encíclicas de los papas, sobre todo aquéllas que hicieron referencia a las relaciones del capitalismo y a las obrero-patronales
“El presidente Porfirio Díaz se apoyó en la Constitución liberal de 1857 pero la verdad de las cosas es que su gobierno degeneró en uno francamente conservador La Constitución de l917, conviene saberlo, es una mezcla curiosa de liberalismo y de estatismo o intervencionismo de Estado, ya que muchos de los principios de la primera fueron repetidos en la actual, al mismo tiempo que se aceptaron ideas francamente antiliberales, pues hay una parte de la Constitución de 1917 que es de tendencia socialista y de intervencionista de Estado”
Según el doctor Serra Rojas, en el presente siglo hay notoria diferencia entre los principios del liberalismo tradicional europeo norteamericano y mexicano —”principalmente en la magnífica obra del que fue mi querido alumno don Jesús Reyes Heroles”— y los nuevos planteamientos de un liberalismo social más moderno, con una tendencia más amplia en cuanto a los problemas que presenta el capitalismo contemporáneo en su última fase
“El liberalismo social del presidente Salinas arranca de aquella fase que subsistió en la Constitución de 1917 Estas ideas han tenido ajustes y nuevos planteamientos, de acuerdo con las circunstancias —se refiere a las reformas constitucionales— El liberalismo social no es una cosa acabada sino un proceso en transición, que tendrá que resistir nuevas conclusiones y otros planteamientos El mundo social de nuestros días está aún por hacerse y seguramente en el transcurso de los años, y principalmente en el siglo XXI, el liberalismo social cambiará de nombre y muchas de sus ideas serán desechadas, porque ya no se ajustarán a un mundo más complejo y difícil que el actual”