CARTAS DE MENDEZ ARCEO AL PRESIDENTE CRISTIANI, AL ARZOBISPO RIVERA Y AL COMANDANTE HANDAL

CARTAS DE MENDEZ ARCEO AL PRESIDENTE CRISTIANI, AL ARZOBISPO RIVERA Y AL COMANDANTE HANDAL
Sergio Méndez Arceo
El jueves 30 de enero, en la noche, siete días antes de morir, don Sergio Méndez Arceo visitó la redacción de Proceso para entregar tres cartas, tres de las últimas cartas públicas que escribiría en su vida Todas redactadas con fecha 30 de enero Una al presidente de El salvador, Alfredo Cristiani, otra al arzobispo de San Salvador, Arturo Rivera y Damas y la tercera al comandante Shafik Handal, de la guerrilla salvadoreña Las tres cartas se refieren a la paz que el gobierno y la guerrilla de El Salvador firmaron en México, en el Castillo de Chapultepec Estas son sus tres cartas
Alfredo Cristiani
Presidente de la República de El Salvador
Presente
Lo vi en la televisión en la fecha histórica del 16 de enero en el Castillo de Chapultepec
Conservaba en mi memoria el juicio favorable del P Ignacio Ellacuria acerca de usted
He valorado en amorosa rumia los momentos significativos milimétricamente estudiados de su participación responsable en las negociaciones
Admiré su decisión final de firmar los acuerdos y me emocionó verlo descender a encontrarse con los comandantes del FMLN
Tenía grandes deseos en este gozoso 1¼ de febrero de acompañar al pueblo salvadoreño al que he acompañado como obispo hermano de San Oscar Arnulfo Romero y como mexicano ofendido por la intervención del gobierno norteamericano en desangrante guerra contra el pueblo mayoritario en El Salvador
Pido al Divino Salvador que lo ilumine y fortalezca en su contribución a la puesta en obra de los generosos acuerdos
Le escribo a nombre de un Grupo de Obispos Amigos mexicanos y latinoamericanos (GOA) y como presidente de este secretariado concebido desde 1980
Que el buen Padre Dios invocado por usted en su meditado y precioso discurso lo asista siempre
Sergio Méndez Arceo
Presidente
Antiguo VII Obispo de Cuernavaca
Mosn Arturo Rivera y Damas
Arzobispo de San Salvador, El Salvador, CA
Querido hermano:
Con cuánta emoción hubiésemos acompañado en este 1¼ de febrero al pueblo salvadoreño en esa tierra empapada de sangre, hoy florecida en la paz
Como mexicanos, sin estar presentes en la histórica firma de Chapultepec, gozamos por el compromiso de Iberoamérica
Este pequeño Grupo de Obispos Amigos (GOA) mexicanos y latinoamericanos los hemos acompañado de diferentes maneras a ustedes, nuestros hermanos obispos, en el sufrimiento de ser pastores de una nación y de una Iglesia dividida por la opción, por los pobres en la verdad y en la justicia
Confiamos en la colaboración solidaria de innumerables naciones, iglesias y comunidades cristianas en la reconstrucción de El Salvador
Hemos agradecido las ejemplares heroicas hazañas de los salvadoreños en la defensa de la vida, de la libertad y de la justicia
Los seguiremos paso a paso ahora más que nunca, en la ardua e insustituible labor de caminar con su pueblo en seguimiento de Jesús
Nos alegramos porque el pueblo cristiano mayoritario, ejemplarmente el pueblo católico, ha sido espectáculo para todo el mundo en el descubrimiento de la Palabra de Dios y como pobre ha sabido creer en el pobre
Las jerarquías en el mundo, las iglesias no romanas, ministros, sacerdotes, religiosos y religiosas, agentes de pastoral, comunidades cristianas, nuestros pueblos, todos vibramos con los cantos salvadoreños, particularmente las celebraciones de aniversario, muy especialmente en los actos solidarios
Don Arturo, usted sin duda ha sido testigo en sus peregrinaciones por el mundo de la purificación y conversión de innumerables cristianos y no cristianos ante los inauditos testimonios de fe y de generosidad de su pueblo
Usted y todos sus hermanos obispos reciban nuestro amor fraterno para que sean dignos del yugo colocado sobre sus débiles hombros por la amorosa providencia del Señor de la historia a pesar de la fragilidad humana de todos los actores de la paz
En los días esplendorosos y en las noches oscuras siéntanse acompañados
Sergio Méndez Arceo
Presidente
Antiguo VII Obispo de Cuernavaca
Compañero Shafik Handal:
Personalizo en ti este saludo formulado por mí a nombre de unos obispos del Grupo de Obispos Amigos mexicanos y latinoamericanos (GOA), por ser tú a quien más conozco en encuentros fortuitos en nuestros viajes de servicio diferente, pero convergente, en el pueblo
Este saludo va dirigido a todos ustedes los y las míticos (as) comandantes, a todos (as) los (as) oficiales, a todos y todas y cada una y cada uno de los guerrilleros y guerrilleras del invencido FMLN
No pude ir para estar presente a nombre del Grupo, no pude atender su afectuosa invitación y me quedé sin llevarles el agradecimiento del GOA, por su servicio a todos los pueblos de la Patria Grande
Yo los he acompañado a ustedes siempre intentando imitar a San Romero de América sin indebida identificación, desde mi distancia cristiana y episcopal, crítica, en inquebrantable solidaridad
He seguido minuciosamente el ondular ansioso de ustedes en el arriesgado esfuerzo por alcanzar el bienestar del pueblo salvadoreño, sintiéndose, particularmente después de la Declaración conjunta de México y Francia, centro focal de la expectación de los pueblos ansiosos de libertad en justicia y democracia
En 1982, reunidos en Cuernavaca en el III Encuentro de Solidaridad de este secretariado, les envié una exhortación a nombre de todos aquellos encuentristas a nunca ajusticiar sin un adecuado juicio y crear, por tanto, un tribunal de justicia guerrillera con normas exigentes por todos conocidas
Gozábamos con las narraciones de los capellanes de las zonas liberadas en Morazán y contribuíamos a la divulgación de sus acciones pastorales
La violencia de respuesta a la violencia institucional, practicada voluntariamente sin odio contra el hermano enrrolado por la fuerza y encandilado por el engaño al servicio de los intereses de los poderosos, no deformó ni su mente ni sus corazones llegando por esto en flexible, pero vigoroso empeño a la negociación conquistada por las poderosas ofensivas, de consecuencias tan dolorosas por la población inerme que sin embargo nunca los ha abandonado
Las tareas de la paz, sin embargo, pueden ser más arduas Haber sido los vencedores del poder imperial desenmascarado por Mons Romero y proceder ahora de tal manera que los vencidos sean con ustedes compañeros leales en la construcción de un Salvador nuevo, no perfecto, pero sí diferente radicalmente de aquél en que fueron posibles el exterminio de 1932 y el fusilamiento de Farabundo Martí, la matanza del Río Sumpul, la eliminación de los sacerdotes desde Rutilio Grande hasta Ignacio Ellacuría y sus compañeros, comprendiendo a Mons Romero en la clave del arco con los cuatro sacerdotes sacrificados antes de él para amilanarlo y los cinco abatidos posteriormente, porque la sangre del pastor no había sido suficiente para destruir en los ministros del Señor la fidelidad al pueblo oprimido pero no abatido
Queridos compañeros Comandantes, por estar ustedes identificados con todos los militantes en la lucha liberadora, son conscientes sin duda de que nunca como en Centroamérica y en especial en Guatemala, Nicaragua y El Salvador, pero de manera singular en El Salvador, los cristianos se sumaron en la vida común, en las armas, en el exilio, en la información, en las penalidades, en la esperanza a la lucha liberadora
Por todo esto y por mucho más compañero Shafik, asegúrales a todos que estoy ahí presente y que seguiré acompañando a todo el pueblo salvadoreño, sin distinción, junto con mis hermanos obispos mencionados
Sergio Méndez Arceo
Presidente
Antiguo VII Obispo de Cuernavaca