EN LA NOVELA “DE LOS ALTOS”, FALSIFICACION HISTORICA
Señor director:
A mediados del año pasado empezó a circular en una pulcra edición, bajo el sello de prestigiada editorial mexicana, una novela del Sr Guillermo Chao, titulada De Los Altos Una novela más en el panorama literario no tendría mayor importancia, proviniendo de un autor desconocido, sobre todo en provincia, que la de jalonear al bolsillo, “a ver de qué trata”, o esperar a que remonte las primeras ediciones y los enterados empiecen a recomendar el título para hacerse del ejemplar, tal el caso de Arráncame la Vida, Vecinos Distantes o Como Agua para Chocolate, por mencionar títulos recientes en vitrinas de librerías o anaqueles de tiendas un tanto exclusivas, como las de la cadena originada en la hermosa Casa de los Azulejos Se necesita un poco más, con el aval de Carlos Fuentes, para animarse de veras a entrarle por precio y tamaño a La Guerra de Galio
Sin embargo, en el libro del Sr Chao se presenta un recurso de mercadotecnia muy valioso en estos tiempos “sin simulación”, que lo aparta de la rutina En la portada, ostensiblemente, lo subtitulan como “La gran novela de la Cristiada”; y la nota de la contraportada acota: “Un período sangriento de historia de México fueron los años de la Guerra Cristera 1926-1929, tan incomprendida como falseada” Desafortunadamente el libro del Sr Chao no ayuda ni a comprenderla y si a acabar de falsearla, a pesar de la “investigación de varios años” En este sentido, las investigaciones de más años de Jean Meyer nos presentan un panorama mucho más veraz para entender esa época, en los tres tomos de La Cristiada, en el libro sobre Ezequiel Barragán, y para ponderar el truculento primer capítulo de los caxcanes en libro del Sr Chao, habría que releer el extraordinario A la Voz del Rey, del mismo Meyer
Todo lo anterior viene a cuento, señor director, porque en recientes números de su prestigiada revista, que en esta ciudad fronteriza literalmente se agota en cuanto llega la dotación semanal, se ha ventilado una polémica entre su colaborador Jorge Munguía Espitia y el propio autor, en la que el señor Chao que muestra una piel sensible a la crítica que no sea alabanza (con notación por lo de “juicios tan epidérmicos”) pierde totalmente la objetividad cuando se refiere a “mi versión histórica de los hechos relativos a la Guerra Cristera” Se necesitaría otro libro para refutar las “versiones históricas” de una “novela”, y puestos en el género, novelar en vez de escenas de alcoba y batallas de otras guerras y otras latitudes las batallas de Tepatitlán, las estrategias en Cocula o Manzanillo, los verdaderamente históricos aprovisionamientos de parque en camioncitos de doble fondo en épicas jornadas desde la frontera norte, etcétera
Y como al parecer el señor Chao ni a la caseta de Palmillas ha llegado, porque es obvio que no se viaja en auto para salvar la distancia a Great Falls, Virginia, Estados Unidos, conviene esta precisión rigurosamente histórica y comprobable geográficamente si el señor Chao tiene un buen mapa de nuestro país en su estudio o gabinete de trabajo, y por supuesto, con derecho a réplica:
Al Sr Gral Enrique Goroztieta Velarde no lo hicieron preso y mataron en Michoacán a “lontana distancia de Los Altos, alejado de los trompones entre alteños y federales” Al General Goroztieta —jamás cayó preso en la Guerra Cristera— lo emboscaron y lo acribillaron cuando acompañado sólo de una escolta de 20 hombres, aquejado de una fuerte conjuntivitis, se refugió en la Hacienda del Valle, perteneciente al municipio de Atotonilco El Alto, a siete km de la cabecera municipal y por supuesto en el estado de Jalisco, en los meros Altos Si se dirigía a Michoacán, después de ponerle trompones a Cedillo, y convencido de que “el gobierno no puede acabar con nosotros mientras el culto esté cerrado” y quejándose de “lo pésimamente municionados” que estaban sus hombres, “pero hombres de orden de una moralidad como no ha habido ni habrá tropas en México” (Verificar estos asertos en la UNAM, Departamento de Historia, y más cerca de Great Falls, en Washington, DC, Department of State Records)
Atentamente
Ing Efrén Quesada Castillo
Colina 15-12,
Terrazas de Mendoza
Playas de Tijuana
Tijuana, BC








