La “pista clandestina” era campo de entrenamiento de soldados

La “pista clandestina” era campo de entrenamiento de soldados
Testimonios e investigaciones coinciden: los siete judiciales fueron acribillados a mansalva
Homero Campa
VERACRUZ, VER -La mañana del jueves 7 de noviembre, elementos del ejército y agentes de la Policía Judicial Federal tuvieron un enfrentamiento armado en el paraje “Llano de la Víbora”, municipio de Tlalixcoyan, Veracruz
El choque ocurrió cuando un avión de la Procuraduría General de la República —un King Air— en el que viajaban diez agentes de la Policía Judicial Federal, aterrizó en una pista clandestina, donde momentos antes había llegado una avioneta con droga, a la cual perseguían Entonces se desató un tiroteo con elementos del ejército que se encontraban cerca de la pista
Según los informes oficiales , siete policías judiciales resultaron muertos y un soldado herido Se decomisaron 370 kilos de cocaína y, extrañamente, los narcotraficantes lograron huir
Dos comunicados conjuntos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Procuraduría General de la República (PGR) concluyeron —antes de terminar las investigaciones— que todo se debió a una confusión entre elementos de ambas corporaciones
Sin embargo, los hechos, los testimonios y las investigaciones posteriores, no coinciden, con los comunicados y plantean las siguientes dudas:
¿Qué hacía el ejército en una pista clandestina?, ¿cómo llegó ahí una camioneta cargada con barriles de turbosina? ¿quién, realmente, disparó primero?, ¿qué declararon los agentes judiciales sobrevivientes y los efectivos militares que participaron en el caso? ¿qué hacía, mientras tanto, el avión de la PGR que detectó la avioneta de los narcos y que, supuestamente, filmó los hechos? ¿quién tiene ese video y por qué no se hace público? ¿por qué —según pruebas periciales— hubo tiros de gracia? ¿por qué se da por concluido el caso, aun antes de terminar con las investigaciones? ¿por qué no se dan a conocer éstas?
Y la gran pregunta: ¿cómo pudieron escapar los narcotraficantes en medio de dos operativos tendidos para atraparlos?
Ambas corporaciones evaden las preguntas y remiten a los boletines emitidos por ellas
DECLARACIONES MINISTERIALES
Los tres policías sobrevivientes rindieron su declaración ante los agentes del Ministerio Público Federal, adscritos al puerto de Veracruz, entre el jueves 7 y el viernes 8 Ellos son: el comandante del grupo, Eduardo Salazar Carrillo, y los pilotos Jorge Orrino Iriza y José de Jesús Rodríguez García Sus declaraciones se integraron al voluminoso expediente marcado con el número 307/91 Con base en ellas se reconstruyen los hechos:
La madrugada del jueves 7 el avión P-33 de la Drug Enforcement Administration (DEA) —que cubre la zona de Centro y Sudamérica— reportó vía satélite el ingreso a territorio mexicano de una aeronave que presuntamente transportaba droga
Desde la base de Tapachula, Chiapas, despegó el avión Aerocomander XC-HGG de la Dirección de Intercepción de la Procuraduría General de la República (PGR) que ubicó a la avioneta en Chacalaltic, Chiapas, volando a una altura de 3,000 pies sobre el nivel del mar El aerocomander de la PGR siguió el rumbo de la nave desde 10,000 pies Con su moderno equipo de rastreo e información, empezó a filmar su ruta y sus movimientos
Casi al mismo tiempo, la base aérea de la PGR en Mérida, Yucatán, envió un avión King Air —matrícula N68KA, decomisado recientemente con siete elementos de la Policía Judicial Federal para efectuar la detención de los presuntos narcotraficantes una vez que la avioneta aterrizara
La avioneta de los narcos, una Cessna Centurión 210, con matrícula sobrepuesta XA-LAN, fue alcanzada por el King Air cuando realizaba varias vueltas antes de aterrizar en un paraje denominado “Llano de la Víbora”, en el municipio de Tlalixcoyan, Veracruz
Eran las 6:15 horas Ya había amanecido y —contra la versión del primer boletín de la PGR— había suficiente claridad Desde el aire, los agentes de la PGR vieron aterrizar la avioneta y también vieron saltar a los dos narcos —uno de ellos, en apariencia, era una mujer— y correr hacia un grupo de árboles cercano También observaron que elementos del ejército tomaban posiciones Dieron una vuelta más y decidieron aterrizar
Aún no se detenía el avión cuando fueron recibidos por una descarga de disparos, hecha por los soldados Saltaron del avión y se parapetaron detrás de él Gritaron: “Policía Judicial Federal, no disparen”, pero el tiroteo era más intenso Uno de los pilotos asegura que contestó el fuego hasta que se le acabaron las balas Los otros niegan haber disparado, pues ni tiempo les dio Según ellos eran muchos soldados, más de cien Y disparaban de todas partes Como si los tuvieran rodeados Uno de los policías colgó una playera blanca en el cañón de su arma y avanzó al frente Fue acribillado Los demás corrieron para salvar su vida Los cuerpos quedaron cerca del avión El comandante y los dos pilotos en su huida cayeron en una zanja con lodo Ahí se quedaron, sin moverse, hasta que llegaron los tripulantes del Aerocomander de la PGR que se habían quedado en el aire, filmando lo sucedido
Hasta aquí, en síntesis, la versión de los sobrevivientes
Luego —pasadas las nueve horas— llegaron los agentes de la Policía Judicial Federal destacados en Veracruz, encabezados por el comandante Marco Antonio Muñoz Valdez, los cuales, avisados por radio desde la ciudad de México, se aprestaron a apoyar el operativo Con ellos iban un agente del Ministerio Público Federal y el subdelegado de la PGR en Veracruz, Fernando Vázquez Clelius Un cerco militar formado por tres compañías (cerca de 100 soldados) les impidió el paso
LA DISPUTA POR LOS CUERPOS
Desde lejos observaron las tres aeronaves —distantes las de la PGR a 300 y 600 metros de la avioneta de los narcos—, la droga, que era descargada de la Cessna, y una camioneta cargada con botes de turbosina La camioneta es de color blanco y rojo, con placas LR-7393, y la razón social “Mauro N”, “Productos Agrícolas Frutas y Legumbres”
También observaron a sus compañeros sobrevivientes que estaban en calidad de detenidos y, regados, los cuerpos de los siete agentes Discutieron, gritaron, amenazaron a los soldados, pero todo fue inútil El cerco no se movió El general Alfredo Morán Acevedo, comandante de la VI región y de la 26 Zona Militar, que ya se encontraba en el lugar, ordenó que no pasara nadie El subprocurador general de la República para la zona sur, Octavio Porte Petit, tuvo que llegar en helicóptero, habló diez minutos con el general Acevedo y se fue
Pasado el mediodía, los soldados recogieron los siete cuerpos y los subieron a una ambulancia militar —número 0004195— que los llevó al Instituto de Medicina Forense (INMEFO) de la ciudad de Veracruz Nadie vio al soldado herido
Los cuerpos de los agentes ingresaron en el INMEFO a las 13:30 horas Los soldados ocuparon las instalaciones una hora antes Después llegaron elementos de la PGR y rodearon el INMEFO
El subprocurador Porte Petit y el general Acevedo se reunieron Convinieron en que la autopsia la realizara personal del Instituto, con la observación de un médico militar y otro de la PGR El fiscal Manuel Guevara Ortiz dio la orden por escrito Designaron a los doctores Angel Aguirre, Gil Trujillo y Francisco Delgado Druailet, jefe del servicio médico forense, coordinador del INMEFO y médico de esta institución, respectivamente
Cuenta el doctor Aguirre: “Todo fue desorden Gritos de unos y otros Ordenes y contraórdenes Cuatro veces nos dijeron que sí la practicáramos, pero llegaban otras personas y decían que siempre no Cuando nos dieron la orden por escrito, empezamos el reconocimiento externo Les quitamos la ropa y la inventariamos Abrimos dos de los siete cuerpos, pero cuando íbamos a iniciar la necrocirugía llegó gente de la PGR para impedirlo”
Completa el doctor Gil Trujillo: “Hubo fricciones entre ellos (ejército y PGR) Se gritaron y pelearon No estaban de acuerdo con la manera de llevar a cabo la necropsia Llegó un representante de la PGR y nos agredió verbalmente Me comuniqué con el presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado, Miguel Nava, le dije lo que sucedía y nos ordenó retirarnos y evacuar el INMEFO Así lo hicimos Eran como las 9 de la noche”
Finalmente, la autopsia la practicó el doctor Ramón Fernández, de la PGR Comenzó a las 9 de la mañana del día siguiente, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional y la PGR habían convenido que los cadáveres deberían ser entregados a sus deudos
CAMPO DE ENTRENAMIENTO
El “Llano de la Víbora” es una meseta ubicada en el municipio de Tlalixcoyan, unos 60 kilómetros al sur de Veracruz Se llega a él por una accidentada brecha de terracería, que comienza en un tramo de la carretera estatal Veracruz-La Piedra El Llano —sin baches ni bordos evidentes, completamente empastado— tiene una hilera de árboles por un lado y por otro una cerca de alambre que, a diferencia de las del rumbo, está bien construida: postes bien plantados y delineados, alambre de púas perfectamente estirado Es, por su forma, una pista de aterrizaje natural
El domingo 10, una docena de peritos de la PGR realizaba la recolección de datos, bajo la estricta mirada de la tropa, que seguía en poder de la pista y de los aviones En un campamento a la entrada de la pista, el comandante de la 26a Zona Militar, comía en compañía de “altos miembros del ejército que llegaron de México”
Con la mano indicó al capitán Moguel, del 13o batallón de infantería, que impidiera el paso al reportero
—Sólo quiero hablar con él
—El general me indica que toda la información se le proporcionará en México Que él no tiene nada que informar
A unos 500 metros de la pista, viven ocho familias de un ejido llamado “El Buey” Son campesinos de ropas humildes, que habitan chozas de madera y bambú Se dedican a la agricultura en pequeño y la ordeña de ganado
De trato alegre y cortés, ofrecen al reportero un vaso de agua y su versión de los hechos
—Ya estaba amanecido Ya nos habíamos parado Estaba clarito, como si fuera mediodía Las avionetas llegaron y dieron vueltas y vueltas Pasaban así, zumbando por las casas Luego aterrizaron y el tiroteo Se oían como relámpagos de tormenta Oímos zumbar las balas y nos tiramos al suelo, hasta que todo pasó, —comenta María Luisa López
—Yo pensé que estaban practicando —dice Tomás Martínez Lara, de 48 años de edad—, como vienen cada temporada de secas dizque a hacer sus ejercicios militares, pues pensé que era eso
—¿El ejército realiza ahí ejercicios militares?
—En temporada de secas vienen seguido y hacen ahí ejercicio y practican el tiro Son buenos muchachos No nos molestan La señora Teresa les vende las tortillas y los refrescos
Y la señora Teresa confirma: “Si, vienen por estos meses” Y señala las cajas de refrescos vacías y el comal repleto de tortillas “Antes del tiroteo habían venido una vez Y una noche antes vinieron de nuevo”, agrega
Todos coinciden: los “verdes” van seguido al Llano de la Víbora en temporada de secas, pues lo utilizan como campo de entrenamiento Ninguno, sin embargo, recuerda el aterrizaje de otros aviones en esa pista
EL VIDEO DE LA DEA
En las oficinas de la delegación de la PGR en Veracruz —en los altos del llamado Palacio Federal— los peritos de la PGR trabajaban el martes 12 en los informes de necrocirugía, balística y criminología Tres de ellos, sobre una cartulina, elaboraban el plano la pista clandestina, la ruta de aterrizaje, la ubicación de los aviones, las posiciones del ejército y los lugares en los que se encontraron los cadáveres
—Es para reconstruir los hechos —explica un perito— y les vamos a dar una chinga, porque lo que hicieron no tiene madre
De acuerdo con los resultados de las investigaciones periciales —consignados en el expediente 307/91— los soldados dispararon a mansalva Dos de los cuerpos de los judiciales tenían heridas en el trasero Por el tamaño de los orificios, las balas fueron disparadas a una distancia menor de once metros Otro de los cuerpos —el del agente Miguel Márquez Santiago— presentó un disparo en la boca Se le encontraron residuos de pólvora en el paladar Al parecer, fue el tiro de gracia
La prueba de rodizonato sólo resultó positiva en uno de los agentes muertos
El personal de la PGR en Veracruz habló de la existencia de un video, que habría sido filmado por el Aerocomander que salió de Tapachula, Chiapas y, simultáneamente, lo mandó a un satélite de telecomunicaciones, donde lo recogió la DEA El video debe estar en manos del titular de la PGR, Ignacio Morales Lechuga Pero también de la DEA
En la misma mesa donde elaboraban el plano para la reconstrucción de los hechos, los peritos leyeron el segundo comunicado conjunto PGR-Sedena, que confirmó la versión de que todo fue provocado por una confusión
Sorprendidos, indignados, no daban crédito
—¿Cómo? Si todavía no terminamos los análisis, ni la averiguación previa ha quedado integrada
—No tienen madre, mira, dice que los polícias fueron los primeros en disparar
Un día antes, el delegado de la PGR en Veracruz, Francisco Montes de Oca, aseguró al reportero: “Esto va para largo La investigación apenas comienza Faltan pruebas de laboratorio Yo creo que mínimo una semana se va a tardar Además, toda la información ya está en México Allá yo creo que pueden informar mejor”
Desde el jueves 7 por la noche —cuando apenas se iniciaban las investigaciones en Veracruz— en la ciudad de México la Secretaría de la Defensa y la PGR ya afirmaban saber lo que había pasado En su primer comunicado conjunto, ambas instituciones indicaron que todo se debió a una confusión entre el ejército y la Policía Judicial Sin esperar a que las investigaciones terminaran —y pese a las evidencias en contrario— siete días después volvieron a confirmar la versión
EL ANTECEDENTE
En apariencia, la PGR olvidó que apenas doce días antes de los sucesos del Llano de la Víbora, la Dirección General de Intercepción llamó a la comandancia regional de la PJF de Veracruz, para informar sobre el aterrizaje de un avión de narcotraficantes en la población de Carlos A Carrillo
Recibió la orden —en la madrugada del sabado 26 de octubre— el Agente del Ministerio Público Federal Investigador, y actualmente, subdelegado de la PGR en Veracruz, Fernando Vázquez Chelius, quien se dirigió al lugar con varios agentes judiciales Al llegar, un retén militar les cerró el paso
Los elementos de la PGR se identificaron y exigieron pasar Los soldados cortaron cartucho y no se movieron Mientras discutían, una avioneta despegó de la pista que utilizan aviones fumigadores de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), cuyo velador fue secuestrado durante tres horas
El informe vespertino fue transmitido al delegado de la PGR, Montes de Oca, y al subprocurador de la zona Sur, Porte Petit, y fue publicado por el diario local Notiver
Luego vino el enfrentamiento del Llano de la Víbora
El subprocurador Porte Petit declaró el viernes 8 que se integraría una comisión conjunta Sedena y PGR para realizar las investigaciones Dicha comisión la encabezaría él mismo y estaría integrada además por Jorge Rico Schoeder, procurador de Justicia Militar; Antonio García Torres, director de Averiguaciones Previas y Francisco Montes de Oca, delegado de la PGR en Veracruz
Porte Petit aseguró que se trabajaría de manera coordinada Sin embargo, las investigaciones se realizaron por separado Incluso, cuando la PGR pidió los casquillos recogidos por los militares para completar sus análisis de balística, no se los dieron Cuando la Sedena pidió los informes de las autopsias practicadas por la PGR, ésta tampoco se los dio, pues ya se habían mandado a México
El viernes 15 —dos días después del segundo comunicado conjunto— la PGR difundió un boletín de prensa en el que informó que, en coordinación con el ejército mexicano, destruyó en el estado de Campeche un sembradío de mariguana sobre una extensión superior a 11,000 metros cuadrados El boletín subraya “la coordinación” y “el apoyo” que existió entre ambas corporaciones