EL TERMINO “ENCUENTRO DE DOS MUNDOS”, SOLUCION POLITICA A UN PROBLEMA HISTORICO: ARTURO AZUELA

EL TERMINO “ENCUENTRO DE DOS MUNDOS”, SOLUCION POLITICA A UN PROBLEMA HISTORICO: ARTURO AZUELA
Armando Ponce
MADRID – El escritor Arturo Azuela, quien presenta en esta ciudad su libro Mar de utopías con el sello del V Centenario del Encuentro de Dos Mundos, cuestiona estos términos, que proceden del historiador Miguel León Portilla, por ingenuos
En el Café de Gijón, donde los madrileños todavía celebran tertulias literarias y los meseros rememoran historias y anécdotas del escritor español Ramón del Valle Inclán, critica:
“Se está cometiendo un grave pecado original: buscar con estos términos una solución política a un problema histórico, que gusta a algunos pero agrede a otros”
Explica que “Encuentro de Dos Mundos” fue la fórmula propuesta por México para las conmemoraciones oficiales del V Centenario de la llegada de Colón a la isla caribeña de San Salvador en 1492, en base a los términos que maneja León Portilla desde la introducción de La visión de los vencidos, “si bien la postura del gobierno mexicano, poco a poco, trata de ser única en el contexto latinoamericano, en virtud de la gran obra que los historiadores y filósofos han realizado sobre el tema en México”
La historiografía mexicana posee una tradición como ninguna otra en el continente americano —expone—, que arranca desde Las Casas, Motolinía y Vasco de Quiroga, continúa con los insurgentes (Carlos María de Bustamante), los reformistas del XIX y durante la Intervención francesa (Mora, Alemán, Lorenzo de Zavala, Orozco y Berra, Justo Sierra), y llega al XX con estudios más acuciosos (Caso) hasta los años 40 (las voces del mismo León Portilla, Francisco de la Maza y Edmundo O’Gorman)
“En los últimos 50 años —dice el escritor jalisciense— los escritos son más sólidos, con documentos muy de primera mano Y hay ahí todas las tesis: genocidio, invasión, invención (O’Gorman), encuentro, y encubrimiento (Leopoldo Zea)
“De todas ellas la más científica es la de O’Gorman Paralelo al genocidio está la invención de América, y precisamente con la publicación el año pasado del Hernán Cortés, de José Luis Martínez, se demuestra: ahí están Cabeza de Vaca, Aguirre, la conquista de los indios araucanos, Núñez de Balboa De pronto, en Europa hombres barbados y extraordinarios encuentran un continente habitado al que hay que darle ser: esa cuarta dimensión que es América, que rompe con la santísima trinidad de los tres continentes Ahí tiene sentido O’Gorman”