Sin pretextos
Francisco Ponce
MONTERREY, N L- Los informes de los políticos suelen ser similares, pero tan aburridos —y sospechosos en muchos casos—, a los de los dirigentes deportivos: en la acelerada idea de apantallar, las cifras se convierten en peregrinas de un casi eterno desfilar
Se habla de lo que se hizo: de ninguna manera de lo que se debió —o no— hacer ni de lo que faltó por ejecutar
Desde luego, el estilo del político dirigente es importante, básico, en su afán de convencer con un mensaje decorado o eminentemente realista
Los que no han sido viejos tiempos son los tiempos del deporte
Ciegamente, los dirigentes siguen con sus mismos estribillos de años añejos y para ellos la realidad dorada está en alcanzar buenos resultados internacionales
Lo demás queda, por supuesto, al lado del camino
Pocos ejemplos existen al respecto
Porque si bien se pretende darle vida al principio de una conciencia en busca de una cultura deportiva, es tiempo de cambiar
No se trata ya de enumerar las medallas obtenidas en los Panamericanos Tampoco de la bizantina discusión acerca de cuál de los dirigentes o de las instituciones, carga con la aureola de benefactora del deporte nacional
Más bien, el chiste es reunir en un todo deportivo el análisis de lo que se hizo y de lo que no se alcanzó a hacer —con sus causas, incluida la comisión de culpas—, así como de lo que deberá comenzar a hacerse para procurar la competitividad de los jóvenes atletas mexicanos
De otra manera, los informes, los análisis y los proyectos para el futuro son y serán siempre desafortunados
Como aquél lamento magdalenesco: ¡tenemos dinero! diría Mario Vázquez Raña: el presupuesto del Comité Olímpico Mexicano dura quince minutos en Estados Unidos
Cierto: nada más que Estados Unidos es un país deportivamente sano, pero no nada más por su dinero
Porque si ese es el factor predominante, no queda más al COM que arrojar la toalla para perder por incapacidad
Ya se inventaron, desde luego, las técnicas que permiten a la medicina y las ciencias aplicadas apoyar de manera determinante al deportista para que desarrolle su facultades a plenitud
Y esas ciencias no son ocultas, ni privativas de los países adelantados
Están allí: esas serán las que marquen el equilibrio Y las que algún día llenarán las páginas de los informes de los dirigentes, ahora repletas de populismos y de fotos en los diarios








