La causa, incógnita: movilización popular, concertación política o presión externa

La causa, incógnita: movilización popular, concertación política o presión externa
Salinas, en reunión privada con Gutiérrez Barrios y Colosio, decidió la caída de Aguirre
Francisco Ortiz Pinchetti
GUANAJUATO -Triste sino el de Ramón Aguirre Velázquez: cuando estaba a punto de ver cristalizada la mayor ilusión de su vida, ser gobernador de Guanajuato, un rayo fulminó sus anhelos
La misma mano que aun por encima de la voluntad de los priístas guanajuatenses lo impuso como candidato, la misma que lo impulsó y lo apoyó en su campaña, ahora, ya electo gobernador, lo hace renunciar
Dios se la dió, Dios se la quitó
“He resuelto no presentarme a rendir protesta como gobernador constitucional del estado”, dijo demudado en su histérico, dramático anuncio, minutos después de ser declarado legalmente electo con una ventaja de más de 200,000 votos sobre su contrincante panista Vicente Fox Quesada
Su triunfo había sido impugnado por la oposición debido a las innumerables irregularidades registradas durante los comicios del pasado 18 de agosto Tan sólo el Partido Acción Nacional (PAN) presentó más de mil recursos de protesta y queja, mientras Fox Quesada encabezaba concentraciones multitudinarias en diversas ciudades del estado para reclamar su victoria, avalada también por el PRD, el PDM y el PRT
“No permitiremos que Ramón se siente en la silla”, advirtió muchas veces, ante la multitud enardecida, el candidato del PAN
La dirigencia nacional del PAN asumió:
“Acción Nacional se juega todo por Guanajuato”
Sin embargo, el gobierno desoyó las protestas, desechó las pruebas de un “gigantesco fraude electoral”, según la oposición, y llevó adelante a su candidato, primero en el Tribunal Electoral del Estado (TEE) y luego en el Colegio Electoral
Su suerte, empero, estaba decidida cuando menos cinco horas antes de que fuera declarado gobernador electo
Alrededor de las cuatro de la tarde de ese jueves 29 de agosto, el presidente Carlos Salinas de Gortari se reunía en Los Pinos con su secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, y el dirigente nacional del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta Ahí quedó “resuelto” el caso Guanajuato, cuyas secuelas podrían tener en los próximos días repercusiones notables en los altos niveles del partido del gobierno
La renuncia del ex-regente del Distrito Federal a asumir, el próximo 26 de septiembre, la gubernatura de su estado, por razones obvias se conoció primero en la capital del país que aquí El canal 13, de la televisora oficial Imevisión, difundió información en su noticiero nocturno, a las 21:18 horas La información precisaba conceptos del texto de Aguirre Velázquez, que éste daría a conocer personalmente casi dos horas más tarde
En efecto, para hacer pública su dimisión como gobernador electo tuvo que esperar que el Colegio Electoral lo declarara gobernador electo y se le notificara Ello ocurrió hasta las 22:45 horas Quince minutos más tarde se enfrentó a los reporteros para leer su texto, cuyo contenido formaba ya parte de las primeras planas de los diarios
Tan turbia como su triunfo electoral resultó su insólita renuncia, calificada por él mismo como “la decisión más difícil de mi vida” aunque para tomarla recibió una ayudadita sin duda fundamental
PROTESTA Y CONCENTRACION
Fruto de la creciente movilización popular, de la concertación política al más alto nivel o de la presión de la prensa internacional —o de todo ello junto—, el retiro de Aguirre Velázquez colocó a Vicente Fox Quesada como el gran ganador en Guanajuato
Si bien no se corrigió el resultado electoral a su favor, la renuncia del candidato del gobierno abre, según el panista, “espacios y oportunidades para la transición, en brevísimo plazo, a la democracia plena en Guanajuato”
Conforme a la Constitución del estado, al no presentarse el gobernador electo a tomar posesión de su cargo —como ocurrirá en el caso de Aguirre—, el Congreso del estado nombrará un gobernador interino que fungirá en tanto se efectúan elecciones extraordinarias La ley tiene ahí un hueco: no precisa el plazo para esos comicios
El gobierno y el PAN llegaron a un acuerdo concertado para que fuera nombrado como gobernador interino el panista Carlos Medina Plascencia, actual alcalde de León Así lo propuso el dictamen respectivo eleborado por las comisiones conjuntas de Gobernación y Puntos Constitucionales, en la mañana del viernes 30, pero la irrupción violenta de más de un centenar de priístas inconformes, justo cuando el dictamen iba a ser sometido a votación, dejó en suspenso esta segunda parte del arreglo La sesión quedó suspendida y hasta la medianoche de ese día no se había reanudado
Según los panistas, un interinato en manos de Medina Plascencia garantiza que las elecciones extraordinarias se realicen con equidad y limpieza, lo que para ellos será camino seguro hacia la victoria de Fox Quesada
Pero los priístas inconformes, encabezados por los candidatos electos a diputados locales del tricolor, consideran que el intento de designación del alcalde panista de León constituye un “albazo” anticonstitucional En su argumentación, consideran que el nombramiento de un gobernador interino corresponde a la nueva legislatura, cuyos integrantes tomarán posesión de sus curules el próximo 15 de septiembre
Según el diputado perredista Carlos Navarrete, ex-candidato a senador, la designación de Medina Plascencia pone al descubierto “una negociación cupular”, que es a su juicio inaceptable
El PAN, que festejó ruidosamente la caída de Ramón Aguirre, convirtió a partir del propio viernes en objetivo central de sus acciones el nombramiento del munícipe leonés como gobernador interino “Sólo así —dijo Fox Quesada— podemos participar en nuevas elecciones, libres de marranadas”
También se prepara ya a “conquistar los ayuntamientos de todo el estado”, en las elecciones municipales del próximo primero de diciembre
En sus movilizaciones de protesta postelectoral, el PAN obtuvo indudable respuesta popular Fox Quesada encabezó una caminata de más de 50 kilómetros, desde León hasta Guanajuato, que culminó el domingo 25 con una concentración de miles de personas en la plaza de Cata, de la capital del estado, donde está el local del tribunal Electoral del Estado
Continuó con mítines muy concurridos en León, Salamanca, Irapuato y San Francisco del Rincón, en días sucesivos
En su discurso, los dirigentes panistas se cuidaron de no involucrar la figura presidencial en el fraude electoral por ellos denunciados “Responsabilizamos directamente al gobierno estatal de Rafael Corrales Ayala”, dijo el dirigente nacional panista, Luis H Alvarez
Sin embargo, fueron contundentes al afirmar, como lo hiciera Diego Fernández de Ceballos en nombre del CEN panista, en el mitin del martes 27 en León, que su partido está decidido a “jugarse todo por Guanajuato” y que lo que ocurriera con el proceso electoral en este estado podría condicionar las futuras relaciones del PAN con el Ejecutivo Federal
Reiteradamente anunciaron “próximas” acciones de resistencia civil, pero ninguna se realizó hasta el viernes pasado La protesta se limitó a mítines pacíficos y otras manifestaciones de inconformidad que no lindaron siquiera con la desobediencia civil
Ante el activismo panista, la actitud del gobierno pareció ser de absoluto menosprecio Como había ocurrido con los cómputos distritales, los fallos del TEE no modificaron prácticamente el resultado de las elecciones, pese a la abundancia de imputaciones y recursos interpuestos por la oposición Unicamente 30 de más de 700 casillas impugnadas fueron anuladas Los recursos de queja fueron prácticamente rechazados “por improcedentes”, por los magistrados del TEE
Unos 300 panistas hicieron guardia frente al local del tribunal, el miércoles 28 por la noche, mientras se realizaba la sesión plenaria de ese órgano electoral Pura rabia quedó en ellos cuando, cerca de las tres de la mañana del jueves, el pleno terminó sin modificar los resultados oficiales Parecía el golpe final, al que sólo faltaría la parodia del Colegio Electoral
Nadie dudaba ya que la decisión de imponer a Ramón Aguirre como gobernador era definitiva
Por eso la sorpresa provocó un terremoto
EL ADIOS DE RAMON
El rumor se esparció rápidamente por los callejones coloniales de Guanajuato, pero no lograba convencer
Esa mañana, apenas siete horas después del fallo del TEE, el congreso del Estado se constituyó en colegio electoral para calificar las elecciones de gobernador Era claro el intento de un “vaporazo”, que de una vez por todas confirmara a Aguirre Velázquez como gobernador electo, para desalentar la protesta panista
Inopinadamente, empero, el Colegio entró en un largo receso, a partir del mediodía Horas inciertas que dieron pie a la conjetura Dieron las seis, las siete de la noche, sin que se reanudara la sesión
Entonces fue cuando el rumor empezó a correr Del Distrito Federal llegó la especie: Ramón Aguirre va a renunciar, se va
A las ocho, Vicente Fox Quesada presidía un mítin en San Francisco del Rincón Hasta el templete subieron a contarle el chisme Los dirigentes panistas se arremolinaron para escucharlo Pero tampoco ellos lo creyeron
Tal vez alentado ya por la posibilidad, Fox Quesada reiteró vehemente en su discurso que “no permitiremos, a ningún precio, que Ramón se siente en la silla del gobernador”
Poco después de las nueve de la noche la televisión del gobierno oficializó la noticia
En el local del Comité Directivo Estatal del PRI, en Guanajuato capital, los rostros empezaban a reflejar la tragedia Compungidos unos, incrédulos otros, desconcertados los más, los priístas se saludaban, se abrazaban en silencio, mientras una treintena de reporteros y fotográfos esperaban la anunciada conferencia de prensa de Ramón Aguirre
Ya no era rumor, sino escándalo, cuando en el Colegio Electoral trascendió la decisión de Aguirre Velázquez Dieron las diez de la noche cuando la sesión de calificación de las elecciones —durante la cual hubo un debate agrísimo entre los diputados priístas y los panistas— llegaba a su fin: el candidato del PRI era designado gobernador electo
Fox Quesada y un centenar de panistas, atraídos por el rumor, se trasladaron desde San Francisco del Rincón hasta la capital del estado, a la que llegaron justo cuando una comisión del Congreso estatal entraba en el local del CDE del PRI para notificar a Aguirre su condición Apenas salieron, ocurrió por fin la confirmación de la noticia por boca del propio protagonista
“El voto de la mayoría favoreció mi candidatura”, leía Aguirre Velázquez entre los flashazos de los fotógrafos Estaba serio, con el rostro endurecido “La votación fue cuantiosa Mi triunfo fue reconocido por la mayoría de los guanajuatenses y finalmente establecido por las autoridades electorales”
A su izquierda, el dirigente estatal del PRI, Luis Ferro de la Sota, no podía evitar que las lágrimas inundaran sus ojos A la derecha del ya gobernador electo, el coordinador regional del CEN priísta, Rafael Oceguera, desencajado, mantenía la vista clavada en el paño verde que cubría la mesa
El momento culminante:
“Los he reunido —dijo Aguirre a los periodistas, sin alterar el tono seco de su voz— para hacer de su conocimiento que he resuelto no presentarme a rendir protesta como gobernador constitucional del estado de Guanajuato”
Aclaró en seguida que “esta decisión la he tomado ante mi propia conciencia, plenamente convencido de que esa es la parte que me corresponde para preservar la concordia y la paz en Guanajuato”
Antes había dicho que en los días que siguieron a las elecciones había apreciado que la divergencia entre las fuerzas políticas contendientes se había profundizado “La provocación y la irresponsabilidad han enrarecido el clima político”
No omitió el ex-regente una afirmación que delata el origen real de su decisión “Refrendo mi lealtad inquebrantable al Presidente de la República”, dijo
Luego acusó a sus contrincantes A Fox, por pretender, “por la vía del chantaje y la violencia”, apoderarse del gobierno Al perredista Porfirio Muñoz Ledo, por “haber sembrado desconfianza y terror en este proceso y empeñar su participación sólo en búsqueda de ventajas políticas personales” A ambos los invitó a revisar su actitud “Más que ánimo democrático, sólo tienen ambición de poder”, remató
No se permitieron preguntas Al terminar de leer su texto de cinco cuartillas, Aguirre se levantó y, seguido por Ferro de la Sota, Oceguera y otros colaboradores cercanos, desapareció de la escena guanajutense Se supo que esa misma noche viajó por carretera a la ciudad de México
Mientras él se iba empezaba el festejo de los panistas Un grupo reunido con Vicente Fox en el Jardín Unión de esta capital estalló en porras y vivas, que luego se repetirían durante varias horas por distintos rumbos de la ciudad En León, los bocinazos de los automovilistas, el ir y venir de los panistas a bordo de camionetas descubiertas, con sus banderas desplegadas, se prolongó hasta la madrugada
FIESTA Y LUTO
La fiesta en serio fue el viernes 30, en la plaza principal de León, de nuevo desbordada por la multitud El “mitin de la victoria”, le llamaron los panistas Y como tal lo celebraron los más de 20,000 concurrentes, a quienes se pidió entregar sus banderolas con asta de madera “para que luego no digan que estábamos armados”
Contrario a su costumbre, esta vez Fox Quesada llegó casi 30 minutos después de la hora anunciada, lo que acrecentó el verdadero delirio con que fue recibido por sus partidarios
Ido Ramón, ya nadie gritó “no queremos a Ramón” En cambio, eran ensordecedores los coros de “Vicente, Vicente, Vicente”
“Este —calificó el ya ex-candidato panista a la gubernatura al inicio de su discurso— es un triunfo histórico del pueblo de Guanajuato” Presumió luego que Aguirre “renunció por sus remordimientos de conciencia ante tanta marranada que hicieron en las elecciones”
Aunque no se oficializaba todavía el nombramiento de Carlos Medina Plascencia como gobernador interino, a partir del 26 de septiembre próximo, Fox Quesada proclamó que “sólo con Medina hay garantía de honestidad y compromiso para llamar a nuevas elecciones y asegurar procesos transparentes, equitativos y justos para todos los partidos”
En consecuencia, anunció como tarea inmediata de los panistas el conseguir el interinato para el alcalde leonés y, en los colegios electorales local y federal, “rescatar los triunfos auténticos de nuestros candidatos”
La confirmación de la designación de Medina Plascencia quedó en suspenso por la “invasión” de huestes priístas inconformes al Palacio Legislativo Ello ocurrió alrededor de las 13 horas del viernes, justo cuando el dictamen respectivo era leído por el candidato José Antonio Ramírez, para enseguida someterlo a votación
En su desordenado ingreso al salón de sesiones, entre gritos e improperios, los priístas inclusive rompieron vidrios y destruyeron una lámpara de cristal No permitieron que la sesión continuara
La movilización fue encabezada por los triunfantes candidatos priístas a diputados locales, que esa misma mañana se reunieron en el hotel Posada San Javier para delinear su estrategia e impedir el nombramiento de un gobernador interino desde ahora
Literalmente tomado el recinto legislativo por los beligerantes militantes del PRI, llegó el dirigente estatal Ferro de la Sota Trató de calmarlos Los invitó a abandonar el inmueble y trasladarse al local del partido, “para ahí organizarnos” No le hicieron caso Se quedaron Más tarde, Ferro de la Sota anunció que el comité estatal priísta se unía en apoyo a los rebeldes
En nombre de los candidatos a diputados, Salvador Guerra pidió que se respetara la soberanía del estado “No puede haber organizador interino —dijo— habiendo gobernador electo”
Los inconformes permanecían en el interior del Palacio Legislativo hasta pasada la medianoche Por esa razón, la sesión del Congreso no se había podido reanudar Y la evidentemente ya concertada designación de Medina Plascencia seguía pendiente
Reunidos en el patio central, encaramados en los pasillos superiores, sentados en las butacas del salón de sesiones, los priístas participantes en esta insólita movilización no cesaban de gritar:
“¡Queremos a Ramón! ¡Queremos a Ramón!_