La renuncia de Aguirre por órdenes del presidente Salinas

La renuncia de Aguirre por órdenes del presidente Salinas
Fue para los corresponsales extranjeros la primicia de la Presidencia
Carlos Puig
WASHINGTON, D C- En las elecciones de gobernador de Guanajuato, el 18 de agosto, no se permitió el acceso a observadores internacionales Sin embargo, la presencia extranjera fue evidente Las trasnacionales Kodak e IBM intervinieron en la elaboración del padrón y de las credenciales de elector La Gallup de Nueva Jersey dio los primeros resultados que presentaban como ganador a Ramón Aguirre La caída del candidato priísta fue anticipada por el Wall Street Journal Y el motivo real de esa caída —una orden del Presidente de México— lo hizo público, antes que nadie, el New York Times Alrededor de las 2 de la tarde del viernes 30, aproximadamente catorce horas después de que Ramón Aguirre anunció que no asumiría la gubernatura de Guanajuato, un grupo de corresponsales extranjeros en México, convocado por Otto Granados Roldán, director de Comunicación Social de la Presidencia de la República, conoció la versión de Los Pinos sobre los sucesos de Guanajuato que hasta el cierre de esta edición se había negado a la prensa nacional: que la “renuncia” de Aguirre había sido ordenada por el presidente Carlos Salinas de Gortari y que esto era una “demostración del Presidente de que ahí donde la victoria no hubiese sido clara él podía tomar acciones”
Privilegiados por el actual gobierno, los periodistas extranjeros escucharon los detalles de lo que, en cambio, la prensa mexicana ha tenido que ofrecer sin confirmación oficial: que una primera decisión se había tomado el sábado 24, pero que Aguirre insistía en mantenerse en el puesto; que el jueves 29 Salinas decidió —en reunión con Fernando Gutiérrez Barrios y Luis Donaldo Colosio (Proceso 774)— “denegar” los deseos del exregente de la ciudad
Mientras la versión de la presidencia se publicó en Estados Unidos desde el sábado 31 y de hecho fue la única que se conoció, la prensa mexicana seguía reflejando las contradicciones de las versiones hechas públicas por el propio Aguirre y hasta por el presidente del PRI, quien el martes 3 declaró que la caída de Aguirre había sido determinada por consenso en el seno del PRI La versión de la Presidencia, sin embargo, sirvió para limpiar la imagen de Carlos Salinas en el extranjero —aunque no la de su partido— y lo ha colocado como un héroe, aún en contra del PRI, que a decir de los editoriales publicados en este país la semana pasada insiste en cometer fraudes
La estrategia de Los Pinos funcionó: el acto que el mismo jueves 29 había pedido a Salinas el Wall Street Journal se había realizado ese día, y tal vez por eso el mismo periódico había tenido la exclusiva, aún antes que los diarios mexicanos (Proceso 774) Al día siguiente, los corresponsales se enteraron de que no había sido la decisión de Aguirre o la “voluntad democrática del PRI” —como dijo Colosio— sino la del presidente Salinas la que restablecería la paz en Guanajuato En los días posteriores llegaron los editoriales, ahora elogiosos, que atribuyeron al Presidente la acción
PRESIDENCIA: FUE SALINAS
El reportero que más ampliamente relató sus encuentros con “funcionarios y voceros” gubernamentales el -viernes 30 fue Tim Golden, recién llegado a México como corresponsal del New York Times, y para quien el presidente Salinas había tenido ya la deferencia de concederle una entrevista tres días después de las elecciones del 18 de agosto, en la cual había “desdeñado” las quejas de la oposición respecto a supuestos fraudes —”muchas quejas y pocas, muy pocas pruebas”— (Proceso 773) En su nota del sábado 31 publicada en la página 3, anunciando la renuncia de Aguirre, Golden escribió: “Había profunda preocupación entre funcionarios del gobierno porque las irregularidades reportadas por la oposición y los observadores electorales en Guanajuato y otros estados minaba la legitimidad de la victoria de su partido
“Guanajuato estaba contaminando la elección”, dijo un funcionario hoy “Si había irregularidades allí, bueno, la gente estaba viendo irregularidades en todo el país
“Este funcionario y otros arguyen que aunque algunas de las quejas de fraude de la oposición parecían válidas no significaban suficientes votos para cambiar los resultados finales Más bien, dicen, la concesión priísta en Guanajuato fue una decisión política para prevenir más conflictos y preservar la mejorada imagen del gobierno en todo el país y en el extranjero”
Golden habla de los resultados oficiales de las elecciones, de las protestas panistas, de la renuncia de Aguirre y de la toma por priístas del Congreso estatal y sigue:
“Un vocero del gobierno dijo que el señor Aguirre había decidido, el fin de semana pasado, no asumir el puesto, pero no se esforzó en explicar el retraso o la insistencia de sus seguidores en decir que él había ganado
“Funcionarios que hablaron con la condición de no ser identificados, afirmaron que el movimiento fue ordenado por el presidente Carlos Salinas de Gortari Dos funcionarios dijeron que Aguirre tenía esperanzas de quedarse en el puesto hasta que Salinas se lo denegó
“Esta es una demostración del presidente Salinas, dijo el vocero del gobierno, de que donde la victoria no fue clara, él puede actuar”
Como remate, Golden describió lo que el gobierno esperaba de su acción: “Más allá de si la decisión del gobierno de abandonar su aparente victoria en Guanajuato logra pulir la imagen de las elecciones nacionales o no, los funcionarios esperaban que la acción tuviera ciertos beneficios políticos inmediatos
“Estaban especialmente ansiosos de detener el considerable moméntum de Fox, un expresidente de la Coca Cola de México que ha surgido como uno de los más carismáticos nuevos líderes del PAN”
Versiones de la reunión aparecieron también en el hilo internacional de Reuters y en el Christian Science Monitor, entre otros David Clark Scott, del Christian Science Monitor, dice que los motivos para remover a Aguirre, según los “funcionarios del gobierno”, eran que las protestas de la oposición estaban haciendo “políticamente difícil de gobernar” el estado
Los funcionarios que recibieron a los corresponsales no dudaron en afirmar que “técnica y legalmente” la elección había sido ganada por el PRI
EL PRIVILEGIO DE SER EXTRANJERO
Poco importa más a los estrategas de la imagen presidencial que el sentir de la opinión pública extranjera —en particular la estadunidense— sobre Carlos Salinas de Gortari
Como nunca se han apegado a lo que el Plan Nacional de Desarrollo marca en su capítulo 3116, párrafos 3 a 6, en que se precisan los propósitos de la imagen de México en el mundo:
“—Anticipar eventos que puedan repercutir desfavorablemente sobre la
imagen de México, a fin de estar en condiciones de realizar acciones preventivas o campañas para contrarrestarlas
—Dar respuesta inmediata y con información veraz a las críticas a México
—Influir de manera programada sobre los principales centros generadores de la imagen de México en el exterior, proporcionándoles información oportuna y confiable en una perspectiva de mediano plazo
—Adoptar una actitud activa, para crear una imagen que corresponda a nuestra realidad y nuestras aspiraciones”
Según la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia, eso ha significado dar un énfasis especial al trato a periodistas extranjeros en México y en el extranjero Desde principio del sexenio Otto Granados renovó las oficinas de prensa de la embajada en Washington y los consulados en las ciudades más importantes, en cuanto a generación de opinión, con gente bajo su mando y no bajo la conducción de la Secretaría de Relaciones Exteriores
Los agregados de prensa en Washington, Los Angeles o Nueva York, son todos jóvenes egresados de universidades estadunidenses que en su mayoría trabajaron con Granados en la campaña de Salinas
La oficina en Washington, que coordina al resto de las de Estados Unidos, creció a principios del sexenio y puso en vez de una persona a tres, aumentó secretarias e incrementó sus recursos
En México cambió a la titular de la prensa extranjera de la Presidencia —que había trabajado con él durante la campaña— para poner a alguien de “más confianza” y con más experiencia en el trato con la prensa estadunidense, Leonardo French, exministro de prensa de la embajada aquí
Con más recursos y con un objetivo preciso en mente, Granados se ha dedicado, por medio de las embajadas y de su oficina, a promover la imagen del Presidente No hay corresponsal extranjero que no haya tenido, por lo menos, una entrevista con Carlos Salinas y las reuniones “off the record” con funcionarios mexicanos de alto nivel, en las que se informa de próximas acciones gubernamentales o del estado del país son más frecuentes que con reporteros mexicanos
Cada vez que el presidente Salinas viaja al exterior tiene una conferencia con periodistas extranjeros, en la que no se admite a periodistas mexicanos, ni siquiera a los que viajan en la comitiva presidencial, que tienen que esperar a que Granados les dé su versión de lo ahí sucedido Las visitas a redacciones de periódicos y revistas son constantes en las giras de Salinas por Estados Unidos El director de Prensa de la Presidencia es estricto en la supervisión de las actividades de la agencia del gobierno, Notimex, en el extranjero
Las actividades de Granados son causa, en parte, de la imagen de Carlos Salinas en Estados Unidos, aunque no por eso ha dejado de tener tropiezos, como cuando su oficina escribió una carta a Newsweek en la que atacaba y difamaba al columnista Jorge G Castañeda, o cuando escribió a la empresa Xerox para reclamarle su patrocinio a una revista estadunidense crítica del gobierno de México, o cuando una filtración suya al periódico El Nacional provocó una airada carta del académico y amigo del presidente, Wayne Cornelius, en que le reclamaba que lo inmiscuyeran en asuntos de política interna mexicana
Previamente a estas elecciones, Granados envió personal de la oficina de prensa en Washington a que hablara con editorialistas y generadores de opinión en este país, para pedirles para que cubrieran “balanceadamente” las elecciones mexicanas y para ofrecerles información oficial
Pero nada dio tan buenos resultados como la orden a Aguirre de que renunciara el mismo día que lo pidió el Wall Street Journal, para mejorar la imagen que en principio habían dejado los comicios en la prensa estadunidense que entre otras cosas había colocado a México en la “vergonzosa lista, junto con Cuba, Surinam y Guyana”, de países donde no hay elecciones honestas en el continente
Conocedor de la importancia de la imagen en este país, sobre todo ahora que se está negociando el Tratado de Libre Comercio, impugnado por algunos legisladores estadunidenses, entre otras cosas por lo que llaman “falta de democracia” en México, Otto Granados relacionó a los que recibirían la información sobre lo hecho en Guanajuato
COLOSIO: FUE EL PRI
El viernes 6, mientras la prensa mexicana aún publicaba versiones de lo que pasó en Guanajuato, particularmente la del líder del PRI, Luis Donaldo Colosio, que asumió la responsabilidad, en Estados Unidos sólo había una versión, la que utilizó abiertamente Wayne Cornelius, director del centro de estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego, y hombre cercano a los círculos de Los Pinos, en su comentario editorial para Los Angeles Times: “La decisión del presidente Carlos Salinas de Gortari de anular, de facto, la elección de gobernador en Guanajuato representa la segunda vez desde que asumió el poder que ha denegado una victoria cuestionable y ha hecho posible para un partido de oposición —el Partido Acción Nacional— llegar a la gubernatura”
Cornelius, que este mes publicará su libro El sistema político mexicano en Transición, explica que entre otras consecuencias la acción de Salinas tendrá la de hacer que “operativos del PRI a niveles local y estatal que rechacen limpiar los actos electorales serán castigados en lugar de recompensados La revocación de los resultados en Guanajuato, por Salinas, ha marcado nuevos límites, aunque algunos priístas seguirán retándolo”
La decisión del Presidente le atrajo editoriales en sentido opuesto a los que en semanas pasadas lo hacían responsable del fraude El Wall Street Journal, que vio satisfechos sus deseos, no dudó en celebrarlo al afirmar que “el gobierno mexicano de Carlos Salinas de Gortari ha dado un inmenso salto hacia adelante en dirección a la madurez política”
Para el Journal “nadie duda que el señor Aguirre recibió algo más que el aliento del presidente Salinas para renunciar El significado de este hecho es importante: señala la disminución en México de lo que Enrique Krauze llamó en estas páginas, la semana pasada, uno de los últimos dinosaurios políticos”
El diario neoyorquino encontró en la decisión de Salinas hasta un matiz de democracia: “El público mexicano también merece crédito en esto Fueron las acciones cívicas de los mexicanos —de Guanajuato a Monterrey, a México— a lo que respondió el Presidente en última instancia Esto es como debe ser una democracia funcional”
El Washington Post, que en su editorial inmediato después de las elecciones había ya interpretado que el fraude se hacía contra la voluntad del Presidente fue más allá al decir que la renuncia de Aguirre significaba la “confirmación de que México se encuentra gobernado bajo nuevas y genuinas reglas” El Post puso como ejemplo a México para los países de Europa oriental, particularmente Polonia, que según el diario está en una transición parecida a la mexicana
El New York Times, que fue el más duro de los diarios nacionales, es el único que no ha rectificado en su página editorial respecto a la vocación democrática de Salinas, la que había calificado de “poco apasionada”, después de la renuncia de Aguirre Aunque fue su corresponsal el primero que dio a conocer los detalles de aquélla, el sábado 31