RESPUESTA A UNA CARTA
Señor director:
Sin ánimo de entablar polémicas sin tema ni entrar en discusiones ociosas donde se me menciona, haré algunas precisiones al artículo en forma de carta firmado por el señor Javier Herrera, aparecido en el número 752 de Proceso
Primero: De acuerdo con el sentido literal de una “acusación temeraria”, quiero pensar que es la acepción pretendida por el señor Herrera, cuando lo que se impugna es lo que se hace, carece de sentido Existen numerosos testigos y obran en mi poder casetes que demuestran con toda exactitud mi participación en la conferencia de prensa celebrada el 15 de marzo de 1991, donde en mi calidad de guionista de TV UNAM exprese mi opinión acerca del programa “Homenaje a la cultura que se genera en la UNAM”, estos testigos, entre ellos algunos periodistas, y el casete demuestran que en ningún momento mis aseveraciones carecen de fundamento Obran en mi poder las pruebas de que dicho programa se aprobó e incluso que algunas de las personas mencionadas fueron entrevistadas Solamente dije la verdad
Segundo: Según parece, en la Universidad, y en particular en la Dirección General de Televisión Universitaria, no se permite la crítica, a pesar de que la actual directora llegó a la dirección de la mencionada dependencia como resultado de un proyecto global aprobado por el rector Jose Sarukhán, en el que se proponía una televisión auténticamente universitaria, crítica, plural, participativa y de verdadero servicio a la comunidad universitaria; seguramente este hecho es desconocido por el señor Herrera
Tercero: Parece que disentir en Televisión Universitaria es un delito y que las premisas sustentadas en el Proyecto de Televisión Universitaria no valen para los trabajadores El señor Herrera en su carta dice que “nadie es poseedor de la verdad”, pero no por ello la verdad deja de existir Me apego a los hechos y a las pruebas que tengo a la mano y le comunico al señor Herrera que tengo once años de trabajar en dicha dependencia, que soy empleada orgullosamente sindicalizada y por lo menos en la UNAM debemos aspirar a la verdad y no dar testimonios parciales y vicarios que demuestran su desconocimiento de la dependencia, y habrá que alabar que el señor cuide la camiseta (chamba), pero no conoce la verdad
Ya es tiempo de que las autoridades universitarias y los miembros del sindicato investiguen lo que ocurre en TV UNAM, para que corrijan sus anomalías y dejen de ser confundidas con intereses personales ¡Ah!, se me olvidaba un informe para el señor Herrera: Hasta hace menos de un mes, según datos de Presupuesto Universitario, laboran en la dependencia 138 empleados sindicalizados, 72 trabajadores de confianza, 20 empleados que desde hace varios años no han podido regularizar su situación laboral y su pago es por honorarios, y cien empleados más de “honorarios flotantes”, que duplican las funciones, nos desplazan y agotan el presupuesto de la dependencia
Atentamente:
Laura Arley








