Hay oposición hasta en Estados Unidos
Destino de México, con el Tratado de Libre Comercio: mano de obra barata y sede de maquiladoras
Carlos Puig
WASHINGTON En la pretendida alianza económica de las tres naciones de América del Norte, y México tiene un papel muy claro: proveer mano de obra barata, poco calificada y manejable, para los grandes capitales estadunidenses y canadienses En esto coinciden no solo organizaciones laborales y ecologistas de Canadá y Estados Unidos que se oponen al Acuerdo de Libre Comercio entre las tres naciones, sino que se ha convertido en el principal argumento de los gobiernos de Carlos Salinas, George Bush y Brian Mulroney y las organizaciones empresariales que los apoyan, para acelerar el proceso de integración
Nadie lo ve más claro que el secretario de Comercio mexicano, Jaime Serra Puche: “Las economías de nuestros tres países son altamente complementarias —repitió en cada uno de los foros donde se presentó en Washington la semana pasada—; la idea de este Acuerdo es volvernos más competitivos como bloque contra los demás bloques económicos que se están formando en el mundo, aprovechando los recursos de cada uno de nuestros países: Canadá y Estados Unidos, donde abundan el capital y la tecnología de producción, y México, abundante en mano de obra”
Comparten la visión de Serra sobre el futuro económico mexicano, como proveedor de mano de obra para la manufactura de bienes, funcionarios de la propia administración Bush, según estudios dados a conocer recientemente; el gobierno de Brian Mulroney, como lo confirmó en conferencia de prensa el secretario de Comercio John Crosbie la central obrera estadunidense AFLCIO, en su testimonio ante el Congreso y aún legisladores que apoyan la firma del ALC trilateral como el senador John McCain, de Arizona, que de plano afirmó: “Yo les sugiero a mis compañeros legisladores que vayan a ver la zona fronteriza de las maquiladoras, porque en breve eso será todo México”
Además, a pesar de las repetidas advertencias de que la política petrolera mexicana no cambiará por el Acuerdo, hechas por Serra Puche y el presidente Salinas, los funcionarios estadunidenses y canadienses insisten en su interna y aunque dicen “entender” los problemas constitucionales, presionan para que se abran más puertas a la participación extranjera en Pemex
CANADA A REGAÑADIENTES
La inclusión de Canadá en el ALC, anunciada el martes 5 de febrero por los tres mandatarios y con esto la consolidación de un bloque comercial más grande que la Comunidad Europea o el de los países del Pacífico, cambió el énfasis del discurso de Serra Puche del acceso seguro al mercado estadunidense a la anticipada celebración de un bloque que, en sus palabras, “lo tiene todo para ser más competitivo que otros”
Los gobiernos de Bush y de Salinas, cuando anunciaron originalmente sus intenciones de negociar un ALC bilateral, ni siquiera pensaron en el país norteño
Después, cuando el gobierno de Brian Mulroney manifestó su intención de participar “de algún modo” en las conversaciones, México y Estados Unidos; conocedores del debate público y la creciente oposición en Canadá al Acuerdo ya firmado con Estados Unidos, manifestaron preocupación, pues eso podría “retrasar” un proceso que se quería acelerar
Aun así, a partir de noviembre del año pasado las tres partes se comenzaron a reunir para encontrar las “modalidades” de la participación canadiense (Proceso 736)
Un factor parece haber decidido la inclusión de Canadá: en una nota publicada el 12 de enero en el Globe and Mail de Ottawa, la reportera Madelaine Drihan escribió: “El incuestionable apoyo de Brian Mulroney a los Estados Unidos en el Golfo Pérsico parece haber dado sus dividendos en el sector comercial, quitando obstáculos políticos que impedían la participación canadiense en las negociaciones entre México y Estados Unidos
“Funcionarios y analistas de Canadá, Estados Unidos y México, dan a la posición canadiense en el Golfo el crédito de haber logrado acabar con las reservas que tenía EU para dar un lugar a Canadá en la mesa de negociaciones”
Así lo explicó Edward P Neufeld, vice presidente ejecutivo del Banco de Canadá, el 5 de febrero, en Washington: “Los canadienses anunciaron su interés en participar, sin que hubiera entusiasmo de las otras dos partes De hecho, discutiendo estos temas con funcionarios mexicanos y estadunidenses me di cuenta de que estaban bastante renuentes a la participación canadiense Temían que tres partes en lugar de dos hubiesen retrasado el proceso entero Un proceso que ya enfrentaba el cumplimiento de ambiciosos plazos, que tengan que ver con las respectivas elecciones presidenciales”
Neufeld se refería al anunció de los gobiernos de México y EU de tener un primer borrador del ALC para diciembre de 1991, para poder firmarlo en el primer trimestre del 92, antes de las campañas electorales en Estados Unidos
Esta prisa por firmar el Acuerdo y la manera apretada en que se aceptó la participación canadiense, hizo que el gobierno de Mulroney aceptara la siguiente condición, explicada por Carla Hills, representante comercial de EU en el Congreso: “Esperamos cumplir plenamente los plazos anunciados; si se comprueba que resulta difícil esta entendido que podemos proceder bilateralmente (México y EU) para cumplir nuestros objetivos”
Fuentes mexicanas cercanas al equipo de negociación confirmaron que entre las reglas de negociación está que Canadá quedaría fuera del Acuerdo si su intervención o sus intereses retrasan el proceso Y así lo confirmó también en su conferencia de prensa en Ottawa, el miércoles 6, el ministro de Comercio, Crosbie
MEXICANOS A TRABAJAR
En su gira de tres días por esta ciudad para hablar con funcionarios, legisladores, sindicatos y grupos empresariales estadunidenses, Serra Puche expuso su lógica de la aportación mexicana a la zona norteamericana:
Explicó, en su conferencia de prensa en el Club Nacional de Prensa y ante legisladores del Grupo de Competitividad, como la economía mexicana, como las de Europa del Este o Portugal y España en Europa, y Malasia en Asia, aporta mano de obra a países con el capital y la tecnología capaces de construir grandes economías de escala, productoras de grandes volúmenes, gracias a la expansión de su mercado
Esta “complementariedad”, palabra preferida del secretario de Comercio durante su gira, no sólo tiene que ver con la mano de obra barata, dijo al secretario, egresado de Yale, sino también “por ejemplo, con la estacionalidad de los cultivos en México y el resto de Norteamérica Cuando nosotros estamos cosechando, en Estados Unidos y Canadá están sembrando y así” También se refirió a la existencia de materias primas en México que son difíciles de conseguir en otras partes No dio Serra Puche más ejemplos de cómo se complementan las economías
Con esta estructura de producción, México obtendría inversión estadunidense, y en menor grado canadiense, para instalar plantas de manufactura y maquila de productos para ser exportados a terceros países o a Estados Unidos mismo Serra no mencionó en esta gira el destino de la industria mexicana, pero si aseguró que la inversión extranjera crearía empleos mejor pagados para los mexicanos, elevando su nivel de vida “Veamos el ejemplo de la zona de la maquila —dijo Serra— donde los sueldos están por encima del promedio de los sueldos mexicanos”
En esto están de acuerdo los estudios publicados por la Comisión de Comercio Internacional (ITC) del gobierno estadunidense y los canadienses Según la ITC, “Es posible que un ALC haga que la diferencia entre los salarios mexicanos y estadunidenses se reduzca un poco, pero la mayor parte del ajuste ocurrirá en los salarios reales mexicanos” Lo que Serra Puche omite, pero que la ITC explica, es que los empleos transferidos a México a raíz de un ALC serían aquellos que requieren mano de obra no calificada, igual que en la maquila, mientras que “el ingreso real de trabajadores calificados y dueños de empresas de servicios de capital en Estados Unidos se incrementará” La ITC dice también que “es probable que los salarios reales de la mano de obra no calificada en EU decaigan” por la competencia con los mexicanos
Señala la ITC que con un ALC y la inversión estadunidense que vendría con él, “México se convertiría en un socio comercial aún mayor de Estados Unidos de lo que ya es” El 70% de las exportaciones mexicanas va a Estados Unidos y el 63% de la inversión extranjera en México es estadunidense La ITC anuncia que estos dos porcentajes se incrementarán significativamente
Pero la conclusión más importante del informe de la ITC:, entregado al Congreso el viernes 1o, y hecho público la semana pasada, señala que el impacto en Estados Unidos del ALC será muy modesto y muy localizado en algunas regiones el país
Viendo también las ventajas que para ellos tiene el ALC, la “Mesa Redonda Empresarial”, que agrupa a 500 de las más importantes corporaciones estadunidenses, dijo ante el Congreso que con un nuevo ingreso para los mexicanos
por su trabajo en las maquiladoras “En lugar de ver la inversión en México de modo amenazante, hay que verla como un desarrollo positivo para la economía de EU El profesor Ruddiger Dornbush, profesor del MIT, ha estimado que de cada nuevo dólar de ingreso extra para cada mexicano, 25 centavos serán gastados en productos estadunidenses Aun si el estimado fuera alto, la cuestión sigue siendo que el crecimiento de los salarios en México por nuestra inversión, seguirá alimentando positivamente a Estados Unidos”
Otras experiencias de liberación de comercio con Estados Unidos han resultado contraproducentes Por ejemplo, la Iniciativa para la Cuenca del Caribe, desde que se echó a andar para promover el desarrollo de los países de esa región, sus balances comerciales con Estados Unidos han tenido peores déficit Las exportaciones a los Estados Unidos han decaído 20%, mientras que las exportaciones estadunidenses han crecido 59% Y aún peor, países caracterizados por su producción de materias primas y productos agrícolas han aumentado su importación de alimentos provenientes de Estados Unidos
LA POBREZA UNA VENTAJA
Preocupada por los empleos baratos desplazados a México, la más importante central obrera estadunidense, AFLCIO, rindió un informe ante el Congreso y afirmó que la aprobación del “fast track” o vía rápida para el ALC mexicano “será un desastre económico y social mayor para los trabajadores de Estados Unidos y sus comunidades y hará muy poco por la gran mayoría de los trabajadores mexicanos
“Un Acuerdo de Libre Comercio lograría el crecimiento del programa de maquiladoras, donde más de medio millón de mexicanos están empleados, en su mayoría por empresas estadunidenses, y producen bienes para el mercado norteamericano Analizando este tipo de crecimiento, el Wall Street Journal afirmó que ‘su único éxito es arrojar la mayor parte de la región fronteriza a un hoyo profundo, con abisales formas de vida y degradación ecológica
“Los trabajadores de estas plantas no tienen representaciones sindicales efectivas, el trabajo de niños no es poco común, no hay regulación ni garantías de seguridad y salud en el trabajo y no hay una revisión de las leyes ambientales
“La importancia de esta actividad se refleja en el crecimiento de las importaciones bajo el sistema de tarifas 9802, que elimina tarifas de estas importaciones provenientes de maquiladores El valor de ese comercio se ha doblado desde 1985 y representa el 45% de todas la importaciones desde México”
Thomás Donahue, secretario-tesorero de la organización, dijo en su testimonio: “El comercio desregulado provocará en los Estados Unidos una menor creación de empleos, menor incremento de la productividad y regresión en los niveles ambientales y sociales Para México, reduciría su ventaja comparativa, simplemente al trabajo barato, convirtiéndolo en una enorme plataforma exportadora, sacrificando al desarrollo balanceado”
Donahue pretendió hacer más dramática su presentación cuando al hablar de la pobreza de los trabajadores mexicanos, mostró a los asistentes a la audiencia, que colmaban la sala del Comité de Finanzas del Capitolio, una copia fotostática de un cheque de nómina semanal —nombre del empleado borrado— pagado por “Partes de televisión de Reynosa SA”, la maquiladora de Zenith en Tamaulipas, por 71,700 pesos (2626 dólares al cambio de febrero del año pasado, fecha del recibo)
El pago es por 48 horas de trabajo además de un bono por séptimo día trabajado, un bono de transporte y cupones Menos descuentos del IMSS, cuota sindical y fondo de ahorra “Con esto nadie puede competir, dijo Donahue mientras se volvió a sentar en su silla
“Un ALC con México, país donde las protecciones sociales y del salario son casi inexistentes comparadas con las nuestras, simplemente sería una invitación al desastre para los trabajadores de EU”
Indirectamente contestan la comparación que Serra Puche hace con el bloque europeo: “Esta comparación es engañosa, e ignora una variedad de factores que separa la experiencia europea de la propuesta en consideración aquí En Europa, un aspecto crucial de las pláticas es el desarrollo de una dimensión social en el mercado interno Ahí, la liberación del movimiento de capital y la liberalización del comercio se están llevando al lado de esfuerzos para imponer niveles básicos de beneficios para los trabajadores, así como sistemas regulatorios parejos Esto se ha ignorado en las conversaciones entre México y EU”
Consultados por Proceso, economistas del AFL señalan que la comparación con España o Portugal, por ejemplo, es también práctica para poder demostrar lo que podría suceder en México En este momento, cuando en España aún no hay la libertad migratoria que, se conseguirá hasta el 92, el desempleo, en su mayoría de profesionales, es del 16% y ha alcanzado hasta el 23% Mientras sigue habiendo plazas de trabajo barato, los españoles y los portugueses medianamente educados y preparados no tienen empleo
Sobre los beneficios de ampliar el mercado para los productores estadunidenses, el AFLCIO es categórico:
“Dada la extrema pobreza en México, sólo hay unas 10 millones de personas en posibilidad de comprar algo Los otros 75 millones están meramente tratando de sobrevivir y proveerse a sí mismos y a sus familias con casa y comida Además, es probable que el crecimiento que veremos será como el de las maquiladoras En esta estructura económica no hay exportaciones reales Por definición, los contenidos americanos son regresados De hecho, se estima que el 40% de las exportaciones estadunidenses a México regresa como producto terminado Esto no es comercio en el sentido tradicional de la palabra Los Estados Unidos están simplemente rentando mano de obra mexicana barata
El programa maquilador, por no mencionar el libre comercio con un país más pobre, permite a una compañía separar sueldos decentes y justificados del resto de los aspectos de la producción La única ventaja comparativa de México es la pobreza de sus ciudadanos y su voluntad forzada de trabajar por salarios de sobrevivencia Se estima que medio millón de personas de Ciudad Juárez, México, no tienen agua potable, drenaje o electricidad Muchos de los trabajadores de las plantas son obligados a pernoctar en dormitorios comunes
“La capacidad y preparación de los trabajadores mexicanos se vuelve irrelevante en este contexto No importa que tan productivos sean, los trabajadores estadunidenses no pueden competir con mano de obra de menos de un dólar por hora”








