Aunque respetable, “la renuncia de Alcocer es un error”
“Un partido como el PRD tiene que ser intransigente”, afirma Martínez Verdugo
Gerardo Galarza
La política de confrontación la instrumenta el grupo de Carlos Salinas de Gortari “Ellos son los que están desplegando una política de confrontación, son los que movilizan las fuerzas para reprimir, los que han reprimido”, dice Arnoldo Martínez Verdugo, miembro del Consejo Nacional del PRD, y agrega:
El PRD mantiene una política que “es la única que puede sostener un partido que está firmemente convencido de que el gran problema que tiene el país para su desarrollo es el de la democracia Luchar por ella es fundamental”
Un partido como el PRD “no puede hacer concesiones en la lucha por la democracia Tiene que ser intransigente No puede remitirse a los vicios de la política mexicana como la llamada negociación y el llamado diálogo Estos son instrumentos necesarios de la política, pero los han envilecido la gente del sistema y del poder”
Serio, sin aspavientos, Martínez Verdugo, el último líder del Partido Comunista Mexicano (PCM), en el que comenzó a militar en 1946, afirma que “la intolerancia está del otro lado y que no lo advierta Jorge Alcocer y nos critique, me parece una desubicación política muy grande y muy riesgosa, porque él sabe bien que el PRD sí está dispuesto a sostener un diálogo, responsable y serio, con el gobierno y con el propio Salinas de Gortari”
Subraya “serio y responsable” y esto sólo es posible —dice— si el diálogo se da mediante agenda previa, con disposición previa para concluir en acuerdos que deberán ser públicos y abiertos “No estamos de acuerdo en hacer una simulación de diálogo”
Martínez Verdugo, quien desde los inicios de los años 60 ha sido uno de los principales promotores de la unidad de las izquierdas mexicanas que ha desembocado en el Partido de la Revolución Democrática, sostiene que esta partido “no es de izquierda ni de la izquierda Es una conjunción de fuerzas de la que la izquierda, con sus diversos matices, es componente”
Define el PRD como “un partido de poder”; rechaza que Cuauhtémoc Cárdenas sea intolerante, antidemocrático o autoritario, lo llama líder nacional de nivel superior al propio partido; reconoce que su partido tiene dificultades internas y ubica la mayor: su insuficiente organización; niega que los comunistas, los marxistas, los socialistas se hayan puesto “a la cola” de quienes abandonaron el PRI en 1987, y le irrita que se interprete la renuncia de Jorge Alcocer como una expresión de conflicto entre los socialistas y el resto del PRD
También le irrita y le molesta que se afirme que fue excluido del CEN del PRD “No estoy por voluntad propia Pedí no estar Se lo dije a Cuauhtémoc antes del congreso Sí acepté estar en el Consejo Nacional, pero no en ningún otro cargo Me molesta que se malinterprete esta situación o que se deslice la idea de que estoy excluido o descontento”
A Martínez Verdugo le preocupa “básicamente Jorge Alcocer” Lo conoce desde que el joven economista guanajuatense inició su militancia en el PCM, hace trece años No lo dice, pero se puede decir que lo vio crecer como político Fueron compañeros en el PCM, luego en el PSUM, después en el PMS Se sumaron al PRD Compartieron curules en la Cámara de Diputados Comparten oficinas en el mismo edificio en el que están el Centro de Estudios del Movimiento Obrero Socialista y el Centro de Estudios del Desarrollo de la Economía Mexicana Cuando la entrevista había terminado y Martínez Verdugo salía de su oficina, Alcocer casi entraba en su busca “Arnolodo, te estoy buscando” dijo “Jorge”, respondió el otro Y en el tono de siempre hubo bromas por el ambiente viciado por el humo de cigarros
“Lamento la decisión de Alcocer Creo que comete un error muy serio, que lo puede llevar a un cambio de posición política Es lo que básicamente me preocupa Como conozco a Jorge y lo he tratado, sé que es un hombre muy valioso en la lucha política Lamentaría, pues que se modificara su posición más allá de lo que es la renuncia a un partido, cosa en cierto modo normal”, había dicho unas tres horas antes Martínez Verdugo, reconocido también como líder comunista que inició reformas en el PCM para hacerlo un partido plural, democrático e independiente, mucho antes de la perestroika, pese a que reconoce haber asumido en su momento los dogmas del estalinismo
LO DE ALCOCER RIESGOSO
Obviamente, no comparte la postura de Alcocer La considera un error, equivocada, desubicada, riesgosa, aunque la reconoce “respetable y ha sido respetada en el partido El tuvo todas las posibilidades, no sólo en las discusiones previas, sino en el propio primer congreso, de defender su punto de vista Yo sí soy partidario de que en el PRD debe respetarse la divergencia, la discrepancia y de luchar para convencer de que tenemos razón El PRD mantiene esa postura Si no la mantuviéramos, entonces sí estaríamos en una grave situación, pero no lo estamos Aquí hay libertad para expresarse Lo que sucede es que desde que Alcocer asumió esta posición ha estado en minoría absoluta, por eso es erróneo que hable en plural No puede hablar en nombre de los antiguos miembros del PMS, del PSUM o del PCM y todavía menos de otras corrientes socialistas del PRD Creo que Alcocer ha sido víctima de la presión que sobre el PRD ejerce el sistema, utilizando todos sus recursos Me refiero a una presión social, no personal”
Sostiene que la política que ha seguido el PRD es la única que puede mantener un partido que lucha por la democracia en un régimen de partido de Estado, como el mexicano El PRD, dice, se creó precisamente para buscar resolver “este gran problema histórico que es el paso a la democracia Es su tarea fundamental No puede abandonar su posición, que a mí me parece que es lo más valioso que tiene En cuestión de democracia hay que ser intransigentes: los votos deben contarse todos y cada uno No se debe negociar ni un solo voto Si perdemos por uno tenemos que reconocerlo, pero el adversario tiene que reconocer también que ganamos por uno A esto no se puede llamar política de confrontación, ni descalificación adjetivada, ni rupturismo”
No nieva la validez política del diálogo y la negociación, pero sí su simulación, su envilecimiento por el gobierno “A eso le llamamos la fotografía, efectivamente Me parece un gran mérito del PRD y de Cuauhtémoc Cárdenas” negarse a ello Un régimen de partido oficial dificulta enormemente la lucha por la democracia y más en el aspecto electoral, dice, y pone como ejemplo el proceso de discusión y aprobación de la nueva legislación electoral y, ahora, la elaboración del padrón “Ante la demanda de cambio, Salinas hizo un compromiso público y el resultado fue el Cofipe, que es una continuidad en lo esencial; cambiaron cosas no sustantivas y que no tienen significación Es más, en lo que se refiere al control de los órganos electorales de todo nivel, la situación empeoró Ahora el dominio del PRI es más absoluto”
Dice que no puede coincidir con Alcocer cuando denuncia que el líder nacional del PRD ha asumido una posición autoritaria y antidemocrática “Cuauhtémoc es un hombre que ha demostrado, en primer lugar, capacidad para unir fuerzas, grupos, corrientes, partidos que difícilmente pudieran haber transitado este camino de unirse si no es, en parte, por la conducta y el esfuerzo del propio Cárdenas Todos hemos hecho esfuerzo y todos hemos contribuido o lo hacemos a la formación de esta fuerza política nueva, pero el papel de Cuauhtémoc me parece que es el principal y lo menos que puede hacer uno es reconocer ese valor Puede ser que a alguien no le gusten las formas particulares de actuar de Cárdenas, pero parece que son parte también de lo que es este partido en formación Tenemos que trabajar mucho para definir formas de trabajo plenamente democráticas, colectivas, pero debe ser esfuerzo y consecuencia de todos Nadie tiene derecho a desesperarse”
Candidato de la Presidencia de la República por el PSUM, en 1982 —elección que le ha causado una de las mayores satisfacciones de su vida—, Martínez Verdugo acepta que, efectivamente, en el interior del PRD existe una corriente hegemónica que se aglutina en torno de Cárdenas En cualquier partido, dice, es inevitable que exista una corriente así Sin embargo, tajantemente rechaza que en el caso del PRD, hegemonía sea sinónimo de autoritarismo o de imposición “Esa es una visión falsa y coyuntural” y pese a que Cárdenas expresa y representa esa corriente “tiene la virtud de que trata de representar lo que es el PRD En su posición hay una síntesis de lo que es este movimiento Representa lo que es el PRD y con esto no quiero decir que se le deban dar poderes especiales a una persona, por destacada que sea”
También rechaza que en el PRD se den prácticas caudillistas o centralizadoras “No es esta la situación del partido Hay un hombre que tiene un nivel más allá del PRD, que es un líder nacional y ésta es una virtud del propio partido Ese es Cuauhtémoc Cárdenas Es un mérito bien ganado y Cárdenas hace uso ponderado y debido de ese liderazgo Para los momentos que vive el país, que son de cambio, aunque el gobierno no lo quiera, el hecho de que el PRD cuenta con una persona que adquirió tal relevancia me parece que es un valor que tiene que conservar Esto no quiere decir que el PRD vaya a tolerar que se instaure un tipo de régimen al que estamos acostumbrados a ver en el PRI”
MAS MOVIMIENTO QUE PARTIDO
Dice que el PRD es un partido en formación donde todavía se construyen sus mecanismos internos, sus formas democráticas y que aún faltan más debates y discusiones Pero ubica como el mayor problema de este partido el que “todavía no está suficientemente organizado Aún somos más movimiento que partido Yo digo que hay que ser más partido, pero sin dejar de ser movimiento; es decir, no ser un partido burocratizado, sino un partido que siempre esté tratando directamente con la gente”
Identifica al PRD como el organismo que recoge un gran movimiento de los mexicanos que luchan por la democratización del país Aclara y reaclara que, ciertamente, en él no están todos los que luchan por la democracia, “no somos los únicos”, porque cree que aun en el propio PRI los hay, aunque aún no se deciden a dar el paso que dieron otros hace tres años Militante en la izquierda de toda la vida, dice que su actual partido no es de izquierda, ni tampoco de la izquierda
El PRD “es una conjunción de fuerzas y un componente suyo es la izquierda con sus diversos matices y no toda, porque hay expresiones que se mantiene fuera y son muy respetables También hay fuerzas que algunos han llamado de centro, pero sobre todo el PRD agrupa al gran movimiento democrático de este país Pienso que ésta es una forma de partido muy adecuada para la situación de México No la estoy recomendando a nadie en otro país, pero me parece que para México es la forma de impulsar lo que es la tarea fundamental, histórica, no sólo de los socialistas, sino de gran parte del pueblo mexicano, que es la democratización, cuyo núcleo central es la eliminación del régimen de partido de Estado”
Estudioso directo del marxismo —”el de Marx”, lo reitera— define el PRD como “un partido de poder y éstos no son partidos ideológicos, menos aún pueden ser dogmáticos, adheridos a una sola concepción ideológica Todos los partidos de poder son grandes coaliciones donde hay luchas internas, donde hay diferentes puntos de vista y, por eso, su base es la democracia, el respeto a las corrientes, a la existencia de diversas tendencias” y agrega:
“El partido tiene que ser una arena en la cual se confrontan distintos puntos de vista, en la cual se debate y se tiene paciencia con quienes sostienen posiciones diferentes; se llega a una síntesis y se practica, luego se reconsidera para ver si era exacta Si fue un error lo que aprobó la mayoría, se tiene que reconocer y rectificar El contenido democrático de estos partidos es un elemento fundamental”
Afirma que los partidos ideológicos tienen la tendencia a ser “pequeños grupos y eso fue el PCM durante mucho tiempo, con todo y su valor, que no niego porque ahí milité mucho tiempo y no reniego de ese pasado Al contrario, su experiencia la considero un aporte Lo principal es que concluimos eliminando una idea muy negativa que se extendió entre los comunistas, entre los marxistas, que fue el partido ligado a una sola concepción ideológica El partido que sostenía que lo unía era lo ideológico y eso, en mi opinión, es un grave error A los partidos los unen la política, el programa, la concepción de desarrollo del país La idea de un partido de clase podía corresponder a determinadas naciones desarrolladas, pero no a nuestro país o países como el nuestro”
Acostumbrado al análisis, Martínez Verdugo no contesta tajantemente Prefiere explicar, presentar contextos; “requiero dar pasos antes”, dice Elabora sus respuestas Explica que esa idea de los partidos comunistas de clase fue impulsada por la llamada “campaña de bolchevización” de mediados de los años 20 y fue “un modelo nefasto para los comunistas y para el movimiento revolucionario en general” Antes de ello, dice, en los años de Lenin se hablaba de partidos distintos para las distintas condiciones de los países en los que se formaban: partidos obrero-campesinos; democrático-populares; democrático-nacionales; populares, etcétera “Nosotros, los comunistas mexicanos, vimos esto, quizá tarde, pero lo comprendimos y por eso comenzamos a hacer esfuerzos por la unidad, primero entre las fuerzas marxistas, izquierdistas, socialistas y luego con las fuerzas nacionalistas, democráticas, antimperialistas y hasta populistas, en el sentido de que se apoya en el pueblo
“Hemos sido coherentes y estamos, ciertamente, haciendo rectificaciones muy grandes que a muchos les parecen abandonos de posiciones y que a mí me parecen lo contrario: es una recapitulación, la aportación de una experiencia de muchos años de labor, para concluir la necesidad de que el partido que expresa el cambio, o uno de los que expresan el cambio para no ser exclusivistas, cuenta con el aporte de los marxistas de distintas corrientes”
ELOGIO DE CARDENAS
Al igual que en el sexenio de Lázaro Cárdenas, a los comunistas mexicanos, a los que militaban en el PCM, se les acusa de haberse puesto “a la cola” de los priístas que abandonaron su partido detrás de Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo Autor y coautor de un libro sobre la historia del comunismo en México, Martínez Verdugo no sólo rechaza la idea, sino que establece que esos han sido dos de los momentos más creativos, políticamente, de los marxistas mexicanos
No sólo han sido esos dos momentos, dice, también a la mitad de los años 20, el PCM apoyó a quienes consideraba demócratas revolucionarios, como los gobernadores de Michoacán, Francisco Mújica; de Veracruz, Adalberto Tejada, y de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, “política que fue eliminada por la Internacional Comunista y que fue una tragedia para el PCM” Luego volvió a apoyar, “pero también a mantener una posición crítica”, a Cárdenas, Presidente de la República y, sostiene, fue un acierto del PCM de Hernán Laborde y Valentín Campa, ya que el partido vivió épocas de influencia y parte de la obra del gobierno cardenista da cuenta de ella Regresó la IC y se destituyó a Laborde y a Campa, para sumir al PCM en una larga crisis
Trasladar esta situación al momento presente, a la suma del PMS —heredero del PCM— la corriente de Cuauhtémoc Cárdenas, “me parece que es un error La situación es diferente” Ahora, dice, los comunistas mexicanos son parte, y aportan su experiencia, al movimiento nacional por la democracia, a través del PRD “Nunca nos hemos puesto a la cola de nadie”
Pondera ampliamente la decisión de Cárdenas, Muñoz Ledo y sus demás compañeros que dieron el paso de romper con el PRI Los considera hombres progresistas, educados en “digamos, los mejores momentos del proceso revolucionario mexicano”, quienes creyeron que en su original partido podían dar la lucha, pero que después de una reflexión ante la crisis del sistema oficial tuvieron el valor de romper con él A cambio, “nosotros también dimos un paso, primero hacia la valoración de estas personas y su papel y tuvimos la capacidad de ver que había un contenido revolucionario actual, por la revolución democrática, que podríamos establecer una colaboración y nos acercamos hasta el punto de tener un solo partido”
—En 1979 hubiera sido inimaginable que el líder del PCM y coordinador de la diputación de izquierda hablase así del subsecretario Forestal y de la Fauna; o en 1982, que el candidato a la presidencia del PSUM hablase así del gobernador de Michoacán ¿quién cambió: Martínez Verdugo, Cárdenas?
—Creo que el cambio ha sido mutuo También colectivo Nosotros hemos dado un cambio muy importante que algunos no consideran todavía legítimo Ellos también han cambiado Yo conozco a Cuauhtémoc y lo he tratado desde el Movimiento de Liberación Nacional, en 1961 Lo traté cuando era gobernador Siempre vi en él a una persona que comprendía muchos de los aspectos negativos que se estaban aplicando en el país, pero que consideraba que su lugar estaba ahí Tenía consideración respeto por la izquierda, para el PCM en concreto Siempre tuvimos una relación respetuosa, cosa que no puedo decir de la mayor parte de los miembros del PRI y, sobre todo, una actitud honesta, pero claro desde la posición política en la que él estaba Este encuentro fue un cambio En realidad nos acercamos tanto que dijimos: vamos a trabajar por este objetivo que está muy bien trazado: la revolución democrática
Todo esto, explicó, fue acompañado de reflexión y estudio no sólo de él, sino de muchos de sus compañeros comunistas
Creo, dice Arnoldo Martínez Verdugo, que es conjunción de fuerzas, que el PRD “tiene un gran valor en la historia lo va a ratificar, con las correcciones que tenga que hacer y señalando nuestros errores, que probablemente estemos cometiendo Nadie está exento de ellos”








