Arrastra hasta la economía regional la destrucción de La Quina y su imperio

CIUDAD MADERO, Tamps – A dos años del “quinazo”, el imperio de Joaquín Hernández Galicia —que aquí tuvo su entraña— está desmantelado
Nada quedó de su poderío político y sindical, de su inmenso cacicazgo económico
Presos o prófugos están sus allegados principales Ocultos, muchos de aquellos que se enriquecieron por sus favores, sus socios en negocios multimillonarios Destituidos, acosados, perseguidos, los funcionarios que él designó, apoyó, impuso, lo mismo en cuerpos policiacos que en presidencias municipales, juzgados, agencias del Ministerio Público
En bancarrota están las tiendas de consumo; cerradas, las fábricas sindicales; abandonados y saqueados, los ranchos y las granjas que orgulloso mostró a los presidentes de la República De los muros de la ciudad han sido borradas las frases de su peculiar “nacionalismo humanista revolucionario”
Tal era su poder, empero, que en su caída arrastró no solamente la estructura política regional, que él controlaba, sino toda la actividad económica local y del vecino Tampico
Desde el 10 de enero de 1989 —cuando un comando militar tomó por asalto su casa y lo apresó— unos 3,000 trabajadores transitorios han sido despedidos de Petróleos Mexicanos (Pemex) La suspensión de contratos de obras diversas y la cancelación de concesiones y canonjías han provocado el cierre o una drástica reducción de actividad de una veintena de empresas privadas, con lo cual otras 4,000 personas han quedado sin empleo
La crisis económica provocada por ello afecta los sectores comercial, fabril, hotelero y restaurantero de Ciudad Madero y Tampico y es patente en la ausencia de obras urbanas y el deterioro acelerado de esta población
“Aquí había una sola voz, un solo jefe, un solo mando”, resume el delegado de Seguridad Pública en Ciudad Madero, José Breña Liciec “Joaquín lo era todo, todas las actividades, en todos los aspectos”
Hernández Galicia, en efecto, construía caminos, levantaba escuelas, pavimentaba calles, financiaba siembras, promovía tiendas, decidía programas, controlaba medios de comunicación, otorgaba préstamos, repartía prebendas, edificaba casas Alcaldes, jefes policiacos, dirigentes universitarios eran sus empleados
Y de pronto, todo se derrumbó
Su estrepitosa, espectacular caída fue el inicio de un plan para demoler su cacicazgo Apenas encarcelado el jefe, la cacería se dirigió contra todo dirigente sindical, político, empresario o periodista que tuviera relación con él
Puesto por la voluntad presidencial en la cúspide nacional del sindicato petrolero, Sebastián Guzmán Cabrera acometió la tarea de desmembrar, aniquilar el quinismo que desde hacía 30 años dominaba como feudo la sección uno del Sindicato Revolucionario de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, de Ciudad Madero
Conseguida la renuncia de Juan José García Rodríguez, quien como sus antecesores había sido designado secretario general de la sección por Hernández Galicia, Guzmán Cabrera apoyó a Antonio Treviño Blanco para que ocupara el cargo, pero encontró la oposición de los quinistas quienes, encabezados por Concepción Posadas, mantenían la resistencia en defensa del “guía moral” caído en desgracia Ellos apoyaban como dirigente local a Emilio Romero y se apoderaron del edificio sindical Treviño Blanco tuvo que despachar entonces en otro local
Hubo que dar un nuevo golpe: en junio, otra vez en un operativo fulminante, otros diez quinistas fueron apresados y llevados a la ciudad de México Entre ellos el propio Posadas, Hugo Barba, Gregorio Camacho y Emilio Romero, todos ellos presos aún
Se formó entonces una “comisión mixta” para negociar con la dirigencia nacional —y con el gobierno— una salida al conflicto intersindical Se acordó convocar a elecciones de nuevo secretario general “Nada que huela a quinismo”, advirtió Guzmán Cabrera En elecciones limpias ganó Narciso Villaseñor Villafuerte, un trabajador de 28 años de edad adscrito a la planta catalítica de la refinería, prácticamente sin ningún antecedente sindical
Villaseñor Villafuerte, Chicho, inició desde luego negociaciones con Guzmán Cabrera y con el gobierno de la entidad Y se puso en marcha el desmantelamiento total del quinismo
VIVIR SIN JOAQUIN
No fue tarea de un día La ausencia de La Quina dejó un boquete de poder Hubo que reconstruir como fuera la estructura política regional, en algunos casos con elementos relacionados con el quinismo, pero debidamente comprometidos con los nuevos tiempos como Francisco Vargas Malagón, actual dirigente del Partido Revolucionario Institucional municipal
El partido pagaría en buena parte la factura del “quinazo” en las elecciones municipales de noviembre de 1989, cuando estuvo a punto de perder la alcaldía frente a un Partido de la Revolución Democrática fortalecido por el apoyo de no pocos quinistas Los opositores denunciaron un fraude comicial, pero no pudieron impedir que el candidato priísta, Benito Santamaría Sánchez, ocupara la presidencia
El imperio de Hernández Galicia, gobernado por él al frente del Grupo Unificador Revolucionario Nacionalista y Humanista (GURNH), abarcaba también recursos materiales inmensos Además de los ranchos y las granjas, la sección uno tenía 20 tiendas de consumo, fábricas de ropa, jabón, pintura, varilla, tubos y materias químicas: gasolinerías, clínicas dentales, funerarias, talleres mecánicos, refaccionarias, centros recreativos y hasta un hospital “naturista” ideado por Joaquín
Los dos pilares económicos del cacicazgo eran la Dirección de Obras Sociales Revolucionarias y la Sociedad Civil (antes Comisión de Contratos) La primera ejecutaba obras materiales de todo tipo, desde pavimentación de calles o introducción de agua potable hasta construcción de carreteras y escuelas Tenía su propia infraestructura, su propia maquinaria y su propio personal La Sociedad Civil se encargaba de los contratos de obra de Pemex, que concesionaba a empresas constructoras privadas: el negocio grande
Ambas se acabaron
Nadie sabe dónde quedaron la maquinaria y el equipo Los depósitos están vacíos; las oficinas, abandonadas
Cinco de las tiendas de consumo han sido cerradas, incluida la Pirámide Playa, un supermercado con restaurante situado en el centro recreativo y hoy totalmente desmantelado Las otras tiendas muestran anaqueles semivacíos, instalaciones deterioradas, ausencia de compradores y números rojos en su contabilidad: una ruina
Y los ranchos, las granjas, los huertos del sindicato, donde se criaba ganado, se producía huevo, se cosechaban frutas y verduras que luego eran vendidos a precios reducidos, hoy son páramos abandonados Nadie va, como antes, a las jornadas “voluntarias” de trabajo, a sembrar y barbechar, a cosechar Antes, gracias a Hernández Galicia, los trabajadores petroleros gozaban de permisos para ir a laborar en las granjas que, como El Germinal, llegaron a ser emporios agrícolas
“Eran las verduras más caras del mundo, porque se financiaban con recursos de Pemex”, ha dicho el director del Programa Nacional de Solidaridad en Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma
Da grima ver los otrora campos labrantíos abandonados, las instalaciones avícolas vacías, las presas donde se cultivaban peces y acamayas, al garete
La Pulguita, el rancho personal de La Quina, donde había sembradíos, campos de pastizaje, huertos de frutas y verduras y donde se criaban reses, pavorreales y venados, hoy es una ruina
Cerradas, deshabitadas están también las casas de La Quina en la calle San Luis Potosí de la colonia Unidad Nacional La suya, donde fue apresado la mañana del 10 de enero, y la de su hija Elena, cuya puerta fue hecha añicos por un bazucazo Un letrero escrito en el muro anuncia que ambas casas están en venta
UN PEQUEÑO CACIQUE
Suspendidas las obras sociales, Ciudad Madero padece físicamente la ausencia del patrón Sus recursos son totalmente insuficientes El presupuesto del ayuntamiento en 1990 fue de apenas 9,000 millones de pesos, la tercera parte del de Altamira
“Lo que pasa —dice el jefe policiaco Breña Liciec— es que aquí nunca se preocuparon por pelear para el municipio el presupuesto que le corresponde Y es que Joaquín todo lo arreglaba a muy alto nivel No hacía falta que el ayuntamiento tuviera recursos propios Ahora es el crujir de dientes”
El alcalde mismo, Benito Santamaría, reconoce: “apenas tenemos para los gastos corrientes” En su primer informe, hace dos semanas, acaso pudo referirse a alguna obra pública menor Para colmo, hay una pugna sorda entre él y el dirigente sindical “Chicho” Villaseñor quien, a juicio del alcalde, no proporciona al municipio el apoyo que debiera
“Se tiene que atender que son otros tiempos”, dice Antonio Torres Zárate, exsecretario general de la sección uno, compañero de La Quina desde sus inicios Distanciado del jefe durante algunos años, había vuelto a colaborar con él estrechamente cuatro mese antes del “quinazo” Fue apresado esa mañana en la casa de Joaquín y con él trasladado a México, donde ocho días estuvo encarcelado “Aquí ya nada es igual Lo de Joaquín quedó atrás, se borra poco a poco Pronto se olvidará todo lo bueno y malo que hizo”
—¿Hay alguna posibilidad de que el quinismo reviva?
—Absolutamente Eso está liquidado Joaquín llegó demasiado lejos Se le fue la boca Así es él, así es el poder Quiso poner condiciones al presidente Tan fuerte se sentía Y ya ve
Según Torres Zárate, Hernández Galicia dejaba entrever algunos temores en las semanas previas a su caída “El temía que lo asesinaran Aunque a la vez quería eso: que lo mataran Nunca imaginó este desenlace”
Ahora, dice, “los ganones son estos muchachos que se han quedado con el sindicato y con todo” Mueve la cabeza: “nadie sabe para quién trabaja”
El líder de esos “muchachos” es “Chicho” Villaseñor Acaba de ser reelegido secretario general de la sección uno y evidentemente ha logrado un buen arreglo con Guzmán Cabrera y el gobierno de la entidad Pone ya, poco a poco, los cimientos de su naciente cacicazgo A la manera de Hernández Galicia, creó ya su propio “grupo” Ahora el GURNH quinista se llama Grupo Unificador Mayoritario Apoyado por la dirigencia nacional del sindicato petrolero, también ocupa ya, simultáneamente, la secretaría general de la Federación de Trabajadores de Ciudad Madero y es secretario del trabajo de la Federación Estatal (CTM) Ahora se perfila como candidato a diputado federal ante las elecciones de 1991
Chicho ha dispuesto el obsequio de maquinaria de la sección uno al gobierno de la entidad y la transferencia de la concesión de dos gasolinerías al DIF tamaulipeco Su relación con el gobernador, Américo Villarreal Guerra, es ya inmejorable
Por lo demás, el desmantelamiento material del quinismo ha propiciado nuevos negocios y corruptelas Decenas de trascabos, motoconformadoras, grúas, trilladoras, cosechadoras han desaparecido También, más de 1,000 cabezas de ganado Nada ha informado la dirigencia sindical respecto del destino de ésos y otros bienes ni del pago de más de 6,000 millones de pesos (de un total de 14,000 adeudados) a la sección uno por obras ejecutadas a Pemex antes de la caída de La Quina
Mero símbolo de la desgracia de Hernández Galicia, su fotografía ha sido retirada de todas las oficinas sindicales, de todas las dependencias públicas, de bardas y fachadas El bienamado, el guía, el patrón, el prócer ya no lo es más
Torres Zárate remata:
“No debe sorprendernos Todo lo que sube baja; todo lo que nace muere; todo lo que empieza termina”