Carlos Tellos y el Consejo del Pronasol enjuician la miseria
México, pobre e injusto; el destino de los pobres, más pobreza; la única solución, política
Rafael Rodríguez Castañeda
Antes de ser enviado como embajador a al Unión Soviética, el economista Carlos Tello dejó, en su calidad de presidente del Consejo Consultivo de Programa Nacional de Solidaridad —órgano de consulta creado por el presidente Carlos Salinas de Goltari—, la herencia de un implacable diagnóstico sobre la miseria y un radical plan para combatirla
Con la colaboración o por lo menos el aval de los restantes miembros del Consejo, Tello elaboró el estudio denominado El combate a la pobreza: lineamientos programáticos Pero no asistió a su difusión pública Fue nombrado embajador en Moscú el 21 de julio pasado y el texto fue dado a la luz —por la editorial del periódico el nacional— apenas el viernes 28 de septiembre
Al exponer con crudeza la situación de miseria de alrededor del 40% de la población del país, el estudio del Consejo Consultivo del Pronasol resume en cuatro rubros fundamentales el estancamiento en el que se encuentra la lucha contra la pobreza: Alimentación: “La actual situación nutricional del país está determinada por la reducción del ingreso real de amplias capas de la población, el menor ritmo de crecimiento de la producción nacional de alimentos básicos, su desviación hacia consumos alimentarios relativamente elitistas y su deficiente distribución interna Esto último provoca, por un lado, el insuficiente acceso a los alimentos necesarios para ciertos sectores de la población y, por otro, el exceso de consumo y desperdicio de una minoría En materia alimentaria y de nutrición casi todos los indicadores apuntan hacia abajo y han sido los grupos más pobres los que mayormente han padecido el ajuste”
Salud: “El derecho a la protección de la salud no es todavía una realidad para muchos mexicanos y para otros se ha reducido a una desigualdad y diferenciada atención médica A las diferencias en el área de salud y a la desigualdad en el acceso a los servicios, se suman los problemas de desnutrición, insuficiencia de agua potable, drenaje inadecuado, aire impuro y mala vivienda Es decir, aún se está lejos de romper el círculo de pobreza-enfermedad-pobreza”
Educación: “A pesar de los avances registrados en materia educativa, el país se caracteriza por un bajo índice de escolaridad y, los que tienen lo relativamente alto, presentan serias diferencias en lo que a la calidad se refiere Todo ello se acentúa en los estados de mayor pobreza relativa Al deterioro educativo general se añaden la desigualdad en el acceso, permanencia y egreso, en la calidad de los servicios y entre las distintas regiones y grupos del país”
Vivienda: “El derecho de los mexicanos a disponer del espacio integrado necesario para su desenvolvimiento personal en su doble dimensión:individual y colectiva, están aún lejos de alcanzarse y, en esa medida las demás garantía quedan menguadas”
Las fuentes informativas en las que se apoyan el estudio y sus conclusiones parecen irreprochables: Consejo Nacional de Población, con Población y desarrollo en México y en el mundo; Coplamar, con Necesidades esenciales en México; Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, con Proyecto para el tratamiento integral de la pobreza en México y con Documento técnico y declaración regional sobre la pobreza; Comisión Económica Para América Latina, con Estudios e informes de la CEPAL; Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, con Estado mundial de la infancia; Instituto Nacional de Salud Pública, con Perspectivas en salud pública No 1; Banco Mundial, con Informe sobre desarrollo mundial 1989 y con México: propuesta de estrategia para el desarrollo regional-rural en los estados en situación desventajosa; y Organización Internacional del Trabajo, con México, ajuste con dimensión humana
Además, por supuesto, estadísticas provenientes de dependencias federales y diversos libros, artículos y ensayos
El estudio ofrece, como resumen de la pobreza en México, lo que llama “una visión de conjunto” de la situación, la cual puede resumirse así:
En México viven 41 millones de personas que no satisfacen sus necesidades mínimas o esenciales De ese total, 17 millones se encuentran en condiciones de pobreza extrema Estos mexicanos, en su mayoría, son habitantes del campo, en zonas áridas, semiáridas y en comunidades indígenas Sus condiciones de vida son precarias debido a que sus ingresos, sea por salarios o por producción, sumados ambos, apenas son suficientes para adquirir por grupo familiar, el 60% de los bienes y servicios indispensables En esas familias, compuestas por cinco personas o más, se da el analfabetismo o cuando más sólo los primeros años de la primaria Padecen enfermedades que no sufre el resto de la población y la mortalidad infantil es mayor que en otras regiones del país, así como la esperanza de vida es menor Sus viviendas son insuficientes en tamaño y en general carecen de los servicios de energía eléctrica, agua potable y drenaje Su alimentación es insuficiente en cantidad y calidad, por lo que la desnutrición es un fenómeno constante
Los otros 24 millones de pobres constituyen familias que, si bien no viven en condiciones tan graves, de todas formas carecen de los satisfactores esenciales En esas familias que habitan fundamentalmente zonas urbanas y rurales deprimidas, también encontramos analfabetismo o educación primaria no concluida En los últimos años, por el alza de precios y la baja en el poder adquisitivo de los salarios, su alimentación ha disminuido en calidad y cantidad Su vivienda es, en general, insuficiente en espacio para el número de miembros de la familia
La dificultad para situar la pobreza se agravia por las migraciones En la ciudad de México viven más de un millón de indígenas, el conjunto más grande del país Estos no han abandonado la pobreza Abandonan sus tierras y sufren una pobreza distinta Si en su comunidad la alimentación era suficiente, en la ciudad es cara, que viene a ser lo mismo Si en su localidad no había clínica o centro de salud, en la ciudad no son derechohabientes y los costos de la medicina privada impiden que la utilicen; finalmente, si su casa era pequeña y sin servicios, en la ciudad será igual, pero ajena o sin regularizar la propiedad
Los pobres en la ciudad conviven con una infraestructura de servicios que no les sirve El niño que debe mantenerse o llevar dinero a su casa no asiste a la escuela El trabajador por horas, el empleado unos días sí y otros no, no son derechohabientes de la seguridad social La energía eléctrica, el agua potable y el drenaje llegan siempre tarde a las zonas de miseria En las casas de los pobres hay hacinamiento e insalubridad Los alimentos son cada día más caros y los salarios alcanzan para menos
DRAMA E INJUSTICIA
El combate a la pobreza ofrece de México el perfil de un país no sólo pobre, sino sobre todo injusto
Dice, por ejemplo:
“No sólo el ingreso está más concentrado en México que en otros países sino, además, en nuestro caso el ingreso por persona de los más pobres es notablemente inferior al del resto de la población, lo que se refleja en las significativa diferencias entre el promedio total y el ingreso del 40% de la población más pobre”
Al respecto, ofrece más datos:
—El 12% de la población económicamente activa (PEA) se estima está desempleada El porcentaje de subempleo es aún mayor (se estima en 40% del PEA)
—Una parte importante de la población en condiciones de pobreza y pobreza extrema se ubica en el sector rural: el 80% de los ocupados en las actividades agropecuarias pertenece a hogares en pobreza, de los cuales la mitad se encuentra en la pobreza extrema
—Los trabajadores de la industria de la construcción, el comercio y los servicios concentran a la población en condiciones de pobreza extrema en las zonas urbanas
—Analfabetas —o analfabetas funcionales—, los trabajadores pobres urbanos y rurales carecen de capacitación para el trabajo y no cuentan con organizaciones que defiendan y promuevan sus intereses No tienen protección alguna Las tiendas Conasupo (las cuales ya han sido vendidas por el gobiernos a particulares) y los programas de leche y tortilla constituyen prácticamente el único apoyo que reciben del gobierno
El estudio elaborado por Tello y su equipo está dedicado, en su segunda parte, específicamente a lo que debería ser la estrategia para el combate a la pobreza Indica que México tiene en su historia y en su Constitución puntos de partida para conseguir erradicar la miseria Hay que establecer, dice, las líneas programáticas indicadas para conseguirlo
Y es bien explícito al señalar que se trata de algo más que una serie de acciones benefactoras Apunta:
“La pobreza como destino para un gran número de mexicanos es inadmisible De ahí la necesidad de impulsar desde ahora una estrategia integral que permita acabar en el mediano plazo con la pobreza extrema Sin embargo, su combate sería sólo una primera etapa dentro de un proceso de transformaciones sociales y económicas profundas más justas e igualitarias, encaminadas a alcanzar la satisfacción plena de las necesidades humanas del conjunto de integrantes de la sociedad mexicana”
Reiteradamente, el estudio alude a la importancia de la solidaridad en la lucha contra la miseria Pero no elude la responsabilidad de las autoridades
“En el combate a la pobreza —puntualiza— la acción del gobierno tiene gran relevancia Garantizar a todos los mexicano alimentación, salud, educación y vivienda es obligación constitucional Como rector de la economía, el estado tiene en sus manos los instrumentos para alcanzar ese propósito”
Esta observación forma parte de los lineamientos programáticos Se añaden también estos puntos:
—Por su magnitud y alcances, la pobreza es un problema nacional cuya solución entraña la participación y el esfuerzo de toda la sociedad La lucha permanente contra ella requiere la más amplia solidaridad, entendida como el compromiso político con los pobres
—El camino de la justicia social pasa por el de la democracia Sin organización e intervención de la comunidad no será posible usar con eficiencia los recursos Ello entraña reforma fundamentales en las instituciones públicas para propiciar una actitud más solidaria y respetuosa hacia las organizaciones comprometidas con el cambio
—Los problemas de la pobreza tienen que ver también con leyes obsoletas o de plano perjudiciales a los grupos pobres; de ahí la importancia de que el Poder legislativo asuma un compromiso con quienes han quedado al margen del desarrollo La impartición de justicia debe también modificarse para estar al alcance de todos los mexicanos
—Los lineamientos programáticos de combate a la pobreza que se presentan, se sustentan en un diagnóstico realista Como su nombre lo indica, no son un conjunto de proyectos productivos ni constituyen un programa de gobierno Pretenden influir en unos y otro Sabemos que el problema no se resolverá sólo con mayor creación de riqueza, sino distribuyéndola de manera más equitativa
El estudio hace propuestas también en lo que tiene que ver con la política económica Dice que es relevante que ésta considere:
—Promover políticas que contribuyan a una mejor distribución del ingreso y de la riqueza que se vaya generando Una política contra la pobreza requiere ir eliminando las desigualdades por la vía de una más justa distribución del ingreso y la riqueza, articulando las acciones en todos los ámbitos del quehacer gubernamental y todas las formas de solidaridad social, lo que desde luego implica transformaciones en los mecanismos de producción y distribución
—Canalizar los recursos liberados de la deuda externa a transformaciones productivas que incidan sobre los ingresos de los más pobres
—Asignar al gasto social la máxima prioridad en los presupuestos de egresos de la federación y de los estados
—Orientar los instrumentos fiscales con que cuenta el Estado a proteger, con mayor énfasis, los ingresos de los más pobres, por la vía de estímulos y subsidios selectivos a las actividades productivas que contribuyan a su mejoramiento
—La política de estabilización de precios debiera continuar tomando en cuenta la necesidad de hacer algunas adecuaciones En concreto, el criterio podría ser revisar los salarios, introduciendo ajustes graduales al alza, de acuerdo con la productividad
—Propiciar esquema de política monetaria y crediticia que posibiliten un mayor acceso de los grupos más necesitados a los beneficios del crédito que les asegure la adquisición de sus activos de producción y trabajo
Por último, subraya:
“Que en la definición cotidiana de las medidas de política económica que se propone instrumentar, el rasero sea, siempre, si la medida favorece o no a la justicia social Es necesario también que las orientaciones básicas de la política económica incluyan propósitos claramente sociales y se articulen, en la medida en que ello sea posible, a los programas específicos de superación de la pobreza”
Y más:
“Se requiere, en suma, de una política económica que conciba el bienestar social como un proceso integral Se trata de potenciar el conjunto de condiciones que hagan posible un verdadero desarrollo social La política económica debe ayudar a eliminar los serios contrastes que aún existen en el país: sectores marginados frente a minorías privilegiadas; desempleo y carencia ante la exigencia de satisfacer necesidades básicas y desigualdad de oportunidades; infraestructura regionalmente mál distribuida; ciudades que crecen a costa del campo y problemas de abasto y distribución
“Es preciso que la política económica distinga los aspectos del bienestar social más elementales, porque la circunstancia inmediata exige jerarquizarlos La política económica está así profundamente ligada a la social no sólo porque los objetivos económicos tienen el propósito fundamental de aumentar los medios para la satisfacción de las necesidades sociales, sino porque desarrollo social y desarrollo económico no pueden avanzar de manera aislada”
El Consejo Consultivo del Pronasol remata así sus aspiraciones:
“Proponemos en suma que hoy, como en 1813, la justicia social sea un sentimiento de la nación”
Avalaron el estudio, en calidad de miembro del Consejo, entre otros, personajes como Fernando Benítez, Huberto Borja, Porfirio Camarena, José Carreño Carlón, Rolando Cordera, Andrés Henestrosa, Juan José Hinojosa, Armando Labra, Cassio Luiselli, Francisco Luna Kan, Arturo Romo, Jaime Sabines, Carlos Slim, Arturo Warman
El Nacional imprimió sólo dos mil ejemplares de El combate a la pobreza: lineamientos programáticos








