Las discusiones se iniciaron desde 1986
México, en marcha hacia la integración comercial con Estados Unidos
Enrique Maza
La decisión de México de buscar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos primero y luego con Canadá, para la integración de las tres economías, para la unidad económica competitiva de América del Norte, frente a otros bloques comerciales, como la comunidad europea, satisfizo a Timothy Bennet: “Estoy encantado con el anuncio Sospecho que no debía haberse anunciado todavía Mis fuentes me informan que alguien en Washington filtró la noticia Porque las discusiones, a muy alto nivel, apenas habían tenido lugar durante las dos últimas semanas Pero la noticia ya se sabe y me da mucho gusto oírla”
Tim Bennet fue negociador de Estados Unidos en asuntos de comercio por diez años y medio, hasta 1988 Los últimos tres años de ese período, de 1985 a 1988, fue el negociador del gobierno de Estados Unidos para México, en cuestiones comerciales Cuando dejó de serlo, pasó a ser consejero privado de México y de otras naciones de Europa y de Asia, en asuntos de comercio y de inversión El último año y medio, 89 y 90 Actualmente es vicepresidente de la compañía SJS Advanced Strategics, que tiene su sede en la avenida Connecticut de la ciudad de Washington Nació en el estado de Ohio, en 1951 Se graduó en la universidad John Hopkins e, hizo estudios de postgrado en Francia y en Italia Es hombre fino de modales y de ropa
Bennet habla a Proceso en el lobby del Hotel María Isabel Sheraton, donde se hospeda Estos son los argumentos y la visión de quien fue negociador de un lado y asesor del otro: “Desde 1986 ha habido una constante mejoría en la relación bilateral de comercio entre México y Estados Unidos, al punto de que hoy es la más productiva y la de más cooperación en todo el período de la postguerra” Se refiere a la Segunda Guerra Mundial
Bennet sabe de las relaciones comerciales entre ambos países Fue el negociador de Estados Unidos con México y es ahora el consejero de México Para él, el acuerdo de libre comercio “es una estupenda idea” Ha venido pugnando por ella durante años “ES algo sobre lo que he venido escribiendo personalmente por dos años Es bueno para Estados Unidos y es bueno para México”
Por lo demás, “ya se ha logrado un enorme progreso en cuanto a liberalizar y facilitar el flujo de bienes y de servicios a través de la frontera, en ambos sentidos Y mucho de esto es resultado de la acción unilateral de México, como parte del ajuste estructural que los presidentes Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari han tratado de impulsar en la economía mexicana, en un intento de integrarla a la economía internacional Es un reconocimiento consciente de que México, en realidad, no tiene alternativa económica, si quiere el crecimiento”
Y no es para algún día “Muchos estudiosos de México y Estados Unidos opinan que es inevitable, que es una buena idea, pero que está muy lejos yo pienso absolutamente que no, que puede darse ahora, que las negociaciones pueden de hecho llevarse a cabo antes de fin de año Lo fundamental de esas negociaciones ya está dado Y el argumento de que los niveles económicos son demasiado disparejos y eso impide un acuerdo de libre comercio, es un argumento falso Eso no impide, sino que estimula un flujo más libre de bienes y servicios Si algo lograra un acuerdo de libre comercio sería impulsar el desarrollo económico de México”
No se ha llegado todavía a las negociaciones formales “No basta este momento Hay y ha estado habiendo grupos de trabajo entre México y Estados Unidos, que estudian y discuten problemas individuales Esto ocurre siempre entre todos los socios comerciales”
Sólo que México rehusó por mucho tiempo tener discusiones bilaterales de comercio Empezó apenas en 1986 Las discusiones fueron regulares y cada vez más frecuentes “Eso es un reflejo de la maduración en las relaciones y de un enfoque más pragmático por parte del gobierno mexicano Es el reconocimiento de que el comercio internacional es importante para México, no sólo como intercambio de ganancias, sino como fuente de empleo Comercio significa empleo”
El gobierno de México —recuerda Bennet— ha estado insistiendo constantemente con el gobierno de Estados Unidos para que remueva sus barreras comerciales Por otro lado, es el tercer socio comercial de Estados Unidos, que también tiene problemas que solucionar con México Pero se va progresando en todos los pequeños grupos de trabajo, porque ambos comprenden la importancia de una relación y de una cooperación comerciales “Esto sólo sorprende a los que no se han puesto al día en los rápidos adelantos que han hecho en los últimos cuatro o cinco años Hay que reconocer las cosas como son ahora y no quedarse en las que fueron antes Sólo así se entiende por qué ambas naciones ya están listas para empezar a negociar No lo entienden los que no han seguido el desarrollo de las relaciones comerciales Ya están listos los dos lados”
LAS VENTAJAS DE MEXICO
Bennet sale al paso de la objeción La reacción histórica de México ha sido el temor de verse tragado por el poderío económico, comercial y tecnológico de Estados Unidos Es una preocupación que muchos tienen todavía
“Pienso que es una percepción incorrecta, compartida también por muchos en Canadá En ambos países se oyen exactamente los mismos argumentos, presentados por hombres de la academia, por gente de izquierda, por sindicatos y por pequeños y medianos empresarios Canadá ha superado la mayoría de esos argumentos, aunque conserva cierta preocupación, porque se han probado falsos en los hechos Y yo pienso que sucederá lo mismo entre México y Estados Unidos Lo que no capta la gente es que el flujo de bienes y de capitales ya tuvo lugar, con o sin impedimentos mayores Así que, si Estados Unidos se fuera a tragar a México, ya se lo estaría tragando ahora Y no se lo ha tragado”
En una relación comercial, dice Bennet, México tiene una serie de ventajas Entre otras, los bajos costos salariales Por eso se da en Estados Unidos un fenómeno similar Pequeños y medianos empresarios y gente de sindicatos se oponen a un acuerdo de libre comercio con México, porque destruiría muchas industrias de Estados Unidos que tienen que pagar salarios más altos “Habiendo sido yo uno de los negociadores comerciales y habiendo tenido que enfrentar todos los diversos intereses, estoy acostumbrado a escuchar todos estos argumentos Y los comprendo Pero puedo decir con honestidad que, en su mayor parte, están equivocados y fuera de lugar”
Bennet da sus propios argumentos: “Progreso, casi por definición, significa cambio Cambio significa que hay ganadores y perdedores La dirección en que México, camina es la correcta y comparto la admiración de muchos en Washington por que México está tratando de hacer tan rápidamente Aún antes de que los cambios económicos se volvieran populares en Europa Oriental y en la URSS, ya los había empezado México Pero es infortunado que la atención del mundo se haya vuelto hacia Europa y hacia la URSS México no está recibiendo todo el crédito que merece Por está razón es tan inteligente la jugada de un acuerdo de libre comercio hace que el mundo se vuelva a fijar en México y caiga en la cuenta de que es un buen lugar para invertir Eso traerá a México nuevos empleos y nueva tecnología
“Pero su industria no se verá descorazonada por el flujo de bines de Estados Unidos Obviamente —consecuencia del cambio— algunos saldrán dañados y otros ganarán
“La historia económica mundial del período de la postguerra enseña claramente, caso por caso, que las naciones que se abren al libre flujo de bienes y servicios ganan más y gozan de un mayor porcentaje de crecimiento económico que las naciones que se han protegido La previsión es que, globalmente, habrá beneficios para la industria mexicana
“Eso no quita que las compañías ineficientes y que no son competitivas perderán y saldrán lastimadas críticamente por la apertura comercial Pero no creo que México deba sacrificar su propio futuro y el mayor bien general para el país en aras de aquellos individuos que no pueden competir Esta es la eterna disyuntiva de los que determinan la política económica y deben sopesar las diferentes presiones: el bien general contra el bien particular También en Estados Unidos las pequeña y mediana industrias y los sindicatos han presionado al Congreso contra el acuerdo que, en último término, será extremadamente positivo para ambos países”
El asesor comercial de México sigue exponiendo su pensamiento y su argumentación:
“Ambos países deben caer en la cuenta —creo que lo hacen— de que hay un alineamiento creciente de bloques económicos regionales en el mundo Estados Unidos, Canadá y México, por simple sentido de sobrevivencia, deben acercarse Quizá no se la ha dado aquí publicidad al hecho de que Washington está muy preocupado por no quedarse rezagado con respecto a Europa y a Asia, donde hay un creciente comercio libre América del Norte debe reaccionar Eso no significa que no debemos comerciar con el resto del mundo Pero, por nuestro propio beneficio, lo inteligente es remover cuantas barreras nos sea posible Barreras al capital, a los bienes, a los servicios y especialmente a la mano de obra Estados Unidos y Canadá deberán permitir el libre flujo de mano de obra mexicana Ese es un factor de beneficio para nosotros Si nos falta mano de obra calificada, nuestra industria está en peligro Y México es una gran fuente de mano de obra capacitada, que debe ser parte del proceso”
BIENVENIDOS LOS TRABAJADORES
Bennet enfrenta la realidad: “De hecho, se está dando el flujo de trabajadores, sólo que ilegalmente La demanda de mano de obra aumentará en Estados Unidos y eso hará que continúe el flujo de trabajadores Yo creo que a corto y mediano plazo caerán las barreras al capital, a los bienes y a los servicios Las barreras a la mano de obra caerán después Tomará tiempo que la gente se adapte La comunidad europea lleva 30 años, más o menos, y todavía no tiene libre flujo de mano de obra Apenas lo está intentando”
Tampoco acepta Bennet la siguiente objeción: en América del Norte, México será la fuente de mano de obra barata “Lo es ya, en relación con Estados Unidos y Canadá Y ésa es una atracción para que las industrias se trasladen a México Lo que pasará, para que se logre la integración cerrada de las tres economías, es que primero habrá una integración Estados Unidos-Canadá y Estados Unidos-México Sólo después y en grado menor, Canadá-México Pero México se beneficiará económicamente Tendrá un mayor crecimiento económico y un aumento salarial Y las compañías que se mudaron a México por la mono de obra barata volverán a mudarse más al sur, a Centroamérica, o al sur de Asia, como a Indonesia o a Bangladesh Es parte del progreso
“Lo que es cierto es que un tratado de libre comercio no significa que México quedará permanentemente relegado como el socio de la mono de obra barata Probablemente siempre tendrá salarios más bajos, pero la escala irá subiendo y habrá progreso”
Bennet es tajante: no habrá mercado común “Porque un mercado común implica una cierta pérdida de soberanía en manos de una autoridad central —como Bruselas para la comunidad europea—, ya que exige políticas compartidas hacia terceras naciones Ni Estados Unidos, ni Canadá, ni México permitirán eso nunca Por tanto, no tiene fundamento el temor de muchos de que lleguemos a eso y de que haya una pérdida e soberanía Eso no pasará nunca entre las tres naciones de América del Norte Sólo habrá un flujo más libre de bienes, de servicios y de capitales entre las tres naciones y cada una conservará pleno poder legal para tratar a su modo con otras naciones”
Bennet insiste en dos cosas más: inmediatez y cultura
—Es importante que se entienda en ambos lados de la frontera —dice— que los resultados no se dan de inmediato Primero se da la decisión de negociar por ambos gobiernos “Y es importante destacar que fue el gobierno de México el que tomó la iniciativa y dio el primer paso No fue el gobierno de Bush Fue el socio más pequeño el que decidió que esto tenía sentido”
Bennet prevé el siguiente proceso: Ambos lados dejarán que terminen las discusiones previas, más o menos hasta fin de año Luego, probablemente, cada uno consultará a su respectivo sector privado y a sus sindicatos sobre el modo de manejar la negociaciones Luego vendrá el período de las negociaciones, que tomará, probablemente, de seis a nueve meses Después, cada uno llevará los resultados a su propio Congreso, para su aprobación, lo que también lleva tiempo Luego se fija una fecha de arranque Todo este proceso se lleva de 18 meses a dos años: discusiones, consultas, negociaciones, aprobación del Congreso
CAEN LAS BARRERAS
Entonces empieza la primera fase de realización, que normalmente se lleva unos diez años Así que, sumando todo, los industriales y los sindicatos mexicanos tendrán doce años para adaptarse Las barreras irán cayendo paulatinamente: primero una parte, luego otra, después otra y así hasta terminar, excepto en aquellos terrenos en que ambos gobiernos ya están listos para derribar las barreras de inmediato, porque allí ya no hay temores y porque las industrias ya están preparadas para echar a andar El resto se va haciendo por fases, para que sindicatos e industrias puedan prepararse y adaptarse Esto no sucede de la noche a la mañana, es un proceso largo
“Por lo pronto, ya están todas las piezas en su lugar Será beneficioso para los tres países Es para bien de la unidad económica norteamericana De todos modos, la integración ya está teniendo lugar, mucho más de lo que mucha gente cree Integración y cooperación son ya fenomenales Ya están aquí Lo que ahora se hace es sólo el reconocimiento gubernamental de los hechos y la decisión de acabar de remover las barreras que quedan y de facilitar el proceso”
Queda el punto de la cultura, de la identidad cultural, que preocupa tanto a México como a Canadá, si se logra la integración económica con Estados Unidos
“Es cuestión de ver lo que ha pasado en Europa, donde ya se dio la integración económica Ni los franceses son menos franceses, ni los ingleses son menos ingleses, ni los alemanes son menos alemanes, ni los españoles o los italianos son menos españoles ni menos italianos En todos los casos, todos han conservado su cultura y su identidad
“Los canadienses están más preocupados por sus enormes semejanzas culturales con Estados Unidos Pero México tiene una identidad cultural muy clara y muy definida Eso no se va a perder por la integración económica con Estados Unidos Igual que no se va a perder por la homogeneización internacional en muchos terrenos, como alimentos instantáneos, pizzas, cocacola, mejores servicios telefónicos y de televisión Eso es universal China y la URSS ya tienen pepsi y coca y McDonalds y pantalones de mezclilla Pasa en todos los países, aún en aquellos que han tratado de impedirlo Son fenómenos que surgen al margen de la integración económica”
Sólo que hay una diferencia En Europa se integran entre iguales Pero México y Estados Unidos tienen una enorme distancia “Eso no es enteramente cierto La diferencia entre Alemania y Portugal se acerca mucho a la diferencia entre Estados Unidos y México Inclusive es mayor Y Portugal no ha perdido su identidad cultural Ni España Ni las naciones del Benelux, a pesar de ser los miembros menores de la comunidad”
Bennet termina: “De ahí que el temor de la invasión cultural sea una reacción superficial Los hechos demuestran lo contrario”








