Humillar, complemento de la operación
Militares y judiciales, juntos, evacuaron las alcaldías en Michoacán
Pascal Beltrán del Río
MORELIA, MICH – El objetivo fue la humillación Y para imponerla no bastó el descomunal operativo militar que, durante la madrugada del jueves 5, puso a Michoacán bajó estado de sitio Tampoco fue suficiente pasear en calzoncillos, esposados, a dirigentes locales perredistas, mientras se allanaban casas, en diversos municipios, en busca de armamento Había que ir más allá:
En Tlalpujahua, población cuyo palacio municipal fue entregado voluntariamente por militantes perredistas, dos días antes del despliegue de las fuerzas del orden, pesaron más las ganas de poner al enemigo de cara al piso, que de cumplir la palabra del gobierno del estado
El viernes 6, horas después de que el ejército y las policías judiciales federal y de la entidad evacuaron por la fuerza catorce de las 19 alcaldías que permanecían ocupadas, en protesta por los resultados oficiales de los comicios del 3 de diciembre, un grupo destruyó El Eclipse, un mural de 130 metros de largo, pintado por Gustavo Bernal Navarro, pionero del movimiento Tepito Arte Acá y excandidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la presidencia municipal de Tlalpujahua El respeto al mural había sido un acuerdo explícito, entre otros, aceptado por el gobierno estatal, a cambio de que los perredistas abandonaran el edificio del ayuntamiento
Para Bernal Navarro, la acción —ordenada supuestamente por el cacique Efraín Ocaña Vargas— fue “el más puro estilo fascista El gobierno hizo todo para humillarnos: invadió militarmente el estado, acabó por la fuerza con un movimiento legítimo de resistencia contra el fraude electoral, apresó a nuestros militantes y decidió eliminar todo vestigio de nuestra lucha Tal es su odio, que incluso arremetió contra una manifestación cultural El problema no es quién haya pintado la obra, sino la irracionalidad que va implícita en actos así Ningún gorila fascista, de los que conocemos, lo hubiera hecho mejor”, declaró el artista, consternado, a Proceso
Sólo en 1963, cuando el ejército ocupó las instalaciones de la Universidad Michoacana, se había visto una movilización castrense semejante en el estado De acuerdo con informaciones recopiladas de diversas fuentes, fueron alrededor de 1,500 los efectivos militares traídos a Michoacán Los contingentes entraron por distintas carreteras de acceso, provenientes de Guerrero, Jalisco, Guanajuato, Colima y el Estado de México Por Tlalpujahua, por ejemplo, entraron 74 vehículos militares, entre ellos 47 tanques Por Briseñas, en la mañana del miércoles 4, arribaron catorce camiones llenos de soldados Junto a la tropa vieron acción, el jueves 5, un centenar de agentes de la Policía Judicial del estado y un número semejante de elementos de la Federal
El gobierno había preparado cuidadosamente el terreno para la intervención de las fuerzas del orden en el conflicto postelectoral en Michoacán Durante cuatro meses —hasta el martes 3—, practicó la “política de concertación” Al menos en la forma, el gobernador Genovevo Figueroa Zamudio —dirigente estudiantil durante la crisis de 1963—, se pronunció a favor de la negociación con el cardenismo, fuerza que consiguió, en 1988, derrotar al cuatro por uno al PRI en el estado
NEGOCIACIONES FRUSTRADAS
Tras de ser derrotado en las elecciones para renovar el Congreso local, en julio pasado —un proceso que fue considerado como fraudulento (Proceso 663), el PRD decidió confiar en los ánimos conciliadores de Figueroa Las dirigencias estatales del PRI y PRD, encabezadas, respectivamente, por los delegados Angel Sergio Guerrero Mier y Gilberto Rincón Gallardo, se reunieron frecuentemente con el gobernador de Michoacán, aun antes de la celebración de los comicios del 3 de diciembre (Proceso 684 y 685) Una evidencia de dichos encuentros fue el comunicado conjunto de ambos partidos, dado a conocer en la noche del 5 de diciembre, que prácticamente terminó con la guerra de cifras entre ambas organizaciones y dio lugar a la negociación política
Trascendió que unos acuerdos a los que llegaron el gobierno estatal y el PRI con el Partido de la Revolución Democrática fue el establecimiento de un parámetro para determinar los triunfos de cada una de las fuerzas en las 113 alcaldías en disputa Este sería contabilizar los votos “caídos” en las urnas, independientemente de su origen, y la confrontación, en privado, de las actas de escrutinio Una vez establecido el acuerdo, la dirigencia estatal del PRD dejó de proporcionar cifras sobre los comicios y cerró su centro de cómputo a la prensa
Oficialmente, el resultado de las elecciones municipales fue de 56 alcaldías para le PRI, 52 para el PRD, tres a Acción Nacional y una ganada por el PARM Los comicios en Uruapan fueron anuladas y habrá elecciones extraordinarias el próximo 3 de junio
Sin embargo, habitantes de 33 municipios, donde se determinó el triunfo del PRI, se inconformaron con el dictamen y ocuparon, en protesta, los palacios municipales En uno de los casos, Aquila, el gobierno del estado resolvió el conflicto promoviendo la creación de un ayuntamiento de composición con miembros del PRI y del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional En los 32 restantes, militantes perredistas dijeron haber sido víctimas de fraude electoral y de su propia dirigencia estatal, al cual —acusaron— no los consultó al momento de establecer acuerdos con el gobierno de la entidad Los enfrentamientos entre priístas y perredistas dejaron muertos y heridos en varios municipios
Intervino entonces el Congreso estatal, que integró, a principios de febrero, una comisión formada por los diputados Fidel Martínez Juárez (PRI), Moisés Hernández Parque (PRD) y Guadalupe Sánchez Borja (PARM), a fin de que investigara los casos del conflicto Los casos de Tzintzuntzan y Tuzantla fueron los primeros en ser resueltos, mediante la integración de ayuntamientos de composición PRI-PRD El 8 de febrero, la Comisión Plural de Investigación (CPI) de la Legislatura estatal comenzó a analizar los casos de los 30 municipios restantes El de Ocampo —demarcación cuya alcaldía fue la primera en ser tomada, para demandar la salida del entonces gobernador Luis Martínez Villicaña—, fue dejado pendiente
El 17 de febrero, militantes priístas recuperaron por la fuerza el palacio municipal de Chilchota, municipio ubicado en la zona indígena conocida como la Cañada de los Once Pueblos Un día después, el PRD estregó las alcaldías de Tzitzio y Susupuato, tras de llegarse a un acuerdo sobre la integración del ayuntamiento El 20 de febrero, el Congreso local —donde el PRI cuenta con la mitad de los 24 escaños— dictaminó que en Arteaga, Benito Juárez, Chilchota y Tacámbaro se formaron ayuntamientos plurales En los casos de Epitacio Huerta, Hidalgo, Huandacareo, Nocupétaro, Salvador Escalante (Santa Clara del Cobre) y Zitácuaro, la Cámara “recomendó” a los militantes perredistas que entregara los inmuebles
Lo mismo sucedió en once municipios: Apatzingán, Aporo, Briseñas, Coalcomán, Cotija, Chavinda, Jacona, Pajacuarán, Tlalpujahua, Venustiano Carranza y Villamar En algunos de ellos, el gobierno ofreció algunos cargos administrativos al PRD, ya sin la intervención del Congreso No obstante, hasta el lunes 2 de abril, 20 alcaldías permanecían tomadas por militantes perredistas Al día siguiente, el palacio municipal de Tlalpujahua fue devuelto, cuando se aceptó que la secretaría del ayuntamiento, la jefatura de obras públicas y el juzgado del registro civil quedaran a cargo de miembros del PRD
Rebasada la dirigencia estatal del PRD —compuesta, desde el 7 de enero por el diputado federal Octavio Ortiz Melgarejo; el coordinador de la fracción del PRD en el Congreso estatal, Alfonso Solórzano; el representante perredista ante la Comisión Estatal Electoral, Salvador Hernández Mora, y dos personas más—, los casos de los municipios en conflicto fueron tratados localmente La dirigencia perredista, incluso, llegó a declarar que quienes mantenían en su poder la alcaldía de Apatzingán no eran de sus simpatías y que en los zafarranchos de Zitácuaro, el 28 y 29 de marzo, cuando murió el jefe de la policía municipal y fueron golpeados y detenidos varios perredistas, no habían tomado parte militantes de su partido y que se trataba de un conflicto provocado por el exgobernador Martínez Villicaña, “para desprestigiar al PRD”
Fueron los hechos de Zitácuaro los que dieron pauta a que el gobierno modificara radicalmente su postura Desatorados a golpes los problemas postelectorales en Guerrero, la misma suerte esperaba Michoacán En Briseñas y Zitácuaro, militantes perredistas habían intentado tomar, también, los locales donde despachaban provisionalmente los candidatos priístas declarados ganadores Cristóbal Arias, senador michoacano del PRD, declaró entonces a este semanario:
“La gente se está dando cuenta de que de nada sirve que mantenga bloqueados los palacios municipales Los candidatos priístas, que son rechazados por el pueblo, simplemente despachan en lugares alternos y reciben del gobierno las partidas de ley Irresponsablemente, el gobierno está dejando al tiempo la solución de los problemas No está haciendo propuestas serias para resolver los conflictos Debe convencerse que éstos no van a acabarse solos En realidad, la supuesta postura de conciliación del gobierno no es sino un disfraz En todos sus actos está generando tensión”
EN SUS MARCAS
Entrando abril, los hechos se precipitaron En la ciudad de México, el secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, afirmó que las posibilidades de negociación política en Michoacán estaban canceladas En Morelia, el gobernador Genovevo Figueroa reunió a representantes de la iniciativa privada local a fin de que exigieran “respeto a la Constitución”
Pero el martes 3 las cosas se vieron con mayor claridad: Ausencio Chávez Hernández sustituyó a Jorge Mendoza Alvarez en la Secretaría de Gobierno de la entidad Hermano del exgobernador Servando Chávez, Ausencio Chávez ocupó el mismo cargo durante todo el sexenio de Carlos Torres Manzo, tiempo durante el cual se caracterizó por su mano dura Y por la noche de ese día, los tres poderes de Michoacán llamaron al PRD a “deponer su actitud, entregar las alcaldías que sus simpatizantes mantienen en su poder y sujetarse al Estado de derecho que norma la vida de todos los mexicanos” El gobernador Figueroa había regresado, ese mismo día, de la ciudad de México
La declaración fue acompañada de una campaña de prensa que involucró al PRD en todos los hechos violentos que vivió el estado el 30 de marzo y el 3 de abril La toma de instalaciones de la televisión local, por maestros disidentes,así como las numerosas marchas estudiantiles por el centro de Morelia, fueron reseñadas como “actos de protesta” del Partido de la Revolución Democrática El coordinador de Comunicación Social del gobierno del estado, Cuauhtémoc Pedraza —líder del Congreso local durante el período de Torres Manzo—, viajó a Apatzingán para preparar el terreno de la opinión pública, en uno de los municipios más conflictivos
LISTOS
La información de la llegada del ejército al estado comenzó a circular al mediodía del miércoles 4 En su despacho del Congreso local, el líder de la Legislatura y compadre de Luis Martínez Villicaña, Víctor Manuel Tinoco Rubí, advirtió que en los municipios de Apatzingán, Jacona y Ocampo, “estaba rota cualquier posibilidad de diálogo” Durante la tarde, se supo que unos 60 políticos judiciales se encontraban en Apatzingán, al tiempo que al cuartel militar en aquella población llegaron 600 soldados para apoyar a los cerca de 1,000 que residen ahí normalmente En Morelia, el procurador de Justicia de la entidad, Ricardo Color Romero, anunció que existía “un número no determinado” de órdenes de aprehensión contra dirigentes municipales del PRD
Por la noche la situación en Apatzingán se había vuelto crítica 300 hombres, muchos de ellos armados, se encontraban dentro de la presidencia municipal Afuera, unas 1,500 personas hacían frente al Ejército, que patrullaba las calles de la ciudad con tanques y perros adiestrados Entrevistado telefónicamente, el candidato perredista a la alcaldía y “presidente municipal popular”, Dionisio Plancarte Herrera, aseguró que los perredistas no abandonarían el inmueble, “a menos de que el ejército haga una petición formal Lo cierto es que la gente está incluso dispuesta a morir Y estamos decididos a no entregarle la presidencia si viene la Policía Judicial a querer sacarnos por la fuerza”
En la ciudad de México, el coordinador general del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, dijo que el desalojo voluntario de las alcaldías michoacanas era decisión de sus compañeros de partido, a quienes llamó a “no caer en las provocaciones del gobierno” y a “no entrar en choque con el ejército ni con ninguna otra fuerza”
Y FUERA
En la madrugada del jueves 5 había noticias de otros despliegues militares en el estado En Apatzingán, Dionisio Plancarte se había retirado a su domicilio Cuando quiso volver al palacio, hacia las 7 de la mañana, se encontró con que las calles de la ciudad estaban bloqueadas por soldados y vehículos militares Gilberto Díaz Arel, tesorero del “ayuntamiento popular” dijo, por teléfono, al reportero: “Los soldados ya se bajaron de los carros Están rodeando la presidencia” La llamada se cortó Hacia las 12:30 horas se iniciaron los operativos de desalojo en los municipios de Apatzingán, Cotija, Chavinda, Hidalgo, Jacona y San Lucas Dos horas más tarde empezaron en Irimbo y Coalcomán Más tarde se realizaron en Jungapeo, Ocampo, Pajacuarán, Venustiano Carranza, Villamar y Nocupétaro
Durante la acción —realizada un mes después de aquella efectuada en Guerrero, cuando la fuerza pública desocupó ocho alcaldías—, sólo fueron desocupadas voluntariamente las de Huandacareo, Briseñas, Taretan, Aporo y Epitacio Huerta Las dos últimas fueron entregadas el mismo jueves 5, en tanto que en las restante se lograron acuerdos políticos de última hora y debían ser entregadas el viernes 6, ante representantes del Congreso estatal
En Morelia, la información era recibida, aparentemente, por el gobernador Figueroa, quien la recibía “de un mayor del ejército” y la transmitía al líder camaral Tinoco Rubí A su vez, éste la enviaba al subsecretario de Gobernación de la entidad, Agustín Velázquez Fernández Durante la jornada del jueves 5, ninguno de los altos funcionarios del gobierno estatal abandonó sus oficinas
El operativo fue casi idéntico en la mayoría de los municipios: el ejército acordonaba la zona del palacio municipal y elementos de las policías judiciales penetraban en los inmuebles Al cierre de esta edición, el número de heridos y detenidos era indeterminado Sin embargo, se supo que las aprehensiones, durante los operativos del jueves 5, ascendieron a un centenar El viernes 6, Héctor Aguilar Chagoya, vocero de la Procuraduría General de la República, informó que el número de armas largas confiscadas durante los desalojos rebasaba las 50 También se supo que unos 20 detenidos habían sido trasladados a la ciudad de México, pero la PGR aseguró no tener información al respecto
Fernando Gutiérrez Barrios y el procurador general de la República, Enrique Alvarez del Castillo, en sendos comunicados, aseveraron que la acción de las fuerzas del orden fue hecha “a solicitud del gobierno de Michoacán” Gutiérrez Barrios sostuvo que su propósito fue “evitar que se sigan repitiendo confrontaciones entre los militantes de partidos políticos, que han llegado incluso a causar la muerte de varias personas” Y dijo: “No se permitirá que ninguna de las fuerzas políticas se coloque por encima del derecho”
En San Lucas tierra del secretario de Gobernación, Ausencio Chávez, el operativo fue cruel Alvaro Almazán Aguirre, oficial mayor del “ayuntamiento popular” fue golpeado, desnudado y paseado por la cabecera municipal, mientras policías judiciales maltrataron a mujeres y allanaron viviendas en busca de armas, según afirmaron habitantes de este municipio de Tierra Caliente
Colindante con Ciudad Altamirano, Guerrero, San Lucas fue dominado por años, por los caciques Jesús y Rafael Chávez Santibañez, padre y tío del hoy funcionario estatal Actualmente quien manda en el municipio es Perfecta Chávez, prima de Ausencio Chávez A golpes fue resuelto el conflicto postelectoral de la demarcación, “cuando estaba a punto de solucionarse por la vía pacífica”, dijo Francisco Arellano, candidato perredista a la alcaldía, quien se encontraba en Morelia en el momento del desalojo, a fin de estar presente en las gestiones que se desarrollaban con el PRI “Era simplemente cuestión de afinar algunos detalles Con este golpe, Ausencio Chávez sólo quiso mostrar que él está en el mando”
En un comunicado de prensa, el Partido Revolucionario Institucional consideró que “la recuperación de las presidencias municipales que fueron tomadas —hecho que la sociedad aplaude—, es un acto de congruencia con los acuerdos emitidos por el Congreso del estado ante la escalada de provocaciones y la violencia y la realización de diversas actividades al margen de la ley” La Corriente Crítica del PRI también aprobó la acción
Para Cristóbal Arias, no se trató sino de “la culminación de una gran mascarada, en la que tomó parte el gobierno del estado, pretendiendo hacer creer que estaba dispuesto a llevar las cosas por la vía de la conciliación Se iba cuidando solamente la fachada En el fondo estaba la misma determinación de siempre: negarse a respetar la voluntad popular Hoy el pueblo le ha perdido todo el respeto al gobierno de Genovevo Figueroa Aquí no hay más razonamiento que el del poder impuesto por la fuerza La concertación, para el gobierno, no puede existir”








