El traslado de Valero, nariz de una crisis en Tlatelolco
Movimiento con proyección a un posible viraje en la política externa
Carlos Fazio
Tiempos de crisis recorren Tlatelolco y cimbra el otrora sólido edificio de la política exterior mexicana El dato más visible del sacudón es el traslado del subsecretario Ricardo Valero a Moscú Pero no es el más importante
El asunto de fondo tiene que ver con la propia línea exterior de la Cancillería El eje de la cuestión pasa por la disyuntiva continuidad o cambio Y en la coyuntura importa el contexto No solamente el tiempo sexenal de la transición de un gobierno a otro, con un presidente saliente y un candidato en campaña Este elemento, pero vinculado además al socio principal de México: Estados Unidos, en el marco de una entrevista en la cumbre Reagan-De la Madrid, con el antecedente de Los Ocho en Acapulco y la mediatización de Contadora en Centroamérica
La vinculación entre el desplazamiento del subsecretario Valero y la visita de Reagan no es casual Algunas fuentes consultadas lo ven como un regalo griego al mandatario norteamericano Son las voces que anticipan “no más Contadora” Es decir, la visión de quienes auguran un cambio de rumbo, un viraje de la política exterior de México
Pero el nuevo temblor tlatelolco tiene otro nivel más Ocurre a diez meses del fin del sexenio Por eso, desde posiciones de mando intermedio en la Cancillería, se le califica como un asunto francamente delicado Incide en ello, particularmente, la cuestión lógica —para algunos menuda— de la lotería sexenal Los acomodos personales; las migraciones al equipo del candidato El nexo PRI-Secretaría de Relaciones Exteriores, en el momento clave de elaboración de las líneas maestras de lo que, sin duda, habrá de ser la política exterior dl próximo sexenio Juego de equipos contrapuestos, a veces rudo Hora de filtraciones interesadas a la prensa De mensajes personales y en donde muchas veces quedan revolcados hombres y principios
Fue una filtración, precisamente, la que desencadenó la actual tormenta en la SRE Pero la punta de una madeja que emergió como ajuste y cambios de hombres entre el PRI y la Cancillería, derivó hacia el aspecto esencial del ovillo: ¿hacia dónde va la política exterior del país?
EL CONFLICTO SEPULVEDA-SALINAS
Dos planteamientos contradictorios de una misma columnista, Aurora Berdejo, en su espacio “Frentes Políticos” de Excélsior, exhibieron la dialéctica de los mensajes cifrados “Nadie de Sepúlveda en el equipo de Salinas”, escribió el 22 de enero Allí aludió al “descalabro” del canciller, quien “no pudo colocar a su gente más cercana dentro del equipo de Carlos Salinas de Gortari” Más aún, decía, para su “capricho” uno de los principales puestos en la Secretaría de Asuntos Internacionales del PRI “recayó en alguien que bien podría considerarse su enemigo: Miguel Marín Seguidamente, la columnista contaba “la historia de la desventura” de Sepúlveda
Según la versión, parcialmente confirmada, el jefe de asesores de Salinas Joseph Córdoba Montoya, se dio a la tarea de auscultar entre los especialistas qué persona era la idónea para preparar los documentos y orientar los lineamientos de política exterior del candidato del PRI Tras el muestreo, la conclusión fue Miguel Marín, exsecretario particular de Jorge Castañeda en Tlatelolco, “desplazado” por el equipo de Sepúlveda hacia Nueva York, como segundo hombre —”y el operador”— en la misión de México en la ONU Según Berdejo, el retorno de Marín a un cargo de tan alta responsabilidad “no iba a caer nada bien” en la Cancillería, “que buscó a lo largo del sexenio borrar los vestigios de la línea marcada por Castañeda” Sepúlveda, pues, se opuso Y en afán de conciliar, Córdoba Montoya ofreció al canciller que designara “a uno de los dos subsecretarios (de la Comisión), con el condicionamiento de que no fueran embajadores”
La condición buscaba cerrar el paso al PRI de Manuel Rodríguez Arriaga y Miguel Angel Olea —”cerebros políticos y económicos de Tlatelolco”—, “vetados” en el equipo del candidato Ante la “insistente oposición” de Sepúlveda, se tuvo que crear un puesto ejecutivo para Marín y dejar a Alejandro Sobarzo “más de forma que de fondo” en sus actividades actuales “Y para sorpresa e indignación de algunos en el PRI, Sepúlveda propuso una terna: Rodríguez Arriaga, Olea y Jorge Montaño”
Apenas cinco días después, Aurora Berdejo se ocupaba nuevamente del tema Ahora, bajo el título “Ajustes y cambios en la SRE; Valero irá a Moscú”, buscaba levantar la figura de Rodríguez Arriaga, a quien “destapaba” como remplazante de Ricardo Valero en la subsecretaría de Cooperación Internacional de la SRE Simultáneamente, presentaba las promociones de Rodríguez a la subsecretaría y la de Jorge Montaño al PRI, como una “expresión contundente” de la “continuidad de la política del presidente Miguel de la Madrid en Centroamérica” Buscaba, así, borrar la impresión de cualquier “divorcio” entre Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari en materia de política exterior
Decía, por ejemplo: “No habrá ningún cambio en la bien asentada y arraigada política de México en Centroamérica” y el nombramiento de Valero “de ninguna manera representa un giro, como algunos probablemente tratarán de interpretar Ni siquiera se puede decir que se cumplió un ciclo y que con su traslado empiece uno nuevo o diferente”
Sin explicar los motivos de la salida de Ricardo Valero, extraño a esta altura del sexenio, la columnista fundamentó su nuevo destino en Moscú como preparatorio de la eventual visita de Mijail Gorbachov a México De paso, intentó reivindicar la figura de Valero, asimilándole “el honroso sobrenombre de `Mister Contadora’ por su afán y dedicación a la causa de Contadora y el Grupo de Apoyo” Referencia ésta que fue vista como un dejo de sorna, por otras fuentes, que afirman que el único calificado para ostentar tal sobrenombre es Bernardo Sepúlveda
Aquí, pues, se comenzaba a generar otra expresión de la crisis tlatelolca, ya en proceso de tiempo atrás Pero todavía, la columnista dedicó un laudatorio párrafo a Rodríguez Arriaga, “joven creativo” y “una de las máximas expresiones de lo que —en la jerga diplomática de esta ciudad— se llegó a llamar `el equipo de casa’ de Bernardo Sepúlveda, y que está compuesto por un importante grupo de jóvenes funcionarios y diplomáticos, con visión moderna y audaz”, etcétera, etcétera
Sería otro columnista, Francisco Cárdenas Cruz, desde su “Pulso Político” en El Universal, quien adjudicaría la filtración del caso Valero-Rodríguez Arriaga a Aurora Berdejo, al propio Rodríguez Arriaga, “porque su nombre, colmado de elogios, apareció como el más seguro sucesor de aquél” Lo cierto es que en varios despachos de alto nivel de la Cancillería se consideraron como “desmedidas” las mieles volcadas sobre el ahora nuevo subsecretario de Cooperación Internacional de la SRE Una fuente comentó: “fue demasiado obvio”
EL “CASO VALERO” COBRA FUERZA
El lunes 2 de febrero, las columnas “Café Político”, de El Heraldo y “Pulso Político”, de El Universal coincidieron al calificar el desplazamiento de Valero a Moscú como un “castigo” Cárdenas Cruz habló de “castigo más que premio” y alertó sobre un “distanciamiento” Sepúlveda-Valero como base de la decisión “Café político” cabeceó: “SRE: La penitencia”, y en el cuerpo de la columna subtituló: “A Siberia” La solución “resuelve en parte una disputa palaciega en Tlatelolco”, decía el columnista Y agregaba: “Aunque algunos sostienen que se le cobran a Valero los pecados cometidos durante sus últimas intervenciones en los asuntos del Grupo Contadora, pues se responsabiliza al todavía subsecretario por exabruptos que han contribuido a enajenarle a México la buena voluntad de algunos gobiernos del área O sea que su destino al frío moscovita sería una especie de penitencia” Desde El Heraldo, se perfilaba la idea de que Ricardo Valero debía ser el chivo expiatorio de la frustración mexicana de Contadora
Mientras que Cárdenas Cruz, en El Universal, avivaba la idea de un distanciamiento entre Sepúlveda y Valero, con eje en la figura de Manuel Rodríguez Arriaga, verdadero “vicecanciller” sin nombramiento, violador de áreas ajenas con consentimiento del canciller, situación que derivó en un “enfrentamiento” de las relaciones de Valero con su jefe y que lo llevó “a abandonar súbitamente” la cumbre de Los Ocho en Acapulco, en noviembre pasado, y a protagonizar “”un áspero encuentro” con Sepúlveda, cuando “le reclamó la injerencia de Rodríguez Arriaga en asuntos que no son de su competencia” Eso puso a Valero con un pie fuera de Relaciones Exteriores
El columnista mencionó, también, el “frustrado intento” de Sepúlveda de colocar a Rodríguez Arriaga en el PRI y la impugnación que de Miguel Marín hizo el canciller “al más alto nivel” Lo que en buen romance significa ante el presidente de la República
VERSION OFICIAL EN REUNION PRIVADA
Al mediodía del jueves 4 de febrero tuvo lugar en el piso 19 de Tlatelolco una reunión privada El motivo fue dar posesión a Ricardo Valero como nuevo embajador de México en la URSS y los ascensos de Rodríguez Arriaga y Miguel Angel Olea subsecretario y coordinador de asesores, respectivamente
El titular del despacho, Sepúlveda, contó allí la “historia íntima” de la nominación de Valero por el presidente De la Madrid, con su contexto general de júbilo, compartido por él y el mismo Valero La historia es así: cuando el presidente decidió invitar al embajador Flores de la Peña como embajador de México en Italia, Sepúlveda comentó con Valero la necesidad de encontrar un candidato que reuniera los elementos políticos óptimos para una representación de la naturaleza de la de México en Moscú El canciller aludió a la importancia que tenía la relación bilateral con la URSS y al hecho de estar desarrollándose allí un proceso político importante —incluida la distensión con Estados Unidos—, lo que requería tener a un embajador de una alta competencia política
Confió Sepúlveda a los pocos asistentes a la ceremonia que, al poco tiempo de esa conversación, Valero le expresó su deseo de ser considerado como embajador de México en la URSS Sepúlveda lo transmitió al presidente De la Madrid y le dijo que él juzgaba a Valero como el candidato ideal para Moscú De la Madrid coincidió íntegramente y manifestó que veía la designación con la mayor simpatía
Según comentó Sepúlveda, en su conversación con el presidente se advirtió también la conveniencia de que fuera una designación que no se limitara a esta administración; que de ser posible esta designación habría de trascender a la propia administración de Miguel de la Madrid, para darle una línea de continuidad al quehacer de México en la relación con la URSS
Sepúlveda confesó, inclusive, que la situación en su conjunto le provocaba un sentimiento de nostalgia, dada su antigua relación personal con Valero, así como profesional Lo calificó como un excepcional compañero Y destacó el papel de Ricardo Valero en el manejo mexicano del conflicto de Centroamérica
En la misma ceremonia, Sepúlveda dio posesión a Manuel Rodríguez Arriaga y Miguel Angel Olea, para quienes pidió el apoyo de los presentes, todos altos funcionarios de la Cancillería Exhortó a actuar con el mayor sentido de equipo, en un clima de cordialidad, de compromiso y convicción con los quehaceres de la política exterior Pidió lealtad
A su turno, Valero habló de la terminación de un ciclo personal en la SRE y ratificó plenamente la versión de Sepúlveda sobre algo que calificó como meramente anecdótico: poder representar a México en Moscú Dijo al respecto que el comentario de Sepúlveda sobre la secuencia de su nominación era rigurosamente exacta
Y SIN EMBARGO
Sin embargo, la reconstrucción que pudo hacer Proceso de los hechos incluye otros elementos El alejamiento de Ricardo Valero está relacionado con cambios en la línea de la política exterior Tiene que ver con el alejamiento gradual mexicano del tema centroamericano y con el abandono de una relación bilateral privilegiada con Nicaragua, de plena solidaridad con el sandinismo Un lento pero perceptible proceso de ruptura con una línea que había llevado al propio presidente José López Portillo a la Plaza de la Revolución de Managua y al comunicado franco-mexicano sobre El Salvador Y al mismo cese de los suministros de petróleo a Nicaragua
Los datos del contexto señalan a Contadora, al Grupo de los Ocho, a la cumbre presidencial de Acapulco Es decir, a los puntos medulares de la política exterior del actual sexenio Y por todos lados aparece en este cuadro la figura de Ricardo Valero Como el segundo hombre de a bordo del canciller Sepúlveda; como el negociador nato, como el hombre orquesta que iba preparando el camino para las citas en la cumbre Y así, a nivel externo, Valero se fue convirtiendo, para unos, en el más sólido defensor de la nueva línea latinoamericanista emergente y, por lo mismo, para otros, en la figura más irritativa Un hombre al que había que sacar del medio
Y es que el “caso Valero” en su nivel mexicano no se puede desligar del factor externo Van unidos Está ligado a la marcha del Grupo Contadora en Centroamérica desde sus orígenes hasta su virtual expulsión, en San José, cuando se agradeció a la CIVS (Comisión Internacional de Verificación y Seguimiento) sus “servicios prestados” y se la licenció Tiene que ver, pues, con la frustración de Contadora Con la debilidad relativa del grupo, que permitió el éxito parcial del Plan Arias pese a la consolidación del mecanismo de Los Ocho Mecanismo que en Acapulco exhibió su incapacidad para poder desarrollar en términos operativos la fórmula para una solidaridad efectiva Y un punto capital: la incongruencia entre una postura latinoamericanista declarativa y los límites autoimpuestos para pasar a asumir los términos de una relación madura con Estados Unidos
Aunque todavía es temprano para hacer una autocrítica mexicana del “proyecto Contadora”, varios miembros del cuerpo diplomático consultados apuntan elementos para una futura evaluación En este balance primario hay quien dice, por ejemplo, que la reunión de los presidentes centroamericanos en San José marca el fin de una experiencia frustrante: haber apostado todo a Contadora; con el consecuente abandono de una política bilateral activa y la pérdida de iniciativa en materia de política exterior El resultado es que se pagó un precio muy alto por la mediatización política de México en Centroamérica La posición de México se desgastó y se llegó a una falta de respeto hasta de los propios países centroamericanos
Para algunos, el precio por contemporizar se debió a un error de cálculo político: Reagan jamás iba a permitir la presencia del sandinismo en Nicaragua Quienes así opinan, reconocen méritos a Contadora Como el haber contribuido a frenar el expansionismo estadounidense en Centroamérica Pero hay quienes matizan: si Estados Unidos no invadió fue por la propia opinión pública norteamericana El famoso síndrome de Vietnam
Para otros, el problema fundamental de la inviabilidad de Contadora obedece a factores internos Está vinculado con la correlación de fuerzas en el gabinete de Miguel de la Madrid Tiene relación con lo que el embajador de México en Perú define como el “síndrome de amor y odio” entre México y América Latina ¿Qué confianza pueden tener los países sureños de los planteamientos integradores y latinoamericanistas de un México integrado económicamente con Estados Unidos? ¿Cómo se conjuga el México del Grupo de los Ocho con el palmarés norteamericano de “México mejor deudor” y con el Aguila Azteca a Paul Volcker? Quienes plantean tales interrogantes agregan, todavía, como central en la coyuntura la negociación de la deuda, la compra de bonos del Tesoro norteamericano Cuestionan: ¿Dinero mexicano a Estados Unidos por su papel, a cambio de más dependencia? ¿Cuánto va a costar políticamente esta operación?
La lista del “debe” supera ampliamente la del “haber” Un entrevistado preguntó: “¿Se acuerda usted qué pasaba en Centroamérica en el 82? ¿No se reconstruyó acaso el Foro Pro Paz y Democracia, —impulsado por Thomas Enders con la gravedad de que ahora es vía Contadora y Los Ocho? ¿No fue una pérdida de posiciones que Esquipulas adoptara la simetría entre los grupos insurreccionales y las fuerzas irregulares, inadmisible apenas dos años atrás? ¿Y en el caso de El Salvador, qué pasó con la tesis del 82, del comunicado franco-mexicano, que aludía a una guerra civil en ese país? ¿Cómo ha podido ganar terreno la posición de Duarte?
Varios funcionarios coincidieron en el tema del debilitamiento de la presencia mexicana en Centroamérica Mencionan los brotes antimexicanos en toda la región, excepción de Nicaragua, donde, pese a las mesuradas posturas oficiales sandinistas, se ha resentido la pérdida de una solidaridad efectiva mexicana, particularmente en materia energética
El balance incluye: enfriamiento de relaciones con Guatemala —se espera una próxima visita del canciller Alfonso Cabrera a México para limar asperezas—, al grado de que Sepúlveda fue particularmente duro en Panamá, durante la reunión de la CIVS, donde exhibió documentos de ONU y OEA sobre violaciones de derechos humanos en el país vecino Se asegura incluso que el mes pasado México envió una nota diplomática a raíz de una incursión del ejército guatemalteco en territorio nacional; una visión nacional, en Costa Rica, a través de la prensa, anti Contadora y por extensión contra México y sus representantes; respecto a El Salvador, México, tradicional copatrocinador de informes adversos al régimen de Napoleón Duarte en materia de derechos humanos, en la Comisión III de la ONU, se abstuvo el año pasado, en misión que encabezó Jorge Montaño A cambio, Duarte acusó a México de estar parcializado en favor de Nicaragua y por si fuera poco, reclamó a Tlatelolco por la actividad política de salvadoreños radicados aquí y pidió se investigara supuestos malos tratos a salvadoreños por autoridades migratorias y policiales mexicanas
EL ASUNTO HONDUREÑO
El caso más comentado es sin duda el de las relaciones con Honduras Varios entrevistados coincidieron en marcar la gravedad del tema La situación cobró estado público el 19 de enero, cuando un despacho de la agencia norteamericana (propiedad de Mario Vázquez Raña) difundió una información filtrada por la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa Según la versión, el gobierno de Honduras había solicitado a México que retirara a su embajador, Francisco Correa Villalobos, acusándolo de interferencia en los asuntos internos hondureños
Correa Villalobos había concedido asilo a 32 hondureños en los últimos tres años y se había erigido en un elemento irritativo para las autoridades hondureñas Según pudo saber Proceso, la Cancillería de Tlatelolco había recibido mensajes en tal sentido desde hace varios meses y tenía planeado trasladarlo de misión Según una alta fuente cercana al SRE, en diciembre pasado, cuando el diplomático se encontraba en México por motivos familiares, se decidió promoverlo a la dirección general para la Organización de las Naciones Unidas de la Cancillería La información, según explicó, llegó a poder del gobierno de Honduras, quien, aprovechando la coyuntura, envió una nota diplomática a México pidiendo la remoción del embajador Correa, de acuerdo con los términos de la Convención de Viena En los fundamentos de la nota diplomática se mencionaba que había dado asilo a “comunistas” y “terroristas”
Las versiones varían en torno de la nota hondureña Fuentes de alto nivel, consultadas aquí, coinciden sólo en un punto: Correa era un elemento molesto para el gobierno de Honduras Pero hay quien asegura que la nota nunca existió; que no se hubiera aceptado y que ni siquiera Honduras se habría atrevido a mandarla Otra fuente asegura que la nota fue previa a la decisión mexicana de remover o ascender al diplomático Una tercera asegura que el asunto promovió una crisis interna en la SRE, en torno de cómo abordar el asunto A modo de ejemplo, se dijo que se contemplaron varias soluciones: una, no recibir la nota (el antecedente más notable al respecto es el del embajador británico Haig, cuando la expropiación petrolera, que motivó el rompimiento de relaciones con los ingleses); otra retirar al embajador, lo que obligaría a una respuesta similar de Honduras La solución final es difícil de desentrañar, porque no existe una versión oficial sobre el asunto; lo único real es que México anunció el ascenso de Correa previo a la nota de la UPI filtrada por Estados Unidos
La reflexión de un diplomático mexicano sobre el tema fue: “¿Quién se va a atrever ahora a asilar a alguien en Centroamérica, si México, que era el único, saca a su embajador”? Varios consultados señalaron como grave, en todo caso, que México acepte presiones de Honduras
En este marco, y en el entorno de la visita de Reagan, se ubican los cambios en Tlatelolco y las aseveraciones sobre un cambio de la política exterior, que daría prioridad a una relación de “no conflicto” con Estados Unidos Ante la nueva situación, Ricardo Valero habría recibido una “sugerencia” para que se alejara de la SRE El pedido fue posterior al retorno anticipado de Valero de la cumbre de Los Ocho en Acapulco El motivo: el equipo mexicano se dividió en tres áreas: asuntos políticos (Rodríguez Arriaga), asuntos económicos (Miguel Angel Olea) y asuntos culturales (Valero) La división de tareas no se correspondía con las responsabilidades oficiales Hasta octubre y durante más de cinco años, Valero había manejado la apertura hacia América Latina, Contadora, Los Ocho Al momento de culminar el esfuerzo diplomático integrador, la cumbre de presidentes, era desplazado No lo aceptó y lo dijo Y estalló el conflicto Conflicto que se buscó atemperar una vez que cobró estado público Así, su “pase” al servicio exterior tiende a ubicarlo como el chivo expiatorio de una situación de crisis global en la Cancillería, que tiene varias aristas Sin embargo, los coletazos de esta crisis podrían continuar
Esta semana, en Cuatro Ciénegas, cuando el candidato del PRI Carlos Salinas dé a conocer la formación de la Comisión de Asuntos Internacionales del partido, en presencia de Sepúlveda, se habrá superado aparentemente el conflicto en torno de los puestos ejecutivos de la comisión Miguel Marín será ratificado como el encargado ejecutivo y Jorge Montaño será el enlace entre el candidato del PRI y el canciller
Pero seguirá la expectativa acerca de qué línea adoptará la política exterior de México En principio, las primeras declaraciones de Salinas en materia exterior parecieron apuntar hacia una posición de perfil bajo respecto a Centroamérica Así se interpretaron en algún sector de Tlatelolco las declaraciones del candidato al diario The Washington Times, cuando aludió a que ni Estados Unidos ni la URSS debían intervenir en la zona En otros sectores se espera ver actuar a la comisión y que surja una política que recupere el activismos globalista perdido
Una alta fuente reflexionó que con todo esto el que está contento es Estados Unidos, Washington es el que tiene mayor interés en que todo esto ocurra Y advirtió sobre las intenciones de Reagan de reactivar la idea del mercomún norteamericano, ligada a la afirmación del secretario de Defensa, Frank Carlucci, de militarizar el Golfo de México “Un esquema de integración muy estructurado e intencionado” La situación pues, reclama acción En forma urgente








