Salinas se enteró de qué es La Laguna
Los campesinos esperaron 50 años y Cárdenas volvió, reencarnado en su hijo
Salvador Corro y Oscar Hinojosa
TORREON, COAHUILA – Cárdenas está en campaña
El general Lázaro Cárdenas —se decía en otros tiempos— es el único expresidente, junto con Juárez, que gobierna a México Expulsado de Palacio el populismo nacionalista, Lázaro Cárdenas se ha convertido en el único expresidente en campaña Ha recorrido ya gran parte del país, pero en La Laguna, la comarca del gran reparto agrario, su presencia inasible y desbordante empequeñeció a los candidatos del PRI, Carlos Salinas de Gortari, y del Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas
En La Laguna, el general es el importante, el que cuenta Frente a él —figura mítica, providencial, añorada— Salinas y Cuauhtémoc son sólo lo que son: seres terrenales
Por lo menos en La Laguna, Cárdenas ya votó
En la comarca que venera al general agrarista, el candidato priísta Carlos Salinas de Gortari supo lo que significaba amar a Dios en tierra de gentiles En sus propios mítines en esta región, Salinas soportó, casi cara a cara, rechiflas e insultos mezclados con vivas a Cuauhtémoc Cárdenas
Cárdenas, Cuauhtémoc, en cambio sintió y gozó el calor de la legendaria gratitud campesina En la comarca lagunera, los campesinos demostraron que cuando tomaron partido por el general Cárdenas, lo tomaron para siempre
En San Pedro de las Colonias y Francisco I Madero, el rechazo a Salinas casi se convirtió en agresión física No sólo gritos, silbidos e injurias, también arrojaron palos contra el candidato del partido oficial los grupos inconformes, sin identificación precisa Se supo, inclusive, que una mujer echó agua en el rostro de Salinas
Gestos de odio que Salinas devolvió más tarde con miradas de desprecio
Más incisiva resulta esta actitud si se confirma, como lo indican muchas evidencias, que los grupos hostiles formaban parte de los contingentes acarreados por el partido oficial con los métodos tradicionales
No es ésta la primera vez que del interior de los contingentes reunidos por el PRI surgen expresiones favorables a los candidatos de oposición, pero sí ha sido la más resuelta y notoria
Hasta ahora habían sido gritos aislados, inofensivos Esta rebasó la anécdota Quiénes estuvieron cerca de Salinas vieron en él expresiones diversas: excitación, coraje, contrariedad, serenidad, desprecio
No había pasado Salinas ratos de mayor apuro en los tres meses que lleva de campaña política en 20 estados de la República
Tampoco Cuauhtémoc había vivido en la actual campaña —quizá nunca en toda su carrera política— los días de gloria que gozó en la comarca lagunera En los linderos de la apoteosis, los laguneros recibieron a Cuauhtémoc como a un héroe, como hubieran recibido al general
Era —parecía— Cárdenas revivido
Pocos periodistas presenciaron los incidentes de La Laguna, que recuerdan la hostilidad de grupos chihuahuenses frente a Díaz Ordaz, Ciudad Juárez, 1969 Invitados del candidato priísta, seis reporteros registraron datos únicos, que reflejan la actitud de Salinas ante momentos de dificultad
Primero fue San Pedro de las Colonias Del helicóptero —junto con el avión, los dos medios de transporte mayormente utilizados por el candidato priísta—, Salinas llegó al municipio de 150,000 habitantes alrededor de las seis de la tarde Observó a la multitud y tomó la decisión de caminar entre el contingente, pero casi en seguida pudo comprender que está en La Laguna “¡Cárdenas, Cárdenas, Cárdenas!”, oía a su paso También insultos Aun así —consignan algunas crónicas— el candidato se encaminó hacia ellos con la mano extendida Algunos la rechazaron, otros la estrecharon
El ambiente era pesado La hostilidad estaba en la atmósfera Estuvo todo el tiempo que Salinas permaneció en el lugar , aun mientras pronunciaba su discurso Ante el arrojo de los impugnadores, los aplausos y porras priístas perdieron esta vez la pelea
“Bienvenidas las diferentes opciones, bienvenidas las diferentes propuestas, pero los de San Pedro de las Colonias no se chupaban el dedo Saben quien les va a cumplir en los hechos y a darles resultados”, exclamó Salinas en medio de rechiflas y aplausos
Ya en su autobús, el candidato del PRI escuchaba todavía los gritos adversos “¡Cuauhtémoc, Cuauhtémoc!” También manifestaciones de simpatía Reseña el cronista de El Universal, Fidel Samaniego:
“Escuchaba de pronto: `Carlos’, se asomaba y como quiénes los saludaban llamaban su atención con agudos silbidos, al tiempo que le aplaudían, él contestaba chiflando también”
Cerca siempre del candidato priísta, Samaniego cuenta que a punto de llegar a Madero, Salinas previno a sus ayudantes: “Otra vez nos metemos entre la gente”
“Y así lo hizo, otra vez se metió entre ese embravecido mar humano, recibió saludos, abrazos, pero también oyó la consigna cardenista”
El mismo cronista precisa:
“Fue entonces cuando una mujer le arrojó agua con un vaso Y a unos metros del vehículo, volaron hacia él algunos palos Y el candidato priísta no apresuraba el paso, manifestaba una extraña sonrisa, volteaba a ver a los reporteros y les daba el paso y decía a su equipo de seguridad: `tranquilos, tranquilos'”
El desprecio en la mirada de Salinas, también descubrió Samaniego, cuando el candidato observaba a los partidarios del hijo del general Cárdenas “Y aun cuando volvía a sonreír y bromeaba, no podía evitar un ligero temblor en el labio inferior y con él se tallaba el pulgar y el índice de la mano izquierda, luego se sobaba el meñique, donde resultó con una pequeña herida”
A LA PRENSA LE TOCO
A la prensa también le tocó una parte en la demostración de enojo Al final del mitin en San Pedro de las Colonias —relata Teresa Losada, en Unomásuno— la gente se arremolinaba y prácticamente impedía el avance del candidato “Le entregaban cartas, lo jalaban para un lado y para otro; un cierto clima de confusión prevalecía en ese momento; los periodistas y camarógrafos corrían por un lado y otro de las calles buscando al candidato Recibieron mentadas de madre, gritos de `prensa vendida’ y un constante `arriba su padre, Cárdenas'”
En ambos poblados, puntualiza Marta Anaya, en Excélsior, el ambiente se sentía pesado desde un principio “La sola llegada de los autobuses de prensa provocaban el grito de `ven-di-dos, vendidos’ o bien `Viva Cuauhtémoc'”
Salinas, a fin de cuentas, sostiene la misma cronista , “sabría sobreponerse y hacer frente a la situación, pero podría impedir aquella batahola que se venía encima por más esfuerzos del general Cardona y todos los agentes de seguridad Incluso en San Pedro, ni siquiera a Salinas podría salir por el frente ante todo lo que se venía Hubo de ser sacado por la parte de atrás del templete”
Ante los palos que los grupos inconformes arrojaban, “el Estado Mayor rodeó completamente a Salinas”, cuenta Anaya, pero añade que “nada llegó a tocarlo O al menos, no recibió ningún golpe Y eso nos consta porque los seis reporteros que ahí nos encontrábamos subimos con él al autobús luego de los incidentes”
Salinas —dice Marta Anaya— “iba pensativo, seguía recibiendo injurias desde afuera al paso por el pueblo, pero nada decía Frente a él estaba el presidente municipal y le argüía que eran provocadores los que estaban ahí, gente que se aprovechaba del mal momento en que se encuentran los laguneros”
Hugo Andrés Araujo, dirigente campesino en la región, dijo a Salinas que la gente identifica a Lázaro Cárdenas con su hijo y que hay muchos líderes corruptos cuyo liderazgo está en juego
Apenas dos días antes, en Monclova, el candidato priísta había escuchado coros de apoyo al candidato panista Manuel J Clouthier “¡Maquío!”, “¡Maquío!”, gritaban mujeres panistas en la plaza principal al disponerse Salinas a descender de su autobús También mentadas de madre dirigían las mujeres a los autobuses de la comitiva de prensa
El mismo grupo de simpatizantes panistas mantuvo su actitud hostil durante el desarrollo del mitin de Salinas de Gortari en esa ciudad
Pero el precursor de la protestas de oposición en mítines priístas surgió en la ciudad de León, Guanajuato, cuando al paso del candidato gritó ¡Viva Maquío!, lo que provocó la reacción de Salinas: ¡Pues vota por él!
Pero entre los grupos hostiles, los que surgieron en la comarca lagunera representan, para el PRI, un tiro por la culata, porque según todas las evidencias estuvieron constituidos por acarreados a los actos priístas bajo la oferta de 5,000 pesos y sacos de frijol
En realidad, hace más de 50 años el general Lázaro Cárdenas inició los preparativos de la recepción que los laguneros ofrecieron a Cuauhtémoc un día después del hostil recibimiento a Salinas En octubre de 1936, el general dio a los laguneros la tierra, tierra feraz, en una memorable decisión Y se convirtió a Cárdenas en el apellido histórico más entrañable para los laguneros
Enrique Krauze, el biógrafo del general misionero, midió la importancia del reparto agrario en la comarca lagunera:
“Nadie hasta entonces se había atrevido a tocar o siquiera pensar en tocar, las regiones agrícolas verdaderamente modernas del país el emporio lagunero de La Laguna sería el botón de muestra: las 220,000 hectáreas de riego pertenecían a un grupo no muy numeroso de grandes y medianos latifundistas, entre los cuales estaban los generales `revolucionarios’ Pablo Quiroga, Eulogio Ortiz, Carlos Real y Miguel Acosta”
Con celo que pocas veces se vio después en los gobernantes mexicanos, Cárdenas se ocupó personalmente del reparto , que fuerzas políticas y sindicales propiciaron
Krauze:
“La CTM y el Partido Comunista habían trabajado sindical y políticamente la región cuando Cárdenas llegó el terreno estaba abonado para el reparto Permaneció en la zona cerca de dos meses vigilando en persona la dotación Cuando le tocó su turno al general Eulogio Ortiz alzó los hombros y pronunció una frase célebre; `La revolución me dio la tierra y la revolución me la quita'”
LA SOMBRA DE DON LAZARO
La entrega de la tierra tuvo muchos instantes emotivos Una escena descrita por Hernán Laborde coloca a los contemporáneos frente a aquellos sucesos:
“En una extraordinaria fotografía de entonces aparece Cárdenas de pie, la mano izquierda en el bolsillo del pantalón la derecha cruzándole el pecho, confeti en la cabeza y en la cara una sonrisa de muchacho feliz, mientras un grupo de campesinas lo rodea y un chiquillo casi se le recuesta en un brazo”
La emotividad de la imagen, reflejo de las cifras inapelables: a fines de 1936, el gobierno de Cárdenas había dotado ya a 28,503 campesinos con 243,341 hectáreas Las cifras finales, recuerda Enrique Krauze, serían 37,753 ejidos, 447,516 hectáreas
Más gente llevó el general a los mítines de Cuauhtémoc que todas las organizaciones del Frente Democrático Nacional Más, mucha más
Los laguneros se entregaron sin reservas, otra vez, a Cárdenas, Cuauhtémoc esta vez, el jueves 11 de febrero, en una jornada como no se vivía desde los años del gran reparto Campesinos, mujeres, jóvenes y niños llenaron calles y plazas y convirtieron en fiesta el primer día de campaña de Cuauhtémoc por la región que venera a su padre Miles y miles participaron en los actos de campaña Algunos calculan 40,000, otros 100,000 en el recorrido de ese día
Las escuelas suspendieron clases, los campesinos dejaron la labor para ver, acompañar a Cuauhtémoc, el hijo del general Para la ocasión, murales, fotografías, bustos, estatuas de “Tata Lázaro” fueron desempolvadas y limpiadas Viejos campesinos volvieron a sacar antiguas banderas nacionales —algunas de ellas de los tiempos mismos del movimiento armado— para encabezar las marchas y mítines
Desde que llegó Cuauhtémoc a Torreón, la noche del miércoles 10, causó revuelo Debido al acaparamiento de habitaciones por la comitiva priísta, todo Torreón supo de inmediato que Cuauhtémoc no tenía hotel donde dormir Finalmente consiguió una suite, contigua a la reservada para Salinas de Gortari, que éste no utilizó a final de cuentas, porque pernoctó en el ejido de Batopilas
Hospedado en el mismo hotel, miembros de la comitiva priísta se cruzaron con Cuauhtémoc Unos, como el senador Raúl Castellanos, secretario particular del general, conversó brevemente con el candidato a la Presidencia Otros, el dirigente Héctor Hugo Olivares Ventura por ejemplo, desapareció para no cruzarse con Cuauhtémoc
La fructífera etapa lagunera de la campaña de Cuauhtémoc se reflejó no sólo en las plazas públicas También en los caminos A unos kilómetros de Torreón, ejido el Hormiguero, unos 5,000 campesinos aguardaban desde muy de mañana a Cuauhtémoc al borde de la carretera Se apostaron ahí para obligar literalmente a que el candidato se detuviera a saludarlos Y en la espera —la euforia, el ánimo dominante— improvisaban consignas o, si pasaban, silbaban a autobuses priístas
Cardenistas de hueso colorado muchos, resistieron ante el soborno priísta “A nosotros no nos pagaron ni 5 ni 10,000 por venir”, dice Felipe Gómez, un campesino de 70 años “Ayer vinieron los del PRI para llevarnos a la fuerza Como no pudieron no ofrecieron dinero Tampoco pudieron y nos amenazaron Muchos aceptaron el dinero, pero no asistieron al mitin”
José Vázquez, del ejido El Cuije, dice orgulloso:
“A nadie se le ha dado este recibimiento A nadie que recuerde Cuando vino el general Cárdenas en 1936 ocurrió algo parecido Pero en ese entonces eso era normal ¿Que si recuerdo al general? Yo me preguntaría: ¿Se le puede olvidar?”
A la orilla de la carretera, las mujeres los niños y los adultos esperan impacientes los organizadores les habían pedido que se concentraran en Francisco I Madero, sitio del mitin del día Pero no quisieron Se adelantaron, porque querían ver primero al hijo del general
“Recuerdo cuando vino a El Cuije El general traía mucha hambre Había estado trabajando todo el día De pie entre nosotros, se hizo un taco, con su estilo campirano y siguió trabajando Estaba recibiendo a los representantes de varios ejidos”, recuerda José Vázquez
Interrumpimos el relato cuando llega Cuauhtémoc El candidato lleva una camisa crema, chamarra de piel café y pantalón de mezclilla Rápidamente es rodeado por los campesinos De distintos ejidos llegaron Sólo para verlo y saludarlo Entre empellones, pisotones, lo condujeron hacia el micrófono Todos lo querían tocar
LLEGA CUAUHTEMOC
Cuauhtémoc dijo:
“Fue aquí donde la Revolución trató de profundizar la reforma agraria, haciendo producir la tierra en manos de los campesinos Aquí los campesinos dieron la respuesta al gobierno, un gobierno revolucionario nosotros sabemos bien con quién están alineados los campesinos de La Laguna De siempre han estado con la Revolución Mexicana”
A partir de ese momento, el entusiasmo de los laguneros rebasó el programa de actividades de Cuauhtémoc Ejido tras ejido tuvo que detenerse la caravana de vehículos crecía constantemente
A Madero llegó casi al mediodía Ya lo esperaban grupos de campesinos que coreaban: Cárdenas, Cárdenas Cuando bajó de su camioneta, todo el mundo lo rodeó Imposible dar un paso Con dificultades llegó hasta la plaza central, la misma que fue escenario la tarde anterior, de la hostilidad antisalinista
Camino al mitin, los campesinos borraron propaganda del PRI, “Viva Tata Lázaro”, gritaban Frente a la oficina de la CNC denunciaban: “Es la cueva de los rateros”
En el mitin, Juan Jiménez, del ejido San Esteban de Egipto, expresó: “Creí que el espíritu del general Cárdenas se estaba muriendo en la gente del campo Me doy cuenta de que no Sé que hay desilusión por la descapitalización en el campo y por la falta de libertades”
en la plaza había por lo menos unas 20,000 personas Desde el estrado se veía una masa compacta: en los árboles, en los postes, en las azoteas Campesinos por doquier en el mitin de Cuauhtémoc
Tranquilo, serio como siempre, Cárdenas Solórzano expresó:
“Sabemos dónde se está generando la violencia y cuáles son las razones que a ustedes, a muchos de ustedes, los condujeron ayer a adoptar actitudes de agresividad en contra del candidato del gobierno el acarreo que hace el candidato oficial lesiona la dignidad de los campesinos ante este atropello a la dignidad, tenemos las muestras de rebeldía que aquí se manifestaron”
La gente aplaudía
“El gobierno que está desde diciembre de 1982 ha estado incubando la violencia en nuestro país yo quiero, sin embargo, pedirles cordura Nosotros no vamos ni llamaremos a la violencia”
El recorrido continuó En el corazón de la comarca lagunera la noticia se divulgó con rapidez: el hijo del general recorre La Laguna Ante la solicitud de los campesinos Cuauhtémoc siguió en la visita de ejidos
Con Cuauhtémoc, solidarias, su esposa Celeste y su madre Amalia Solórzano “A mi me invitaron a La Laguna No es la primera vez que vengo Estoy aquí cada año Ahora mi hijo anda aquí y soy solidaria ciento por ciento con él”, dijo la viuda del general
Otro punto importante en la gira de San Pedro de las Colonias Entre el crucero donde se inicia la avenida principal y la plaza municipal hay casi dos kilómetros A lo largo del trayecto, miles de personas aguardan en valla el arribo de Cuauhtémoc En el crucero una banda de guerra y una escolta esperan
La historia se repitió Llegó Cuauhtémoc y la gente lo copó Poco a poco, la columna avanzó hacia la plaza Vivas, porras, aplausos, se oían al paso del candidato San Pedro estaba de fiesta
en la Plaza, en hombros, como si flotara sobre la muchedumbre, Cuauhtémoc llegó al tráiler que servía de tribuna Su esposa quedó atrapada entre la muchedumbre Con dificultades la empujaron hacia el estrado
Mucha gente se había reunido en el mitin Por todas partes la gente vitoreaba al candidato Algunos calculaban 40,000 personas, otros, 50,000
Cuando llegó el turno de Cuauhtémoc, dijo:
“Ciertamente, el candidato del gobierno generó la irritación porque a sus actos pretendió llevar campesinos, ciudadanos sometidos, sin voluntad No sabía que está en un pueblo rebelde No sabía que estaba en un pueblo decidido a recuperar sus derechos y que está decidido a construir un país libre”
Al final del mitin, los campesinos comentaban entre sí que la concentración no tenía precedentes en la región lagunera
“Para nosotros no es raro que se haya recibido así al hijo del general Cárdenas”, expresó Ramón Ochoa, un campesino de 70 años “Todos recordamos al general con gratitud, porque nos benefició el reparto de la tierra”
“Mucho le debemos al general Cárdenas La tierra, las presas, la maquinaria, el crédito Torreón no existiría sin la obra de Lázaro Cárdenas”, dijo Francisco Ordaz
Concluida la campaña de Cuauhtémoc y Salinas por la comarca lagunera, pocos parecen tener dudas: aquí la sombra dominante del general Cárdenas cubre muchas leguas a la redonda
Salinas lo sabe en San Pedro de las Colonias elogió al general, benefactor de la comarca lagunera, pero arremetió contra Cuauhtémoc
Dijo:
“La campaña que encabezo no es de invocar un nombre para obtener un favor y el voto no buscaremos el sufragio a través de explotar la nostalgia de épocas que ya pasaron, sino comprometiéndonos con un mejor futuro mediante el trabajo que se viene desarrollando”
Pero volvió el general y votó en La Laguna








