Lo envolvió el aparato de seguridad

Lo envolvió el aparato de seguridad
De la Madrid no vio la protesta en Ciudad Juárez ni el pueblo lo vio a él
Francisco Ortiz Pinchetti
CIUDAD JUAREZ – Metido en una burbuja de “alta seguridad”, el presidente Miguel de la Madrid Hurtado difícilmente pudo saber lo que ocurría en esta recalentada ciudad durante su breve y por muchas razones singular visita del miércoles 8 de julio
Fue el miedo Un miedo aparentemente desmedido a las protestas de la oposición Un miedo que por sí mismo confirma la persistencia de la inconformidad popular en Chihuahua un año después del fraude electoral
Miedo que marcó, en ambos frentes, la jornada de esa calurosa mañana: mucho menos virulenta que lo que se temía, fue sin embargo harto significativa
Cercado el centro de la ciudad por contingentes militares y policiacos, apostados soldados en las azoteas, sujeto el acceso a la zona a un estricto control, allanados violentamente los locales del Partido Mexicano Socialista (PMS) y del Comité de Lucha por la Democracia (Colude), la visita presidencial tuvo características desusadas De la Madrid —que supuestamente haría por tierra el recorrido del aeropuerto al centro, en medio de “una valla integrada por cien mil juarenses”— viajó directamente, de ida y vuelta, en helicóptero Su único “recorrido” terrestre, en autobús, fue de cuatro cuadras El “acto popular” que presidió —menos concurrido que el sorprendente mitin con que el PAN recordó el domingo anterior el aniversario de las elecciones— duró escasamente once minutos La reunión de trabajo que sostuvo con representantes de los sectores productivos fue absolutamente privada
Además, el presidente inauguró un nuevo estilo de inaugurar obras: “mediante un sobrevuelo”, según el programa oficial
Mientras tanto, grupos panistas que formaron escandalosas caravanas de vehículos, con la versión claxofónica del estribillo “Barrio, sí; Baeza, no” y banderas desplegadas, envolvieron a la ciudad —con excepción de la zona vedada— y tomaron el puente internacional de Córdova durante todo el tiempo que duró la visita del presidente, a quien acompañaban cuatro secretarios de Estado: Manuel Bartlett Díaz (Gobernación), Carlos Salinas de Gortari (Programación y Presupuesto), Miguel González Avelar (Educación Pública) y Héctor Hernández (Comercio)
Ahí, en el puente bloqueado —donde unas 4,000 personas soportaron el sol atroz durante cuatro horas— el excandidato panista a la gubernatura de Chihuahua, Francisco Barrio Terrazas, declaró desafiante:
“Este es un acto de protesta por la presencia de Miguel de la Madrid y Manuel Bartlett, responsables principales del fraude electoral El pueblo de Chihuahua los repudia Sabemos que esta acción nuestra es ilegal Estamos violando las disposiciones del Código Penal Federal y del nuevo Código Penal del Estado Es una muestra de desafío al régimen”
Y retó:
“Si Miguel de la Madrid y Fernando Baeza se sienten con autoridad moral, que nos apliquen sus leyes Los invitamos a que lo hagan”
A no pocos panistas la acción de tomar el puente les pareció, además de gastada, excesivamente “prudente” Barrio Terrazas replicó: “No podemos exponer a la gente a una represión” Prensa y televisión de Estados Unidos cubrieron ampliamente el acontecimiento
TACTICAS SECRETAS
La visita del presidente de la República, que duraría sólo cuatro horas, fue preparada desde dos semanas antes Las peculiares circunstancias políticas de Ciudad Juárez, y de Chihuahua en general, explican la antelación Y el énfasis puesto por los organizadores en el aparato de seguridad, dispuesto no sólo para preservar la integridad física del mandatario, sino para evitar también que a sus ojos y oídos llegara la mínima protesta
Las “avanzadas” colmaron los tres principales, lujosos hoteles de la ciudad Ocuparon en total 200 habitaciones El gasto sólo por concepto de hospedaje fue superior a 120 millones de pesos
En el hotel presidente se instaló el contingente del Estado Mayor Presidencial, encabezado por el general Arturo Cardona, subjefe de Operaciones También se hospedaron ahí agentes federales de la Dirección de Seguridad Nacional de la Secretaría de Gobernación Su presencia se hizo notable en la ciudad durante los días previos a la visita El aparato de seguridad incluyó militares, agentes judiciales federales y estatales, policías antimotines y municipales y patrulleron de todo el estado
El hotel Plaza Juárez fue centro de operaciones del gobierno municipal y el PRI Desde ahí se preparó la reunión de trabajo, coordinada por el alcalde Jaime Bermúdez y Santiago Nieto Sandoval, excandidato a la presidencia municipal que fue derrotado por Barrio Terrazas en 1983 El dispositivo para el acarreo, el reparto de pancartas, mantas, lonches y “viáticos”, quedó en manos del dirigente estatal y municipal del PRI, Alfredo Rohana y de Alfredo Urías Cantú Participaron también los dirigentes locales de la CTM, Jacobo Valenzuela; de la CNC, Lino Puebla; de la CRT, Roberto Delgado Urías y de la Liga de Organizaciones Populares, Antonio Lumbreras
La “avanzada” del gobierno del estado ocupó el hotel Lucerna, recién estrenado La encabezó Mario Tarango Ramírez, secretario de Desarrollo Urbano y hombre de confianza del gobernador Baeza Meléndez Del dispositivo de prensa, ahí mismo instalado, se ocupó el nuevo director de Comunicación Social del Estado, Santiago de la Peña
Tanto el programa oficial de la visita como las “contundentes” acciones de protesta anunciadas por la oposición fueron secretos celosamente guardados Los estrategas de uno y otro frente entablaron un duelo de misterios El itinerario del presidente fue modificado una y otra vez, mientras en reuniones casi clandestinas el PAN elaboró cuatro diferencias tácticas optativas
El PRI anunció una recepción multitudinaria al presidente Cien mil personas, pronosticó, formarían una valla de quince kilómetros, desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad Todavía en la madrugada del día 8, Aurelio Páez Chavira, funcionario de Comunicación Social del Estado, reiteró que De la Madrid haría el recorrido en autobús y que habría una valla en todo el trayecto Esa mañana, cada uno de los diarios locales publicó un “programa oficial” diferente
Las movilizaciones panistas se iniciaron desde el domingo 5, cuando se recordó el “primer aniversario del fraude electoral” Más de 12,000 personas colmaron la Plaza de Armas Fue un mitin que sorprendió inclusive a los dirigentes panistas: a un año de las elecciones, sin actividad electoral, sin movilizaciones importantes desde hace meses, la concentración “no desmerecería como mitin de cierre de campaña”, opinó Barrio Terrazas
La multitud coreó incesamente “Barrio, si Baeza no” En pancartas, y con gritos, repudió la anunciada visita del presidente y el secretario de Gobernación: “MMH, fuera de Chihuahua”, “Bartlett: fraude electoral”, “Chihuahua no se raja”
El propio Barrio Terrazas y el dirigente municipal panista, Gustavo Elizondo, encabezaron luego una marcha por varias avenidas del centro, hasta los puentes internacionales de Lerdo y de Reforma, que la multitud tomó durante más de una hora
Esa movilización, de dimensiones inesperadas, acrecentó los temores gubernamentales y sin duda determinó la decisión final sobre el itinerario presidencial
CHIHUAHUA NO OLVIDA
El miércoles 8, día de la visita, el centro de la ciudad amaneció ya tomado por la policía y el ejército Una área de 24 manzanas quedó acordonada En algunos puntos fueron apostados hasta tres barreras militares consecutivas Soldados con uniforme de campaña y armados de metralleta asomaban también en las azoteas de los edificios Agentes vestidos de civil controlaban el acceso: había cacheos, preguntas; se negaba el paso a cualquier “sospechoso”
En los alrededores del Parque del Monumento, mientras tanto, se iban estacionando autobuses foráneos y camiones urbanos llegados de otras ciudades Transportaban colonos y campesinos traídos de todos los rumbos del estado, incluidos municipios tan distantes como Sotebó o Matachic, desde los cuales se hacen más de diez horas de viaje
Ahí, Pedro Domínguez, dirigente de la Federación de Colonias Populares de Chihuahua, presumía de haber traído desde la capital del estado a 2,000 personas, en 50 autobuses Y Manuel Ledezma, comisario del ejido Josefa Ortiz de Domínguez, cerca de Palomas, entregaba sin recato 5,000 pesos a cada uno de sus acareados A los de Flores Magón les tocó de a 8,000 pesos A los de Casas Grandes, 6,000
Durante la noche anterior fue allanado el local del Colude, activa organización cívica que participó en la “defensa del voto” durante las elecciones de 1986 Fueron robadas listas de miembros, relaciones de simpatizantes que colaboran económicamente y otros documentos de su archivo, dijo Américo Lastra
Ya en la mañana, poco antes del arribo del presidente, una docena de jóvenes, con apariencia de militares y tocados con gorras blancas, irrumpió violentamente en el local del PMS, en la avenida 16 de septiembre Los sujetos abrieron la puerta a patadas Según denunció el dirigente pemesista Avelino Soto, dañaron un equipo de sonido y se llevaron papelería del partido y una manta del Comité de Lucha por la Presentación de Desaparecidos Políticos
Los contingentes panistas se empezaron a reunir frente al local de su partido desde antes de las ocho de la mañana Una hora después, a bordo de unos 200 vehículos, iniciaron una ruidosa caravana rumbo al puente internacional de Córdova La toma de éste fue realizada primero por grupos que llegaron desde el otro lado, por la vecina ciudad de El Paso, Texas, en un operativo exacto y exitoso
Mientras, numerosas minicaravanas de 25 vehículos recorrían diversas zonas de la ciudad, haciendo sonar los cláxones y provocando confusión al dispositivo oficial de seguridad En los cruceros, panistas con banderas del Movimiento de Resistencia Civil hacían sonar sus silbatos y daban paso expedito a las caravanas
El presidente De la Madrid llegó al aeropuerto a las 10:10 horas, procedente de Nogales, Sonora Al bajar del jet presidencial se dirigió a una sala de espera, convertida en capilla ardiente: estaban ahí, en lujosos féretros metálicos, los cadáveres de los últimos seis indocumentados del grupo de 18 que pereció asfixiado en un vagón de ferrocarril el 2 de julio, en Texas El mandatario hizo una guardia ante ellos, al lado de una corona floral que tenía una cinta tricolor y el nombre del presidente de la República
Esos mismos seis cadáveres fueron velados el día anterior en la funeraria Ríos, en la colonia Del Carmen Sólo que ahí se les tenía en modestos ataúdes de madera sin pulir, pintados de negro Fueron trasladados al aeropuerto para su envío a Zacatecas, donde serían sepultados El homenaje presidencial significó cuatro horas de retraso en su traslado Según las crónicas procedentes de Zacatecas, los cuerpos fueron inhumados en modestos ataúdes de madera
Ni siquiera salió De la Madrid del aeropuerto, donde la “multitudinaria recepción” se redujo a unos 500 priístas Volvió a la plataforma y abordó un helicóptero de la Fuerza Aérea
En su viaje al centro de la ciudad fue cuando, según el programa de la Presidencia, ocurrió la “inauguración mediante un sobrevuelo de la nueva vialidad urbana” En el aire, recibió la explicación de las obras y proyectos de Ciudad Juárez, por el ingeniero Jaime Bermúdez, presidente municipal”
Unos quince minutos después, los cuatro helicópteros de la comitiva descendieron en el estacionamiento del Palacio Municipal El presidente y sus acompañantes abordaron ahí mismo una autobús Cuatro cuadras adelante bajaron en la explanada de la exaduana, hoy convertida en Centro Cultural Ahí tuvo lugar el que se quiso que fuera un acto popular Frente a unas 10,000 personas — que sin duda por razones tácticas eran en su mayoría de otros municipios y no de Ciudad Juárez—, el gobernador Baeza Meléndez dio la bienvenida a Miguel de la Madrid Leyó cuartilla y media Después, el presidente pronunció un discurso de no más de cinco minutos: anunció una inversión federal extraordinaria para Ciudad Juárez de 25,000 millones de pesos: transporte urbano, vivienda, educación, vialidades, drenaje
Este esfuerzo, dijo, “no debe entenderse como una concesión graciosa a los juarenses; es un acto de justicia; ustedes se lo han ganado”
Al finalizar su alocución, De la Madrid abrazó efusivamente al alcalde Jaime Bermúdez, magnate además de la industria maquiladora Al gobernador Baeza Meléndez apenas le tendió la mano, con frialdad Signos inquietantes, según los priístas que se fijan en esas cosas
Terminado el acto, once minutos después de que empezó, sin que se hubiere escuchado un solo grito de denuesto, ningún abucheo, puros aplausos, la comitiva caminó unos metros y entró al Centro Cultural: reunión a puerta cerrada sobre el desarrollo fronterizo Ni la prensa acreditada tuvo acceso Al terminar la junta, el presidente saludó ahí mismo a los directores de los medios locales de comunicación
Manuel Bartlett Díaz se movió “muy sordero”, como dicen aquí Procuró no llamar la atención Se mantuvo siempre a distancia del presidente Dos reporteros locales lograron —entre empellones de los elementos de seguridad— abordar al secretario de Gobernación:
—¿Qué opina de la visita del presidente?
—Me parece muy positiva
—¿Y de las acusaciones panistas que lo señalan a usted como artífice del fraude electoral?
—Ningún comentario a ese respecto No hay nada que decir
—¿Sobre la toma del puente?
—Nada Nada
Y apuró el paso para llegar hasta los helicópteros, que habían sido trasladados a la explanada contigua En uno de ellos viajó el presidente, hasta el aeropuerto A las 14:10 horas despegó el avión que lo condujo a Piedras Negras, Coahuila
Todo había terminado
Los panistas, que habían permanecido en el puente internacional, iniciaron la evacuación en cuanto confirmaron la salida de Miguel de la Madrid Lo hicieron otra vez en caravana de vehículos Los claxonazos no cesaron hasta bien entrada la noche