De la Madrid y García Sainz, del Colón; Del Mazo y García Ramírez, del CUM

De la Madrid y García Sainz, del Colón; Del Mazo y García Ramírez, del CUM
Los colegios religiosos, trampolín al poder público
Homero Campa y Rodrigo Vera
Para mayor gloria de Dios, cuando menos dos de los “posibles” sucesores de Miguel de la Madrid Hurtado recibieron, como él una sólida formación católica Manuel Bartlett Díaz y Alfredo del Mazo se cuentan entre los no pocos exalumnos de escuelas religiosas que hoy ocupan puestos relevantes en la escena política nacional
Ambos fueron alumnos de los Hermanos Maristas en el Centro Universitario México (CUM) También lo fueron, destacadamente, el procurador general de la República, Sergio García Ramírez —a quien muchos no descartan entre los aspirantes a la grande— y Porfirio Muñoz Ledo, el rebelde dirigente de la corriente democratizadora del PRI
Mario Moya Palencia, embajador de México ante la ONU; Miguel Mancera Aguayo, director del Banco de México; Víctor Flores Olea, subsecretario de Asuntos Multilaterales de la cancillería, y el senador Hugo B Margáin compartieron igualmente las enseñanzas de los maristas, incluidas las clases de religión y la misa y comunión de cada viernes a primera hora
Con los mismos discípulos del beato francés Marcelino Champagnat estudió también Luis Echeverría Alvarez, expresidente de la República
Otros actuales funcionarios se formaron en las escuelas de los Lasallistas, como el propio presidente Miguel de la Madrid En el Colegio Cristóbal Colón, en efecto, estuvieron también Adolfo Lugo Verduzco, expresidente del PRI y actual gobernador de Hidalgo; Humberto Lugo Gil, secretario general del PRI; Francisco Rojas Gutiérrez, exsecretario de la Contraloría y hoy director general de Pemex; Leobardo Ruiz Pérez, director general del DIF y médico de cabecera del presidente; José Campillo Sáinz, director del Infonavit; Ricardo García Sainz, director del Seguro Social; Luis Martínez Villicaña, gobernador de Michoacán y Rafael Corrales Ayala, de Guanajuato
De la Madrid, Lugo Verduzco, Ruiz Pérez y Lugo Gil fueron preparatorianos en el Cristóbal Colón en la misma generación, 1949-1950
Egresado también de escuela lasallista es el secretario de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda Estudió en el colegio Simón Bolívar, de Mixcoac Allí mismo se educaron Alfredo Baranda, gobernador saliente del estado de México; Rodolfo Echeverría Ruiz, delegado del PRI en esa misma entidad y Javier Wimer Zambrano, director de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos Todos ellos cursaron allí su primaria a principios de los años cincuenta
Los jesuitas, por su parte, formaron en sus escuelas a no pocos políticos y funcionarios Entre los más destacados están Eduardo Pesqueira Olea, secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos; Fernando Solana, presidente de la Asociación Mexicana de Bancos, director de Banamex y exsecretario de Educación; Adolfo Hegewish, exsubsecretario de Inversiones Extranjeras y actual embajador en Alemania Occidental, fueron alumnos del desaparecido Instituto Patria Fernando Baeza Meléndez, gobernador de Chihuahua, hizo sus estudios básicos y medios en el Instituto Regional, la escuela de la Compañía de Jesús en la capital chihuahuense
El regente Ramón Aguirre Velázquez, otro de los mencionados como aspirante a la Presidencia, estudió con monjas: cursó su primaria en el Colegio Motolinía, de las madres del Sagrado Corazón, en su natal San Felipe Torres Mochas, Guanajuato
NIÑOS BUENOS
La educación religiosa es, pues, común denominador de un alto porcentaje de los funcionarios que integran la administración delamadridista Fueron niños buenos, adolescentes esforzados, sujetos a la disciplina rigurosa de las escuelas religiosas que entonces, como ahora, eran las más caras y elitistas
Resulta así una paradoja que el secretario de Educación Pública, Miguel González Avelar —otro de los “posibles”—, considere que las escuelas religiosas son “un problema doloroso, difícil, por la renuencia de acomodar su tarea a los preceptos del artículo Tercero constitucional”, y, sobre todo, que piense que quienes manejan este tipo de educación “no son buenos mexicanos”
En su comparecencia ante el PRI, el 27 de enero pasado, González Avelar dijo, en efecto, que “de una manera equivocada y anacrónica, piensan que la escuela es todavía un espacio de evangelización, de adoctrinamiento y curiosamente de una adoctrinamiento que no va en concordancia con el artículo Tercero constitucional Esas escuelas están a destiempo”
Sin embargo, en esas escuelas, precisamente, se formaron muchos de sus compañeros de gabinete y algunos de sus más poderosos contrincantes políticos
Sorprende y divierte repasar los anuarios de las principales escuelas cristianas y descubrir, entre los niños buenos de casquete corto y camisa blanca de cuello abierto, a los hoy adustos funcionarios públicos
Encontrar que Sergio García Ramírez era excelente, destacadísimo estudiante, que además de obtener altas calificaciones “demostró ser digno de recoger la antorcha de Demóstenes y Cicerón” en un “gran maratón de oratoria” organizado en el CUM
También Muñoz Ledo destacó Obtuvo premios en Moral y Aprovechamiento y en 1948 sobresalió en oratoria con el tema “Verdad y misión”, referente a América Latina, en la misma escuela de los maristas
Mario Moya Palencia, a quien sus compañeros del colegio Francés Morelos (antecedente del Colegio México de los Hermanos Maristas) le apodaban “El metralleta”, porque siempre jugaba a “acribillar a sus condiscípulos”, fue campeón de oratoria En el CUM, ya preparatoriano, se consagró al declamar Por qué me quité del vicio Además el que fuera secretario de Gobernación de Luis Echeverría Alvarez escribió en el anuario de su generación, 1948-1949, un artículo sobre la acción social realizada por la Legión Catequística de Cristo Rey, del CUM, que catequizaba a los niños pobres, “a esos desarrapados” a quienes “se les enseñan las verdades de nuestra Santa Religión”
El texto de Moya Palencia continuaba así:
“Siete centros catequísticos con una población de 1,500 rapazuelos, funcionan cada sábado impartiendo la Doctrina Cristiana Así, con su granito de arena, el centro Universitario México coopera al engrandecimiento de nuestra patria, formándole ciudadanos probos de aquellos que tal vez, rodando el tiempo, serían elementos nocivos para la sociedad Así cumple, en la parte que le toca, el precepto de Cristo: Id y enseñad en todas las naciones”
Durante su paso por el CUM, también el actual secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, obtuvo reconocimientos académicos y buenos lugares en los concursos de oratoria Era un “primate muy notable de las selvas tabasqueñas”, según el anuario de 1953
En cambio, Alfredo del Mazo fue un estudiante opaco, gris El hoy secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal no dejó más huella de su paso por el CUM que su fotografía entre los integrantes de la generación 1960-1961
Anécdota aparte, la del joven Luis Echeverría Alvarez Estudiante con los Hermanos Maristas en 1939, escribió en el anuario correspondiente sobre “Orden y disciplina” Poco después fue expulsado por la desaparición de un microscopio; además, reprobó Latín
Conmovedora en verdad la fotografía en que aparece Porfirio Muñoz Ledo niño en la tribuna del colegio durante una de sus festejadas intervenciones oratorias, “cuando conseguía los primeros laureles en el Instituto México”, según el pie respectivo Y otra, ya como preparatoriano del CUM, refleja por el gesto rotundo y el ademán expresivo la vehemencia característica del hoy democratizador del partido que llegó a presidir
Entre crucifijos, imágenes de María Inmaculada, oraciones matinales, concursos de catecismo, ramilletes espirituales, misas de primer viernes, clases de Historia Sagrada, uniformes de gala, terrores infernales, copetes enlimonados, jaculatorias y castigos se formaron en esas escuelas quienes ahora tienen en sus manos la conducción del país
Y en esas mismas escuelas se forman hoy los hijos de muchos de ellos, incluido el propio presidente Miguel de la Madrid: dos de sus hijos estudian en el Cristóbal Colón
Hoy como ayer, los hijos de políticos y funcionarios públicos comparten ahí las aulas con los hijos de los grandes empresarios, los hombres del poder económico, la clase dirigente del país
Aunque no le guste a Miguel González Avelar
LOS MAS CAROS
Hay otros muchos funcionarios del actual gobierno que cursaron sus primeros estudios en escuelas privadas, de paga, caras, aunque no dirigidas por religiosos
En el colegio Alemán, por ejemplo, cursó su kínder y un año de primaria el secretario de la Contraloría, Ignacio Pichardo Pagaza, de 1940 a 1943; en el Colegio Franco Español cursó su primaria y su secundaria el secretario de Hacienda, Gustavo Petricioli, que luego siguió la preparatoria en el Instituto Tecnológico de Monterrey; en el Colegio Americano hizo su prepa el secretario de Turismo, Antonio Enríquez Savignac; en el Colegio Madrid realizó sus primeros estudios el extitular de la Semip y gobernador de Sinaloa, Francisco Labastida Ochoa; en la Escuela Mexicano-Inglesa y la Escuela Secundaria Iniciación Universitaria cursó respectivamente primaria y secundaria el secretario de Pesca, Pedro Ojeda Paullada
Carlos Salinas de Gortari, secretario de Programación y Presupuesto, otro `pre”, estudió la primaria en la escuela privada Abraham Lincoln, aunque luego pasó a la secundaria 3 de la SEP y posteriormente a la Escuela Nacional Preparatoria número 1
Confesionales o no confesionales, las escuelas privadas donde se forjaron tantos hombres públicos de hoy eran en su tiempo las más caras de México Lo siguen siendo, por supuesto
Cuando Miguel de la Madrid cursaba la preparatoria en el Cristóbal Colón, la colegiatura era de 40 pesos mensuales, equivalente a nueve días de salario mínimo, que era de 450 pesos Actualmente es de 68,000 pesos mensuales En el Simón Bolívar, la cuota de 52,000 pesos al mes, aparte de inscripción y otros gastos
En su tiempo, Alfredo del Mazo pagaba en el CUM unos 500 pesos mensuales de colegiatura —cuando el salario mínimo era de 1384 pesos diarios—; ahora, se pagan ahí 43,920 pesos mensuales, aparte de los 103,500 de la inscripción
No menos caros son los colegios privados no confesionales donde estudiaron otros actuales funcionarios:
El Colegio americano cobrará este años 243,000 pesos mensuales en “high school”; el Colegio Madrid, 80,000 de inscripción y 50,000 de colegiatura mensual, en secundaria y preparatoria; el Franco Español, 90,000 y 96,000 mensuales; el Colegio Alemán, 100,000 y 120,00 pesos mensuales en primaria y secundaria, respectivamente
¿Son mejores?
El investigador Alberto Hernández, del Centro de Estudios Educativos, dice en su investigación sobre La Educación privada en México que no hay mucha diferencia entre lo aprendido por el alumnado de un buen CCH y el alumnado de un colegio católico: “tal vez la escuela católica esté en general un poco más alta en resultados, que se pueden explicar por variables exógenas, como mejor alimentación, mayores satisfacciones, mayor socialización, etcétera (pero) no por la enseñanza impartida”
Precisa el investigador:
“Una cosa es notoria, y esto desde la universidad hasta los grados más bajos de la escala educativa: que hay más control, más días de clase, más tareas exigidas, más atención personal al alumno en los centros católicos y tecnocráticos que en los oficiales”
Hernández Medina no lo menciona, pero hay otro elemento por considerar: las instalaciones con que cuenta la mayoría de las grandes escuelas privadas
Amén de los edificios propiamente escolares, con aulas ventiladas y bien iluminadas, tienen canchas deportivas, gimnasios, cafeterías, salones de actos, jardines y —lo más importante— lujosas capillas para el recogimiento y la oración, algunas, como la del CUM, con aire acondicionado