DE 80 A 90% DE MEXICANOS FUE DESNUTRIDO INFANTIL Y PERDIO CAPACIDAD FISICA Y MENTAL

DE 80 A 90% DE MEXICANOS FUE DESNUTRIDO INFANTIL Y PERDIO CAPACIDAD FISICA Y MENTAL
Andrea Bárcena
Los expertos del Instituto Nacional de la Nutrición demandan un especial esfuerzo nacional “para salvar de los estragos de la desnutrición a la próxima generación de mexicanos”, mediante acciones específicas, atinadas, de protección a la población infantil
Consideran que la infancia no solamente es el grupo poblacional más afectado, sino “el momento generacional en el que la desnutrición ha estado marcando continuamente a la sociedad mexicana”: entre el 80% y el 90% de los mexicanos pasa por desnutrición temprana, y todos resienten el daño; salieron de la desnutrición, sí, pero perdieron capacidad mental, física y ambición, irremediablemente
El doctor Salvador Zubirán, fundador y director emérito del Instituto que lleva su nombre, distinguido el año pasado por el gobierno federal con la medalla “Belisario Domínguez” y uno de los especialistas en nutrición más prestigiados del mundo, subraya que el Derecho a la Alimentación —que él propuso sea elevado a rango constitucional— debe poner énfasis en que la actividad del gobierno en material de nutrición “debe estar enfocada sustancialmente hacia el niño”
A su vez, el doctor Adolfo Chávez Villasana, director de la división de Nutrición de la Comunidad del propio INN asegura que México tiene recursos alimentarios suficientes para nutrir adecuadamente a su población infantil “El niño no consume demasiado alimento para nutrirse bien”, explica “En realidad un niño desnutrido y uno normal es sólo de 100 a 300 calorías”
Chávez Villasana, que ha sido consultor de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales y que en 1978 recibió de la FAO el premio “Andrés Meller” por sus investigaciones en el campo de la nutrición, insiste en que el problema fundamental no es de producción de alimentos, sino de políticas adecuadas para atacar de raíz el problema nutricional
El doctor Héctor Bourges, director de Nutrición Experimental y Ciencia de los Alimentos del INN, coincide con sus colegas en que México existe suficiente producción de leche para atender las necesidades de la población infantil A veces, hasta sobra, dicen los especialistas
Aclaran que cuando los niños ya están desnutridos suelen presentar intolerancia a la leche y al huevo “Lo importante es entonces prevenir la desnutrición infantil, dando preferencia a los niños en el caso de alimentos considerados como protectores contra la desnutrición”
Valdría la pena, proponen, subsidiar los alimentos protectores para la infancia y hacerlos restrictivos para los adultos “Para tomar este tipo de decisiones ‘heroicas’ —que no son en realidad tan heroicas— tendríamos que ser una sociedad que piensa en la colectividad antes que el individuo”, reconocen
Chávez Villanasa critica la actitud de Conasupo, como ejemplo de una política equivocada:
“A Conasupo —dice— sólo le interesa vender leche Por eso yo he tenido diferencias personales con Conasupo El interés nuestro en el Instituto no es sólo que se venda leche barata, sino asegurar que llegue al niño”
Agrega que “ya deberíamos haber aprendido”, a proteger a los niños y lamenta que en México “los problemas de la infancia se manejan como se hacía hace cien años en Europa”
Los especialistas mencionan qué las causas de mortalidad infantil en nuestro país siguen siendo las mismas que hace muchos años: infecciones gastrointestinales y respiratorias, infecciones en general; para subrayan que esos males tiene como causa subyacente a la desnutrición
“Si un niño muere por diarrea, es porque está desnutrido”, dice el doctor Zubirán, de 88 años de edad
En mayo de 1986, el director ejecutivo del UNICEF, Jaime P Grant, propuso al presidente Miguel de la Madrid, en Los Pinos, una serie de “programas especiales para proteger de la recesión a los niños mexicanos” En esa oportunidad, el presidente dijo que tenía el propósito de que para 198 la tasa de mortalidad infantil, que según la UNICEF es de 55 al millar, se reduzca a 30
El principal problema para lograrlo, sin embargo, es precisamente la desnutrición Eso explica que el propio De la Madrid haya expresado enérgicamente su descontente con las acciones gubernamentales en esta materia durante una reunión de la Comisión Nacional de Alimentación, el 1o de mayo pasado Dijo el presidente que “existe incomunicación” y que los programas alimentarios “son insuficientes” Ordenó reorientar las acciones del Estado, a partir de una medición nacional por estratos sociales sobre este problema
“Hay avances, sí, pero son insuficientes”, reconoció De la Madrid
Ante el problema de la mortalidad infantil, los especialistas del INN consideran que la clave está en “mejorar e intensificar los programas nutricionales dirigidos a la infancia, especialmente en zonas rurales y conurbadas”
Empero, precisa Chávez Villasana, “la salud no se da: tiene que generarla la propia comunidad, a través de lo que conocemos como ‘salud primaria’, y que se basa en cosas muy simples y baratas, como la educación nutricional para la maternidad, la promoción de la lactancia, la desparasitación de preescolares, la vacunación, etcétera”
Asegura el experto que el 95% de los problemas de salud infantil tiene que ver con esas cosas sencillas “Lo que verdaderamente reduce la mortalidad infantil y mejora la salud de los niños no son los grandes hospitales, ni los tomógrafos computarizados, sino esas cosas sencillas aplicadas en la comunidad por la propia madre; pero hay que ir a la comunidad, enseñar a las madres y organizar a la propia comunidad para que las apoyen”
El Programa Integrado (de salud primaria) de Apoyo a la Nutrición que el INN ha venido aplicando con mucho éxito desde hace varios años en poblaciones de Morelos, Chiapas y Oaxaca demuestra lo que puede lograrse a muy bajo costo: solamente 15,000 pesos anuales por niño
Esto quiere decir que, con aproximadamente 23 millones de dólares que significan menos de 24 horas de moratoria en el pago de la deuda externa, podría protegerse de desnutrición severa al millón y medio de niños menores de tres años de edad que habitan en las zonas rurales más marginadas de México