REACCIONES DIVIDIDAS ANTE LA RENUNCIA; SE IMPUGNA LA CARENCIA DE INFORMACION

REACCIONES DIVIDIDAS ANTE LA RENUNCIA; SE IMPUGNA LA CARENCIA DE INFORMACION
Fernando Ortega Pizarro
En las múltiples reacciones internas y externas ante la renuncia de Jesús Silva Herzog, el exsecretario de Hacienda quedó simultáneamente como héroe y villano: promotor y opositor de la moratoria, ortodoxo y heterodoxo económico, impulsor del desarrollo y entusiasta de la recesión, funcionario indispensable y prescindible, pilar y enemigo del sistema financiero internacional, idóneo e inadecuado aspirante a la presidencia de la República en suma, reflejaron a un Silva Herzog contradictorio, que en el exterior era progresista y en el interior conservador
La desorientación total, a falta de una clara explicación oficial de la renuncia o el cambio del extitular de Hacienda
Aunque en sentidos opuestos, hubo consenso en los sectores privado y obrero respecto a las necesidades de reordenamiento de la economía tras de la salida de Silva Herzog Las organizaciones empresariales —CCE, Coparmex, Concamín, Canacintra y Concanaco— se pronunciaron porque se abata el déficit público, la inflación y los impuestos y se reduzca el gasto corriente gubernamental, se fortalezca la inversión productiva y se vendan las paraestatales El Congreso del Trabajo se manifestó porque, ahora sí, imperen el interés en la población, en el incremento del empleo y por el fin de la austeridad Los partidos de izquierda y las organizaciones obreras independientes demandaron el fin del entreguismo al FMI y la moratoria de la deuda
Curiosamente, también se coincidió en que deben renunciar el secretario de Programación, Carlos Salinas de Gortari, y el director del Banco de México, Miguel Mancera Los empresarios, porque el primero es el causante del crecimiento sin medida del gasto público, origen del déficit y la inflación, y los obreros porque los dos funcionarios han llevado al país a la bancarrota, en lugar de solucionar la crisis, propiciando la fuga de capitales, el estancamiento económico, el desempleo masivo y el hambre generalizada
En el exterior, básicamente en Estados Unidos, las reacciones a la renuncia de Silva Herzog fueron de sorpresa y alarma entre los banqueros Rápidamente tuvieron que calmar las inquietudes sobre una posible moratoria, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, James Backer, y el presidente del Banco de la Reserva Federal, Paul Volcker, quienes aseguraron que no había motivos de preocupación por el cambio del secretario de Hacienda Acerca de Gustavo Petricioli, sucesor de Silva Herzog, aseguraron que “nada permite indicar que habrá un cambio de postura respecto a la deuda no tiene, hasta ahora, la reputación de querer politizar el arreglo de la de deuda”
Los partidos de oposición en México, principalmente el PMT y el PSUM consideran que el cambio de funcionario no hará variar la política del gobierno cuyo, responsable es el presidente Miguel de la Madrid Heberto Castillo, del PMT, y Ramón Sosamontes del PSUM, recordaron que el primer mandatario aceptó, recientemente, que debemos seguir pagando la deuda, es decir, “seguir sirviendo y ser obedientes con la banca internacional, además continuar con la reprivatización de la economía Los miembros del gabinete económico hacen lo que se les ordena y están rodeados de asesores ineptos”
Según cables internacionales, la renuncia de Silva Herzog tuvo un efecto positivo, similar al de 1982, cuando el funcionario mexicano aseguró que por la crisis “no estamos en condiciones de cumplir con nuestros compromisos de la deuda” y obtuvo, inmediatamente, el apoyo crediticio de la banca internacional y un arreglo con el FMI, gracias a la intervención de Paul Volcker
Esta vez ocurrió lo mismo, pero costó la renuncia de Silva Herzog y el disgusto de Volcker Sin embargo, el FMI muestra signos de flexibilidad —agencia Reuter junio 17— y estaría dispuesto a conceder su aval para un préstamo por 6,000 millones de dólares, que sería entregado en año y medio, a cambio de que el gobierno mexicano aplique recortes al gasto público en un período de dos años y medio y reduzca el déficit al 10%, en lugar del 15% que pretendía sin contemplaciones el FMI en las negociaciones con Silva Herzog
Lo sorprendente es que esos 6,000 millones de dólares sólo servirán para hacer frente a los compromisos de pagos de intereses atrasados y por venir Heberto Castillo aseguró que es un hecho que “no podemos comprar más productos básicos al extranjero, mismos que aunque se oculte son necesarios” Al respecto, Claudio X, González, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), mantuvo una ilusión: “El endeudamiento es vital para la reordenación económica y el cambio estructural Es necesario un crédito puente, por lo que hay que avanzar en la negociación y evitar enfrentamientos”
En su peculiar línea nacionalista, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) planteó “la necesidad de modificar el tratamiento de la deuda” que se ha seguido hasta ahora Fue una proposición radical y de excepción del sector privado Argumentó que no es posible que se pague más intereses que el monto de los créditos recibidos De 1980 a 1985, el país pago 72,732 millones de dólares y recibió créditos por 59,200 millones “Es urgente que se renegocie la deuda externa y se contraten nuevos créditos que se empleen en la planta productiva y no para cubrir el servicio de nuestros pasivos”, afirmó Juan Moreno Sada, presidente de la Canacintra
Dijo también que es importante realizar cambios que permitan un respiro a la economía y se abandonen las políticas restrictivas, como el excesivo pago de impuestos y la restricción crediticia, “porque las empresas no podrán soportarlas por más tiempo, ya que se puede llegar al cierre masivo de industrias y a un desempleo sin precedentes” Informó que hasta la fecha 4,300 industrias se han amparado contra la miscelánea fiscal aprobada en abril, por iniciativa de Silva Herzog
En la prensa estadunidense no hubo acuerdo respecto a las consecuencias de la renuncia de Silva Herzog El Wall Street Jounrnal consideró que con la salida del secretario de Hacienda “México será mucho más duro en la mesa de negociaciones De la Madrid está sentando las bases para ejercer presión con una moratoria unilateral” (una fracción de la iniciativa privada local, la de Monterrey, también consideró que era posible la declaración de la moratoria) The New York Times dijo que la sustitución de Silva Herzog por Petricioli “causó conjeturas de que el presidente De la Madrid había optado por no seguir una estrategia agresiva con respecto a la deuda, incluso una moratoria temporal del pago de intereses que Silva Herzog vino proponiendo públicamente en semanas recientes
El Partido Acción Nacional, que demandó una reordenación económica a favor del sector privado, consideró erróneo el cambio de funcionarios Jesús González Schmal, coordinador de la fracción parlamentaria panista, censuró al gobierno por tomar “decisiones caprichosas que se prestan a la especulación, que va desde las conjeturas de una disputa por la silla presidencial, hasta un cambio de línea frente a la deuda externa”
La prensa estadunidense y las agencias internacionales de noticias relacionaron la dimisión de Silva Herzog con fracturas en el gabinete presidencial, principalmente con el “poderoso” secretario de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari, famoso porque encontró en los temibles recortes gubernamentales la solución a los problemas económicos del país Pero mientras la prensa señaló que la renuncia era una “victoria” de quienes eran partidarios “de una política tendiente a priorizar el crecimiento económico, más que el servicio de la deuda externa que tanto importaba al exministro”, las agencias intencionales consideraron que la disputa con el secretario de Programación se debió a que este último “deseaba que México llegara a un acuerdo con el FMI”, a pesar de las consecuentes medidas de austeridad
No hubo coincidencias entre la prensa y las agencias, aunque ciertamente, como aseguró el presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, el secretario de Hacienda había quedado “atrapado” —sin salidas— en medio de la política interna del país
Banqueros estadunidenses comentaron, asimismo, que durante los dos últimos años “se había rumorado que Silva Herzog ambicionaba suceder al presidente de la Madrid” Temían que renunciara a su cargo en algún momento, “antes de verse obligado a aplicar medidas de austeridad que pudieran afectar su popularidad” Sin embargo, las agencias AP y Dow Jones se basaron en un funcionario mexicano que no quiso ser identificado para decir que “Silva Herzog no renunció, sino que fue sustituido”, y con ello dejaron en claro que existe una división en el gabinete del presidente Miguel de la Madrid
En fin, cada quien su Silva Herzog, a falta de una pertinente explicación oficial de la renuncia Pero sea como sea, hubo un ganador y todo parece indicar que fue el secretario de Programación, Carlos Salinas de Gortari, quien se reunió con el nuevo secretario de Hacienda, Gustavo Petricioli, el miércoles 18, para analizar diversos aspectos de la economía nacional y sus perspectivas Salinas de Gortari aceptó de buena gana las bromas de los reporteros, quienes le preguntaron sobre el recorte de personal en el gabinete presidencial