Historia de la ruptura, según el líder
La administración de Pemex “es estúpida”, grita La Quina
Salvador Corro
CIUDAD MADERO – Desde el corazón mismo de su imperio, donde concentra, administra y dirige su poder, hoy amenazado, el cacique petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, da pormenores de las negociaciones y disputas con Mario Ramón Beteta, director de Petróleos Mexicanos, que poco a poco fueron deteriorando las relaciones entre ambos, hasta llegar al rompimiento
La Quina, rodeado de su estado mayor, en el gimnasio de la Sección Uno del sindicato, donde se reunieron unos 10,000 trabajadores, encabezó la asamblea que se convirtió en un consejo de guerra El mismo, los líderes petroleros y los trabajadores abrieron fuego contra el director de Pemex Lo acusaron a él personalmente y denunciaron su administración de corrupta, estúpida, inepta, déspota; por tener abandonadas las instalaciones, por favorecer a barcos extranjeros con contratos millonarios, por solapar el contratismo, por no cumplir su palabra, por malbaratar el petróleo En resumen Beteta “es un banquero de cuarta categoría, que quiere dirigir una industria con los criterios de un banco”, Joaquín Hernández Galicia fue directo y habló sin tapujos En menos de cuatro horas pronunció dos largos discursos Dio a conocer detalles que hasta hace poco eran considerados secretos entre ellos Habló de su fortuna personal Explicó su sociedad con el multimillonario Sergio Bolaños, reveló cómo adquirió el sindicato su miniflota petrolera y constituyó la empresa Petroflota, que está a punto de quebrar porque Pemex y ya no contrata sus barcos ni, mucho menos, los quiere comprar
Totalmente vestido de blanco, el líder petrolero esperó a que subiera la presión de la asamblea La había preparado desde hacía una semana Dio instrucciones Que los trabajadores transitorios se concentraran en el gimnasio desde las 12 de la noche, entre sábado 31 de mayo y el domingo primero de junio Que los de planta se presentarán a las 5 de la mañana Que la asamblea comenzará a las 7 Así fue cuando La Quina habló por segunda vez, ya habían pasado las 10 de la mañana La temperatura pasaba de 30 grados
“No he permitido ni voy a permitir nunca a nadie, esté en el puesto en que esté, que le falte al respeto a un trabajador, a una compañera y, mucho menos, a un sindicato nacionalista, como el petrolero”
Era el preámbulo Luego vino la historia del pleito
“Por eso, ahorita —se refiere a la disputa con Beteta— vuelve a pasar lo mismo Invitamos al señor director de Petróleos Mexicanos, en febrero del 83, a que viniera a conocer la refinería, a que viniera a convivir con los trabajadores Lo invitamos a comer El señor director llegó Andaba caminando por las plantas, rápido; es un hombre deportista, sano, y es un hombre más grande Yo mantuve mi distancia, cuidando de no exponerme a que se creyera que andaba yo de lambiscón, detrás de él Caminé con dignidad, hasta que algunos funcionarios amigos suyos se dieron cuenta y le dijeron: `Oiga, el señor Hernández Galicia viene atrás de usted, invítelo a que vaya adelante’ Entendí que quería darme a entender que él era el jefe de Pemex, que por eso andaba adelante y no tomaba en cuenta al sindicato
“Yo me quedé en segundo plano, demostrando que la dignidad es más que un puesto de director de Pemex, porque es más honroso ser director de un sindicato, es más honroso ser director de un pueblo que ser dirigente de una industria, porque ese puesto se lo dan a dedazo Por eso es más honroso ser dirigente de colonias populares, de gente humilde del pueblo, que ser el más alto dirigente de la industria más importante del país”
Hacía mucho tiempo que no se hacía público un enfrentamiento de esa magnitud Cuando los líderes petroleros chocaron con Jesús Reyes Heroles, director de Pemex en otro tiempo, se supo, pero no fue un choque público
La Quina da su explicación: “Siempre hemos hablado claro de los aciertos y de los errores de los directores pasados, de los aciertos y de los errores de los presidentes Ahorita se sigue la política, por tener mucho crudo y mucha gasolina, de descuidar la expansión de la petroquímica, de descuidar el mantenimiento”
Pero sigue con la historia de su enfrentamiento con Beteta:
“A finales de febrero lo invitamos a desayunar (el desayuno fue en el Hotel Reforma, de la Ciudad de México), Chava —Salvador Barragán Camacho— estaba un poco enfermo, pero fueron Pepe Sosa, Pancho Patrón, Wilfrido Martínez, Mauricio Macías y otros dirigentes Lo invitamos para decirle que el sindicato petrolero quería ayudar al gobierno y poner sus conocimientos a favor de la nueva dirección Se sienta el señor director a la mesa ¡invitado de nosotros! y me dice: `Don Joaquín, como director de Pemex, quiero que usted sepa que a mí no me gustan los pleitos pequeños, a mí me gustan los pleitos grandes Yo no pierdo mi tiempo en pleitos pequeñitos, yo lo pierdo en pleitos grandes’ Por lo pronto, me dejó anonadado, sorprendido, porque habíamos invitado a la administración de Pemex, al representante del señor presidente, que se supone debe ser cordial y no amenazador Era un almuerzo de conviavilidad entre el sindicato y Pemex
Claro, me salió la dignidad sindical y le dije: señor director, sepa usted que al sindicato no le gustan pleitos ni pequeños ni grandes Nomás le digo una cosa: sí nos gusta defendernos y nos defendemos de quien sea, de quien sea no defendemos”
El gimnasio de la sección Uno está a reventar Tiene capacidad para 10,000 personas, bajo una inmensa cúpula Fue diseñado como un pequeño estadio Dos rampas se abren a los costados de la entrada y suben a la parte superior del graderío
El 1o de junio, desde la madrugada, ya estaba lleno A pesar de su magnitud, las medidas de control y de seguridad son altamente eficaces Uno por uno, los petroleros cuidadosamente revisados En la parte superior del edificio circular se despliegan las mantas de las diferentes secciones: “La sección 34 estamos contigo Joaquín” “Sección 10 de Minatitlán, presentes” Y así, una tras otra, 31 mantas
Oficialmente, se trata de una asamblea de la sección Uno Pero tenían que asistir todos los secretarios generales locales Así lo requiere el momento político que vive el sindicato
José Sosa Martínez, secretario general, encabeza el presídium Lo flanquean Salvador Barragán Camacho y los líderes locales Frente a ellos, en el centro del gimnasio, Joaquín Hernández Galicia, director de Obras Sociales y Revolucionarias del sindicato A su izquierda Emérico Rodríguez, dirigente de la sección 30, de Poza Rica A su derecha, Sebastián Guzmán Cabrera, dirigente de la sección 10, de Minatitlán
Unas 20 bocinas amplificaban la voz de los oradores Las puertas están cerradas Nadie puede salir Sólo se puede entrar Es una forma de mantener lleno el gimnasio Tres horas después de haber empezado la asamblea, las gradas empiezan a vaciarse El calor es insoportable
LA SOCIEDAD CON BOLAÑOS
La asamblea había comenzado a las siete de la mañana Poco antes de que hablara La Quina La gente daba ya muestras de impaciencia En este momento nadie se movía La atención era total Seguía hablando La Quina: “En esa reunión hablamos también de la flota petrolera Le explicamos al director de Pemex que los barcos que traía el sindicato no era para negocio del sindicato
Le explicamos que, en 1977, le pedimos al presidente José López Portillo que ampliara la flota petrolera El presidentes nos mandó con Jorge Díaz Serrano, que nos dijo: `No puedo comprar barcos, don Joaquín, porque arriba el Gabinete Económico me está dando muchas patadas en las espinillas’ Ya andaban, como ahorita, las ambiciones presidenciales Eso sí, personales, de funcionarios del gabinete a los que pone el presidente, por su lealtad, a trabajar y no a politiquear
“Entonces, Díaz Serrano me dijo: `No puedo, me lo van a negar Oteyza es mi enemigo y es el que maneja totalmente el Gabinete Económico ¿Por qué no, mejor el sindicato compra los barcos y luego Pemex se los compra? De esa manera, ya no es Pemex, sino el sindicato, el que presiona a Pemex bajo el contrato colectivo’ Yo vine aquí y le dije: Vamos a comprar unos barcos que, por lo pronto, el sindicato va a manejar, pero luego se los vamos a vender a Pemex y vamos a ganar algo de utilidades, para invertirlas, como siempre, en las obras del pueblo
“Nos asociamos con el señor Sergio Bolaños, que en aquel tiempo se quedó sin camisa para conseguir los cinco barcos liberianos de aquella época, que, al igual que ahora, estaban alquilados en dólares, durante muchos años, sin quedar en propiedad de Pemex Conseguimos que se pagaran esos barcos con los fletes Corrieron a Bolaños por haber sido aliado del sindicato Se quedó en la calle Con el tiempo me lo encuentro rico Como que se hacen ricos en cada gobierno Como muchos a los que dan negocios en cada sexenio Me encuentro al señor Bolaños millonario, haciéndole casas al gobierno, de ésas del Infonavit, y no sé qué más Con muchos millones de pesos Le dije: A pesar de que ya estás millonario, te ofrezco los barcos, porque el sindicato no tiene dinero Son 10,000 millones ¿De dónde vamos a sacar 10,000 millones? Cómpralos tú y, de la utilidad, la mitad para ti y la mitad para el sindicato, mientras logramos que Pemex nos lo compre Y así le entramos La cláusula dice, y le podemos enseñar a la prensa cómo está el contrato; `es obligación de Petroflota venderle los barcos a Pemex’
“Ya con el contrato, me presento a don Jorge Díaz Serrano y le digo: Ahora sí, ya está aquí el sindicato, cómpreme los barcos Don Jorge nos dice: `Espérese tantito, porque siguen los golpes contra mi No sé a dónde va a parar todo esto’ Se viene la primera baja del petróleo y nos corren a don Jorge Díaz Serrano”
Hay todo tipo de manejos en torno del negocio de los barcos La Quina conoce el medio, recibe mucha información, está interesado en el asunto y tiene elementos para denunciar: “También colaboradores de Díaz Serrano cobraban porcentajes por alquilar los barcos cada seis meses En aquella época eran como 200 barcos Y, curiosamente, cada seis meses se reformaban los contratos Y, a pesar también en aquella época los querían vender a Pemex, ni el subdirector ni el director Comercial, los quería comprar Preferían seguir pagando dólares, como ahorita Por eso, vean ustedes cómo es injusto el ataque contra nosotros”
Aumenta el calor en el gimnasio, La Quina habla desde el centro, frente al presídium A su lado, varias cámaras filman No hubo invitado oficial para la prensa Sin embargo, algunos reporteros de medios locales y nacionales lograron entrar y reportean y filman lo que pasa en la asamblea Sólo que nadie publica la información al día siguiente Se da a conocer en su rasgos generales, pero no se publica lo que dijo La Quina
Hernández Galicia continúa: “Cuando entra el nuevo director, le explicamos la situación Le decimos que los vicios se repiten cada seis meses Que nadie va a querer arriesgarse a echarse una deuda de 10,000 millones de pesos con un contra toque sólo dura seis meses Le pedimos que ampliara los contratos, para que se paguen los barcos con los mismos fletes, los compre Pemex o los compremos nosotros Es necesario hacerse de una flota propia Los monopolios podrían parar cuando quisieran el país Porque nosotros no tenemos más que 36 barcos grandes, de los cuales la mitad andan como carcachas desde hace 20 años Y lo otros andan casi amarrados De los 240 barcos que dicen que tenemos, solamente 70 están en condiciones de navegar Los demás son chalanes viejos, remolcadores chiquitos El señor director me escuchó en esa fecha y todavía me sigue escuchando”
Así, en forma desordenada, a veces atropellada, sin precisar fechas, dejando a medias las ideas, Joaquín Hernández Galicia va reconstruyendo la historia de las relaciones entre los líderes del sindicato y el director de Pemex
“Posteriormente, cuando el asunto de Salvador, cuando insultó al director, como ahorita lo van a insultar, cuando el director dijo que no estaba para negocios de gremios corruptos y de intereses personalistas, el compañero Valladares de la sección 34, le contestó valientemente que nosotros tampoco estábamos dispuestos a que nos manejara un banquero de cuarta categoría —aquí los petroleros se ponen en pie y aplauden ruidosamente— y que en el sindicato, aunque se debe aceptar con tristeza y con franqueza que tiene sus fallas todavía, esas fallas son minoría”
Como le dije al director —sigue hablando La Quina y habla ahora de su fortuna personal—, yo sí soy riquillo Yo sí soy riquillo, porque tengo más de 700 vacas, que me producen más de 30 millones al año Y tengo sembradas 1,000 hectáreas, que producen de cinco a diez millones, de acuerdo con la seca o la lluvia, de utilidad en la siembra de sorgo, maíz y frijol Sí, soy riquillo, pero me lo he ganado No con puestos del gobierno ni con puestos de líderes Me lo he ganado con mi infraestructura honesta, que he llevado con mi propia familia
“Y les voy a platicar un detalle En 1972 le hice un edificio de cinco pisos a mi mujer Eran cinco habitaciones Lo hice con 350,000 que saqué de mi caja de ahorros, que, en aquella época, llegaban a dos millones de pesos Lo acabamos de vender, hace un año en 5 y medio millones de pesos Ese dinero no me lo pude llevar al banco Le dije a mi mujer: No lo lleves al banco, porque van a decir que me lo robé Inmediatamente va a investigarme la Procuraduría Va a decir que soy ratero Mejor inviértelo en terrenos, para que tengas para tus hijos en el futuro
“Todo esto debido a la hipocresía que hay en algunos funcionarios del gobierno, que tienen mucho más que los cinco millones y que los 30 millones que yo tengo Además, doy donativos a mi sindicato cada vez que yo vendo mi ganado Todo eso le dije al director Yo sí soy riquillo, y de eso no me avergüenzo”
BARCOS EN PROBLEMAS
Después de todas estas digresiones, el dirigente petrolero retoma el hilo de su relato, que sigue irrumpiendo con explicaciones y consideraciones de todo tipo:
“Tuvimos otro enfrentamiento Nuevamente debido a lo fuerte de su carácter Nos fuimos a ver al presidente Amablemente nos atendió Nos dijo que la nación necesitaba el apoyo del sindicato y de Pemex Les recomiendo —nos dijo— que sus problemas los dejen a un lado y me cuiden Pemex y me cuiden a la nación
“Nos fuimos a platicar Elaboramos las bases para firmar un convenio Entre ellas, le hablamos de los barcos de Petróleos, de la gente excesiva de nivel de confianza Le dijimos que no vamos a permitir que nos corra a un solo trabajador Pero, hasta la fecha, no tenemos contestación a todo lo que le planteamos por escrito
“Viene el 18 de marzo Y como andábamos ya molestos los dirigentes y los trabajadores, pensaban ya no ir a la ceremonial oficial, sino ir al monumento a Lázaro Cárdenas Cundía la agitación entre nosotros Me viene a ver el licenciado Echeverría —Rodolfo, subdirector de Pemex— y me dice: `Hombre, Joaquín, diles a tus compañeros líderes que ahorita no conviene este pleito entre Pemex y el sindicato’ Le digo: Si no estamos peleando con Pemex ni con el gobierno Lo que queremos es que nos tengan en buen estado las refinerías, las petroquímicas, para que no paren el petróleo ni la gasolina, que no haya fuga de dólares
“El 18 de marzo, ustedes lo oyeron, lo único que dijo Pepe Sosa —el secretario general, en la audiencia con el presidente— fue que Pemex no gastara en cosas superfluas, en salarios superfluos Porque, si no, la industria quebraría Esa fue la falta de respeto del sindicato Andaban muy mansitos Y cuando vieron que no fuimos claridosos, como deberíamos ser, el otro día los señores de Pemex se mostraron soberbios Ya había pasado el susto
“Se viene el primero de mayo Otra vez nosotros, molestos porque no se nos hace justicia, íbamos a llevar pancartas, diciéndole al presidente la injusticia que se está cometiendo con los petroleros y con la nación Y le íbamos a advertir que puede haber más San Juan Ixhuatepec, que puede haber más incendios y más muertes Y que la industria se puede penalizar como se lo dijo Pepe Sosa hace seis meses”
Hernández Galicia hace otro paréntesis:
“El director de Pemex dice que no malbaratamos el petróleo Y, a los poquitos días, después de doce, lo baja a nueve dólares y se lo vende a los japoneses Malbarata el crudo ¿Dónde estamos? ¿Cuál es la palabra del director?”
La Quina vuelve al tema: “Volvemos otra vez a calmar a los dirigentes de los trabajadores, para que vayan con pancartas de sonrisas, de gracias, sobre todo el respaldo al presidente Le quitamos al director toda su preocupación Entonces, muchos trabajadores dijeron; `¿Qué pasa con nuestro secretario general? El dice las verdades y, cuando también nosotros las queremos decir, no nos deja, nos para nuestras pancartas ¿Qué le pasa a nuestro comité ejecutivo nacional?’ Nada Por respeto al presidente, el primero de mayo, cuando se refleja cómo está el gobierno con el pueblo, no podíamos dar esa apariencia de pleito entre Pemex y el sindicato No lo iba a interpretar como nosotros lo sabemos, porque estamos luchando por la nación
“Ahí vamos todos los petroleros contentos, damos aplausos Y, al otro día, el señor director, más soberbio que nunca, más duro que nunca, se queja de que me da su teléfono yo no le hablo, de que me invita a comer y a desayunar y no voy `No entiendo, Joaquín —me dice— Lo invito, lo atiendo bien’ Yo le dije: señor director, lo que queremos son refacciones, herramientas, para rendirle a usted, para que usted quede bien con el presidente, para que el presidente quede bien con el pueblo No queremos almuerzos ni comidas Qué bueno que nos dé refacciones”
Esa fue la última vez que La Quina y Beteta, no hace mucho, pudieron, más o menos, intercambiar impresiones Luego vino, hace dos semanas, el rompimiento público (Proceso, 498) A partir de entonces, el sindicato no ha dejado de aportar informaciones ni de denunciar accidentes y anomalías Mario Ramón Beteta se ha defendido como ha podido Pero los líderes petroleros no dejan de dar a conocer informes, documentos privados, accidentes
La Quina especifica:
“En Minatitlán, las bombas volaron y no tenían bombas de refacción Trabajaron mucho las bombas y no había bombas de relevo Se quemó la casa de bombas Estuvieron también a punto de volar los tanques de almacenamiento con miles y miles de litros de gas y de gasolina Eso es lo que no entiende el director de Pemex, que no somos sus enemigos ni queremos pelear con él, sino que queremos únicamente que sea un buen director de Pemex, que respalde al presidente con hechos y no con palabras que no le vaya a decir al presidente, para tapar sus errores y los de sus funcionarios, que los del sindicato somos una bola de huevones y que nos robamos el material y que nos robamos todo Con eso quiere tapar las cosas Le dice al presidente que el sindicato está corrompido, que somos ineptos y que somos incapaces Eso no se lo permito a nadie Ni al director de Pemex, ni a quien sea”
TODOS PARA UNO
Y para rematar afirmó: “No me importa lo que le pase a mi familia Ni a mis hijos Ni a mis nietos Ni a lo que yo más quiera en el mundo que es el sindicato y a ustedes No me importa nada, ni las amenazas, ni los rumores que andan por ahí, ni mi propia vida Voy a seguir peleando como activo, como jubilado, hasta que el supremo creador me lo permita, por nuestro sindicato, por nuestra Nación y por nuestro gobierno”
Prácticamente la intervención de La Quina vino a cerrar el acto Aunque después siguieron tres oradores; los líderes más importantes de la zona sur: Sebastián Guzmán Cabrera y del centro, Emérico Rodríguez Le dieron su apoyo y hablaron hasta defender con sus vidas su causa
Durante las primeras tres horas los líderes petroleros estuvieron exhibiendo documentos confidenciales de Pemex Cuando todavía la luz del día no inundaba el gimnasio, pasaron en una pantalla gigante grabaciones de diferentes discursos de Beteta
Salvador Barragán Camacho leyó un proyecto de prestaciones para los trabajadores de confianza En él solicitan “sean satisfechas las crecientes necesidades psicológicas y sociales”, que consisten en que Pemex absorba una serie de gastos Por ejemplo, apoyo para que el personal ingrese a clubes sociales, que le proporcionen descuentos en boletos para el teatro, ópera, ballet; descuento del 40% en hoteles, en restaurantes, en almacenes, etcétera
José Sosa Martínez, secretario general del sindicato, había ya puesto el sabor a la reunión En una de sus intervenciones dijo:
“Traigo en mi poder eso que llaman documentación privada de Petroleros Mexicanos Les quiero decir que toda esta documentación me la dio un pitufo (personal de confianza) que dice que estaba mejor en Somex, porque ahí sabían lo que tenían que hacer y ahora que está en Pemex se la pasa todo el día holgazaneando Yo tengo documentos para demostrar que Petróleos Mexicanos está alquilando 114 barcos particulares y extranjeros Mientras tanto tenemos nuestra flota, por falta de mantenimiento, amarrada en más del 50% Se alquilan barcos no obstante no se utilicen”
Además, Petróleos Mexicanos lleva a cabo obras con particulares sin tener contratos Obras que deben realizarse por administración directa Paga también asesorías fantasmas Y esa es una forma de corrupción Tenemos comprobantes de que por concepto de gastos Pemex sufre una fuerte sangría Por ejemplo “como tenemos mucho dinero nos gastamos 21 millones 540,420 pesos en gastos semanales para dar servicio al restaurante de los pitufos, entre otros”
Ricardo Anguiano, presidente de la Comisión de Seguridad e Higiene, aportó datos que completan otras denuncias “Aún no se cierran algunas heridas y vienen otras Los accidentes de Cactus, Salinas Cruz, en donde estuvo a punto de quedarse sin energéticos toda la costa de Pacífico por una negligencia del mantenimiento de nuestras instalaciones; en Minatitlán el 10 de mayo, toda el área de bombas se quemó No se hizo caso de la denuncia presentada en su oportunidad
“Como es posible que se nos diga mezquinos, calumniadores que amenazamos, que somos calumniadores, alarmistas Sólo bastan unos ejemplos para demostrar que decimos la verdad Por el recorte presupuestal se cancelaron las adquisiciones de refacciones y materiales ocasionado que los equipos operen en condiciones inseguras
“Las bolsas salvavidas que se adquirieron para la zona norte no cumplen las especificaciones requisitadas por la Gerencia de Transporte Marítimo Mantenimiento, Operación y Seguridad no han revisado hasta ahora, después de más de seis años, las condiciones de diseño y operación de los tanques de residuos de gases licuados de las terminales marítimas, para darle solución definitiva a los problemas que ocasionan actualmente las terminales marítimas de Madero y Guaymas
“La Gerencia de Distribución e Instalaciones no ha inspeccionado la línea, en construcción, del muelle a la planta de cloruro de vinilo, en la terminal marítima de Madero Los muelles del Pacífico no cuentan con garzas en buen estado, ni con dispositivos de seguridad necesarios La Gerencia de Administración Portuaria no tiene personal en dicho muelle
“Se ha observado un incremento en las multas a Petróleos Mexicanos por la Secretaría de Trabajo, por el no cumplimiento de los emplazamientos de los inspectores del Trabajo En San Martín Texmelucan se está utilizando, en la planta de quitolveno, material del sacrificio de acero al carbón, cuando por diseño debe de existir el acero moderno, de otra forma esa planta va a explotar Después que no digan que los trabajadores petroleros saboteamos las instalaciones Todo esto no nada más lo dice el sindicato Lo dice el mismo Petróleos Mexicanos Son documentos de Petróleos Mexicanos”
Ricardo Anguiano continúa:
“La refinería de Cadereyta está trabajando escasamente al 50% de la capacidad instalada, por lo vulnerable que ha quedado al depender del oleoducto Madero-Cadereyta, donde se le mete un kilo más de presión y esa línea va a explotar y eso lo saben quienes trabajan sobre ellos y quienes como nosotros le han inspeccionado
“No se puede manifestar que se reconocen los problemas si se habla de una llave de agua que gotea y un tubo que no está pintado Si lo estará haciendo, si la llave de agua a la que se refiere es la monoboya número 2 de Salina Cruz Seguramente sí gotea, pero está goteando gasolina en número de litros y en forma por demás peligrosa para las unidades de la flota y para los propios trabajadores
“Si los tubos que no están pintado se refieren a la red nacional de Petróleos Mexicanos, pues seguramente faltan muchos millones de litros de pintura Porque no decimos que no están pintados, pero sí están corroídos y mal calibrados Se mencionó San Juanico Ese es el monumento a la irresponsabilidad de nuestra institución No fueron atendidas ni en septiembre, ni en octubre, hasta llegar el fatídico 19 de noviembre Todas esas anomalías se las hemos dicho al director”
Y las manifestaciones de inconformidad se prolongaron La Quina, en su primer discurso, dijo que la dirección de Petróleos Mexicanos está ninguneando a los trabajadores “Es una administración ¡estúpida! ¡Estúpida! por no decirle cosas más graves”
Y hasta fue irónico “La actual administración de Pemex, por soberbia, están tercos en decirle a la opinión pública que estamos bien, que las refinerías están muy bien pintadas, que si acaso hay fuga de agua, una gotita de agua, un tubo mal pintado, como si estuviéramos viendo la fuga de la llave que riega nuestro jardín del Pedregal o el jardín de las Lomas de Chapultepec un tubito mal pintado de la cocina ¡No señor! Son tubos que llevan millones de litros de agua, de gasolina y aunque estén bien pintados, con la presión que llevan tan terrible y la temperatura tan terrible, puede matar no 26, 30 ó más campesinos Puede matar a miles Eso no se puede analizar con una capacidad de industria banquera Eso no se puede analizar desde los escritorios de los bancos Esto se analiza con muchos años de experiencia”
Desde hacía tiempo no se veía un pleito público de esta magnitud Poder contra poder En privado, La Quina reconoce que del lado de Mario Ramón Beteta está el presidente Por eso mismo su lucha es con todo y por todo
Al final del acto, La Quina se dirigió, en medio de un numeroso grupo de trabajadores, a la escollera del puerto Las medidas de seguridad las habían redoblado Una gran caravana de camionetas y automóviles lo escolta
La lucha, ya lo dijo, es definitiva Todo por el poder








