Ojalá
Francisco Ponce
Vamos a esperar que nuestra selección nacional salga del Azteca, este martes, de cara al sol pero no muertos en la raya
Por el contrario: que den, inclusive, la vuelta a la cancha, airosos, despampanantes
No: tampoco piense usted que me estoy disfrazando de Pique, con mi sombrero y mis bigotes y mi “siquitibúm” enraizado desde lo más profundo de mi alma
(¡jíjos!)
La verdad es que ya nos caería de “rip”, una derrota de nuestros verdiblancos
Pues es cuestión de echarle suma a las restas:
Deuda casi impagable —dinero maldito que nada vale en las manos de ciertos ejecutivos públicos—, desempleo a todo vapor, inflación hasta el cielo, hambre de la misma temperatura que los soplidos quemantes de nuestros tragafuegos urbanos, país devastado por un proyecto inconcluso de país
ya pa’qué seguirle
Nomás da rabia
Por eso más vale que nuestros futbolistas la hagan porque si se quemaron banderas en 1983 durante el mundial juvenil, ahora la derrota aceleraría el alarido atorado en el silencio de una mera intención
Capaz que comienza a arder, primero, la ciudad Y, en cadena, los otros centros mundialistas: Monterrey, Guadalajara, León, Irapuato, Querétaro, Toluca y Neza
Y entonces, a pesar de tanta vigilancia, sería muy difícil controlar el hervidero de descontento
Imagino que ocurrirá al revés, a pesar de que en el campeonato los jugadores están presos en el reclusorio más espantoso: la incertidumbre
De cualquier manera, un triunfo —un empate dejaría inquieta a la afición— permitiría retroalimentar la esperanza al estilo de aquel coronel Garcíamarquesco, instalado en la paciencia, en que algún día le llegaría su pensión militar
Probablemente, como al final de la novela, no tengamos los mexicanos que comernos la porquería
Y en realidad, nada descabelladas es la idea de lograr un buen resultado: la escuadra belga, a pesar de que la han apodado “los demonios rojos”, puede no ser tan malosa como la pintan
Pero es cuestión de esperar el día Y encontrarse con un rayito de sol, aquel, el de Guty Cárdenas Aunque sea a través de la ventana, pero que se filtre
Tanta falta hace
Aunque sea en el futbol
Será, naturalmente, un momento de respiro
Las fuerzas, luego de la fiesta que, en términos generales, ha estado apagadona
La realidad, al final de cuentas, está a la vuelta del mundial








