El DDF advirtió del peligro desde 1983
Ni siquiera planes contra la contaminación existen, reconoce Sedue
Raúl Monge
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología —la dependencia gubernamental encargada de proteger el medio ambiente— carece de capacidad jurídica, administrativa y financiera para combatir la contaminación Así lo reconoce la propia Sedue, en tanto que la gravedad del problema de la contaminación ambiental —particularmente en el Distrito Federal— alcanzó niveles de escándalo y alarma, con la intervención inclusive de la Cámara de Diputados, donde fue solicitada la comparecencia del titular de ese organismo, arquitecto Guillermo Carrillo Arena
En un informe que la Sedue entregó al presidente Miguel de la Madrid en diciembre pasado, en relación con el funcionamiento de la Subsecretaría de Ecología, se manifiesta:
“En nuestro país se ha logrado ya el consenso sobre la urgencia y la necesidad de actuar para corregir y prevenir estos problemas (de la contaminación); hay conciencia, hay disposición de grandes sectores organizados de la sociedad para participar y hay también voluntad y decisión política”
“Empero —agrega el informe— se debe admitir que, en este caso, es la parte instrumental la que carece de capacidad de respuesta y cuando se habla de instrumental, se hace referencia a los jurídico, a lo administrativo y a lo financiero, fundamentalmente”
El presupuesto para la lucha contra la contaminación en este año era originalmente de 5,000 millones de pesos lo que, a juicio de la Sedue, “fue un severo recorte” Esto, es porque en 1985 dispuso de 5,488 millones de pesos, En 1984 recibió 4,212 millones y en 1983 “el monto destinado fue disperso” Ahora, ante la “inversión térmica” ocurrida en los últimos días y la creciente voz de alarma de especialistas, legisladores, organizaciones ecologistas y médicos, el gobierno autorizó un aumento de emergencia de 16,000 millones, exclusivamente para combatir la degradación ambiental
Sin embargo, ese aumento presupuestal sólo es un paliativo para resolver el problema
Según el mismo informe, los “problemas ecológicos que enfrenta México son muy complejos” y explica que ello se debe a que se les dejó avanzar antes de empezar a planear su solución; antes, inclusive, de aceptar que se trata de un fenómeno de consecuencias graves para la conservación de los ecosistemas y de la salud pública
Salud pública que, precisamente, estuvo en serios peligros durante las dos últimas semanas, ante las inversiones térmicas ocurridas en la ciudad de México: las capas frías de aire de la atmósfera impidieron algunos días que durante varias horas el aire contaminado subiera
El conocimiento de lo sucedido provocó que las organizaciones ecologistas y la opinión pública en general, incrementaran sus críticas a las autoridades por su incapacidad para detener la contaminación atmosférica
La subsecretaria de Ecología, Alicia Bárcena, respondió simplemente que los casos de inversión térmica son excepcionales y que lo ocurrido en el DF no era para que la gente se alarme Sin embargo, tanto el Senado de la República como la Cámara de Diputados se ocuparon del problema y el secretario de Salud, Guillermo Soberón, informó que en las últimas semanas aumentaron las enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, así como de los ojos
Ya desde 1983 el Departamento del Distrito Federal había advertido: “En los últimos años el deterioro ambiental se ha agudizado Las acciones emprendidas de monitoreo y admonición (sic) no han tenido hasta ahora resultados positivos y es práctica común preferir el pago de una infracción que contribuir efectivamente al cumplimiento de las normas establecidas”
Y por lo que se ve, desde entonces, la situación lejos de mejorar ha empeorado La explicación: la Sedue no cuenta con los recursos jurídicos, administrativos y financieros suficientes para atacar con éxito el problema
En el informe entregado al Presidente la Sedue explica las causas: en la conformación esperada de esa dependencia, para dar cumplimiento a las atribuciones que le señala la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, solamente se transfirieron áreas parciales que, inicialmente, se estructuraron en seis direcciones generales En julio de 1985, con motivo del segundo reajuste presupuestario, quedaron únicamente cuatro direcciones generales
Según la Ley Orgánica, la Secretaría de Salubridad y Asistencia (hoy de Salud), la de Agricultura y Recursos Hidráulicos, la desaparecida de Asentamientos humanos y Obras Públicas (hoy Sedue) la de Pesca y la extinta Coordinación Nacional del Plan de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (Coplamar) debieron transferir algunas áreas operativas a la subsecretaría de Ecología Hasta la fecha, este proceso no ha cumplido, pues según el informe la SSA transfirió sólo cuatro de ocho unidades con el rango de Dirección General; la de Agricultura trasladó una unidad completa y con otra lo hizo de manera parcial, de un total de siete, la SAHOP transfirió dos de tres unidades; Pesca no hizo ninguna transferencia y Coplamar cumplió con todo
En resumen —cita el documento, que no tiene firma, ni folio—, hubo incumplimiento del proceso de transferencia; sigue habiendo duplicidad de funciones; aumento de carga de trabajo sin contar con capacidad administrativa y se nota una minimización de la acción de la Subsecretaría de Ecología, tanto en lo central como en lo foráneo, con respecto a las subsecretarías de Desarrollo Urbano y Vivienda
Esta situación, de acuerdo con el informe, generó tres tipos de problemas: de orden administrativo, de orden financiero y de orden jurídico
En el primer caso se enumeran los siguientes casos: sólo funciona un laboratorio de análisis (“se requieren 32”); hay equipo pendiente de transferirse y mucho del que se tiene en la actualidad está incompleto (“estos elementos son indispensables para llevar a cabo una acción normativa de diagnóstico y monitoreo”); insuficiente e inadecuada asignación de vehículos (“se cuenta con 147 unidades, pero se requieren 185”); poco personal capacitado (de los 1,419 empleados adscritos a la Subsecretaría de Ecología sólo el 45% es técnico); cambio de códigos de puestos y 27 tipos de horario de trabajo que poco a poco se han ido reduciendo
Existe, además, una dispersión de inmuebles y espacios físicos Este problema se agravó luego de los sismos porque, dice el informe, se perdieron dos inmuebles
Respecto a los problemas de orden financiero, el documento destaca los siguientes: recursos presupuestales (“no se tuvo conocimiento del manejo de recursos humanos para la contratación de personal técnico calificado”); hay restricciones para la entrega de equipo y mobiliario; falta un organismo financiero que canalice los recursos para actividades ecológicas y no se transfieren a la Secretaría los derechos, productos y aprovechamientos generales por el subsector, a pesar de que éstos son susceptibles de reintegrarse y aprovecharse en el fomento de las actividades que los generaron
En este punto se advierte, asimismo, que “el retraso que ha tenido la atención de los asuntos ecológicos” obedece al poco apoyo económico Ejemplifica: en 1983 “el monto destinado fue disperso” En 1984 se asignaron 4,212 millones de pesos y en 1985, 5,488 millones El presupuesto aprobado para este año fue de 5,000 millones de pesos, “lo que implica un severo recorte”
Ante la presión de los diferentes sectores de la sociedad, el gobierno autorizó la semana pasada 16,000 millones de pesos para la atención de la contaminación ambiental, en lo que fue sin duda, una actitud de emergencia El aumento en el presupuesto, sin embargo, de poco servirá
Esas diferencias en los montos asignados, según el informe, son muestras de que “no existe una política programática, presupuestaria y financiera para crear obras ecológicas tipo que permitan demostrar que el saneamiento básico puede resultar con acciones más baratas que las de salubridad general Por ejemplo: clausurar basureros a cielo abierto por medio de rellenos sanitarios; establecer sistemas de control de la contaminación del agua, instalar más laboratorios, redes de monitoreo de agua y aire; mayor infraestructura en parques nacionales y reservas ecológicas y de la biosfera, criaderos y viveros, entre otros”
Los problemas de orden jurídico no son menos críticos que los anteriores
Termina por convencer que la Sedue está incapacitada para manejar las acciones de control de la contaminación
El documento precisa que en el orden jurídico nacional es necesario promover una reforma constitucional que contemple la concurrencia de los diferentes niveles de gobierno y la urgencia de expedir la Ley Federal de Ecología “Es indispensable, añade, crear también el Reglamento de la Ley para cada una de las materias que regula y la expedición de leyes estatales y municipales y sus respectivos reglamentos”
En la parte final del informe de la Sedue viene incluidas algunas propuestas que están encaminadas a fortalecer tanto interna como externamente a la Subsecretaría de Ecología y cuente con elementos jurídicos más acordes con la realidad
Así, se proponen modificaciones en lo estructural y lo orgánico: instrumentar y fortalecer la Comisión Nacional de Ecología; reestructurar la Sedue y/o independizar o descentralizar a la Subsecretaría de Ecología, fortalecer las unidades estatales encargadas de la ecología, definir mecanismos de coordinación centrales y foráneos y fortalecer el mecanismo de programación y presupuestación intersectoriales
En lo jurídico, la Sedue sugiere una verdadera reforma legal no sólo en materia de protección del ambiente, sino en otros ámbitos con los que está íntimamente relacionada, con el objetivo de contar de una vez por todas con una legislación uniforme
Argumenta que es necesario reformar y adicionar los artículos 27, 40 y 73 Constitucionales; expedir la Ley Federal de Ecología; abrogar la Ley Federal de Protección al Ambiente y la Ley Federal de Caza; reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y el Reglamento interior de la Sedue; expedir nuevos reglamentos en materia de ordenamientos ecológicos e impacto ambiental, contaminación, flora y fauna y sistema de áreas naturales protegidas
También propone adecuar la Ley Federal de Ecología —sobre ésta girarían los reglamentos— los Reglamentos vigentes en materia de contaminación de agua, humos y polvos, ruidos y gases; reformar la Ley Forestal; la Ley de Asentamientos Humanos y la Ley de Obra Pública; y modificar los Reglamentos de la Ley Forestal y de la Ley de Fomento Agropecuario
El martes 21, la subsecretaria de Ecología, Alicia Bárcena, habló sobre el particular Dijo que “vale la pena modernizarla y actualizarla conforme a las condiciones económicas y sociales del país, así como con la situación tecnológica”
Sostuvo que ya se trabaja en ello En principio, dijo, se buscará hacer modificaciones a la Constitución “porque necesitamos incorporar en ella un criterio más amplio, más integral sobre la ecología”
Bárcena Ibarra, quien durante la conferencia de prensa siempre asumió una actitud defensiva, afirmó que para la Subsecretaría a su cargo “la ley es un trabajo permanente”, porque la ecología es intersectorial De ahí, expuso, la necesidad de insertar criterios ecológicos en leyes como la Pesca o la Forestal
En el aspecto financiero, el documento elaborado por la Sedue propone: formular políticas de gasto corriente, especialmente de recursos humanos; crear un organismo financiero que canalice recursos para actividades ecológicas; convenir con Programación y Presupuesto y Hacienda y Crédito Público la transferencia de productos derechos y aprovechamientos de la Sedue e inducir para el CUD la aplicación de los recursos transferidos en Programas Ecológicos a los gobiernos estatales
Finalmente, el informe recoge una última propuesta en Comunicación Social y Educación Ambiental Sugiere instrumentar un programa integral de comunicación social en la Sedue, formular un programa de incorporación de la dimensión ambiental en los diferentes niveles educativos y desarrollar el sistema operativo de comunicación de la política ambiental
De este informe se desprende, pues, que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, a cargo de Guillermo Carrillo Arena, carece en este momento de las más elementales herramientas para impedir, por lo menos, que la degradación ambiental siga con su paso destructor Mientras, las organizaciones ecologistas se preguntan cuál es la cuota de muertes que hay que cubrir para que la Sedue actúe
Regina Barba, de la Asociación Ecologista de Coyoacán, José Ignacio Sentíes, presidente de la Asociación de Pequeños Propietarios del Ajusco, Alfonso Ciprés Villarreal, del Movimiento Ecologista Mexicano y Jorge González Torres, de la Alianza Ecologista Nacional, son contundentes en su juicio: “ya basta de promesas Hay que actuar ¿Por qué esperar a que ocurran desgracias?”
Ciprés Villarreal dijo que el actual equipo de monitoreo de la Sedue —que operó con más de un año de retraso— si bien significa un avance, hay que reconocer que mide exclusivamente los niveles de contaminación de los tóxicos elementales
Seguiremos sin conocer, añadió, la cantidad de plomo, mercurio y cadmio que respiramos en el Valle de México
Regina Barba opina que si las autoridades siguen “pensando en términos rentables, probablemente nos quedemos sin hacer nada” Hay que pensar, subrayó, que para salir adelante la población necesita contar con una buena alimentación y salud
José Ignacio Sentíes advierte: “El problema de la contaminación es una bomba de tiempo Cuando estalle, el gobierno nada podrá hacer”
En protesta por la pasividad de la Sedue, diez organizaciones ecologistas efectuarán una manifestación el próximo 15 de febrero en lo que será la Plaza de la Solidaridad Desde ahí buscarán la solidaridad de la población para que se una en un frente común y exprese su protesta, por todos los medios de comunicación, por la contaminación ambiental








