Miseria
Francisco Ponce
Es incuestionable: después de septiembre, México no es ya el mismo
Ya desde Berlín cambió el ánimo de quienes vivimos, vivimos, angustiados, desde lejos, el trágico sacudimiento
Poco a poco comprobamos, al llegar a casa, esa percepción: cuando las historias, las anécdotas, las vivencias y la solidaridad de la gente fueron un testimonio no sólo de palabra, sino de obra por muchos amigos y desconocidos
Ojalá todo esto arribe a una convicción popular: organizada, la ciudadanía es en realidad una herramienta vital y demoledora ante la demagogia y apatía y cinismo de hombres públicos y privados Y no solo quienes están en el trenecito sino también quienes marchan en vagones jalados por aquél y que en forma de oposición, en los debates públicos, se quieren hacer chistosos y pasarse de irónicos, cuando que en realidad el asunto es muy serio
Ya, una vez más a casi un año de distancia —San Juan Ixhuatepec en 1984—, el pueblo volvió a mostrar que es capaz de organizarse, de salir adelante de la adversidad por sí mismo: qué plan D-N3 ni qué ocho cuartos la gente, simplemente la gente
Naturalmente que este cambio de mentalidad, incrustado en un marco económico deficiente, de escasa credibilidad hacia la instancias públicas y privadas, de damnificados cotidianos que carecen de escuela, alimento, habitación, atención médica, en fin, pueden ser, de hecho son, altamente peligrosas para los dueños de dinero y del gobierno Porque es bien sabido que en una sociedad cuyos poderes y prestigios se basan en la mentira, la búsqueda auténtica por la verdad se convierte en una de las pocas posesiones de los desposeídos
Y esto, es peligroso: la gente llega a estar hasta el copete
Y ante ello, o se reprime como ocurre en los militarismos, hasta que algún día estalle hasta el mismo gorilato, o bien se comienza a producir un cambio que puede ir de lo gradual y armónico —utópico, según los marxistas— hasta lo violento, lo revolucionario
Claro que es difícil que ello ocurra en estos días
Por ejemplo, luego de las desafortunadísimas declaraciones de los dirigentes del fútbol de paga ante la tragedia, ante su insensibilidad por lo ocurrido, los medios de comunicación en su mayoría, siguen ocultando la miseria deportiva y de espectáculo en este terreno Hasta disculpan a una selección nacional que desde que está concentrada —¿en qué?, en ganar dólares seguramente— carece de estilo y hasta de fútbol
Durante el desfile del pasado 20 de noviembre resultó sintomático que el presidente De la Madrid recibiera a los astros profesionales internacionales mexicanos, luego del parte emitido por Sandalio Sainz de la Maza Los ganadores del Premio Nacional del Deporte y los medallistas y los otros, deportistas, pues, quizá por estar muy vistos, no aparecieron en pantalla
Claro, el deporte, como la política general del país, debe abrirse paso a las instancias populares y no a la ya tan malacostumbrada e ineficaz democracia desde arriba Si hay en realidad una intención gubernamental y privada honesta, generosa, dejará que estas inquietudes se manifiesten para encontrar, juntos soluciones verdaderas y no amañadas en la demagogia de la consulta popular
Si es que, en realidad, el pricolor quiere seguir portando, ya sin infamia, el orgullo de una auténtica bandera revolucionaria








