Vencidos

Vencidos
Francisco Ponce
Era en aquel entonces un símbolo de prestigio Una especie de cualidad de los fuertes, de los machos del barrio Para trasladarlo a cierto tipo de lenguaje contemporáneo, equivaldría al síndrome del Juan Camaney del principio de los cincuenta
Porque a los niños pequeños, las aparatosas demostraciones de fuerza de los galanes de la colonia nos impresionaban, aunque en verdad, jamás les encontramos sentido
Me acuerdo, por ejemplo, cuando uno de los hermanos de un pariente político mío sufrió la fractura del dedo medio de la mano derecha, por andar jugando fuerzas, dedo contra dedo
Y también había vencidas: algunos de los grandulones hacían gala de sus biceps y de su habilidad para competir en algo similar a lo del dedo, pero naturalmente menos peligroso, aunque quién sabe qué demonios significa una victoria en ese terreno
Recordé esto de las vencidas, porque precisamente Promoción Deportiva del DDF ha dado todas las facilidades para celebrar en este macrópolis el VI Campeonato Mundial de Vencidas, (2 y 3 de noviembre próximo) en el deportivo “Guelatao”
Ignoro qué se busque con este ¿deporte? ¿curiosidad? ¿relajo?¿ocio de ociosos? O simplemente es una de esas actividades inventadas por el genio, adjetivo endilgado a personas a las cuales se les ocurren cosas como esta de las vencidas, pero a quienes poco se atreven a decirles locos o disparatados
En fin: el caso es que con más 5,000 participantes, se inició este singular reto que comenzará con el torneo selectivo del DF (del 27 al 29 de septiembre) y luego el I Torneo Nacional de Vencidas (del 25 al 27 de octubre) dentro del marco de la feria Expo-Deporte 85, y, finalmente —ya hasta me duele la muñeca, el antebrazo y el biceps derechos— el mundial citado
Pero lo que verdaderamente me hizo tomar con alarmante seriedad este jueguito, ocurrió el miércoles pasado, cuando finalizaba mi curo de redacción en la ENEP-Acatlán-UNAM Desde el taller de repente, escuchamos un jaleo en la explanada de la universidad: se trataba de numeroso grupo, con sonido y todo, que celebraba una competencia de ¡vencidas!
No supe si les darían permiso —aunque supongo que hubo la anuencia de las autoridades con los responsables de deportes— pero se me antojó un tanto raro que ese mismo sitio donde los muchachos realizan mítines de apoyo a El Salvador y Nicaragua y se presentan grupos filarmónicos y folclóricos y hasta de rock, se haya convertido en un escenario de vencidas
Y para quienes no pueden tampoco salir de su asombro, habrá en el mundial ocho categorías varoniles y tres femeniles, de acuerdo con el peso de los competidores
Bueno pues: con tal de que los jóvenes se distraigan en algo competitivo, tal parece que Sandalio Sáenz de la Maza está dispuesto a permitir desde un gran premio automovilístico hasta el famoso torneo de vencidas
Pero no hay que confundir las vencidas con los vencidos: éstos son los miembros de la delegación juvenil de futbol que en Bakú, URSS, se convirtieron en energúmenos y agredieron con palabras a los árbitros tras de su derrota en el mundial, luego de caer 1-2 ante Nigeria
Los vencidos son, precisamente, quienes no saben perder como deportistas Y se vuelven soeces, insolentes, impotentes