Vuelve a foros mayores, pero no al país

Vuelve a foros mayores, pero no al país
La ONU, premio a la disciplina de Mario Moya al sistema
Carlos Fazio
Mario Moya Palencia resucitó
Desde el miércoles 11 de septiembre se convirtió en superpersonaje de la política mexicana La clase política está de plácemes Llevaba nueve años en la penumbra del sistema Aunque su sol se eclipsó un poco antes; exactamente, el 22 de septiembre de 1975, cuando la CTM y la CNOP “destaparon” a José López Portillo Allí perdió Moya, el secretario de Gobernación de Luis Echeverría El hombre de Bucareli, el más firme aspirante a la Presidencia de México Arañó el sillón presidencial, pero no llegó Y su figura se fue opacando, poco a poco
Le pasó lo que a su amigo Porfirio Muñoz Ledo, otro de los “tapados” Quedaron por el camino
Pero Muñoz Ledo tuvo más suerte y en 1980 llegó a la ONU Lo hizo bien y eso le dio lustre Y precisamente ahora, es a Muñoz Ledo a quien habrá de suceder Moya Palencia en la representación permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas Por decisión presidencial
El gran personaje del echeverrismo, redivivo Aunque todavía no se pueden vislumbrar los alcances de la decisión: lo han rehabilitado pero ¿tendrá juego político? Lo cierto es que ha vuelto a la palestra y que es el más sonado caso de los recuperados por el sistema
EL REGRESO DE MUÑOZ LEDO
Si la designación de Moya pudo sorprender, no lo hizo tanto la salida de Muñoz Ledo La decisión ya estaba tomada hace un año, cuando concluyó la Asamblea General de la ONU y el diplomático mexicano dejó la presidencia del Grupo de los 77 Era su quinta Asamblea General Durante su gestión en el máximo foro mundial, México, por segunda ocasión en la historia, había llegado a formar parte del Consejo de Seguridad El antecedente era nada menos que el recién fallecido don Luis Padilla Nervo, en 1946 Muñoz Ledo se mostró activo en la ONU; promovió la negociación política de difíciles conflictos regionales y exploró nuevas vías para establecer relaciones económicas internacionales más justas y equitativas Se hizo sentir
Pero a finales de 1984 creyó que ya había cumplido su ciclo en las Naciones Unidas Quería renovarse, cambiar de aires Vino a México y se lo planteó al canciller Bernardo Sepúlveda Y también al presidente Miguel de la Madrid Quería salir de Nueva York y aspiraba a otra buena alternativa en el Servicio Exterior Muñoz Ledo fue escuchado y se le aceptó el pedido Pero había que estudiar las posibilidades
En abril último, un incidente automovilístico protagonizado en Nueva York fue pretexto para vincular a Muñoz Ledo con un problema policiaco, de delegación Después se supo que Muñoz Ledo ni siquiera estaba en Nueva York cuando ocurrió el incidente Pero Estados Unidos lo aprovechó; inflaron el problema, lo magnificaron Lo utilizaron publicitariamente Inclusive, no se puede descartar que el asunto haya sido montado En esas circunstancias, no se podía proceder a un cambio automático Podría haberse interpretado que México cedía ante las presiones norteamericanas
Entonces se decidió que el cambio fuera antes de la Asamblea General El problema era el nuevo destino: ¿seguiría en el extranjero, en misión diplomática, o lo regresarían a México? En el exterior las posibilidades no son muchas No hay que olvidar que la ONU es el Washington de lo multilateral A nivel embajadas hay unas pocas que tienen ese primer rango: la de Washington; las de Londres, París y Madrid en Europa y, en Asia, Tokio Todas las posibilidades
Sin embargo, el boletín oficial de la cancillería de Tlatelolco parece arrojar algunas luces Dice: “El Gobierno de la República habrá de aprovechar el talento y vocación de servicio público del embajador Porfirio Muñoz Ledo en una nueva comisión” O sea, el gobierno federal habrá de aprovechar la vocación de servidor público de Muñoz Ledo Seis años fuera es un buen tiempo Y según lo que parece, Muñoz Ledo regresa
No será un regreso cualquiera Fuentes políticas hicieron saber a Proceso que su cambio material se hará durante la visita de Miguel de la Madrid a la ONU Y que en un hecho excepcional, el propio De la Madrid, ante el representante del organismo, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, exaltará la labor diplomática de Muñoz Ledo en la ONU El mismo comunicado de la SRE parece confirmar este reconocimiento al embajador, es un hecho también desusado: “La Secretaría de Relaciones Exteriores deja constancia de su más amplio reconocimiento a la brillante labor que llevó a cabo el embajador Muñoz Ledo al frente de la misión permanente de México ante la ONU En su tarea, interpretó fielmente los principios invariables de nuestra política exterior y obtuvo para el país y para su persona, por su calidad diplomática, prestigio y respeto internacionales”
¿Un regreso con bombos y platillos? ¿Tal vez el Gabinete aguarda? Todo es posible Como también, que pase de nuevo a la sombra La flexibilidad del sistema, que le dicen
¿PODRA MOYA?
Las mayores interrogantes se ciernen sobre Moya Palencia ¿Podrá hacerla en la ONU? El reto es grande Como predecesores tiene a hombre de la talla de Padilla Nervo, del Premio Nobel de la Paz Alfonso García Robles, a Rafael de la Colina Y al propio Muñoz Ledo, el primero de los representantes mexicanos ante la ONU que no era embajador de carrera; aunque en este caso, se ha mencionado que fue en buena parte artífice de la política exterior de Echeverría
Según los razonamientos lógicos de Tlatelolco, no se puede enviar a la ONU a alguien que disminuya el perfil alcanzado por Muñoz Ledo ¿Por qué entonces Moya Palencia, un hombre estigmatizado, por lo menos, como un político conservador y que nunca perteneció, en su expresión total, a la clase política? La Cancillería parte de un principio: las posiciones de México en la ONU ya están muy articuladas; las instrucciones para Naciones Unidas parten de Tlatelolco, nada queda librado al funcionario Claro, también tiene que ver el carisma, la modulación personal del designado
Al respecto, el boletín de la Secretaría de Relaciones Exteriores contiene muchos mensajes implícitos Al dar a conocer la designación de Moya Palencia, Tlatelolco “subraya su propósito de continuar una activa política exterior, apoyando a los organismos multilaterales en favor del interés nacional y de los más altos propósitos de la comunidad de Estados En ese foro universal, el gobierno de México seguirá pugnando por un orden jurídico efectivo fundado en el respeto a la no intervención, la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de las controversias, la proscripción del uso de la fuerza y la cooperación internacional para el desarrollo” Desarme, Derechos Humanos, lucha contra el colonialismo, solidaridad con América Latina y los países subdesarrollados son otros tantos puntos de la cartera que tendrá que asumir Moya
No hay que olvidar que viene de un largo receso Pero, según comentó un diplomático, hay que darle la prueba de la duda
No se puede negar que experiencia política e inteligencia tiene Su carrera fue meteórica como funcionario del sistema Ahijado político de Miguel Alemán Valdés; amigo de juventud de Miguel Alemán Velasco, con quien colaboró en Voz, una inocua revista donde Miguel Alemán hacía sus pininos como periodista y Moya como editorialista, a fines del alemanismo y comienzos del gobierno de Ruiz Cortines
En 1959 fue miembro fundador y después presidente del Consejo Directivo (1961-65) de la Plataforma de Profesionales Mexicanos AC, que como su nombre lo indica sirvió de plataforma de apoyo a los candidatos del PRI Por ejemplo: de López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría Moya era el organizador y con él colaboraban hombres como su actual jefe, el secretario de Pesca, Pedro Ojeda Paullada Ya entonces destacaba como orador de fuste y escritor sobre procesos electorales
Y siguió ascendiendo En diciembre de 1964, fue nombrado director general de Cinematografía de la Secretaría de Gobernación Fue un primer peldaño En mayo de 68 fue designado presidente del Consejo de Administración de PIPSA, puesto que le dio cierta autonomía y que lo relacionó con los directores de los principales periódicos; otro peldaño Pero el gran salto lo dio el 1o de julio de 1969, cuando el presidente Díaz Ordaz le encargó una nueva subsecretaría en Gobernación Sus atribuciones abarcaban las direcciones de Gobierno, de Investigaciones Políticas y Sociales, el Registro Nacional de Electores y las direcciones de Cinematografía y de Información El 11 de noviembre siguiente el Presidente lo dejó encargado del Despacho al ser designado el secretario, Echeverría, candidato del PRI a la Presidencia de la República Y ya Presidente, Echeverría ratificó a su amigo Moya Palencia como secretario de Gobernación Se le abría la puerta grande a la sucesión
Y comenzó a forjarse un aura de político moderno y conservador “La vieja conseja de que en México el gobierno organiza las elecciones, porque si no ¿quién las lleva a cabo? está superada No es el gobierno el que organiza las elecciones; lo hace junto con los partidos políticos —como vehículo de opinión pública— y en unión de los mismos ciudadanos, o sea que es la nación mexicana, el pueblo de México, el que organiza las elecciones”, dijo apenas estrenado en noviembre del 69 Y en junio del año siguiente, en el Club de Leones de la ciudad de México, siguió sobre el tema electoral; “Los falsos políticos o los abstencionistas que proclaman que el voto no cuenta y no ejercen sus derechos cívicos en las elecciones, son incapaces de superar una posición individualista, se resisten a sumarse a las corrientes ideológicas organizadas y son impotentes para enarbolar algo positivo y escoger el camino de la negación”
Pero fue el 21 de noviembre de 1971, en el monumento a la Revolución, durante el acto conmemorativo del LXI aniversario de la iniciación de la Revolución Mexicana, cuando Moya se despachó con la cuchara grande En un vigoroso discurso llamó a encauzar el impulso reformador de la Revolución en vez de resucitar debates anacrónicos Dijo; “No es hora de levantar falsas querellas o confundir la crítica con la autodestrucción, o con el exhibicionismo contumaz de nuestras carencias, que oculta logros y sólo persigue el desaliento Quienes imbuyen tendencias catastrofistas a los jóvenes, los engañan y tratan de hacerlos militar contra su propia causa” Ese día despuntó como el apologista de una revolución moderna; una especie de revolución en la revolución, obviamente pacífica, sin escépticos ni partidarios de tendencias catastrofistas militaristas Y remató: “en el México de hoy el terrorismo y la violencia son contrarrevolucionarios” Moya Palencia mostraba los dientes
En enero del 72, en Guanajuato, el secretario de Gobernación definió los asaltos y secuestros como “actos delictivos, no políticos” “Actitudes delictivas que están al margen de toda ideología política”, precisó Años después, la historia lo desmentiría: muchos de aquellos jóvenes capturados como delincuentes, fueron amnistiados políticamente
En noviembre, ante la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, el secretario de Gobernación habló del camino de México hacia la “democracia integral” “No hay más vía para la democracia que la acción democrática”, dijo “La nuestra es una democracia social en todas sus dimensiones”, agregó Y siguió: México “no tiene miedo a los riesgos de la democracia” Y llamó a vencer a “ese fantasmal `partido del abstencionismo’, a esta lacra de la democracia representativa que no es ni con mucho un privilegio del sistema mexicano” Aclaró, también, que México “no es un país sin rumbo ni dejamos de tener fuertes anclas ideológicas que nos ligan a nuestra tradición” Eran los tiempos en que el presidente Echeverría aspiraba a una democracia “limpia y transparente” Y Moya resaltaba: “En todos los relojes ya está marcada la hora de México”
Sería la tónica del sexenio Y la de Moya El secretario de Gobernación seguía perfilándose en la carrera presidencial, hasta aquel fatídico —para él— 22 de septiembre del 75, cuando el “destapado” fue otro Entonces, Moya comenzó a quedarse sólo A su despacho de Bucareli, donde era frecuente encontrar un desfile de políticos importantes del país que apostaban a su candidatura, ya no llegaban ni los amigos Moya Palencia, literalmente, había “tronado” Y ni modo Adiós aura
Funcionario fiel, siguió sirviendo Todavía el 25 de junio de 1976, ante su amigo, el presidente Luis Echeverría, Mario Moya Palencia habló en la reunión “Seis años de esfuerzo” “Es necesario escribir la historia de todos los días”, dijo “La pequeña historia que después se convierte en grande Es necesario dejar la crónica y el testimonio directo, porque el mexicano no es un pueblo con amnesia Los grandes pueblos siempre saben recordar” Y a su amigo, el Presidente, le dijo: “Me da gusto confesar que usted ha sido el mejor secretario de Gobernación de su propio régimen” Y le exaltó “su estilo de gobierno, la prodigiosa facilidad de comunicación y diálogo con sectores, grupos y personas () su rápida y acertada selección de las vías para enfrentar los problemas () su capacidad para el debate dialéctico, en especial frente a la inconformidad y la disidencia () su paciencia”
Y habló, también, sobre la relación del gobierno con los medios de comunicación De la preocupación de Echeverría por “la libertad de expresión de quienes los manejan y el derecho a la información de los lectores” “Creemos haber sabido interpretar su pensamiento en el sentido de estimular la libre generación y manifestación de las ideas, el espíritu crítico, el enjuiciamiento de las realidades nacionales a través de los medios” Echeverría, agregó Moya, “ha garantizado sus derechos de expresión en términos y amplitudes nunca vistas antes en México” Eran los tiempos de “¡arriba y adelante!”, y por eso agregó que “función y operación de los medios masivos entraña, como no puede ser de otra manera, una zona de discusión y de controversia En buena hora Todo lo que sirva para perfeccionar el contenido de su acción es positivo Los propios medios han abierto sus puertas a la crítica y esto lo enaltece”
La historia, nuevamente, lo desmintiría 14 días después: el 8 de julio de 1976 Ese día se rompió la prodigiosa facilidad de comunicación del Presidente de México y su capacidad para el debate dialéctico, en especial “frente a la inconformidad y la disidencia” Se había terminado su “paciencia” Y arremetería contra la zona de “discusión y controversia” La crítica ya no enaltecía Era una mala hora También para la “democracia integral” Luis Echeverría había ordenado el golpe contra Excélsior y ese día se consumó Los relojes marcaron la hora de México Y hay que recordarlo por lo de la amnesia de que hablaba Moya Palencia
También era una mala hora para Moya Su compadre López Portillo le había prometido la embajada en Madrid Pero no le cumplió Razones de Estado lo impidieron: España fue el destino de Díaz Ordaz, como un ejemplo para que saliera del país Echeverría Y entonces los problemas de carácter de Mario Moya Palencia se acentuaron Hasta que lo llamaron a Fonatur y comenzó a levantar cabeza Claro, no todos lo habían abandonado Sus amigos de El Sol de México, el 17 de junio del 77 le dedicaron una edición especial Era el día de su cumpleaños y Mario Moya Palencia figuraba como su director El cintillo decía: “Muchas felicidades a los Marios” Y la cabeza de la información, remataba: “Los amigos son el más valioso regalo de la vida” Tres fotos ilustraban el ejemplar: Moya, rodeado de las ediciones de los “soles” de provincia; Moya en compañía de la licenciada Luisa María Leal; Moya, solo, mirando fijamente un punto perdido en el espacio Moya cumplía 44 años y la Organización Editorial Mexicana se los festejaba así En letras pequeñas, una frase, apuntaba: “aguas con él”
VENDIENDO CRUSTACEOS
Y los tiempos comenzaron a cambiar después de una opaca y gris actuación en Fonatur Su compadre Pedro Ojeda Paullada, secretario de Pesca, lo llevó de presidente ejecutivo a la empresa camaronera Ocean Garden Products, Inc, que comercializaba el crustáceo en los mercados de Canadá y Estados Unidos Ocean Garden es una empresa descentralizada, ubicada en California y como tal, norteamericana
Pero hasta allí lo alcanzaron los problemas Y la “desinformación o rumores tendenciosos” La empresa tuvo que salir al paso de las falsedades El 21 de diciembre de 1984, una declaración oficial de la empresa asentaba: “Recientemente se ha afirmado que el presidente ejecutivo de la empresa, Lic Mario Moya Palencia y otros funcionarios de Ocean Garden han recibido un adelanto de salarios por varios años, que en el caso del referido presidente ejecutivo se hizo ascender a 15 millones de dólares Esto es totalmente falso Ni el Lic Moya Palencia ni ningún funcionario de la empresa ha recibido adelanto ni préstamo alguno por cualquier cantidad, ni menos por 15 millones de dólares” También aclaró la empresa que “se ha afirmado sin ningún fundamento” que “el Bank of America () amenaza cancelar los créditos a la empresa y llevarla ante los tribunales de los Estados Unidos por uso `fraudulento’ de sus líneas de crédito” También “esa ligera y calumniosa aseveración es falsa” Según la Ocean, los ataques no venían desde México; provenían de los competidores dentro del mercado camaronero, en Estados Unidos A Dios gracias
Sin cobrar los 15 millones de dólares, Moya igual seguía tranquilo en San Diego Y hasta tenía tiempo para colaborar con el diario oficial del gobierno mexicano, El Nacional Volvía a sus orígenes, cuando editorializaba en Voz, el órgano de su amigo Alemán Velazco
Y resurgía la vieja casta política Una de las preocupaciones de sus comentarios fue el Senado En varias ocasiones se pronunció por un Senado renovado, pluripartidista, con una composición verdaderamente representativa Escribió: “En el fondo de los alegatos de algunos priístas de buena fe, que parecen más papistas que el Papa, subyace la idea de que nuestra Cámara de Senadores debe mantenerse como un `carro completo’ para compensar los posibles excesos de la oposición en la de Diputados, y seguir siendo una especie de `seguro de vida’ del sistema Esta idea, además de poco democrática es también falsa” (17/IV/85) Y escribió también de “elecciones sin violencia” y dijo que “en el momento terminal del proceso (electoral) el gobierno no mete las manos” Su vieja idea de que “al votar, el ciudadano se convierte en el funcionario supremo de la democracia” Y arremetió contra el PAN: “El falso silogismo está ya trazado: si gana el PAN hay democracia, si gana el PRI hay fraude Pero México ya dejó de ser tierra de intervención o un pueblo que se rinda frente al chantaje o la amenaza () La violencia sólo puede ser expresión de los terroristas electorales, de los eternos frustrados, de los vencidos históricamente, de los que quieren retrasar el reloj del país o adelantarlo vertiginosamente hacia el vacío No pasarán México no es un país sitiado como pretenden dibujarlo desde algunos centros hegemónicos de aquí y de afuera” (3/VII/85)
Pero también la esfera internacional fue motivo de sus comentarios En varias ocasiones reflexionó sobre las máximas de la política exterior mexicana: no intervención, autodeterminación, solución pacífica de las controversias, desarme, distensión Y su internacionalismo se hizo más acendrado: “las gravosas deudas exteriores de los países pobres son menores, todas juntas, que el déficit presupuestario de Estados Unidos Y los problemas de relaciones que tiene este último imperio con varios países, entre ellos Nicaragua, son comparables a los que mantiene en su órbita la Unión Soviética con Afganistán y con Polonia” (13/VI/85) Ni modo, “la amenaza del bipolarismo” internacional “ha regresado” y “hay un nuevo endurecimiento en las relaciones Este-Oeste” Pero “México no cree que la alineación de fuerzas militares y la multiplicación de presiones económicas entre los países deba ser el hábitat cotidiano del mundo Tampoco piensa que nuestra cercana relación geográfica y económica en los Estados Unidos deba impedirnos ampliar nuestros lazos de todo tipo con otros países” (7/VI/85) También salió al cruce de los dichos del semanario Newsweek y en apoyo del embajador Jorge Espinosa de los Reyes: “Todo huele a una campaña de reblandecimiento, de golpes bajos, para debilitar la posición económica y política del país e inducirlo a virajes de estrategia o a cambios de rumbo que no se producirán a pesar de los ataques y amenazas Algunos plumíferos norteamericanos han llegado a calumniar con vileza la honorabilidad e integridad del presidente De la Madrid” (27/VIII/85)
Tal vez, para entonces, Mario Moya Palencia ya sabía algo Y por eso, este hombre del sistema, que brilló antaño como funcionario —aunque no como político (nunca tuvo cargos de elección popular ni puesto importante en el PRI) ni como tecnócrata— afilaba sus garras Y esperaba en las sombras, prestas las maletas Ahora se acaba de anunciar su pase: un pase de costa a costa, siempre al norte del Bravo Lo que está por probarse es si en la ONU podrá moverse como pez en el agua Habrá que darle el chance de la duda
Por ahora, Mario Moya Palencia sigue siendo ejemplo, por lo menos, del perdedor que asimila hasta el último golpe Sobrevivió Y es premiado por ser modelo de la disciplina al sistema Lo demás ya es futuro