Moya y Ojeda Paullada también fueron enterados
José López Portillo exaltó ante Jova la fidelidad de Durazo y se responsabilizó por él
Rafael Rodríguez Castañeda
Parece una novela de misterio O policiaca Y por entregas
Empero, nada hay de ficción en el caso de Arturo Durazo Moreno y sus ligas con el narcotráfico internacional
Ni en la complicidad, o por lo menos complacencia, de su amigo y jefe que lo convirtió en director de la policía capitalina, a pesar de la certeza de que Durazo era un delincuente
La investigación se va abriendo paso, a pesar de los obstáculos, los secretos, las negativas, explicables por las implicaciones políticas y criminales del caso Y aparecen nuevas vetas informativas
Joseph John Jova, que era embajador de los Estados Unidos en México en 1976, acepta haber sido él quien informó al gobierno de Luis Echeverría de las acusaciones contra Durazo, por narcotráfico, hechas por la justicia norteamericana ante un tribunal de Miami
“No hablé personalmente con el presidente Echeverría, pero sí entregué la documentación respectiva al secretario de Gobernación (Mario Moya Palencia)”, dice Jova, entrevistado telefónicamente en sus oficinas del Meridian House International, organismo con sede en Washington y que él encabeza desde que decidió retirarse del servicio exterior de su país
Jova se refiere a un memorándum en que el gobierno norteamericano expresaba su preocupación por el hecho de que Arturo Durazo, entonces primer comandante de la Policía Judicial Federal y Jefe de seguridad del candidato López Portillo en campaña, estuviera acusado de narcotráfico en Estados Unidos Y también, a los resultados de la investigación efectuada por la Agencia para el Combate del Narcotráfico (DEA), adscrita al Departamento de Justicia norteamericano (Ambos documentos fueron publicados en Proceso 402)
—¿López Portillo supo de la acusación?
Un prolongado silencio telefónico antecede a la respuesta:
“El candidato (José López Portillo) habló conmigo personalmente acerca del problema Dijo que sabía de las acusaciones contra Durazo en Estados Unidos Pero me explicó que se trataba de un asunto interno mexicano, y que en todo caso él conocía a Durazo, era un amigo fiel y que estaba seguro de que iba a cambiar `Podremos controlarlo en el futuro’, me dijo López Portillo”
Como se sabe, el director regional de la DEA en México en 1976, Robert L Eyman, entregó al gobierno mexicano una carta en la cual explicaba que Durazo había sido acusado formalmente —el 29 de enero de ese año— por varios cargos de narcotráfico ante un tribunal de Miami, Florida En un principio, se ignoraba quién había sido el destinatario exacto de esta información Se conoce ahora que fue, por lo pronto, Moya Palencia
Pero Jova dice más:
“Es obvio suponer que el comunicado de la DEA fue entregado a la Procuraduría General de la República (su titular era Pedro Ojeda Paullada) Entre estas dos dependencias hay un flujo de información constante en torno de asuntos tan delicados como el tráfico de drogas Es seguro que la carta de Eyman haya sido dirigida al procurador general mexicano”
Jova se defiende de sus posibles imprecisiones
“Comprenda, han pasado 10 años No es fácil recordar lo que pasó”
Se le informa entonces de todo lo que se ha publicado en México en torno de las denuncias contra Durazo narcotraficante Admite la existencia de los documentos, pero apunta que nada sabe acerca del por qué en Estados Unidos el fiscal federal que acusó a Durazo se desistió de los cargos meses después (Proceso 405)
—¿Hubo intercambio de correspondencia o entrevistas entre funcionarios de ambos gobiernos al respecto?
“No, por supuesto que no Mire, quiero decir que en todo momento este asunto se manejó en forma muy elevada, con mucho respeto Se trataba de un caso muy delicado y así lo asumimos, respetando siempre los asuntos internos mexicanos En ningún momento el gobierno de Estados Unidos pretendió presionar a México sobre el particular Hubiera sido poco delicado hacerlo
“Lo que sí puedo decir es que se expresaron los temores del gobierno de Estados Unidos sobre el pasado de Durazo y se dieron a conocer los resultados de la investigación y el asunto del juicio en Miami Pero todo esto es muy antiguo, apenas recuerdo
“Yo creo que sí, que fue al secretario de Gobernación a quien entregué los documentos relativos al caso Pero repito, se trataba sólo de informar Y de esto no hablé con el presidente Echeverría”
Y reitera Jova, que fue embajador de Washington en México de 1974 a 1977:
“Fue el candidato López Portillo el que me llamó para hacerme saber que estaba enterado de las preocupaciones existentes en Estados Unidos sobre el pasado de Durazo Me insistió en que conocía sus deslices, pero me dijo que era un amigo fiel, le tenía confianza y creía que se le podría controlar en el futuro”
Los eslabones de una cadena que parece interminable continúan enlazándose








