Propone medidas para detener su escalada
Alerta Coparmex al gobierno: el gran riesgo son los trabajadores
Enrique Maza
“Todo parece indicar que a menos que se abran diversas válvulas de escape, el gobierno puede encontrarse ante obstáculos casi infranqueables en un futuro no muy lejano”, vislumbra la Coparmex Y, ante la perspectiva de desastre: “Lo que sigue es una propuesta de cómo se puede iniciar un proceso de transición mediante el cual la burocracia política cumpla con su objetivo de construir al país frente a la tormenta que de otra forma lo arrasaría”
Dos documentos “estrictamente confidenciales” En ellos, la Coparmex le dice al gobierno cómo salvarse y de qué El primero es su informe conjunto del Departamento de Investigación y análisis y del Departamento de Estudios Sindicales de Coparmex Se titula: “¿Hacia un Nuevo Pacto Social?”, y analiza los peligros que se ciernen sobre México desde el sector obrero Está fechado en julio de 1984 El segundo, también fechado en julio de 1984, que no se atribuye a ningún autor en particular, aconseja al gobierno los pasos que debe dar para sortear la tormenta Se titula: “Memoranda política No 64 Hacia una Definición Creativa y Constructiva del Futuro de México”
La Coparmex parte de un hecho: “El gobierno entrará en una fase de descomposición acelerada con consecuencias imprevisibles” Establece que hay presiones y que el régimen las denuncia: “El presidente Miguel de la Madrid denunció el pasado 15 de junio, en un discurso que pronunció con motivo de la inauguración del edificio de la CROC, que existen presiones políticas sobre su gobierno El día 2 de julio, durante la ceremonia conmemorativa del 50 aniversario de la fundación de Nafinsa, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Jesús Silva Herzog, volvió sobre el tema” Y cita al uno y al otro el presidente sólo habla de presiones Pero el secretario las identifica: “intereses limitados” y “grupos reducidos”
El documento da el segundo paso: “El gran público identificó estas denuncias oficiales como una reacción fuerte, pero normal, a la abierta disidencia del Congreso del Trabajo” Razón, la estrategia económica adoptada por el régimen y la fijación de los nuevos salarios mínimos Esa disidencia —aclara Coparmex— cristaliza en un documento de intenciones, “con 21 demandas concretas de orden económico y planteamientos idelógico-polítos sumamente delicados”, que le fue entregado al secretario del Trabajo el 14 de junio, para que lo llevara al gabinete económico en busca de respuesta
Los secretarios del área económica y los líderes del Congreso del Trabajo se encontraron el 26 de junio Los resultados fueron favorables al régimen
Coparmex: “Existen elementos suficientes que permiten ver, tras esos estiras y aflojas estrictamente económicos, una profunda y trascendental polémica político ideológica alrededor de la llamada alianza Estado-Trabajadores, cuyos resultados, cualesquiera que fuesen afectan la médula misma del sistema político, porque está dirigida a transformar el esquema de relaciones entre los diversos sectores sociales En otras palabras, existen presiones para que el pacto social sobre el que descansa el sistema político sea revisado y modificado, para privilegiar al aparato sindicalista El Lic Silva Herzog habla de grupos reducidos pero no los identifica a detalle Los departamentos de Investigación y Análisis y de Estudios Sindicales están en posesión de información que les permite proceder a la identificación de esos grupos reducidos y establecer conclusiones respecto a su acción Existen por lo menos tres documentos que prueban la existencia de un plan perfectamente bien tramado, para conseguir que los líderes sindicales se adueñen del país”
El primero de esos tres documentos —empieza a detallar el estudio de Coparmex— es el discurso que Francisco Hernández Juárez, líder del sindicato de telefonistas, pronunció en Pachuca, el 19 de julio de 1983, frente al presidente Miguel de la Madrid En él, “demandó la construcción de un nuevo modelo político para el país, sobre la base de un nuevo pacto entre el Estado y los trabajadores”
Coparmex detalla los rasgos de ese nuevo modelo exigido por Hernández Juárez: Adopción de compromisos ideológicos para avanzar cualitativamente en el proceso de justicia social; nuevos mecanismos de comunicación entre gobierno y trabajadores que conduzcan a concertar nuevos compromisos; alianza gobierno-trabajadores que haga viable la modificación de la correlación de fuerzas políticas, para impedir el avance de los intereses extranjeros y de sus aliados internos que conspiran contra la soberanía nacional; aceptar que la economía mixta no ha sido suficiente para cumplir las metas del proyecto social y político de la Revolución; aceptar que la crisis es consecuencia de un modelo de desarrollo; nutrir la rectoría económica del Estado; reorientar y democratizar las funciones del sector público; impulsar al sector social de la economía
El segundo de tres documentos es el desplegado que las 33 organizaciones del Congreso del Trabajo publicaron el 5 de diciembre de 1983, en el que hablan de la necesidad de revisar y fortalecer la alianza Estado-trabajadores, exigencia mayor de la clase obrera, de importancia vital para el destino del pueblo y de la nación Su conquista pasa por los siguientes objetivos, que Coparmex sintetiza:
Aceleración de la Reforma Agraria Integral; fortalecimiento de la organización política y económica de los campesinos; incluso explotación colectiva de la tierra y reorganización del minifundio; combate al intermediarismo innecesario y especulador; orientación del aparato productivo a bienes y servicios de buena calidad y precios razonables; defensa de la planta productiva y del empleo; fortalecimiento del sector social de la economía y del mercado interno; salario remunerador y precios equitativos; política fiscal de redistribución equitativa del ingreso; orientación de la banca nacionalizada a actividades estratégicas y prioritarias del desarrollo y control democrático de sus funciones; intervención directa del Estado en la producción de artículos de consumo básico Y, lo que más alarma a la Coparmex —y lo subraya—: “Reforzamiento del carácter popular, nacional y revolucionario del poder y expulsión de su seno de los representantes de las fuerzas reaccionarias que lo han infiltrado Participación de los trabajadores en los sistemas de decisión de las empresas públicas y privadas”
El tercero de los tres documentos es el que fue presentado al gabinete económico, que ratifica las posturas de los dos anteriores Dice Coparmex: “En el multicitado documento de intenciones, los líderes obreros afirman que frente a la crisis y al alarmante y creciente abatimiento de los niveles de vida de los trabajadores, es urgente la necesidad de fortalecer la unidad del proletariado y retomar la iniciativa económica y política en defensa de sus intereses vitales, porque el actual no es tiempo de ambigüedades y los cambios que demanda la nación exigen definiciones ideológicas precisas, porque no pueden permitir que se pierda la perspectiva original del proyecto revolucionario”
Concluye Coparmex: “Hasta aquí queda perfectamente demostrado que las presiones a las que se han referido el presidente Miguel de la Madrid y el secretario de Hacienda Jesús Silva Herzog van mucho más allá de simples negociaciones salariales o dádivas económicas, sino que apuntan a objetivos políticos ideológicos generales Como ya se ha dicho, se dibuja en ellos el establecimiento de un nuevo pacto social que transformaría la estructura del sistema político mexicano Los sindicatos pretenden imponer una hegemonía sobre todos los demás sectores de la sociedad mexicana”
Pero también en el PRI operan estas mismas concepciones y planes, continúa Coparmex “El PRI inicia un proceso de remozamiento” Dentro de las opiniones del caso, “destaca el comportamiento asumido por la CTM, que tiene su propia idea de lo que ese partido debe ser La CTM se ha estado moviendo por cuenta propia, quiere que el PRI se ajuste a su proyecto Un partido de trabajadores en el que sus organizaciones, los sindicatos entre ellas, tengan el control absoluto La polémica en torno a la participación de los empresarios en dicho partido refleja los conceptos de clasismo radical que inspiran a los dirigentes del sector obrero priísta y que complementan todos los planteamientos arriba descritos”
Concluye: “La parte vital de esa batalla que los sindicatos están dando para dominar el sistema político es la conquista y dominación del PRI” La conclusión parte de que en abril se tuvo la segunda Asamblea Nacional de Funcionarios de Elección Popular de la CTM, en la que Fidel Velázquez anunció que se integrarían 12,000 comités político-sindicales en todo el país “Con ello, la CTM crea una estructura de ideologización y movilización política propia”, que cubre todo “Esto sugiere la idea de que la CTM se ha convertido en un partido político que opera dentro de otro y que se dispone a engullírselo junto con el país” Y no “fanfarronea”, porque hace cuatro años anunció: “Ya hicimos del PRI un partido de trabajadores, ahora vamos a luchar por hacer de México un país de los trabajadores” Coparmex infiere: “Es evidente que si la CTM tiene depositados todos sus recursos, estrategias y tácticas en la base del unipartidismo, la competencia democrática le hace un efecto mortal
“La próxima XII Asamblea Nacional del PRI resolverá muchas interrogantes Podrá medirse hasta qué punto los planes del nuevo pacto social pudieron avanzar o fueron detenidos”
Hasta este punto, dice Coparmex, se ha hablado de sindicalismo, líderes y sindicatos en forma generalizada “Falta identificar la fuente ideológica y la vertiente política donde se originan estas ideas y planes”
Atrás de esta “escalada” se encuentran “los grupos minoritarios “conformados” por los cenáculos lombardistas (seguidores de las enseñanzas doctrinarias y tácticas de Vicente Lombardo Toledano) y la influencia de los agentes de la socialdemocracia (Internacional Socialista)”
Coparmex afirma que “el lombardismo más virulento no está en el PPS, sino dentro del PRI” Los “discípulos más inteligentes” de Lombardo “nunca abandonaron los ámbitos oficiales, como lo hizo el maestro, sino que se quedaron adentro esperando la aparición de condiciones favorables” Lombardo “hizo escuela” a partir de “una absoluta fidelidad a los dogmas del marxismo-leninismo” y “logró crear una estrategia y una táctica específicas para México” Coparmex detalla algunos puntos claves del lombardismo:
El socialismo en México no se puede crear contra la Revolución Mexicana y contra sus instituciones Sino que, “en la medida que los trabajadores vayan tomando la dirección política, esa democracia nacional se transformará en una democracia popular que dará a luz el socialismo mexicano” La vanguardia debe ser la clase trabajadora, dirigida y asesorada por los intelectuales Entre ellos, “Enrique Ramírez y Ramírez, Salvador Carmona Amorós, Arturo Romo Gutiérrez y Porfirio Camarena Castro”
Coparmex: “La crisis coloca al movimiento obrero a la defensiva, pero lo obliga a pensar en la ofensiva en los terrenos en los que la puede tomar” Prueba es el documento básico y las atribuciones de la segunda Asamblea de Funcionarios de Elección Popular de la CTM, que en esencia plantea “una reestructuración profunda de la institución política, que es el PRI”
La Internacional Socialista —según Coparmex— influye en el sindicalismo mexicano a través de tres vertientes: la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, CIOSL, y la Organización Regional del Trabajo, ORIT, en las que participa la CTM; la Fundación Frederich Ebert, que ha establecido estrechos lazos con la CTM; y personas que asesoran en forma particular a determinados líderes
Coparmex denuncia “la pinza con la izquierda de oposición” Los líderes obreros adentro de la fortaleza y “por afuera, en perfecta armonía y coordinación, sus hermanos gemelos de la izquierda oposicionista”: PPS y PST, “la franja colaboracionista”, PSUM, UIC y Corriente Socialista, “La linea insurgente”
En conclusión: “Está en marcha un plan político de factura lombardista y socialdemócrata que, aprovechando la crisis económica, busca implantar un nuevo pacto social que transforme el sistema político mexicano El gobierno resiste por ahora este plan, porque lo reta en el terreno del control político y porque choca con algunas de sus políticas económicas El sector privado del país no ha percibido con toda claridad el resto que le ha sido planteado Consecuentemente, no adopta estrategias ni planes de acción conjuntos que atiendan eficaz e integralmente la gravedad de la situación La presión lombardista y socialdemócrata es una maniobra para ejercer en México, con mayor celeridad, la vía pacífica de transición al socialismo
En consecuencia, la Coparmex advierte al gobierno en su segundo documento sobre la definición creativa y constructiva del futuro de México: “Empiezan a aparecer los verdaderos problemas de fondo” El gobierno ha desaprovechado sus primeros veinte meses “En lugar de pensar en cómo construir un futuro mejor, a estas alturas el gobierno actual percibe la necesidad de planear —virtualmente— una salida decorosa”
Primero, el problema económico, dice Coparmex A pesar de los logros en la estabilización financiera, la inflación no ha llegado a niveles tolerables para reactivar la economía Hay presiones internas y externas Si el presidente cede, “si incrementa sustancialmente el gasto, si no financia este gasto con fuentes no inflacionarias (como impuestos), el impacto sobre los precios sería desastroso” Pero aumentar impuestos “agotaría aún más las fuentes de ahorro privado” y drenaría recursos destinables a la inversión productiva
“Por otra parte, el gobierno aún no se ha pronunciado en torno al tipo de país que pretende construir” Y “las presiones tienden a ir en aumento En un futuro no muy lejano, el presidente se verá confrontado con el principal dilema que parece caracterizar al México de hoy: o bien cede ante las presiones populistas o tendrá que imponer —por la fuerza— su política económica” Incapacidad de generar apoyo en la burocracia política, virtual fracaso en reconstruir la confianza del público y no sólo del sector privado, obligarán al gobierno a “optar por decretar la confianza por medios coercitivos o abandonar su objetivo de reconstruir las finanzas públicas y volver al populismo Pero hay otras opciones”
El gobierno “parece haberse cegado ante sus propias alternativas” El objetivo “tiene que ser reconstruir la capacidad del país para crecer y desarrollarse El problema central es, en muy resumidas cuentas, que el país de hoy, 1984, ya no es el país de los veinte, y requiere otro tipo de respuesta No se trata de desmantelar todo lo anterior, sino de construir sobre esas estructuras para vencer el reto de hoy”
Hoy, “la crisis proviene, en buena medida de la falta de competencia política y económica” El país creció por muchos años y creó fuerzas políticas y económicas que, bien encauzadas, pueden ser la base de un país pujante y creciente “Pero por años la respuesta gubernamental ha sido la del control y el aplacamiento, resultado de una creciente inseguridad de la élite gobernante: mejor controlar y reprimir que perder el poder Esta política pospone el problema pero no lo elimina”
Así, “en 1984 todo un conjunto de problemas que se vienen posponiendo, evitando y reprimiendo desde finales de los años sesenta se presentan con furia dificilmente ocultable El presidente lo sabe Su gabinete también Pero el temor de perder un poquito es mucho mayor que el de perderlo todo Lejos de responder al reto, lo evitan Pero el reto no desaparece sino que se multiplica La solución reside en abrir la economía y el sistema político, en crear válvulas de escape que revitalicen el sistema, que le den vida y fortalezcan No hacerlo lleva a la futilidad de la última década y a sus trágicas consecuencias”
Continúa Coparmex: “La transición hacia un estado democrático implicaría iniciar un proceso de evolución mediante el cual el aparato gubernamental ajustaría sus propias estrategias, instrumentos y mecanismos para liderar un país en pleno desarrollo La primera etapa podría consistir en iniciar la competencia dentro del propio aparato gubernamental”
Dice que lo más anacrónico del sistema es la enorme responsabilidad de un solo individuo, cada vez más aparejada con una incapacidad de alinear a las diversas fuerzas políticas y económicas en torno a acciones que den lugar al cumplimiento de esas responsabilidades “El problema no es el individuo, sino la institución que exige la responsabilidad pero niega los instrumentos”
Y apunta: “Una solución residiría en liberar al presidente de su responsabilidad más fundamental” Propone que el presidente ceda la selección de su sucesor al electorado Así reducirían las tensiones de la sucesión, los secretarios tendrían que atraer al electorado y no al presidente y se crearía un “mecanismo de corrección automática”, porque no sería un individuo, sino el electorado, quien diera la legitimidad
En otras palabras, “lo que se está proponiendo es que en lugar de que el presidente seleccione a su sucesor entre sus secretarios, sea el electorado el que seleccione entre los propios secretarios No entre distintos partidos, sino entre distintos individuos”
El presidente tendría el poder “casi absoluto” de nombrar y despedir secretarios “Pero el electorado elegiría entre ellos Esto implicaría que la parte exitosa, funcional y viable del partido oficial —los sectores— continuaría bajo control gubernamental La otra parte —los políticos— sobre la cual virtualmente el gobierno ha perdido el control, pasaría a la competencia pública”
Esta transferencia no está libre de problemas, pero implicaría que el electorado decidiese quien va a gobernarlo Ganarían el país y la burocracia política, “que supo ceder un poco para no perderlo todo”
Termina Coparmex: “Lo único que se requiere es la visión del estadista Con un golpe a la imaginación, el pueblo de México recobraría la confianza en su futuro Pero hay que dar ese salto de estadista; se es estadista en la medida en que se lleva al país a su trascendencia histórica No si se le perpetúa en su coyuntura Un reto digno de consideración”








