La historia del negro, elaborada por la justicia de Estados Unidos
Durazo estaba sujeto a juicio, en Miami, cuando se le encumbró
Rafael Rodríguez Castañeda
Desde enero de 1976 el gobierno mexicano sabía oficialmente que Arturo Durazo Moreno era traficante de drogas
En esos momentos Luis Echeverría Alvarez era Presidente de la República
José López Portillo era candidato del PRI, en plena campaña electoral
Pedro Ojeda Paullada era Procurador General de la República
Mario Moya Palencia era secretario de Gobernación
Y Arturo Durazo Moreno era jefe de seguridad de la campaña presidencial, llamado específicamente para ello por su viejo amigo López Portillo
El día 30 de ese mes, por vía diplomática, llegó a manos de funcionarios mexicanos una carta firmada por el director regional de la Administración para el Combate del Narcotráfico (dependencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos), Robert J Lyman, cuyo contenido es el siguiente:
Por medio de la presente pongo en el conocimiento de usted que el día 29 de enero de 1976, el gran jurado de Miami, Florida, aprobó la acusación (en secreto) contra Arturo Durazo Moreno, acusándolo de cinco cargos de conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos de Norteamérica desde julio de 1968 a diciembre de 1971 Enjuiciados junto con Arturo Durazo fueron cinco co-conspiradores que actuaron como ‘correos’ de cocaína
Los documentos certificados de la acusación y las órdenes de aprehensión deberán llegar a la ciudad de México a principios de la semana próxima
Sin otro particular por el momento, aprovechó la oportunidad para reiterar a usted las seguridades de mi muy atenta y distinguida consideración
Atentamente
Robert j Lyman
Director regional
La carta llevaba el siguiente membrete:
UNITED STATES DEPARTAMENT OF JUSTICE
DRUG ENFORCEMENT ADMINISTRATION
Embassy of the United States of América
Al pie de la misiva, el sello que distinguió en 1976 a todos los documentos oficiales del gobierno de los Estados Unidos: American Revolution Bicentenial, 1776-1976
La copia obtenida por Proceso tiene borradas las líneas correspondientes al destinatario Válidamente puede suponerse que por lo menos fueron entregadas copias a la Dirección Federal de Seguridad y a la Procuraduría General de la República, equivalen en México del Departamento de Justicia, y, por ende, interlocutor natural de la Administración para el Combate de Narcotráfico
La existencia de esta carta, de la que se habló en versiones periodísticas imprecisas, confirma lo que ha sido vox populi: Durazo fue traficante de estupefacientes y de ello fueron informados tanto el presidente Luis Echeverría como el candidato José López Portillo, quien al tomar posesión, el 1o de diciembre de 1976, lo nombró, sin embargo, jefe de la policía del Distrito Federal
El 24 de julio de 1979, el periodista norteamericano Jack Anderson dedicó su columna a la corrupción de la policía mexicana y aludió a la conexión de Arturo Durazo con el mundo del narcotráfico Fue el primer periodista que informó acerca de que López Portillo fue advertido en 1976 sobre el involucramiento de Durazo con la mafia internacional de la droga Sin embargo, no especificaba quién había hecho esa advertencia, ni cómo ni cuándo
El 31 de enero de 1984, The New York Times publicó una nota sobre el escándalo de las acusaciones a Durazo y apuntó: “Cuando López Portillo se preparaba a nombrar a Durazo como jefe de policía, funcionarios de la embajada de Estados Unidos dijeron que el nuevo Presidente había sido advertido de que informes de inteligencia indicaban que Durazo tenía conexiones internacionales con la droga No obstante, López Portillo decidió nombrar a Durazo, amigo de muchos años, que había pasado 31 años en la policía, nueve de ellos en la sección de narcóticos”
Una semana antes, en Proceso 377, el subjefe de información de esta revista, Ignacio Ramírez, señalaba: “Como a Al Capone, todo se le sabía: que estaba involucrado en el tráfico de estupefacientes, homicidios, trata de blancas, fraude, estafa, extorsión, peculado, contrabando, torturas, vendetas Sin embargo, era una verdadera madeja Y, como en el caso del gángster de Chicago, se le pescó por el delito de evasión de impuestos Al descubierto su vida criminal, lo acusan de fraude al fisco, como a Al Capone
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Pocos días después de que el gobierno recibió la carta de Robert J Lyman, se emprendió —por órdenes de Luis Echeverría— una inusitada campaña contra el narcotráfico para terminar con lo que se denominaba “la conexión mexicana” de la mafia internacional de la heroína y la cocaína
Un cable de la agencia estadunidense UPI, fechado en San Antonio, relataba:
Fuerzas militares mexicanas se han desplazado hacia la frontera en preparación para la guerra, no con los Estados Unidos, sino contra los contrabandistas de drogas cuya operación es llamada la conexión mexicana
Informes periodísticos indican que los soldados han establecido puestos de control en los caminos que se dirigen hacia los Estados Unidos y que están realizando operaciones de búsqueda y confiscación de heroína
Un experto en la lucha contra las drogas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Richard Dugstan, dijo que la acción es parte de un acuerdo entre ambos países para incrementar la represión al tráfico de heroína y otras drogas
Los esfuerzos se complementan con nuevos e importantes esfuerzos de México en su lucha contra la llamada conexión mexicana de traficantes de drogas, dijo
No obstante esta campaña, el cerebro y ejecutor de la “conexión mexicana”, Arturo Durazo Moreno, permanecía como jefe de seguridad del candidato José López Portillo, quien en esos momentos —en su gira por Michoacán— prometía, en sus discursos electorales, acabar con la corrupción y con la explotación de los campesinos
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Luis Echeverría, José López Portillo y Arturo Durazo Moreno formaban parte del mismo grupo de amigos de juventud, junto con otros que también llegaron a ser funcionarios públicos en el sexenio pasado: Arsenio Farell Cubillas (fue director del Instituto Mexicano del Seguro Social y ahora es secretario de Trabajo y Previsión Social) y Mario Calles López Negrete (fue secretario de Salubridad y Asistencia con JLP)
La estrella de Durazo refulgió precisamente a partir del sexenio echeverrista En 1971 fue nombrado primer comandante de la Policía Judicial Federal, aunque desde antes estaba ya comisionado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde se convirtió en el eje de la operación de narcóticos hacia y desde los Estados Unidos
De ese cargo lo llevó López Portillo a su campaña electoral para nombrarlo luego director de Policía y Tránsito del DF Posteriormente, lo convirtió en “general de división”, por decreto
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En 1982, en una entrevista con Proceso (Núm 297), hubo este diálogo con Durazo:
—Al concluir este sexenio ¿a qué piensa dedicarse?
—No tengo planes Estoy ciego completamente Imagínese, dejar de trabajar después de treintaytantos años en la policía, la verdad ni he pensado en eso De mis aspiraciones políticas, nunca las he tenido y ustedes lo saben muy bien
—¿Y si le ofrecieran algún cargo?
—si le hago falta al próximo Presidente, pues yo encantado de servirle Porque soy un hombre muy deportista, con 59 años de edad todavía pudo dar guerra En fin, hay general para rato
Hoy, el “general” está en espera del juicio de extradición en Los Angeles La justicia mexicana lo acusa de varios delitos menores que poco tienen que ver con la verdadera biografía criminal del exjefe policiaco
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Las acusaciones de 1976 contra Durazo, radicadas en Miami, se apoyaban en una extensa investigación de la Administración para el Combate al Narcotráfico Copia de un informe preliminar de esas investigaciones fue obtenida también por Proceso Ahí está la historia del Durazo narcotraficante, historia cuyo inicio, según los datos obtenidos por la policía de EU, data por lo menos de 1960
De acuerdo con esas investigaciones, complementadas con datos obtenidos en México, podría establecerse la siguiente bitácora de las actividades de Durazo como traficante de drogas:
Principios de 1960- Acompañado de una mujer de nombre Alicia Medina, Arturo Durazo Moreno viajó a Nueva York a recoger 27,000 dólares, monto de la venta de tres kilogramos de cocaína que el narcotraficante mexicano había entregado a su colega neoyorquino Antonio Botano Seijo
Abril de 1966- Raymond Francois Sultana negocia en Marsella la compra de entre 10 y 20 kilos de heroína, los cuales serían llevados a México para ser adquiridos por los narcotraficantes Jorge Moreno Chauvet y Jorge Asaf y Bala Los arreglos en la ciudad de México serían hechos personalmente por Durazo —ya entonces en la Policía Judicial Federal—, quien recibiría mil dólares por cada kilo que pasara por las aduanas mexicanas sin problemas Las transacciones nunca fueron formalizadas y la operación no se llevó a cabo
Moreno Chauvet fue uno de los más célebres narcotraficantes mexicanos de los años sesenta Fue capturado y murió en Lecumberri
1968- La narcotraficante Ramona Arceo Schachon declara que ella actuaba como “correo” de cocaína y heroína para Antonio Botano Seijo, entre México y los Estados Unidos Afirma que Botano Seijo le pagaba a Durazo por “protección” para asegurar el libre paso de sus “correos” por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Pero, además, Durazo les quitaba a los “correos” su contrabando si no aceptaban pagarle la mitad del valor de la droga Durazo estaba entonces al mando de la comandancia de la PJF en el aeropuerto del Distrito Federal
1968- Durazo descubre una bodega ilegal de licores en la ciudad de México, cuyo co-dueño, Raymundo Peña Galán era socio de Manuel Suárez Domínguez, jefe de la policía de San Antonio, Texas, en el tráfico de heroína hacia EU Para no encarcelarlo, Durazo llega a un acuerdo con Peña Galán y sus socios: le deberán pagar 2,400 dólares cada mes a cambio de protección policiaca Se sabe que este acuerdo continuó hasta 1971
Precisamente en San Antonio, donde Durazo tenía muchos contactos con la mafia de la droga local, el “general” por decreto fue nombrado alcalde honorario, el 22 de mayo de 1980, en un acto de homenaje encabezado por la alcaldesa Lilia Cockrell
Principios de 1969- El narcotraficante Leopoldo Romo Ornelas afirma que él tenía un abastecedor en México cuyo número telefónico era 571-30-62, que en ese año correspondía a la oficina del comandante de la Policía Judicial Federal en el aeropuerto El comandante era Durazo Moreno Romo era abastecedor de Alfredo Montemayor en San Antonio, Tex, y más tarde fue capturado —junto con el jefe de la policía, Suárez Domínguez— en posesión de 40 kilos de cocaína Así se descubrió la relación en México entre Durazo, Suárez Domínguez y Peña Galán, por medio de la cual estaba entrando en Estados Unidos gran cantidad de kilos de heroína
Agosto de 1971- Un sobrino de Durazo, de 19 años de edad (no se da el nombre), fue arrestado en posesión de 10,000 unidades de LSD, Durazo lo puso en libertad y se aseguró de que la noticia no fuera divulgada
Marzo de 1972- Jorge Asaf y Bala, Arturo Izquierdo Ebrard, Ricardo Garza de la Garza y Durazo se unen y forman una organización para el narcotráfico, Durazo y Garza estuvieron a punto de frustrar una investigación para arrestar en Estados Unidos a otro narcotraficante, Luis Alberto Azcárraga, que estaba en posesión de 24 libras (12 kilos) de heroína europea Garza se hacía cargo de los asuntos financieros de Azcárraga y él y Durazo avisaron a este último que el gobierno estadunidense lo estaba buscando Sin embargo, Azcárraga fue capturado junto con otro traficante, Félix Martínez Este confiesa que Durazo mantiene ligas con el gang formado por Lucian Sarti (ya fallecido), Jean Paul Angeletti, Housep Caramian, con quiénes lo conectó el traficante cubano Frank Condom
Abril de 1972- Se supo que estaba pendiente una carga de 400 kilos de cocaína procedente de Chile, la cual estaría controlada exclusivamente por Durazo desde México Durazo se encargaría personalmente de dar protección a la carga cuando llegara al DF Luego, la cocaína sería transportada en camiones refrigerados, propiedad de Durazo, hasta los Estados Unidos Se menciona a Durazo como socio y contacto de Adolfo Sobocki Tobías, conocido traficante sudamericano, y de Carlos Kyriakides Villaseñor, posteriormente capturado y actualmente preso en el Reclusorio Oriente
Abril de 1972- Fue arrestado Jacobo Isa, alías “Che Sareli”, en la ciudad de México, acusado de traficar con cocaína Protegido de Durazo, Isa fue puesto inmediatamente en libertad
En noviembre de ese año, en París, fue detenido el caballista mexicano Humberto Mariles, a quien la policía francesa identificaba igualmente como miembro de la “conexión mexicana” de la heroína procedente del puerto de Marsella Mariles murió en la cárcel de La Santé la noche del 5 de diciembre, en circunstancias nunca suficientemente aclaradas
Junio de 1974- Se inician investigaciones sobre las actividades ilícitas de Guillermo Félix Ysabal y socios: Luis Osuna, Raúl Melleado y Jorge Favela Escobosa Todos ellos estaban activamente involucrados en la fabricación de heroína, anfetaminas, y cocaína Félix Ysabal, se supo, tenía en su poder 60,000 dólares que serían entregados a Durazo a cambio la ala ayuda que éste proporcionara para facilitar la entrada de 32 kilos de cocaína por el aeropuerto de la ciudad de México La sacarina provenía de Quito, Ecuador A Durazo y al jefe de la Policía de Seguridad del aeropuerto se les había pagado ya 40,000 dólares antes de la llegada del narcótico Durazo exigió otros 20,000 dólares al retirar el narcótico, además de nueve onzas de cocaína para su uso personal
1o de noviembre de 1974- Jorge Asaf y Bala es interrogado en la prisión de Lecumberri Informó que entre 1967 y 1969, mientras Durazo era comandante de la PJF en el aeropuerto, le había escoltado grandes cantidades de heroína desde la terminal aérea a diferentes lugares de la capital Según el arreglo, a Durazo se le pagaban 200 dólares por kilo de los lotes de 20 kilos cada uno que llegaban al aeropuerto Luego Durazo exigió 300 dólares por kilo, y después 350 dólares Cuando Durazo exigió 500 dólares por kilo Asaf se negó a paga y terminó sus tratos con el jefe policiaco Entonces, Durazo hizo el mismo convenio con Jorge Moreno Chauvet
Diciembre de 1974- Se desentraña la forma como opera la conexión de la droga en el aeropuerto capitalino Hay aquí una persona encargada de acompañar a los “correos” por Migración y Aduanas para que no fuesen molestados Esta persona entregaba los “correos” a un ayudante de Durazo, quien recibía las drogas y se las llevaba al propio comandante judicial
Se comprobó que estaban involucrados en el narcotráfico el entonces comandante del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Manuel Basterra, el comandante Suárez Aparicio, jefe de seguridad, y también un individuo de apellidos Pérez Chou, jefe de Tráfico y Migración del propio aeropuerto
El 10 y el 11 de diciembre de 1974 hubo informes de que Durazo controlaba todos los contrabandos de narcóticos en el aeropuerto, utilizando la ayuda del comandante Basterra Basterra, a su vez, empleaba a Suárez Aparicio y a Pérez Chou, quiénes permitían el libre tránsito de la droga por la terminal aérea Por su parte, Suárez Aparicio y Pérez Chou consiguieron la cooperación de Domingo Ceballos e Ignacio Guerra, agentes migratorios, cuyo trabajo consistía en facilitar la entrada a los “correos” de narcóticos Intervenía, igualmente, Javier Bonifaz, agente de la División de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, quien recibía a los “correos” y los conducía, junto con la droga, a un lugar previamente señalado por Durazo Otro agente migratorio de apellido Carbajal es el encargado de identificar a los “correos” y ponerlos en contacto con Ceballos y Guerra
El informe de los investigadores estadunidenses pone dos ejemplos de cómo operaba la mafia de Durazo en el aeropuerto capitalino:
Ejemplo A:
Durazo le avisa a Basterra que llegará un solo “correo” en un vuelo de Avianca procedente de Bogotá, Colombia, con una cantidad indeterminada de cocaína Basterra les avisa a Suárez y a Pérez y ellos, a su vez, ponen en alerta a Ceballos, a Guerra y a Carbajal Este último recibe el vuelo y al “correo” y obtiene la petaca antes de que llegue a Aduanas Carbajal entrega la petaca a Bonifaz, quien guarda el narcótico en su coche personal para llevarlo luego al lugar previamente señalado por Durazo
Ejemplo B:
Durazo le avisa a Basterra que tres “correos” llegarán en un vuelo de la Panamericana procedente de Buenos Aires, con carga grande de heroína El “correo 1” trae dos kilos: el “correo 2” trae tres kilos y el “correo 3” trae 12 onzas Durazo le dice a Basterra que debido a ciertas complicaciones imprevistas, uno de los “correos” tendrá que ser arrestado y qué mejor que sea el “correo 3”, que sólo trae consigo 12 onzas de heroína, que serán confiscadas Basterra les avisa a las personas antes mencionadas y proceden como en el “Ejemplo A” Carbajal identifica y selecciona a los tres “correos”, luego habla con ellos, los pone en contacto con Ceballos y Guerra en el pasillo entre las oficinas de Migración y Aduanas Los documentos del “correo 3” no son sellados por estos dos agentes Entonces, “correos 1 y 2” se dirigen a las mesas donde están Ceballos y Guerra, según previas instrucciones, y logran salir sin contratiempo Los espera Bonifaz para recibir los narcóticos Mientras tanto, el “correo 3” ha sido inspeccionado y el contrabando confiscado
El informe policiaco apunta que durante la época de Durazo en el aeropuerto, el exjefe policiaco era socio de Sergio García Núñez, coronel de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), asignado a la Policía Militar Federal Fue “correo” de droga para Durazo desde 1968 Dice el informe de la Agencia para el combate del Narcotráfico: “Fue director de las penitenciarías en México, puesto que utilizaba para introducir narcóticos en las prisiones del país para el consumo de reos”
García Núñez poseía varios aviones que eran utilizados para transportar droga a la frontera México-Estados Unidos para la conexión de Durazo Los mismos aviones eran usados por Durazo para trasladar narcóticos dentro de la República Mexicana García Núñez utilizaba los servicios del mayor Manuel Larrañaga Márquez, jefe de Instructores de Armas de Fuego de la Dirección de Policía, y el capitán Juan Chaparro, de la Policía Judicial Militar, quiénes le prestaban servicios especiales dadas sus posiciones dentro del gobierno
En una entrevista con reporteros de radio y televisión afiliados ala AMPRYT, en mayo de 1980, Durazo confirmó su relación con Larrañaga, que era, además, experto en explosivos de la propia DGPT Dijo: “Aquí (en la policía) hay más de dos mil muchachos que son peritos en la desarticulación de explosivos Y antes era uno del ejército que venía aquí, que era Larrañaga, ¿se acuerdan? ¡A qué no lo volvieron a oír mentar! Aunque sea mi cuate, Larrañaga, que es amigo mío desde chamacos”
Julio de 1975- Durante la primera semana de este mes, Durazo se vio involucrado en el caso de los más de 100 kilos de cocaína capturados, junto con varios célebres narcotraficantes, en el Hotel Fiesta Palace El informe estadunidense dice sobre el particular: “se comprobó que él había estado presente en el Hotel Fiesta Palace de la Ciudad de México, junto con varios narcotraficantes, como Luis Roldán Melo, Carlos Estrada, Ricardo Garza, David Romero Pérez, Raúl Solís, comandantes Rafael Chao, Mercedes Coleman y Roger Fry, los cuales están todos involucrados en el narcotráfico
De aquel famoso caso, vale reproducir la nota que publicó el periódico capitalino La Prensa, el miércoles 9 de julio de 1975:
La policía Judicial Federal desbarató a la más peligrosa banda de narcotraficantes que operaba en nuestro país, al detener a varios de sus más importantes miembros, entre los que se encuentra Rubén Portes Gil y Alberto Sicilia Falcón, a quiénes se les sorprendió con documentos que involucran a varios agentes de narcóticos de los Estados Unidos
El comandante Florentino Ventura, con su grupo especial de agentes federales, detuvo a un número indeterminado de los componentes de esta peligrosa banda internacional y decomisó un gran volumen de droga
El procurador Pedro Ojeda Paullada dijo que hoy, a las 11 horas, dará a conocer en forma oficial los pormenores de la detención y mostrará algunos documentos que comprometen a varios agentes norteamericanos de narcóticos
La Prensa se enteró extraoficialmente de estas detenciones y se sabe que hay ‘peces muy gordos’, además de los ya mencionados El propio funcionario expresó que este asunto es más serio aún que el decomiso de los 160 kilos de cocaína pura
Entre los “peces gordos” aludidos no estuvo, por supuesto, Durazo Moreno Entre otros nombres célebres que surgieron en esos momentos en las páginas de los diarios, estuvo el de Irma Serrano, “La Tigresa”
Años más tarde, en su libro de memorias A calzón amarrado, Irma Serrano recordó aquellos acontecimientos, en los que estuvo involucrada dada su relación íntima con Alberto Sicilia Falcón, quien actualmente cumple su condena en la Penitenciaría de Santa Marta Expresó “La Tigresa”: “Poco antes de aquel escándalo, como tantos otros que han girado alrededor de mi vida, conocí a don Alejo (Peralta), uno de los capitalistas industriales más fuertes del país y consejero de presidentes El me ayudó para que no me molestaran con los líos de Alberto (Sicilia Falcón)”
Hay que recordar que fue Alejo Peralta quien en el último momento del sexenio de José López Portillo trató de ayudar a Durazo Moreno Creó una inmobiliaria fantasma para adquirir, en el minuto final, las propiedades donde el jefe de la policía capitalina había construido sus fastuosas instalaciones residenciales del Ajusco Peralta y sus socios salvaron la acción de la justicia al aceptar hacer entrega de esas propiedades a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, como una forma de pago de los impuestos que se evadieron en la adquisición
Como se puede advertir, a pesar de que las acusaciones contra Durazo radicadas en 1976 en la Corte de Miami se refieren a delitos cometidos entre 1968 y 1971, la investigación de la dependencia estadunidense abarca un período mucho más amplio, desde 1960 hasta 1975 Un período que comprende sólo una parte de lo que es la verdadera biografía criminal de Arturo Durazo Moreno








