Sorpresivo embate contra De la Madrid en Washington
Una réplica sin precedente a una acusación sin precedente
Carlos Marín
El martes 15 de mayo, la edición del Washington Post no circuló en México
Ese día, en el aeropuerto internacional, el envío habitual del segundo más influyente diario de los Estados Unidos fue recogido en paquete, presumiblemente por agentes del gobierno
En la edición, el columnista Jack Anderson publicó afirmaciones contrarias a la probidad del presidente mexicano Miguel de la Madrid, la más importante de las cuales, “de acuerdo con documentos clasificados de la inteligencia de los Estados Unidos”, consistía en que el mandatario ha depositado en bancos extranjeros “un mínimo de 162 millones de dólares”
La columna de Anderson, sin precedente respecto a un dignatario mexicano en funciones, tenía especial relevancia no sólo por el prestigio del diario en que aparece o por el renombre del autor, sino porque en la misma fecha Miguel de la Madrid se entrevistaría con su homólogo Ronald Reagan
Famoso columnista, sobre todo a partir de las revelaciones que hizo hace una docena de años acerca de la intervención de la International Telephone and Telegraph en la desestabilización de Chile para impedir el ascenso a la Presidencia de Salvador Allende, Jack Anderson había publicado el lunes 14 otra columna sobre la corrupción oficial “tan penetrante y tan lucrativa en México”, en la que, sobre la tesis de que en este país los presidentes se hacen de las mayores fortunas de manera ilegal, incluía datos probablemente falsos al hablar de la corrupción en niveles de la administración pública Decía, por ejemplo, que la campaña anticorrupción de José López Portillo llevó a la cárcel, entre otros, a un “subsecretario del Trabajo”, que el gobernador de Coahuila (Oscar Flores Tapia) “fue sentenciado a prisión por hacerse de unos 300 millones de dólares en un período de seis meses” y que el exdirector de Pemex, Jorge Díaz Serrano, “fue acusado de `desviar’ unos 4,000 millones de dólares”
(El exsubsecretario encarcelado fue de Educación, Eugenio Méndez Docurro, a Flores Tapia nunca se le encarceló y Días Serrano está acusado de fraude por 34 millones de dólares)
Las imputaciones de Anderson a De la Madrid, aquí en México, pasaron inadvertidas por la prensa vespertina y por los noticieros de radio y televisión del martes 15
Hasta el mediodía del miércoles 16 los medios informativos nacionales tendieron una cortina de silencio acerca del suceso que en los medios políticos de Estados Unidos y México cobraba dimensiones de escándalo
Fue en la segunda edición de Ovaciones de ese miércoles 16 donde, en la columna En la línea, al comentar el viaje de Miguel de la Madrid a Washington, Félix Fuentes hizo dos breves aunque crípticas alusiones al hecho:
“Es obvia la molestia por la postura de México en Centroamérica, según lo señala la prensa norteamericana, que esta vez se manifestó agresiva El San Diego Union dijo que ahora sí vamos a saber `de qué lado de la tostada está la mantequilla’, mientras que un columnista del Washington Post expuso juicios temerarios”
Y más adelante:
“Respecto a los asuntos de prensa, se creía que en estos días tenían mejor manejo los extranjeros que los nacionales, pero revelan lo contrario el desdén y la insidia de los rotativos norteamericanos”
Igualmente misterioso, el jueves 17 el Bajo la rueda de Juan Lezama, en Unomásuno, comentaba así lo que el receptor de información común y corriente ignoraba:
“Es grotesco que en la superpotencia se use alguna prensa como cerbatana y a la mierda como munición
“Sí, aquí suele hacerse Quizá por la impotencia ante el abuso del poder y la arrogancia del dinero Quizá por resentimientos, por envidia”
Coincidentemente en lo críptico, el columnista Francisco Cárdenas Cruz, en Pulso político de el Universal, comentó y condenó el asunto del que también informaba, y hasta sugirió estrategias de comunicación para deshacer el entuerto:
“Por lo que ha ocurrido ahora, en un acto que por infame y calumnioso ha merecido una inmediata y casi unánime condena, aun cuando poco haya trascendido, los genios de la comunicación social o sus jefes, se ve que éstos no aprendieron la lección Ahora deben cruzar dedos con la esperanza de que no haya alusión discursiva o difusión de la carta aclaratoria que como todas, necesariamente, remitirán a todos al hecho que la originó y del que ayer circularon miles de fotocopias Habría que tener presente que siempre será mejor informar que desinformar o dejar las cosas a la imaginación de la gente, porque eso provoca tergiversaciones y fantasiosas interpretaciones”
Unicamente Abraham García Ibarra, en Repertorio político de El Día, arrojaba luz ese jueves 17 de mayo sobre lo que había pasado dos días antes y, al comentar la “diplomacia obscena” del gobierno estadunidense, informaba del dato central de la columna de Anderson: el cargo de que Miguel de la Madrid había depositado en Suiza un mínimo de 162 millones de Dólares
ENTREVISTA CON EL INVESTIGADOR
Enrique Maza, jefe de Información de Proceso, obtuvo esta información:
Dale Van Atta, reportero asociado a Jack Anderson citado por el columnista en su artículo del 15 de mayo —en el que habla sobre el supuesto enriquecimiento del presidente Miguel de la Madrid— explicó por teléfono las razones y los métodos periodísticos de la columna Van Atta fue quien realizó la investigación del asunto para Anderson y quien le proporcionó los datos
El defiende su investigación y la columna Se publicó precisamente el día en que los dos presidentes debían entrevistarse en la Casa Blanca, porque ése era “el momento periodístico” La presencia de Miguel de la Madrid en Washington daba actualidad periodística a la información “Era el momento oportuno, por razones estrictamente periodísticas”
Jack Anderson lleva muchos años escribiendo su columna y “es un periodista serio” Muchas veces “ha publicado informaciones comprometedoras sobre las mismos presidentes de Estados Unidos ¿Por qué no debe hacerlo sobre el Presidente de México?”
“Nuestras fuentes son exactas y fidedignas” Anderson y Van Atta no tienen duda sobre sus fuentes Sin embargo, “aunque estamos ciertos de la información, no podemos garantizar que la interpretación de los datos, hecha por las mismas fuentes que nos informaron, sea correcta” (Hay un ejemplo de esta interpretación prejuiciada y falsa de los datos de inteligencia Henry Kissinger, siendo secretario de Estado, explicó de manera peculiar una foto de campos de fútbol en Cuba: los rusos juegan fútbol y, como hay campos de fútbol en Cuba, los rusos están en Cuba)
Van Atta defiende que, en Estados Unidos “se puede dar información sin citar las fuentes” De otro modo, habría mucha información que no podría publicarse Así se hizo notoriamente en el caso Watergate, que costó a Richard Nixon su destitución como presidente En Estados Unidos es legal y respetado hacerlo así
El alegato de Van Atta es como sigue “No seamos ingenuos Hay una larga tradición de enriquecimientos presidenciales en México También hay una larga tradición de lucha contra la corrupción, que cada Presidente emprende, como hicieron Alemán, Echevería, López Portillo La de López Portillo fue notoria Sin embargo, López Portillo se enriqueció de manera asombrosa y visible A pesar de todo, la campaña de Miguel de la Madrid no ha tocado al expresidente, ni al regente Carlos Hank González, por citar dos casos Eso implica que la campaña no es seria Por lo tanto, no hay razón para pensar que el enriquecimiento de los presidentes haya terminado de pronto
“A pesar de todo —dice Van Atta— fuimos muy cuidadosos Nunca llamamos corrupto a Miguel de la Madrid Nunca dijimos que su enriquecimiento fuera ilegal Por el contrario, establecimos claramente la diferencia entre López Portillo y De la Madrid, y hablamos de la modestia económica del actual Presidente, de su salario más austero Eso hace una diferencia Hablamos especificamente de que el enriquecimiento puede ser legal bajo las leyes mexicanas
“Lo que pasa —continúa— es que las fuentes mexicanas nos fueron inaccesibles, tanto en el gobierno mexicano como en la embajada de México en Washington No entiendo esa política de no informar No sé por qué se niegan la información y el acceso a las fuentes Comprendo —dice— que la información fue incompleta y que faltó la opinión del otro lado No es porque hayamos querido negarla, sino porque no pudimos conseguirla y se nos negó Tampoco pudimos hablar con el presidente Miguel de la Madrid, para que comentara y nos informara”
“Por otra parte —defiende— no so trataba de debilitar al Presidente mexicano en sus negociaciones con en presidente Reagan Era una información periodística, simplemente El presidente De la Madrid no tenía por qué sentirse debilitado Podía, como de hecho hizo, presentar su posición con firmeza, puesto que no se le calumnió, ni se le hizo aparecer como corrupto Simplemente se dieron datos que nosotros tenemos como ciertos, acerca de su riqueza en oficio, pero que pueden ser perfectamente legales No había nada contra él Si hemos dicho cosas equivalentes de los presidentes de Estados Unidos, no había razón para no decirlo de él México no es tan importante”
“Tampoco tiene nada que ver —alega— la política centroamericana, ni se trata de una presión contra Contadora o contra las posturas mexicanas Si se quisiera presionar a México, hay otros modos más eficaces, como son los bancos, no una nota periodística que sólo informa sobre datos de fuente fidedigna El hecho de que Miguel de la Madrid tenga fama de honrado en México no falsifica los datos, no invalida nuestras fuentes y no necesariamente desprestigia al Presidente frente a la opinión pública mexicana, puesto que no decimos que sea ilegal su enriquecimiento ni que sea corrupto como persona Eso es asunto de los mexicanos y de cómo lo manejen allá”
Dale Van Atta cubre la fuente de la inteligencia de los Estados Unidos, con sus diversas agencias como la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional y otras Por eso fue el encargado de la investigación, ya que —dice— no pudo encontrar la información en otras partes, sobre todo en las fuentes mexicanas, que se le cerraron Su investigación data de meses atrás, “estimulada por la campaña anticorrupción de los mismos mexicanos”
EL ESCANDALO SALE A FLOTE
Mientras que en México se hacía densa la cortina de humo en torno de la columna de Anderson, en Estados Unidos el hecho alcanzó rango de escándalo periodístico y diplomático
El mismo día 15, Manuel Alonso, coordinador de Comunicación de la Presidencia de México, envió una nota aclaratoria a la señora Katherine Graham, presidenta del Washington Post La carta editada y con la exclusión de los términos “auténtica calumnia” y “falso”, fue publicada el miércoles 16 El mismo día por la mañana, Miguel de la Madrid se desayunó con la señora Graham en el Washington Post La Presidencia distribuyó una foto de este acto a los periódicos mexicanos
También el 16 de mayo, la embajada de México en Estados Unidos pidió al Departamento de Estado una declaración oficial en torno de la presunta participación de la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad como fuentes de Jack Anderson
La respuesta se produjo el mismo 16 de mayo y, aunque el Departamento de Estado dice que el gobierno estadunidense “aplaude el compromiso del Presidente De la Madrid para avocarse al asunto de la honestidad en el gobierno” y afirma que De la Madrid “ha establecido un alto nivel, tanto en lo personal como en lo oficial, para cumplir dicho compromiso”, responde diplomáticamente a la exigencia directa de la embajada de México: “una declaración oficial del propio gobierno de los Estado Unidos de América en la que se deje constancia de que no existen los supuestos informes a que alude el señor Anderson”
El jueves 17, un boletín de prensa de la Presidencia de la República, en cinco cuartillas, resumió el intercambio de cartas con el Departamento de Estado y el Washington Post, sin dar a a conocer cuales fueron las que califica de “imputaciones calumniosas” para el Presidente publicadas “por una columna periodística aparecida en la sección de historietas cómicas del periódico Washington Post”
El viernes 18, ahora sí, los diarios de circulación nacional publicaron —y en primeras planas— el boletín de la Presidencia, pero sólo Uno más uno le dio contexto informando del cargo central sobre el depósito bancario En Novedades, Joaquín López Dóriga dio a conocer en su columna En Privado algunos pormenores de la manera como De la Madrid y sus colaboradores planearon la estrategia de las aclaraciones
En el Washington Post, el jueves y viernes, de —columna— Anderson no trató más sobre la corrupción en México








