Los partidos de oposición coinciden en el juicio

Los partidos de oposición coinciden en el juicio
El gobierno quizás saldrá adelante, pero el país camina hacia la miseria
Gerardo Galarza y Roberto Hernández
Tradicionalmente ignorado en las grandes decisiones nacionales y sacrificado para resolver los problemas económicos del país, el pueblo mexicano renovó su esperanza —como en cada inicio de sexenio— el 1o de diciembre de 1982 Esta vez la ilusión no duró ni un año: mientras el gobierno obtiene éxitos en las estadísticas económicas y cumple cabalmente con sus compromisos externos, la población sufre las consecuencias: el empobrecimiento general
Uno de los retos del nuevo gobierno era recuperar la confianza nacional No lo ha conseguido A doce meses de la toma del poder, la desconfianza se ratificó y, ante la inconformidad, el gobierno recurre al hampa electoral para hacer creer que tiene el apoyo popular
En el primer aniversario del gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, los partidos políticos de oposición (PAN, PSUM, PDM, PRT, PMT y PSD), desde diferentes ángulos, coinciden:
El éxito de un gobierno no puede medirse por sus finanzas, sino por el nivel de vida de cada uno de los ciudadanos La política económica de la actual administración tiene resultados exitosos frente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y en las estadísticas, pero con un alto costo social: más miseria, con posibilidad de violencia En lo político, se cierran cada vez más los espacios democráticos En lo laboral, complicidad con la burocracia sindical oficial y represión del sindicalismo independiente En los social: inseguridad que ya se nota en las calles
Entrevistados por separado, dirigentes nacionales de la oposición resumen el primer año de gobierno de Miguel de la Madrid:
Bernardo Bátiz, secretario general del Partido Acción Nacional (PAN) y coordinador de su fracción parlamentaria: “En política electoral, un año de titubeos En política social, un año de decisiones impopulares”
Jorge Alcocer, de la Comisión Política del Comité Central del Partido Socialista Unificado de México (PSUM): “Nunca en tan poco tiempo a tantos mexicanos les había ido tan mal”
Gumersindo Magaña Negrete, líder nacional del Partido Demócrata Mexicano (PDM): “De continuar la actual situación, no sólo se deteriorará la imagen del gobierno, sino que pueden derivarse actos de inconformidad que rebasen los límites de la legalidad”
Ricardo Pascoe, miembro del Comité Político del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT): “No hay soluciones a los problemas que enfrenta el país El `camino correcto’ de (Jesús) Silva Herzog simplemente se desvanece en el horizonte No lleva a ningún lado”
Heberto Castillo, presidente del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT): “Es el año de la renovación de la frustración Es el año de la desconfianza ratificada”
Luis Sánchez Aguilar, presidente del Partido Socialdemócrata (PSD): “el gobierno afirma que su principal logro ha sido evitar la violencia social No es de él, sino del pueblo que aguanta ¿Hasta cuándo?”
En el balance del primer año de gobierno que hicieron los dirigentes de los partidos de oposición se abordaron cuatro temas fundamentales: lo político, lo económico, lo laboral y lo social
El panista Bátiz dice que el gobierno de MMH ha tenidos dos periodos bien definidos en lo que se refiere a la política electoral: uno del respeto al voto al principio (Chihuahua y Durango) y otro de regresión (Baja California, Sinaloa, Oaxaca y Puebla) “Fue como el cuento del arrepentido: se dio cuenta de lo que estaba haciendo y dio marcha atrás”
Considera que lo político es lo primordial: si este problema se resuelve bien, los demás se suavizan y pueden solucionarse más fácilmente y de acuerdo con las expectativas de la ciudadanía
Jorge Alcocer dice que en lo político “el gobierno ha ido de menos a menos”
Recapitula: el régimen se inició con una reforma reaccionaria a la Constitución: colocar la propiedad privada al mismo nivel que la propiedad estatal Siguió con una Ley de Planeación que consolida los rasgos más antidemocráticos del sistema presidencialista Continuó con la desnacionalización de la banca cuyo corolario fue la vergonzosa indemnización por más de 100,000 millones de pesos a los exbanqueros Hubiera salido más barato comprarla que nacionalizarla
Pero, en su opinión, lo más negativo en materia política ha sido “el reflorecimiento de las peores prácticas del hampa electoral priísta, amparada por el gobierno El fraude ha vuelto a ser la norma en todos y cada uno de los procesos electorales, salvo las excepciones de Chihuahua y Durango”
Alcocer dice que la única luz en el negro panorama político nacional es la tradicional política exterior, la cual debe tener el consenso nacional y para esto es necesaria la ampliación de la democracia interna, para que haya congruencia
Gumersindo Magaña Negrete recordó que MMH prometió la democratización integral del país y, aunque reconoce que era sincero, la experiencia electoral demuestra que ha habido serios obstáculos para conseguirla
Ricardo Pascoe dice: “Desde su misma elección, el gobierno enfrenta el problema de su propia legitimidad Por un lado, se ganaron las elecciones sobre la base de cifras maquinadas En los primeros comicios celebrados bajo este gobierno se confirmaron los temores: de permitir elecciones libres y honestas, el PRI perdería en toda la República Después de Chihuahua y Durango, imperó la tradicional lógica del binomio PRI-gobierno
“Después de tantos años de gobernar sin oposición y sin rendir cuentas, le toca a este gobierno cosechar los resultados del sistema: no hay confianza ni credibilidad y no tiene base social real para gobernar”
Heberto Castillo afirma: “En este primer año se ha recrudecido la falta de democracia Las violaciones a los procesos electorales indican que el PRI decidió ganar a como diera lugar, con toda clase de trampas y fraudes El gobierno se ha vuelto más arbitrario en los procesos electorales y esto prevé el cierre de puertas a nuevas fuerzas políticas en el futuro inmediato”
Introduce un nuevo elemento, reconoce que ciertamente no ha habido represión física a la disidencia, salvo la disolución violenta del plantón de normalistas en la ciudad de México “El gobierno ha decidido que la gente grite, pero con una idea muy peculiar de la libertad: se puede gritar, escribir, opinar, pintar bardas pero todo es ignorado”
Igual sucede —agrega Heberto Castillo— con la lucha contra la corrupción: procede cuando la promueve el PRI o el propio gobierno y contra funcionarios de escasa importancia Inclusive, a Díaz Serrano se le consignó por cuestiones distintas a las que había demandado la oposición
Luis Sánchez Aguilar va más allá y advierte que en este gobierno se ha acentuado “la contrarreforma política, mediante la recurrencia a los fraudes electorales” Las banderas de la renovación moral de la sociedad y de la democratización integral resultan, ahora, frases vanas
Dice también que MMH mantiene la tendencia a aniquilar el Poder Legislativo y pone como ejemplo la implantación del Plan Nacional de Desarrollo, que se instrumentó sin que el Congreso fuera consultado y, mucho menos, lo haya aprobado
Y advierte: “Se avanza peligrosamente hacia la consolidación del Estado prerrogativo, en el que se liquida el principio de la soberanía popular, se destruye el principio de legalidad y se aniquila el principio básico de la supremacía de la Constitución”
Respecto a la política económica, los entrevistados también coinciden en que está determinada por la deuda externa y delineada por el Fondo Monetario Internacional Tiene resultados “exitosos” y “positivos” en las estadísticas y en el cumplimiento de los compromisos internacionales, pero golpea gravemente a las clases más necesitadas
Bernardo Bátiz afirma que el gobierno hace grandes esfuerzos para corregir algunas prácticas inveteradas de despilfarro y desorden en el gasto público “y hasta ha tenido algunos resultados positivos, pero no puede abonarse todo al gobierno porque sus medidas económicas han sido tomadas en razón de la deuda externa y, cuando menos, con el visto bueno del FMI”
Acepta que los mexicanos más pobres son los que resienten la austeridad impuesta por el gobierno y dice que el desempleo creciente no se ha podido frenar por la contracción económica; la reducción de la planta industrial a su mínima expresión se debe, entre otras causas, a que “se rompió el viejo coloquio entre gobierno y ricos industriales y comerciantes”
Jorge Alcocer, por su parte, sostiene que el balance de la política económica arroja resultados exitosos en el control de aspectos secundarios de la crisis: los equilibrios estadísticos que tanto preocupan al gobierno (balanza de pagos, déficit fiscal, circulante, captación bancaria, entre otros), pero esta misma política profundiza la crisis “a niveles insospechados”
Cuestiona: De qué sirve tener superávit en la balance comercial, si estas utilidades van a parar a las arcas de la banca internacional como pago de intereses de la deuda Además, ese superávit es el producto del abatimiento de las importaciones, lo que se refleja en el postramiento del aparato productivo
El resultado de la política económica es que hoy la economía del país es más chica en sus dimensiones e, inclusive, en su potencialidad Alcocer añade que, en este año, un millón de trabajadores perdió su empleo y el poder de compra del salario de los que conservan su trabajo se ha reducido en 50% Dice: “No soy muy creyente de que esta política la imponga el FMI El gobierno firmó con el FMI, pero con el FMI o sin él, esta misma política se hubiera aplicado Parafraseando, podría decir que el gobierno es más `fondista’ que el Fondo La responsabilidad es interna, es del actual gobierno y, desde luego, esta política la ven con simpatía las agencias del imperialismo y la burguesía nacional que es la única beneficiada”
El pedemista Magaña Negrete remarca que, en la opinión de su partido, la política económica del gobierno de MMH ha sido impuesta por el FMI y que tiene “congruencia técnica, pero con un grave costo social”
En efecto, “lo que más importa al FMI, como al propio gobierno, es salir adelante con las finanzas públicas Los resultados en este aspecto han sido positivos, según los informes del secretario de Hacienda Sin embargo, el hecho de que el gobierno empiece a sanear sus finanzas no significa que el país esté saliendo adelante Se debe tomar en cuenta que el crecimiento fue de cero”
No considera un avance el hecho de que se reduzca el déficit presupuestario o que, eventualmente, pudieran sanearse las finanzas públicas, si este resultado es consecuencia de reducir los servicios, la educación, la salud, la alimentación y el vestido En suma, el nivel de vida de los mexicanos Y en esto coinciden, casi textualmente, todos los entrevistados
Magaña Negrete remata: “El gobierno puede salir adelante, pero el país se verá en la miseria Ese resultado no puede ser halagador De ninguna manera puede decirse que hemos avanzado”
Ricardo Pascoe reitera que la actual política económica gubernamental está orientada y subordinada al pago de la deuda externa y muchos de sus efectos se sentirán en los próximos años, porque son “retardados”
Afirma que la orientación de la economía mexicana hacia el pago de la deuda es una decisión política “Esencialmente, es la aceptación de la total subordinación a los dictados de la banca internacional, representada por el FMI” Y añade: “El trabajador es quien paga los platos rotos” Y también: “El marco económico ha ensombrecido el resto de los aspectos de la vida del país y, principalmente, al sistema político”
Heberto Castillo advierte que esta política ha perjudicado la estructura social del país, y todo porque el gobierno “no ha buscado obtener recursos por pago de impuesto al capital, sino que insiste en gravar al trabajo
“Esencialmente, la nación tiene más contrastes ahora El desempleo ha sido sostenido, el cierre de cientos de empresas medianas y pequeñas es una realidad, los campesinos no han podido producir alimentos, se desploma la agricultura Hay déficit en la producción de maíz y frijol Y hay que recordar que en los cincuenta se decía que México estaría en paz mientras los campesinos tuvieran maíz, frijol y chile, aunque les faltara todo lo demás”
Subraya —junto con todos los entrevistados— que la inflación no ha podido ser controlada, menos abatida Para que los trabajadores recuperen apenas el nivel adquisitivo de enero de 1982 es necesario un aumento salarial de 80%
Sánchez Aguilar sostiene que “afirmar que la crisis está bajo control es demagogia Los hechos desmienten las palabras”
En relación con la política sindical, Bátiz considera que el gobierno de MMH ha vuelto a mostrar su excesivo consentimiento con los sindicatos que tiene bajo su control y su mano dura con los que son o pretenden ser independientes “Es padre de unos y padrastro de otros”
Alcocer también sostiene que esos son los dos rasgos fundamentales de la política sindical del actual gobierno, pero dice que el gobierno no puede prescindir de la base, del apoyo que le dan los sindicatos corporatizados al PRI y sometidos al gobierno, pero ello no implica que no existan enfrentamientos o conflictos con la burocracia sindical oficialista, a la que también le ha cerrado los mecanismos tradicionales para el manejo de la masa obrera
Hay —dice— una dependencia mutua entre el sindicalismo oficial y el gobierno Se necesitan Prueba de ello, un caso patético: el de los petroleros, un sindicato sumido en la corrupción y con líderes obreros convertidos en empresarios
El ataque sistemático al sindicalismo independiente se da —dice— a través de rompimiento de huelgas, de la requisa, de los despidos masivos y de una política salarial discriminatoria Pone ejemplos: SUTIN, universitarios, los trabajadores de la aviación, los mineros-metalúrgicos, los automotrices Son los mismos que enumeraría Heberto Castillo, quien sólo agregó a los trabajadores de Refrescos Pascual
En suma, Alcocer reflexiona: “En materia laboral las cosas no están decididas, si bien el gobierno aplica una política acorde a la visión estabilizadora a ultranza, también hay una respuesta cada vez más grande de sectores crecientes del movimiento obrero”
Gumersindo Magaña cree que el principal problema de los obreros mexicanos son sus dirigentes, “quiénes no han salido en su defensa y los mantienen en la servidumbre política” y, por otra parte, añade que los campesinos han visto agravarse su situación, que padecen desde que Miguel Alemán abandonó el campo y se engolosinó con la industrialización y dio toda clase de prerrogativas a los empresarios
Ricardo Pascoe explica que ha sido el movimiento obrero, campesino y popular, el que más ha resentido la crisis, pero también el que más resistencia ha opuesto a la austeridad También coincide en que hay trato diferente para el sindicalismo oficial y para el no cooptado
Señala que las organizaciones oficiales han sido incapaces para mediar entre los intereses de sus agremiados y la política gubernamental “Así, existe una descomposición interna en dichas organizaciones antes que un vuelco a la militancia, pero la militancia independiente del criterio presidencial cobra cada vez mayor importancia”
Heberto Castillo dice que el gobierno ha mantenido un margen de disidencia laboral, siempre y cuando no se lastime a la CTM y a otras centrales oficiales “El gobierno sabe que su sustento está en el sindicalismo oficial, el de los capataces de las clases obrera y campesina Todo dentro de sus márgenes, ni un milímetro fuera de ellos”
Sánchez Aguilar coincide con esas posiciones y agrega que, además, el gobierno no ha sido capaz de crear los 700,000 empleos de temporal que programó para 1983 “El programa laboral impuesto por el FMI es un programa genocida”, dice tajante
Bátiz, después de afirmar que las relaciones entre el gobierno y la sociedad mexicana se han deteriorado gravemente por la ingerencia estatal en diversos campos de la actividad social, dice que “el pueblo está angustiado ante la crisis y, además, está más sensible y consciente de lo que a primera vista pudiera parecer, de lo que sucede en política y, por esto, sectores cada vez mayores están participando tanto en partidos políticos como en diversos grupos en los que encuentran caminos para expresar sus opiniones e inquietudes”
Alcocer señala que las consecuencias sociales de la política de la austeridad, además de la baja en el nivel de vida, se refleja en la inseguridad: “En condiciones de una política de austeridad, reaccionaria, los lazos de convivencia y solidaridad social se deterioran aceleradamente La lucha por la supervivencia adquiere sus características más primarias: no sólo hay asaltos a empresas y bancos, sino a cualquier persona”
En suma —concluye el pesumista—, “vivimos en un país cada día más injusto Aquello de la sociedad igualitaria quedó como un mero rótulo de campaña, carcomido por 12 meses de política concreta”
Magaña Negrete considera que el gobierno tiene que rectificar su política, su pena de romper con la legalidad y el orden social, en perjuicio de la nación completa
Ricardo Pascoe dice que el malestar puede producir lo insospechado, y de ello no está ausente la violencia social
Heberto Castillo indica que la tensión social se ve ya en las calles citadinas: asaltos, mendigos, proliferación de niños vendedores; y en el campo, la inmigración a los centros urbanos en búsqueda de comida
Sánchez Aguilar simplemente resume: no existe programa alterno para aliviar las tensiones sociales
Y lo peor: no hay esperanza alguna para 1984, en donde el pronóstico, del PRT, es: más recesión, mayor inflación, más desempleo y más pobreza “Todo esto producto de las decisiones políticas asumidas en 1983”