UN EXTRANJERO ABUSIVO, PROTEGIDO POR GOBERNACION

UN EXTRANJERO ABUSIVO, PROTEGIDO POR GOBERNACION
Señor director:
Con profundo respeto para Proceso por su tenaz combate contra los abusos del poder tolerados tantas veces con sumiso silencio, expongo el siguiente caso que comenzó como una demanda laboral y hasta el momento —porque no parece tener fin— se ha convertido en un conflicto en el que está envuelta la Secretaría de Gobernación
Trabajé como vendedor de bienes raíces para la trasnacional Plaza Santiago, en Colima, cuyo propietario es Charles David Bockman, quien se hacía pasar como mexicano con el nombre de Carlos Bockman Castañeda, según la escritura constitutiva de dicha empresa El nació en Missoula, Montana, EU, el 29 de enero de 1950
Al romper nuestra relación laboral, Bockman se negó a indemnizarme y publicó en Colima desplegados de prensa desacreditándome y asegurando que existía en mi contra una denuncia por ser un “extranjero no grato” Cabe decir que soy mexicano naturalizado, con todos mis papeles en regla Pronto se descubrió, oficialmente que esa denuncia era falsa, pero aun así unos supuestos agentes, que en realidad eran lacayos del señor Bockman, hostigaron a mi familia, la cual tuve que poner a salvo
Lo demandé por difamación, pero mi solicitud no prosperó A continuación mi expatrón inventó a un denunciante fantasma, quien, por no existir, no se presentó a esa averiguación Tuvo que declarar en su lugar el propio Bockman, quien aceptó la relación laboral que tenía con él y que había negado; aun así no se me hizo justicia Bockman, entonces, me acusó en Guadalajara de un supuesto sabotaje a su avión particular, que técnicamente era imposible de ejecutar Me detuvieron, pero la maquinación fue tan burda que a los tres días se falló mi “nula responsabilidad” e “inmediata libertad”
No obstante, estuve detenido tres días más y fui trasladado a la delegación de Gobernación de Guadalajara, en donde un alto funcionario, amigo de Bockman, amenazó con deportarme y me prohibió apelar
En México interpuse demanda de amparo, misma que fue remitida al Tribunal Colegiado de Tercer Circuito (ad 280/82) Sin embargo, se alteró el Libro de Turno del juzgado por medio de una mala tachadura de tinta blanca, para que mi caso fuera tratado por un magistrado en especial, con el claro objetivo de no otorgármelo
Denuncié a Bockman, quien se burla de las leyes mexicanas, ante la Secretaría de Gobernación por su falsa identidad El presentó un acta de nacimiento expedida en Atolinga, Zacatecas, que naturalmente era apócrifa Pero se arrepintió 567 días después y Bockman manifestó tener nacionalidad estadunidense y solicitó calidad migratoria en el país por primera vez ante la mesa 2, departamento de inmigrantes “A” exp C4/939337
La Secretaría de Gobernación, con generosidad, le impuso una multa simbólica (28 de enero de 1983) de 20,000 pesos por ostentarse falsamente mexicano y trabajar sin autorización
Lo sorprendente es que Bockman ahora quiere abrir una investigación concluída para, valiéndose de maniobras tintirillescas, regresar a su falsa nacionalidad mexicana Las autoridades le dieron trámite
Como usted verá esta es una historia surgida de no sé qué discípulo de Kafka, cuyo principal problema radica en un sistema que se doblega al dinero
Atentamente,
José O’Sullivan de Witt
Colima, Col