EN LA UNAM, EL AUTORITARISMO
Señor director:
La UNAM vivió recientemente un conflicto de huelga que revistió proporciones políticas impresionantes tanto a nivel de la nación en su conjunto como en lo que a la propia UNAM se refiere Fue evidente que el tratamiento de excepción que recibió el conflicto universitario condujo a una definición respecto de la política gubernamental hacia la educación superior, política que implica una restricción presupuestal a la misma En lo que toca a la UNAM, el conflicto definió la postura de las autoridades universitaria en el sentido de no interesarse por su defensa, entendida ésta en el sentido más pleno de su autonomía Al contrario, con esta postura el STUNAM mostró ser hasta ese momento, un real defensor de los intereses universitarios: quizás en función de ello debamos entender el que haya sido el único sector de trabajadores que no recibió aumento salarial de emergencia
Durante el conflicto huelguístico, inicialmente de una manera dispersa y finalmente de forma muy organizada, matizados estos dos momentos por cordura y sensatez, los estudiantes, agrupados en la Coordinadora Estudiantil, manifestaron su solidaridad con la huelga de los trabajadores Hoy, una vez concluido el conflicto, los estudiantes continúan haciendo sentir su presencia y en diversas escuelas y facultades de la UNAM están desarrollando diversos movimientos levantando demandas propias y asumiendo con ello la defensa de su universidad
En la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Iztacala los estudiantes, desde el mes de enero pasado, han desarrollado un movimiento que ha pretendido conseguir el abaratamiento del servicio de fotocopiado de la ENEP-I, en la medida en que tal servicio resulta básico para la vida de dicha escuela, y considerando también que sus precios se han elevado exorbitantemente
Hoy, los estudiantes continúan manifestando toda disposición al diálogo y sin embargo, la actitud de las autoridades ha permanecido inamovible
Después de seguir cauces absolutamente legales y de justificar plenamente su demanda, las autoridades de la ENEP-I rompieron todo diálogo y llevaron a los estudiantes a tomar medidas de presión que ahora pretenden calificar de ilegales Ante la intransigencia de las autoridades los estudiantes tomaron instalaciones siempre bajo el criterio de respetar, dentro de las posibilidades que da un paro, la continuidad parcial del proceso académico Ante la continuidad de la intransigencia de las autoridades y ante las amenazas de represión, la toma de instalaciones se amplió a toda la escuela
Los estudiantes de la UNAM que hoy se encuentran movilizados (FES Cuautitlán, Facultad de Ciencias, etcétera) comparten un objetivo común, la defensa de la UNAM, hoy amenazada por una restrictiva política gubernamental y por una burocracia universitaria que ha mostrado cada vez con mayor claridad un tono autoritario que en ningún momento puede ser lo mejor para el interés académico de nuestra máxima casa de estudios
Atentamente,
Emiliano Monsiváis Vázquez
México, DF








