Espacio para 10,000 personas y agua para 3,000 en su finca
3,500 millones valen un castillo y dos partenones de Durazo, en el Ajusco
Ignacio Ramírez
Abandonar, aunque sea por unos instantes, este mundo terrenal para alcanzar el estado de nirvana, no es cosa fácil: un portón negro de hierro forjado, de 20 metros de ancho por 10 de alto, separa a los desdichados de quien ha alcanzado la felicidad y se ha liberado de las miserias de la vida
Es la entrada a la casa del general Arturo Durazo Moreno, en el Ajusco: una fortaleza de 15,000 metros cuadrados cuyo precio —de acuerdo con un avalúo hecho conservadoramente con base en costos actuales— asciende a 3,500 millones de pesos, sin contar los caprichos del exjefe policiaco en cuanto a mobiliario, equipamiento y decoración interior
La “colina del negro”, como le llama la gente vecina, cuenta, entre otras, con las siguientes instalaciones:
Un castillo, casas —principal y de huéspedes—, galgódromo, cortijo, lagos artificiales, alberca techada, salón de juegos, discoteca, canchas de tenis y futbol, campo de tiro, caballerizas, helipuertos y juegos infantiles No podía faltar el gusto helénico de Durazo, que tiene su mejor muestra en una rotonda con estatuas griegas, de mármol blanco todo el conjunto
Un grupo de técnicos consultados para el avalúo, no daba crédito a la fotografía expuesta por el reportero: “¡¿Qué es esto?!”, preguntó sorprendido un ingeniero “¿Es realidad o fantasía?”, inquirió no menos asombrado otro arquitecto “No es posible tanto dispendio, incuantificable”, comentó el valuador “Aquí caben todos los que desfilan el 1o de mayo, hasta los disidentes”
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Antes del sexenio echeverrista, Arturo Durazo Moreno vivía miserablemente, con su esposa e hijos, en tres pequeños cuartos —dos de ellos utilizados como recámaras y otro como sala y comedor— cuya superficie total no era mayor de ocho metros de ancho por diez de largo Tal era la dimensión de su lúgubre departamento, descascarado aún en la azotea de la vetusta vecindad en la calle Cerrada de Antonio Maceo, número 43, en Tacubaya
Los viejos vecinos del barrio lo recuerdan bien —”era muy amiguero”—, pero en donde más se le extraña es en la cantina “León de Oro”, famosísima por las partidas de dominó acompañadas de la mejor botana: codorniz en adobo “Era cervecero”, recuerda uno de los cantineros Y el bolero dice que le gustaba darse toques eléctricos en las manos, en competencia con otros parroquianos a quienes siempre ganaba “Aguanta mucho voltaje”
Un día lo llamaron para incorporarse a la campaña del entonces candidato a la Presidencia, Luis Echeverría Alvarez, su amigo de la adolescencia
Desde entonces, nunca más volvió a Tacubaya
Sus vecinos tenían referencias de él, como dicen, nada más de oídas, de su incorporación a la Dirección Federal de Seguridad y luego a la Oficina de Aduanas, hasta que fue designado director de Policía y Tránsito del Distrito Federal, gracias a otro de sus amigos de la juventud, José López Portillo
Cuando a principios de julio del año pasado Proceso entrevistó al entonces titular de la DGPT y le preguntó acerca de sus casas, se suscitó el siguiente diálogo:
—Se dice de usted que es un hombre muy rico
—Ni tanto
—¿A que está expuesto un funcionario público como usted, de quien se dicen tantas cosas? Recordamos también que se le señaló como uno de los sacadólares
—Saca ¿qué? ¡Pues qué soy tan ignorante o tan bruto! Actualmente sólo tengo mi casa y chequen cuando y cuánto me costó
—¿Cuál de todas?
—No, no, no ¿cómo que cuál de todas? Tampoco ¡Mi casa me ha costado sangre! Pero los mexicanos somos tan pinches que nos hacemos daño unos a otros
—Le hablamos de sus casas porque en Guerrero, concretamente en Zihuatenajo, es vox populi la mansión que tiene usted ahí, además de la que posee en el Ajusco y
—Bueno, aquella no la hemos terminado Además, yo tengo derecho a tener casa en Zihuatanejo, ¿no? Si la tienen los pobres, ¿por qué yo no?
Durazo no sólo construyó en los últimos seis años sus casas en Zihuatanejo y en el Ajusco, sino que adquirió otras en Houston y Miami Nunca imaginó, quizá, tener tanto en tan poco tiempo, con un sueldo de 24,000 pesos al mes y un sobresueldo de 15,000, así como de sus “negocios” e “intereses”, que nunca se ha sabido cuáles son a ciencia cierta
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Camino a Cuernavaca, por la carretera federal, se respira un aire fresco y menos contaminado Las curvas y la angostura de la vieja carpeta asfáltica impiden el paso acelerado de los vehículos, a diferencia de la autopista Pasa uno Tlalpuente y los puentes de San Andrés y Ajusco: desde estas alturas se contempla el Valle de México y la ciudad capital De pronto, un singular letrero llama la atención —”Nirvana”, dice— previo a la desviación que conduce a la casa de Durazo, ubicada en la antigua exhacienda de Xoco, hoy San Andrés Totoltepec
Se afirma que esto del nirvana fue un capricho más del general, tan dado en cuestiones mitológicas y esotéricas “Así quiso que se llamara esta zona”, refiere don José Trinidad Méndez, uno de los pobladores de la región, quien habla de que volvió la calma al Ajusco, desde que Durazo ya no es jefe
—¿Cómo está eso?
—Antes era un relajo Cuando venía en helicóptero, menos mal Pero, señor, cuando venía por tierra, pa’que le cuento Se desquiciaba todo el tránsito A su convoy se le abrían todos, ni quien se metiera con él, para no meterse en líos El paso para los pueblitos de allá arriba estaba prohibido, o sea que la gente iba a sus casas a salto de mata
Pasos adelante del mentado letrero está marcado el kilómetro 235 Hay una diferencia muy notable entre el viejo camino y la avenida —el doble de ancha que el anterior, construida obviamente por órdenes de Durazo— que conduce a un fraccionamiento, todavía sin nombre, donde se construye apenas la obra negra de algunas residencias
A 250 metros está la desviación que lleva a la incomparable casa: una continuación de la avenida, con lo más avanzado en ingeniería de tránsito, de cuatro carriles y camellón en medio, cipreses y alumbrado mercurial Como en Zihuatanejo, pues
Aunque ya Durazo no es jefe, la vigilancia continúa En el sexenio pasado había siempre patrullas —en ocasiones se apostaban hasta seis cubriendo la entrada principal—, pero ahora es discreta: dos o tres automóviles con guaruras, quienes vigilan a lo largo de la avenida —un kilómetro desde el entronque con la carretera federal hasta la casa— y guardias en el portón
Por si fuera poco, atrás de la entrada principal —hay otras tres menores en diversos puntos— fueron construidas dos casetas de seguridad, ocultas a la vista desde afuera Vigilancia a todas horas, noche y día
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La superficie total de esta fortaleza en el Ajusco, en un terreno de forma irregular, es de alrededor de 15 hectáreas, amurallada con mampostería de piedra volcánica; al frente, la altura de la barda es de ocho metros y, toda, de medio metro de ancho
Según cálculos de los especialistas en la materia consultados para el avalúo, allí podrían vivir casi 10,000 personas, si se toman en cuenta las especificaciones de 90 metros cuadrados de las casas del Infonavit, con un promedio de seis habitantes por cada una “Hay espacio para construir 1,500 aulas para 73,000 escolares”, dijo uno de ellos
Si el portón y la muralla resultan impresionantes, la vista interior es verdaderamente alucinante: sobresalen las caprichosas formas, el galgódromo, los lagos, la arboleda, el puente Al frente, el castillo soñado por Durazo: una enorme construcción casi rectangular hecha a base de tabique transparente, color rojizo; de la arquitectura destacan numerosos arcos Pero es un castillo de mal gusto, que en nada se parece a los imaginados o conocidos, sin atalaya ni torreones En vez de esto, un helipuerto “Más bien parece un multifamiliar”, comentó un arquitecto, “pero de superlujo”, añadió
Continúa la avenida de cuatro carriles en un tramo de 250 metros, en el interior de la fortaleza y desemboca en una glorieta con fuente Desde este punto, el camino se reduce a dos carriles para llegar, en un tramo más corto, a otra fuente similar a la anterior, frente a las casas principales
Ambas se caracterizan por la entrada: una copia burda del Partenón, con escalinatas, columnas y frisos grecolatinos en la parte superior La del patrón tiene una dimensión de 70 por 30 metros de ancho aproximadamente, en dos niveles, casi ocupa la misma extensión de terreno que el castillo, con arcos y área jardinada, rematada la terraza con jarrones y otro helipuerto
Y la de los huéspedes, no por ello menos ostentosa, es también de dos niveles, en forma rectangular, pero en lugar de arcos tiene columnas y ventanales cuadrangulares, con alberca enfrente; al costado norte, hay un puente que conduce a uno de los lagos artificiales
Una desviación lleva, por un lado, al área deportiva y, por el otro, a las caballerizas y criadero de animales Antes de llegar a las canchas de tenis y futbol, al campo de tiro o a los juegos infantiles, es obligado un alto en el camino No es para menos: hay una rotonda circular por cinco columnas rematadas —algo así como el hemiciclo a Juárez, con todo el respeto que se merece el benemérito— y tres esculturas de tamaño natural de guerreros del Peloponeso con el yelmo espartano, obra de los Ponzanelli Es el asoleadero de Durazo, donde descansa a placer: el nirvana
De ahí, el camino, con cipreses a los lados, sigue hasta la alberca techada, con olas artificiales Y más adelante, por el lado oriente, a otra construcción similar al castillo, de tabique color rojizo, donde están el salón de juegos, discoteca, bar Junto casi está el cortijo
Vía a este conjunto, del lado izquierdo, está el galgódromo, con un lago interior, utilizado también como hipódromo para disfrute de los afortunados visitantes, que causó furor entre los políticos del sexenio pasado Se interconecta con otro lago artificial que, a través de un puente, da acceso a una de las casas principales
No hay una arquitectura definida, explican los técnicos, ni siquiera simetría en las puertas, lo cual eleva muchísimo los costos de construcción, debido además a los desniveles de terreno
Sin embargo, no se requiere ser un perito en la materia para saber que esto, de verdad, costó mucho dinero
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Conservadoramente, como se apuntó, el avalúo de la casa de Durazo en el Ajusco asciende a 3,500 millones de pesos, a precios actuales, sin contar los caprichos del dueño en la decoración interior y equipamiento que, para ello, se las gasta solo
Véanse estos ejemplos comprobatorios, luego de consultarse minuciosamente los precios unitarios de construcción y comerciales de terrenos:
El costo de la superficie, únicamente en esta zona urbanizada, es de 3,000 pesos el metro cuadrado; así lo ofrece una vendedora de la compañía “M Molina Bienes Raíces, SA” Pero el señor Alejandro Briz, propietario de otro lote, de 1,003 metros cuadrados, lo vende a 5,000 pesos el metro cuadrado O sea, 450 millones de pesos por concepto del terreno
Un dato importante: para el avalúo del terreno, al igual que en todas las demás cotizaciones, se consideraron los precios más bajos
La vía de cuatro carriles con camellón en medio, fue estimada por los técnicos de esta manera: acceso exterior (la avenida que va del entronque de la carretera federal a la entrada principal), incluidas la subase, base y carpeta asfáltica, 1,000 metros de largo por 15 de ancho, a razón de 1,250 pesos el metro lineal, un total de 18 millones 750,000 pesos Acceso interior (del portón al interior), con las mismas características, pero de 250 metros de largo, 4 millones 687,500 pesos
“En primer lugar —observa un ingeniero— el terreno es del tipo ‘B’, tepetatoso, excelente para la construcción En cuanto a la avenida, se requirió necesariamente para su construcción una subase de 20 centímetros de espesor de tierra apisonada y compactada una base de mezcla de triturados, piedra quebrada con arcillas, lo que vulgarmente se conoce como tepetate con grava Y la carpeta asfáltica”
La muralla, conocida técnicamente como barda perimetral de piedra, fue calculada en una extensión de 1,480 metros lineales y seis metros de altura como promedio: 31,968,000 pesos; cortijo, 75 millones y galgódromo con lago interior, 54 millones 750,000 pesos
—¿Tanto?, inquiere el reportero
“Parecería —explica uno de los ingenieros— que nada más es de aplanar la tierra y ya Sólo que para este tipo de construcción, sobre todo en lo referente a los lagos artificiales, se rebasan los costos normales, debido al zampeado o excavación y la cantidad de cemento necesaria para evitar las filtraciones de agua, además del sistema hidráulico O sea que no es tan fácil como se ve”
Dos aspectos del avalúo captan aún más la atención: los correspondientes a las casas principales y a las construcciones en general, y la jardinería En relación con la primera estimación, se tuvieron en cuenta los costos unitarios de las casas de interés social (25,000 pesos el metro cuadrado de construcción), de interés medio o buena calidad (35,000 pesos) y residencial o de lujo (50,000 pesos) Para dar una idea de las casas de este tipo, podría hablarse de las residencias de Las Lomas de Chapultepec De superlujo, algunas del Pedregal Y el precio se dispara hasta el infinito en construcciones más caprichosas, comenta el ingeniero Roberto Galván Romero, miembro del Instituto Mexicano de Valuación
Con miras a no inflar el avalúo, pues los precios unitarios se elevarían demasiado si se tomaran en cuenta el mármol y la herrería especial, entre otros materiales utilizados en la casa de Durazo, se estimó un valor de 120,000 pesos por metro cuadrado de construcción Así, el costo total de las casas, el castillo, la alberca techada, el salón de juegos y la discoteca, se fijó en 1,458 millones de pesos
Respecto al área jardinada, fue calculada en 110,000 metros cuadrados, cuyo valor ascendió a 110 millones de pesos, por la calidad de las fuentes, pastos, árboles y flores Durante el sexenio pasado, todo un problema causaron en las poblaciones vecinas nada menos que los jardines de Durazo Resultó que empezó a escasear el agua Y es que el exjefe policiaco se la llevaba a su casa
Una ingeniera, especialista en la rama hidráulica y sanitaria, hace el siguiente comentario: “En un sistema de agua potable, lo más caro es la fuente de abastecimiento Para 11 hectáreas, el gasto requerido sólo para riego es de cinco litros por segundo Pero considerando los servicios adicionales —consumo doméstico, animales, alberca, etcétera— sería de seis litros Esta cantidad, para la dotación promedio en la ciudad de México de 350 litros por habitante y por día —incluye industrias y servicios públicos— equivale a surtir a una población de 1,500 habitantes Sin embargo, tomando en cuenta que en la zona del Ajusco el consumo es solamente de tipo doméstico y que la dotación promedio es de 175 litros por habitante y por día, las personas que podrían beneficiarse con esa dotación serían 3,000”
Ahora bien, todas las estimaciones anteriores, en cuanto al avalúo de construcción, aumentan en 10%, únicamente por concepto de flete Una observación podría confirmar esta aseveración: para colocar el portón de entrada y empotrarlo fueron necesarias, por lo menos, dos grúas
¿Y el mantenimiento?
Ninguno de los técnicos se atrevió a estimarlo, pues la casa es fuera de serie “Mire usted —expone uno de ellos—, imagínese el cuarto de máquinas, donde están todos los controles, bombas, centrales de aire acondicionado y calefacción, el sistema hidromático, además de la subestación eléctrica, la intercomunicación casi imposible, a menos de contar con los planos y una visita ocular”
Toda una fortuna debió amasar Durazo para construir este tipo de casas Y al amparo de él, sus colaboradores Sin ir más allá del intrincado camino de la corrupción, basta mencionar que su secretario particular en la DGPT, Daniel Molina, también exsecretario de Olivares Santana y candidato a suceder en el gobierno de Guerrero a Figueroa, tiene entre otras pertenencias tres casas en el Pedregal Y su exjefe de Prensa, Víctor Payán, lo que menos luce es un automóvil tipo antiguo, deportivo, armado en los EU bajo diseño especial, cuyo valor no es menor de los cinco millones de pesos
Uno se explica ahora por qué Durazo nunca más volvió a su viejo barrio de Tacubaya Hoy anda por Los Angeles, va y viene, pero nunca se acuerda de sus antiguos vecinos sus cuates del “León de Oro” aún lo extrañan








