VALLEJO: SIMBOLO, GRITO, RESISTENCIA DE LA LUCHA SINDICAL INDEPENDIENTE
Fernando Ortega Pizarro
Protagonista principal del movimiento ferrocarrilero de 1958, organizador de trabajadores con vocación independiente, grito de lucha de los estudiantes del 68, Demetrio Vallejo ha sido el ejemplo de la resistencia civil frente a los afanes represivos del poder público
Originario del Espinal, Oaxaca, trabajador de la estación de Matías Romero, Demetrio Vallejo encabezó la dirigencia nacional del sindicato de trabajadores ferrocarrileros en octubre de 1950, luego de un triunfo abrumador que dirigente alguno hubiera podido desear en su vida —50,000 votos contra 10 ó 12 de la oposición— al margen de los controles oficiales del gobierno
La influencia que logró el sindicato con Vallejo permitió a los trabajadores ferrocarrileros la reivindicación de sus derechos económicos y laborales sojuzgados por años, logrando emplazar de huelga a Ferrocarril del Sureste y a la terminal de Veracruz, además de organizar paros de solidaridad
El 28 de marzo de 1959, siendo Presidente de la República Adolfo López Mateos, el ejército arremetió en contra de los trabajadores, a 10,000 de los cuales encarceló junto con Vallejo y Campa, su compañero de lucha Fecha clave en la historia contemporánea del país, sobre todo por la forma como el gobierno solucionó el conflicto, a base de corrupción sindical y amago de los trabajadores
La caída de Vallejo fue el arranque del charrismo con todos sus lastres Tres antiguos dirigentes del gremio, Luis Gómez Z, David Vargas Bravo y Manuel Moreno Cárdenas, cumplieron la consigna: se rifaron entre sí todos los puestos del sindicato ferrocarrilero
Demetrio Vallejo no saldría de la cárcel sino 11 años y cuatro meses después
Desde su reclusión en Lecumberri se convirtió en un símbolo de los trabajadores rebeldes y dispuestos a la lucha por reivindicaciones económicas y sociales Conmoverían al país sus largas huelgas de hambre, no sólo por él, sino por sus compañeros políticos presos El movimiento del 68 levantaría después, como uno de sus símbolos, al obrero Vallejo Frente a Gustavo Díaz Ordaz, los gritos de los jóvenes eran “libertad a Vallejo”
Los distintos regímenes, de López Mateos a Díaz Ordaz, ofrecieron la liberación condicionada o bien la amnistía que no dejaba de achacarle culpabilidad en los actos violentos de 1959 Nunca aceptó el perdón “Yo no soy criminal, sino defensor de los derechos del pueblo”, fue su respuesta Fruto de su estancia en la cárcel son sus libros Yo acuso, Mis experiencia y decepciones en el palacio negro de Lecumberri, La monstruosidad de una sentencia, y quizá el más importante Las luchas ferrocarrileras que conmovieron a México
De su honestidad intelectual —es básicamente un autodidacta— habla su versión personal de los tiempos aciagos del movimiento ferrocarrilero, la cual recogió Proceso
“Perseguido por la policía, había perdido en enlace que tenía con los demás compañeros, que estaban de acuerdo con la determinación de los partidos de apoyar la huelga del Ferrocarril Mexicano y del Pacífico Y aquí es donde yo considero que cometí un error, porque yo tenía mucho prestigio Así es que si yo me decido solo y les digo a los compañeros ferrocarrileros: no hagan los paros, no los hacen Pero yo temí que estuviera equivocado, porque en las discusiones participaban Lombardo, Campa, Encinas, que eran gente con gran conocimiento y experiencia en la lucha Y yo estaba como nuevo ahí, aunque tenía algunas experiencias, pero reducidas a la región Mi temor me impidió tomar la decisión aquella”
Vallejo sale de la cárcel en julio de 1970, con base en la derogación del delito de disolución social que demandó el movimiento estudiantil del 68 De inmediato emprende la tarea de revitalizar el Movimiento Sindical Ferrocarrilero, del cual es dirigente Se encuentra con “un gremio mermado por la represión de muchos años” y sin embargo lo impulsa a luchar contra la empresa por el mejoramiento de los contratos y prestaciones “No es remoto que pronto decidan encarar sus problemas”, asegura
Líder que tradicionalmente ha demostrado sus reservas en cuanto a la actuación de los partidos políticos, entra de lleno a construir el Partido Mexicano de los Trabajadores por su deseo de “vincularme con las masas” y en 1974 es nombrado por asamblea secretario de Organización
Conforma los comités estatales y municipales, la base del partido Atiende y escucha las necesidades de los más humildes Su tenacidad y fortaleza en los conflictos sociales son ejemplares Formó a líderes del partido y enseñó a los jóvenes algo que probablemente ningún profesor de universidad o ningún militante sepa con pleno conocimiento de causa: la participación democrática y el saber acatar las decisiones de las mayorías








