No busquemos fuera culpables de la crisis, dice Margáin

No busquemos fuera culpables de la crisis, dice Margáin
La concentración del poder en el Ejecutivo, causa principal de la corrupción
Rafael Rodríguez Castañeda
Ligado durante 32 años al gobierno federal, Hugo B Margáin —ahora senador por el Distrito Federal— enfrenta la autocrítica con severidad y hace la radiografía de un país que él ve agobiado por el desperdicio de recursos, la deshonestidad de políticos y funcionarios, la desconfianza del pueblo, la dramática dependencia de Estados Unidos, la contaminación cultural
Colaborador de los últimos seis Presidentes de la República, exsecretario de Hacienda, dos veces embajador en Washington, Margáin llega, en una larga, exhaustiva entrevista, a estas conclusiones:
—”¡Cómo fue posible decir que nos debíamos preparar para administrar la abundancia! La mejor lección que dejaron los sexenios de Echeverría y López Portillo es que no debemos gastar lo que no tenemos Y no debemos gastar en cosas superfluas lo poco que tenemos”
—”El pueblo está cansado de los políticos negociantes Y esgrime una justificada desconfianza Estamos enredados en un círculo vicioso: “si el gobierno no cumple, nosotros no tenemos por qué cumplir”
—”Con un crecimiento anárquico, en medio de la inseguridad y la violencia, con funcionarios que han hecho negocios con el servicio público, el Distrito Federal es una ciudad que se está pauperizando a una velocidad mayor que cualquiera otra en el mundo”
—”Es terrible admitir que las denuncias sobre la corrupción de funcionarios mexicanos provengan mayoritariamente de Estados Unidos En algún momento pensé, en el sexenio pasado, que lo mejor sería instalar en Washington la sede de la Procuraduría de Justicia de la República”
—”Lo más dramático de la dependencia de Estados Unidos es que se haya pasado de aquel lado la llave de la despensa En la actualidad podemos decir que comemos auténticos tacos importados”
—”Encuentro una complacencia en modelos extranjeros Todo es imitación de la cultura estadunidense La cultura del OK impero El I love New York domina las conciencias y México y los mexicanos estamos perdiendo identidad”
A los setenta años, Margáin muestra en su complexión física su afición por el ejercicio y el deporte Caballista de tradición, el actual presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado practica, además, el tenis y la natación Pero sus grandes amores son la música, los libros, las ideas
Es precisamente en la biblioteca de su residencia de la colonia las Aguilas donde se efectúa la entrevista Chapas de madera, barandales de hierro forjado, dos plantas de estantes repletos de libros de encuadernación lujosa, muchos de ellos herencia de su padre Atrás de la larga mesa de trabajo, donde destacada el folleto con el mensaje de Año Nuevo del presidente Miguel de la Madrid, dos fotografías enmarcadas: en ambas Hugo B Margáin acompañado de su hijo, Hugo Margáin Charles, víctima de un homicidio
Delante de la chimenea apagada, Margáin se explaya con apasionamiento sobre la realidad del México actual y su futuro Se niega a ser pesimista “Tenemos salvación, pero no hay que repetir errores; hay que reconocer que los cometimos y evitarlos”
—Pero el sistema ¿Tiene el sistema, todavía, capacidad de respuesta?
“Claro que sí Al sistema lo han corrompido los hombres Pero aún es válido Tenemos un buen sistema que ha prevalecido ante muchas circunstancias adversas No podemos condenar al alfabeto porque exista literatura pornográfica No podemos condenar al sistema porque fallen los hombres Por supuesto, hay que hacer cambios, ajustes, el primero, restar poder al Ejecutivo, fortalecer el Legislativo, dar al Judicial autonomía real
LA LUMBRE EN LOS APAREJOS
Margáin inició su carrera pública en 1951, cuando el presidente Miguel Alemán lo designó director general del Impuesto sobre Ingresos Mercantiles, bajó las órdenes del que considera su maestro más querido, Ramón Beteta Con Ruiz Cortines repitió en el cargo y con López Mateos fue sucesivamente, oficial mayor y subsecretario de Industria y Comercio
Díaz Ordaz lo nombró por primera vez, en 1964, embajador ante la Casa Blanca Regresó a México para ocupar la Secretaría de Hacienda, cargo que tuvo que abandonar en 1973 por diferencias con el presidente Echeverría, que lo envió como embajador a Londres, después de inventar el pretexto de un accidente ecuestre que Margáin, por supuesto, nunca sufrió
López Portillo lo hizo nuevamente embajador en Washington, de donde retornó para las elecciones que lo convirtieron en senador y para ocupar efímeramente, el cargo de coordinador del sector bancario nacionalizado
Hombre de gobierno y administración pública, desempeña en el Senado su primer cargo de elección popular Reconoce que en México no hay democracia integral —”y cómo la va a haber con más de 20 millones de analfabetos”— y concluye: “Creo en el sistema mexicano, pero con bases en la consulta popular y con la decisión de compartir el poder con la opinión pública”
—¿Hay en el PRI muchos que piensen como usted?
“Déjeme decirle algo: en el PRI nunca de he recibido una consigna Ni en el Senado, ni en todos mis años de la Administración Pública En el PRI hay debate, juego de ideas Sobre todo ahora Hay conciencia de que lumbre está muy cerca de los aparejos Sabemos que necesitamos una sacudida en todas las estructuras Y el PRI da muestras de vitalidad Creo en la lógica de la razón La razón siempre prevalece Y ningún partido, y el PRI lo sabe, puede pelearse con la razón”
Margáin es optimista ante las posibilidades de un cambio
“Algo debemos hacer, y lo vamos a hacer En el Senado, por ejemplo, estamos conscientes de la importancia que debe tener el Poder Legislativo Ya no estamos en el 17, cuando se hizo necesario establecer un presidencialismo fuerte, por la división interna Ya no la hay La concentración del poder en el Ejecutivo es causa principal de la corrupción Hay que recordar que el poder absoluto corrompe absolutamente Por ahí está la salida para el sistema, por la existencia de un verdadero juego de pesos y contrapesos”
—¿Cómo ve Margáin la crisis que agobia al país?
“El error gravísimo fu dejar barato el dólar No debemos engañarnos sobre las causas de la crisis No busquemos fuera a los culpables Dejamos barato el dólar Y la gente lo compró, porque era lo único barato Y después se fue al extranjero a comprar cosas más baratas que en México”
Margáin no menciona nombres, pero es inequívoco al señalar: “Nada nos sorprendió más en la embajada de México en Washington que aquella frase de `debemos prepararnos para administrar la abundancia’ (La dijo López Portillo) Eso no se debió haber dicho Un país con tantos problemas sin resolver, con falta de educación, con desnutrición, con grandes grupos de marginados, no podía estarse preparando a administrar la abundancia Y por eso pasó lo que pasó Utilizamos los ingresos del petróleo en bruto; no en neto Es decir, usamos los ingresos en cuanto entraron, no las utilidades Fue un error psicológico muy grave”
Y subraya:
“Será que allí, con el frío que hace en Washington, me faltaba calentamiento y no estaba tan entusiasmado con la riqueza petrolera Otro error gravísimo: manejar públicamente nuestras cifras de reservas probadas Ocurría que dábamos a conocer cifras de reservas probadas de crudo muy superiores a las de Estados Unidos (70,000 millones de barriles, por 35,000), pero en materia de reservas potenciales EU tiene 700,000 millones de barriles, contra 200,000 millones de México Lo que pasaba es que en EU a nadie le apuraba estar explorando y explorando y publicando lo que descubre Es un error de estrategia política que nos costó muy caro Las reservas probadas nunca se deben mencionar, simplemente por respeto al interés nacional”
No rehuye Margáin el juicio a gobiernos pasados, en los que fue recurrente lo que él califica como el derroche del capital social mexicano
“La gran lección de los sexenios de Echeverría y López Portillo es que no podemos gastar lo que no tenemos Y no debemos gastar en cosas superfluas lo poco que tenemos
“Le voy a poner un ejemplo Hace unos días fui a visitar los talleres de alfombras de Temoaya Y pasé por lugar al que se llama Centro Ceremonial Otomí, construido el sexenio pasado Oiga usted, es la Plaza de la Constitución metida en la sierra del estado de México Todos los millones del mundo están invertidos allí Construcciones monumentales, pirámides, explanadas interminables de loza, rejas de hierro a la entrada, puestos para una vendimia que no existe Algo inusitado Una especie de Brasilia despierta; sólo dos o tres vendedores deambulan por ahí Nadie llega, nadie pasa Yo calculo que eso costó lo que podría invertirse en tres o cuatro universidades de provincia Por supuesto, hay una carretera perfecta para llegar al lugar y hay luz eléctrica ¿Para qué ¿Qué objetivo se perseguía al construir eso? Nadie sabe explicarlo”
NOS DIO POR GASTAR EN EDIFICIOS
El tema de los llamados elefantes blancos apasiona a quien ha formado parte de las juntas y consejos del Banco Interamericano de Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial:
“En los últimos años nos dio por gastar en edificios Eso no produce nada Los pueblos que se engrandecen, se sacrifican de las cosas superfluas Primero hay que invertir en lo que produce; después en lo que decora Mire, yo he hecho cálculos: todo el ingreso por préstamos externos se consumió en edificios nuevos En toda la República se hicieron edificios monumentales —la Torre de Pemex es sólo un ejemplo—, auditorios, plazas, etcétera
“Hay que tener prioridades: ante todo, la inversión que produzca empleos Pero no, no hemos cuidado el capital social del país Cada fideicomiso que no funciona es pérdida para todos Si pierde Alfa o pierde el gobierno, todos perdemos”
Esto lleva a Margáin a recordar su experiencia como secretario de Hacienda con Echeverría
“¿Por qué cree que tuve que salir? Porque no estuve de acuerdo con el desperdicio de recursos que no teníamos Se crearon cientos de fideicomisos, de organismos que sabíamos de antemano que no iban a funcionar `No es posible seguir, así, señor Presidente”, le día `Estamos gastando lo que no tenemos’ `Usted es el que no está bien, revise sus cuentas’, me decía Y, ni modo, el tiempo me dio la razón
—¿Cuáles son sus experiencias iniciales en su primer puesto de elección popular?
“Lo más relevante en la campaña fue la consulta popular y, dentro de ella, el deseo manifestado por el pueblo de un correctivo en la conducta de los políticos Hay que corregir los negocios ilícitos y el enriquecimiento de los políticos Por eso cayó bien la campaña del candidato, basada en el combate a la corrupción y la renovación moral El pueblo está cansado de los políticos negociantes No se vale que un político, o un funcionario, tenga su fábrica de postes para hacer negocio con el alumbrado público”
Deriva, pues, la conversación hacia un tema de actualidad permanente, que no sorprende pero sí lastima
“No podemos negar —dice Margáin— que muchos funcionarios y políticos se han servido de sus puestos en lugar de dedicarse al servicio público El gobierno es la entidad que realiza mayor número de obras y de compras Y ha sido por ello fuente de negocios ilimitados Ni las obras ni las compras se hacían por concurso, como lo señala la Constitución Se realizaban de acuerdo con círculos de intereses personales”
Sorprende e irrita a Margáin, sobre todo, la complacencia nacional ante el fenómeno de la corrupción
“Nadie va a venir de fuera a salvarnos Tenemos que organizarnos nosotros, con mayor disciplina, trabajo, honradez En el punto de la corrupción, me duele que vengan a informarnos desde Estados Unidos De allá viene la mayor parte de los señalamientos de que somos corruptos Mientras estuve en Washington, envié cantidad de información sobre lo que estaban haciendo mexicanos, en complicidad con norteamericanos para saquear la economía nacional Nada pasaba aquí En aquel entonces, más de una vez pensé que la Procuraduría de Justicia de la República debería establecer su sede en Washington ¿Cómo es que aquí no asumíamos la decisión de descubrir y castigar a los culpables?”
Y, sin embargo, el senador por el DF cree que las cosas van a cambiar con Miguel de la Madrid, que la lucha contra la corrupción tendrá finalmente éxito
—¿En qué basa su optimismo?
“Hay un instrumento contra la corrupción que es el esencial: el ejemplo Miguel de la Madrid nunca ha hecho negocios con el gobierno Y la corrupción se debe limpiar de arriba hacia abajo En la moral no hay reversión Tenemos que arrancarla de raíz De la Madrid está dando muestras de querer servir al país Su equipo de trabajo está formado por gente honorable Y así como al ir creciendo en la corrupción funcionó el factor multiplicador, puede ocurrir a la inversa cuando se predique con el ejemplo de la honestidad”
EL DF: ENTRE EL CAOS Y EL MIEDO
Dedicado durante decenios a las finanzas y a la política exterior, la preocupación central de Margáin es ahora el futuro de la ciudad de México, ciudad en la que durante su juventud recuerda haberla disfrutado todavía como “la región más transparente del aire”
Invita al reportero a recorrer los jardines de su residencia, en una zona donde la atmósfera conserva algo de limpieza Frontón, cancha de tenis, piscina y, en medio de los árboles que él mismo plantó cuando aquel lugar era una especie de casa de campo, un refugio para la conservación de pájaros silvestres
Otro estudio, empotrado en las rocas, con vista a la barranca, donde conserva los testimonios de sus vivencias oficiales: archivos, expedientes —”aquí está el material que convertiré en unas memorias que, sin duda, serán interesantes”—, fotografías con todos los presidentes a los que ha servido, fotografías de recepciones diplomáticas en la Casa Blanca
Retoma al Distrito Federal:
“De la ciudad de México puedo decir que es la más contaminada del mundo Que, con un crecimiento anárquico y un tránsito caótico, vivimos en medio de la inseguridad y la violencia Durante mi campaña electoral fui a los barrios bajos, a las ciudades perdidas; resulta difícil creer lo que hemos hecho con esta ciudad
“Ya se veía venir, ya se habían hecho advertencias En las finanzas no todo es recaudar Hay que planear, prever, cuidar la ecología ¿Qué es lo que hicimos para destruir el medio ambiente citadino? Todo lo necesario: destruir el árbol, gastar los acuíferos, acumular gente Es una ciudad que se va pauperizando a una velocidad mayor que cualquier otra en el mundo Por supuesto, hay claroscuros: el centro histórico de la ciudad de México es un modelo que debemos continuar”
El tema lo apasiona:
“La propagación del automóvil es inconcebible Es el peor enemigo de la vida en las ciudades Pero es, al mismo tiempo, consecuencia de otros muchos problemas En la ciudad hay mucha violencia La gente se protege y protege a su familia tratando de que todos tengan auto Ninguna ciudad del mundo puede soportar que cada habitante tenga automóvil El desorden del tránsito es colosal Y no hay transporte colectivo, como alternativa Y todo eso lo hemos hecho nosotros No podemos culpar a nadie”
—Y la autoridad, ¿qué hace?
“No es cosa sólo de la autoridad Es problema de los ciudadanos No hay una respuesta colectiva autónoma En campaña tuve una experiencia ilustrativa Estábamos en un barrio popular Veo ciudades perdidas, vecindades, pero veo también indicios de superación Me sorprende la escuela cerrada Me informan que un enorme charco formado en torno de la puerta principal impide la entrada Se ha dado aviso varias veces al DDF, pero no han acudido a desazolvar Y ellos, los habitantes, ha sido incapaces de organizarse para hacerlo No, no hay acción comunitaria Esa nunca la encontré”
—Pero el ciudadano no está decepcionado
“Claro, allí radica el problema Una psicóloga que me acompañaba lo definió muy bien: si el gobierno no cumple, reflexiona el pueblo, por qué he de cumplir yo Es un círculo vicioso que necesitamos romper Aun así, creo que la salvación del DF está en la acción comunitaria En todos los terrenos, inclusive en el de falta de seguridad La autoridad no puede hacerlo todo Se requiere la colaboración ciudadana”
Margáin está convencido, además, de que se debe frenar a toda costa el crecimiento urbano en el Valle de México Habría que crear una zona verde de protección en torno del DF, que sean parques nacionales, dice
“De hecho esto ya existía Pero funcionarios, políticos y comerciantes, en contubernio, han fraccionado todas las reservas ecológicas”
Pone al Plan Texcoco como ejemplo de lo que podría hacerse Con muchas dificultades, pero ya existen en la zona del exvaso unas 7,000 hectáreas con pastos y el primero de los siete lagos que se planea instalar “Y sin embargo, las poblaciones colindantes ya comenzaron a invadir la zona Ni hablar: no hay peor depredador que el habitante de esta zona urbana”
DEMOCRATIZAR A LA CAPITAL
Sumergido en lo que ahora es lo suyo, Margáin analiza la situación política de los capitalinos:
“No veo lógico que aquí no hay municipio, que no exista el sufragio para elegir a nuestros gobernantes El Consejo Consultivo es sólo eso, un organismo al que se le hace o no caso Toda esa nueva organización, con base en jefes de manzanas y juntas de vecinos —que no era mala idea— fue manipulada Resulta una estructura viciada de nacimiento ¿Cómo vamos a darles cauce democrático a las inquietudes de los capitalinos?
“El DF es la única entidad en cuyo presupuesto interviene todo mundo, a través de su discusión en la Cámara federal Nos hemos conurbado con verdaderos municipios Y así se da el caso de que convivan mexicanos que eligen a sus autoridades locales con otros que ignoran lo que es eso
“Ni siquiera se exige que el jefe del DDF sea nacido en la ciudad Lo nombra el Presidente y él, a su vez, nombra a los delegados que tampoco son originarios de su respectiva jurisdicción No veo por qué se le tiene miedo a la democracia Es la mejor fórmula para fortalecer y defender al gobernante
“Por lo menos la ciudad debería tener su propio Poder Legislativo O que los legisladores del DF sesionaran aparte sobre los asuntos de la ciudad Que haya autonomía Que a través de ella se impidan cosas como la construcción de la Torre de Pemex, que es la peor de las aberraciones, cuando simultáneamente se estaba pregonando la descentralización Si se hubiera consultado a los habitantes de esa zona, jamás la habrían admitido”
Una y otra vez, Margáin insiste en la democratización del gobierno capitalino “En un momento dado me dijeron que me esperara, que no era momento de exponer esta tesis, que aguardara la posición del partido al respecto ¿Por qué me he de esperar, por qué no lo he de decir?”
En todo caso, agrega, hay que empezar por el reforzamiento del referéndum Y hace una propuesta concreta: que el Presidente proponga una terna de candidatos a jefes del DDF y que los diputados locales escojan de ella al titular Y que lo mismo ocurra con los delegados Y que todos ellos sean, siempre oriundos de la ciudad y de la delegación respectiva
De vuelta a los problemas financieros del país, con base en su experiencia como embajador, a Margáin se le plantea la cuestión de la extrema dependencia de México con respecto a Estados Unidos
“En esta crisis se advierte que no tenemos la libertad económica que teóricamente quisiéramos La planta industrial mexicana mostró su debilidad Se ha visto qué pasa cuando no llegan o tardan en llegar ciertos componentes importados Tenemos el caso de laboratorios de la UNAM a punto de paralizarse por falta de ciertos elementos, como los cultivos que antes de hacían aquí
“Pero lo más dramático es la dependencia alimentaria En el sexenio pasado yo personalmente gestioné en Washington la importación masiva de frijol, maíz y trigo Pensar, decíamos en la embajada, que algún mexicano se va a comer un taco de frijoles que será, finalmente, un taco importado Y lo peor es que nos estamos acostumbrando a la importación de alimentos Pasa la mismo que con las camisetas con el letrero de I love NY Lo sentidos como algo normal La reacción deberá ser patética
“Yo repetiría lo que decía Ruiz Cortines: cómo es posible que se haya pasado el otro lado la llave de la despensa”
EN EU NO HUBO PRESIONES
—¿Cree usted que el colapso financiero de México haya tenido que ver con la política exterior practicada durante el gobierno de López Portillo?
“Yo desligo las dos esferas No creo que en EU se utilice un arma destinada al fracaso Ambos fenómenos hay que analizarlos por separado Por ejemplo, mientras teníamos el problema de la venta de gas, seguíamos exitosamente con la operación del tomate Debo decir que en ningún momento sentí presión financiera en función de nuestra política exterior Puedo citar el caso del Cha Querían enviarlo de regreso a México desde Nueva York Cuando nos negamos hubo un gran disgusto y yo recibí muchísimas cartas de crítica contra México Pero no produjo una sola presión en otro sentido
“A Carter, por ejemplo, lo criticaron mucho por el embargo de cereales a la URSS y por el boicot a los Juegos Olímpicos Mezcló dos cosas distintas y fracasó en materia de política exterior”
Aborda el polémico asunto de la nacionalización de la banca Y la aprueba con entusiasmo
“Con la nacionalización de la banca se rompieron los círculos de los grupos financieros que iban de los banqueros a los grandes clientes y viceversa, con su dosis de nepotismo y favoritismo Esto se ha abierto y el crédito va a las prioridades Además, los bancos acudían sólo a ciertos lugares, donde les convenía Ahora se está democratizando el crédito y se diversifica a todas las áreas del país
“La competencia entre los grandes bancos, la concentración del dinero, estaban resultando ruinosas”
Para Margáin, esta etapa de su vida es un regreso a México después de 14 años de ausencia, a pesar de su paso por la Secretaría de Hacienda entre 1970 y 1973
“Me encuentro el ambiente muy deteriorado”, afirma “Todos los símbolos son ahora en inglés Veo nombres, letreros, camisetas en inglés Cuando hacía mi gira electoral vi, en un mercado, un enorme puesto con muchas camisetas Todas decían cosas así como I love New York Le pregunté al puestero por qué no vendía con letreros, por ejemplo, de `yo amo a Texcoco’ No se venderían, me dijo Es la terrible influencia de unos medios de comunicación trasnacionalizados
“En eso debemos tener mayor cuidado La frontera es cultural Hay que ver el caso de Acapulco Grandes y caros hoteles Y una costera que puede ser de Miami Tal vez haya más nombres en español en Miami, por los cubanos No hay respeto alguno al lenguaje Vivimos la cultura del OK Cerca del Senado hay un lugar: `Adan’s Apple’ Es el colmo Y Perisur Exactamente el diseño de un mall americano Los hay iguales en Washington o cualquier otra ciudad de EU ¿Por qué esa copiadera? El clima exige aquí espacios abiertos, patios; allá ellos con el frío y las nevadas Estamos, pues, ante la más terrible de las dependencias: la cultural Y no es culpa de los americanos Es culpa de nosotros Somos nosotros, México y los mexicanos, los que perdemos fisonomía, identidad”
—A modo de conclusión, senador, ¿qué cree usted que le pasó a México?
“Creo que todo se inició con la explosión demográfica Mi generación y la anterior a mí, nunca vimos el peligro de la explosión demográfica Y mire que en la Facultad de Derecho teníamos a un maestro como Ramón Beteta, que nos decía: olvídense de Marx, de Rosa Luxemburgo, de Keynes, a mí resuélvanme los problemas nacionales Y nos citaba a Zapata Tenemos que adquirir conocimientos para que el lema de Tierra y Libertad sea una realidad Pero entre los problemas que examinábamos no estaba el de la terrible fuerza demográfica Sólo hay que recordar que don Porfirio gobernó un país con 14 millones de habitantes Los que hay ahora sólo en la zona metropolitana de la ciudad de México Imagínense: crecer a un índice de 35% durante tantos años, el más alto del mundo Ahora ya bajó un poco, pero creo que demasiado tarde hubo conciencia del problema Ya cuando nos dimos cuenta, la carrera era demasiado desventajosa Y mire, es que había toda una tradición para tener mucha familia Nosotros perdimos el norte del país por falta de población Y durante muchos años la tesis fue: hay que poblar el norte para impedir una nueva amputación Y de allí se nos quedó Pero lo reconozco: hubo un grave error que corresponde a la generación de mis maestros y a la mía
“Por lo demás —y quiero insistir en ello—, hay una complacencia en modelos extranjeros, en toda la población y en todos los sentidos Y eso me molesta Es una penetración bárbara La traducción literal de los anuncios La invasión de marcas extranjeras La distorsión a través de un idioma ya deformadísimo, como el inglés Y, sobre todo, la publicidad mexicana en manos de compañías americanas Lo cual me recuerda otra vez a Ruiz Cortines: a mí me podrán decir lo que quieran, argumentaba, pero la publicidad nunca se las dejaré a los extranjeros”