Pequeñas y medianas empresas, las más agobiadas

Pequeñas y medianas empresas, las más agobiadas
15,000 quiebras y un millón de cesantes en la industria
Juan Antonio Zúñiga
Entre el insuficiente abastecimiento de materias primas, la contracción del mercado interno y la falta de liquidez, la industria nacional desfallece
La crisis financiera ha llevado a la quiebra a miles de empresas —se estiman 15,000— y dejado sin empleo a casi un millón de trabajadores en 1982
En forma paralela a la falta de divisas, necesarias para importar materias primas y bienes de capital de los que dependen en 80%, las fallas estructurales del sector industrial distribuyen inequitativamente el peso de la crisis financiera
De 130,000 establecimientos que forman “la planta industrial”, el 964% está formado por empresas pequeñas y medianas, mientras que el 36% restante corresponde a grandes y gigantes empresas, en las que predomina el capital trasnacional
Por su estructura operativa, las pequeñas y medianas empresas están imposibilitadas de acudir al crédito bancario, a pesar de que en las últimas tres semanas se ha observado una disminución significativa —de seis puntos— en el precio del dinero
En este sentido, la banca nacionalizada, aunque se inclina a redistribuir el acceso al crédito, no ha tenido tiempo suficiente para modificar una tendencia caracterizada por el monopolio de los financiamientos bancarios
Un estudio elaborado por el Banco de México indicaba, por ejemplo, que en 1980 el 05% de los usuarios del crédito otorgado por Bancomer y Banamex dispuso del 434% del volumen total de los préstamos concedidos por esas instituciones
Pequeñas y medianas empresa coexisten en la práctica como apéndices de los grandes consorcios y resienten más los problemas financieros por los que atraviesa el país Ellas aportan sólo una cuarta parte de la producción nacional, pero dan empleo a cerca del 70% del personal industrial
Considerado como un todo, el sector industrial de la economía mexicana expresa la crisis con decrementos importantes en sus ritmos de producción —con excepción de la rama petrolera y eléctrica— y con crecimientos paralelos en la tasa de desempleo
Datos recabados en las distintas cámaras industriales hasta mayo último indican los siguientes resultados, en comparación con el mismo período de 1981:
—La producción de energía eléctrica creció en 106%
—En materiales y productos siderúrgicos la fabricación de acero en lingote decayó 23%; la de fierro espoja, 7%; plancha 13%; lámina en caliente, 97; perfiles estructurales, 14; barras, 11%
—En la fabricación de fibras sintéticas, las de alta tenacidad disminuyeron en 95% y las películas de celofán en 106
—La rama automotriz mostró un comportamiento singular Los automóviles de cuatro cilindros aumentaron en 462%, pero los de mayor cilindrada compactos se redujeron en 62 La fabricación de distintos tipos de camiones aumentó en 28%
—Los aparatos electrodomésticos mostraron bajas significativas en televisores, consolas y equipos modulares Los radios aumentaron en 22%
—La producción de cerveza se elevó en 69%
El desempleo constituye la expresión social del decaimiento generalizado de la producción industrial Tal es la expresión más dramática de la “crisis de caja” por la que a traviesa la economía mexicana
A este respecto, el Frente Auténtico del Trabajo (FAT) estimó que en los últimos tres meses un millón de trabajadores han quedado sin empleo en las distintas ramas de producción
En la industria textil y del vestido, indicó el FAT, han sido despedidos 25,000 trabajadores Esta cifra es equivalente al 50% del personal ocupado en esta rama en “tiempos normales” En la rama automotriz se habla de 15,000 despidos En la construcción, la cifra se eleva a 750,000
Es difícil precisar con cifras el dramatismo que encierra el caso de cada obrero que queda desempleado y sin posibilidad de allegarse recursos fijos para su familia y sustento personal
Datos recabados en distintas fuentes sobre el comportamiento del desempleo mostraron los siguientes resultados:
—En la industria metalmecánica quedaron 21,000 obreros cesantes, debido a la paralización de 400 empresas relacionadas con esta rama
—Ayotla Textil, empresa de participación estatal dedicada a la confección de ropa, entró en liquidación y dejó sin trabajo a 3,200 obreros
—El grupo industrial Alfa ha despedido hasta la fecha a 10,500 empleados de distintas áreas y cargos
—Las distintas centrales campesinas estiman que cerca de 750,000 jornaleros han quedado sin empleo
—La Asociación de Industriales de Veracruz informó que han sido despedidos cerca de 20,000 obreros de las empresas ubicadas en esta entidad
—La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) afirmó que 5,300 trabajadores de distintas empresas han quedado sin empleo durante los últimos cuatro meses en la ciudad de Ensenada, Baja California Norte
—El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) denunció el despido de 8,000 trabajadores
—Al suspenderse la construcción de la línea 6 del Metro, quedaron sin trabajo 18,000 personas
—Se estima que el número de despidos en el grupo ICA asciende a 30,000
—La General Motors de Coahuila cesó a 1,200 La Ford Motor Company despidió a otros 1,000 y Dina Komatsu a 500 trabajadores, además de reducir a cinco horas la jornada de trabajo
—La Cámara de la Industria Alimentaria de Jalisco informó que 1,500 empresas relacionadas con este ramo trabajan al 50% de su capacidad, debido a que requieren materias primas de importación En esta rama, dijo, laboran 100,000 trabajadores
—En la industria papelera han quedado desempleadas 5,000 personas y en la joyera otras 3,000 más
—Refrescos Pascual cerró y cesó a 2,040 obreros independientemente de otros que fueron liquidados por vías distintas A mediados de año tres trabajadores fueron asesinados cuando fue rota la huelga en una de sus plantas
—En Saltillo quebraron 1,800 establecimientos
La lista de despidos masivos en empresas y ramas industriales es larga y aumenta en forma paralela a la agudización de la crisis No obstante, es imposible ignorar que el desempleo ha sido constante en México —como en todos los países industrializados—, aun en las etapas de crecimiento y expansión económica
A pesar de que en cinco años se abrieron 45 millones de nuevos empleos, el desempleo registró una tasa de crecimiento de 6%, aproximadamente, en este período
Esto ha causado una reducción proporcional en el mercado interno, debido a que los cesantes no pueden ya mantener el mismo nivel de consumo que cuando tenían un trabajo “fijo”
Además hay que agregar el crecimiento “natural” de los precios que, por su constante elevación, ponen fuera del alcance de grandes sectores de la población la adquisición de productos de todo tipo
Estudios elaborados en el Instituto de Investigaciones de la UNAM han demostrado que “dado el carácter monopólico de la economía”, la fijación de los precios se lleva a cabo “en función de lo que los empresarios esperan obtener de utilidad, independientemente de la oferta y la demanda”
Atada estructuralmente al exterior, se estima que la planta industrial mexicana depende en 80% de las importaciones de materias primas y de bienes de capital para mantenerse en funcionamiento Esta proporción varía de rama en rama en relación con “la composición orgánica del capital”
Cifras preliminares dadas a conocer por el Banco de México indican que en el primer semestre de 1982, del valor total de las importaciones realizadas —8,545 millones de dólares—, el 89% correspondió a la adquisición de bienes de capital y de bienes de uso intermedio Entre estos últimos están clasificadas las materias primas auxiliares
Debido precisamente a esta dependencia estructural de la industria con respecto al exterior, se considera que cuando hay un crecimiento en las importaciones de materias primas y de bienes de capital —maquinaria y equipo— la economía crece también Y viceversa Como en los seis primeros meses de este año, en el que las importaciones de maquinaria y equipo decrecieron en 325% y las de bienes intermedios en 248%
Aún con esa disminución se requerirán 5,000 millones de dólares para que el sector industrial importe lo suficiente para no detener totalmente su funcionamiento
Lejos quedaron los días de la abundancia petrolera y de su riqueza Más lejos aún la posibilidad de sustituir con bienes fabricados en el país los que hoy es indispensable importar
El origen aparente de la crisis se ubica en la carencia de divisas El real, ha subsistido en la estructura industrial creada y apoyada desde 1940 Los indicadores oficiales son elocuentes: de aproximadamente 130,000 establecimientos industriales que registran las estadísticas, el 964% son empresas pequeñas y medianas Estas generan apenas una cuarta parte de la producción nacional, pero dan empleo al 70% del personal ocupado en el sector
Las empresas grandes y gigantes ocupan al 30% de los trabajadores empleados y aportan más del 50% del producto industrial En ellas, la presencia del capital extranjero es predominante, como en las ramas automotriz, hulera, electrónica, de fibras sintéticas, alimentaria y petroquímica secundaria Sus representantes se llaman Celanese Corporation, Ford, General Motors, General Popo, General Electric, Olivetti, IBM y Dupont o General Paint
En el área alimentaria puede citarse a Clemente Jacques, Nestlé, Purina y General Foods En la papelera a Kimberly Clark En la químico-farmacéutica a Bayer, Ciba, Pzifer, Up John y Roche
Tal es el panorama que actualmente presenta el sector industria de la economía mexicana