Acusado, también, de sacadólares, contrabandista y entreguista
Gamboa Pascoe, líder obrero que no es obrero pero sí patrón explotador
Oscar Hinojosa, Francisco Ortiz Pinchetti y Manuel Robles
Reiteradamente impugnado como político, desprestigiado como líder sindical, acusado de “sacadólares” e involucrado en el escándalo del frustrado intento de introducir contrabando en el aeropuerto, Joaquín Gamboa Pascoe es señalado, además de todo eso, como déspota explotador de los trabajadores del Senado
El colmo
Colmo que completa el retrato de un hombre paradójico en sí mismo: causante de una honda división en la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, que él dirige, se convierte en uno de los “hombres fuertes” del movimiento obrero; autor de desaciertos políticos sin cuento a lo largo de todo el sexenio, se afianza como líder senatorial; “defensor” denodado de los derechos de los trabajadores, juego al golf y cultiva amistades con magnates de la empresa privada
Ahora, el dirigente obrero resulta ser un patrón abusivo que llega al extremo de violar las leyes laborales
Gamboa Pascoe, en efecto, ha sometido a la mayoría de los trabajadores y empleados de la Cámara de Senadores a condiciones laborales leoninas, no sin pasar por encima de conquistas históricas y coyunturales del movimiento obrero, algunas de la cuales ya nadie considera expresamente indebidas o desproporcionadas
Un ejemplo: el hombre que ha manejado al Senado con un despotismo de señor feudal, que lo mismo ha lastimado a sus propios colegas que a modestos empleados y secretarias, no se ha dignado autorizar el reajuste salarial del 10, 20 y 30%, recomendado por la Secretaría del Trabajo y defendido con ardor por la propia Confederación de Trabajadores de México (CTM)
El mismo Gamboa Pascoe, dirigente formal de los trabajadores capitalinos agremiados en sindicatos cetemistas, ha acordado y sancionado que a un cierto número de empleados del Senado se les pague un salario inferior al mínimo legal (hoy mismo, cuando éste es de 10,920 pesos mensuales en el DF, algunas secretarias de senadores reciben apenas, por supuesto mediante recibos, 6,000 pesos), además de que no disfrutan de ningún tipo de prestaciones
Empleados del Senado expusieron a Proceso una lista de irregularidades administrativas y laborales que, en el nombre y con el respaldo de Gamboa, aplica el oficial mayor Alberto Briceño Ruiz, compañero del dirigente de la FTDF en la XLVII Legislatura
Asegurada la reserva de sus nombres, los trabajadores entregaron copias de oficios administrativos que dan la pauta sobre las condiciones de trabajo existentes en la Cámara En uno de esos documentos se hace evidente el espíritu obrerista de Gamboa Pascoe En el punto cinco se dice, entre paréntesis, que al sueldo establecido para las taquimecanógrafas en el presupuesto de la H Cámara de Senadores, no se suman prestaciones Ni Seguro Social, ni ISSSTE, ni mucho menos sobresueldos Sencillamente, ninguna prestación en el Senado
Pero no sólo con el personal administrativo del Senado ha sido arbitrario y despótico el líder obrero También con sus iguales, los senadores de la República A algunos de ellos, por ejemplo, les ha negado sistemáticamente la asignación de una secretaria A pesar de que existen plazas en el escalafón de la Cámara Alta y que nadie sabe quién cobra
Según los informes, los senadores José Luis Escobar, Salomón González Blanco, Gustavo Baz y Eliseo Jiménez Ruiz, figuran entre quienes se han enfrentado a la negativa de Gamboa Pascoe de asignarles secretaria
Varios de ellos —como Baz— optaron por emplear por cuenta propia a sus actuales secretarias
En el liderazgo senatorial de Gamboa Pascoe —iniciado en 1976— destaca también el dato de que nunca —por lo menos hasta hoy— se movió el escalafón, a no ser que se tratara de favorecer a los poquísimos y selectísismos allegados
Rasgo aparte de su gestión como líder del Senado ha sido la estricta austeridad aplicada en la Cámara en cuanto a materiales de oficina (papel, plumas, lápices, sobres, folders, focos) Empleados y secretarias se acostumbraron a trabajar con lo que había (hasta las hojas de papel carbón contadas) Largos períodos de penumbra pasaron algunos despachos, porque en el Senado no había disponibilidad de lámparas o focos
“Estamos en austeridad”, fue una frase que definió la política administrativa de Gamboa Pascoe
Todo eso, dicen los trabajadores que expusieron el caso, está muy bien, siempre y cuando se realice la auditoría que ellos piden Una auditoría que esclarezca los resultados de una política de austeridad —implantada no ahora, sino desde los años del triunfalismo oficial ante el advenimiento de la abundancia— que sacrificó ingresos y prestaciones de los trabajadores, pero que no se extendió al opulento líder del Senado
Y estaría mejor si la auditoría —como también demandan los empleados— aporta un poco de luz sobre el paradero de los tres candiles que había en los pasillos del viejo edificio de Xicoténcatl y que desaparecieron después del remozamiento de la sede senatorial
EL ESCANDALO DE LA FAYUCA
Paradójico Joaquín Gamboa Pascoe, otra vez Patrón austero y pichicato, gasta y actúa como potentado
Lo grave es, sin embargo, que lo haga por encima de las leyes
Gamboa Pascoe encabezó la delegación mexicana que participó en la Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos llevada a cabo en Santa Bárbara, California, la última semana de mayo
Gamboa Pascoe se fue y regresó acompañado del escándalo
Cuando se iba, Gilberto Rincón Gallardo, diputado del PSUM, había revelado que el líder del Senado estaba en la lista de los principales “sacadólares” Dijo el legislador socialista tener pruebas de que Gamboa Pascoe sacó del país más de un millón de dólares
Cuando regresó, el martes 1o de junio, la delegación parlamentaria mexicana por él encabezada se vio involucrada en el decomiso de numerosos y costosos artículos de importación que pretendían ser pasados de contrabando en la aduana de pasajeros del aeropuerto internacional de la ciudad de México
En ambos casos, Gamboa Pascoe se dijo inocente
Como en otras ocasiones lo ha hecho, volvió a decirse víctima de una campaña orquestada en su contra
Rincón Gallardo había dicho que “sobre aviso no hay engaños” y reiteró tener pruebas de su dicho “Tengo —dijo— los pelos de la burra en la mano; por eso puedo decir de qué color es” Y ofreció aportar, en el momento oportuno, las pruebas de que Gamboa Pascoe es un “sacadólares” Lo acusó, además, de enriquecimiento ilícito
El escándalo en el aeropuerto se inició cuando del subjefe de la aduana, Enrique Cordero Bustamante, ordenó la revisión del voluminoso equipaje de los delegados mexicanos —a quienes acompañaron sus esposas— que minutos antes habían arribado en un vuelo “charter” de Aeroméxico
En maletas, bolsas y cajas, los vistas encontraron desde costosas alhajas hasta televisores, hornos de microondas y videocaseteras
Según algunas versiones, los propios legisladores trataron airadamente de hacer valer sus influencias para que la mercancía ilegal no les fuera decomisada, lo que finalmente ocurrió
La aduana de la terminal aérea informó que la mercancía decomisada está contenida en 10 grandes cajas, y que se habían expedido boletas “no oficiales” para respaldo de sus propietarios Sin embargo, las boletas fueron entregadas a empleados de la Cámara de Senadores, por lo que no se había podido establecer, según se indicó en la aduana, a quién pertenecen los bultos detenidos
De acuerdo con las primeras versiones periodísticas, la mayor parte de los artículos decomisados —en especial dos hornos de microondas— eran parte del equipaje, precisamente, de Joaquín Gamboa Pascoe
Pero el senador Morelos Jaime Canseco, que en todo momento salió en defensa de la delegación, aseguró que los legisladores mexicanos no participaron en lo ocurrido en la aduana del aeropuerto
Al responder a las acusaciones contra los delegados mexicanos, Jaime Canseco dijo que jamás utilizó el influyentismo y que sólo hizo gestiones para tratar que las cajas que contenían los artículos comprados en Estados Unidos pudieran ser retiradas del recinto oficial por sus propietarios Explicó que ante la negativa de Cordero Bustamante —de quien se dice es tío político de Miguel de la Madrid Hurtado— optó por retirarse del aeropuerto
A su vez, Gamboa Pascoe negó tajantemente las versiones divulgadas por algunos diarios “No es cierto nada de lo que respecto a mí se expresa”, declaró
Dijo que después de arribar al aeropuerto fue inmediatamente trasladado al salón oficial, donde sostuvo una conferencia de prensa para informar del resultado de la Reunión Interparlamentaria, conferencia que tuvo una duración de 20 minutos
Al concluir su entrevista con los periodistas, agregó, salió directamente hacia su automóvil, sin pasar por la sección de aduanas y, “obviamente, sin tratar de hablar con persona alguna y desde luego tampoco con el señor Cordero Bustamante”
Indicó el líder senatorial que la delegación mexicana estuvo integrada por 10 senadores, 16 diputados —acompañados por sus respectivas esposas— 35 reporteros y un equipo técnico de asesoramiento
“Ignoro si en algún caso se presentó un incidente; pero desde luego rechazo que conmigo ocurrieran los hechos que indebidamente se me adjudican” Sólo aceptó haber comprado “un traje, dos camisas y un par de calcetines” durante su estancia en Estados Unidos
Gamboa Pascoe reiteró estas explicaciones el jueves 4, en una entrevista televisada En esa entrevista —sorprendente, insólitamente prolongada si se considera el precio del tiempo en la televisión comercial—, el líder del Senado hizo una autodefensa de más de 15 minutos Se dijo víctima de injurias y difamación y atribuyó el escándalo a una “campaña orquestada”, en su contra, aunque no supo decir por quién
HISTORIA DE DESACIERTOS
Hace dos años, a raíz de otro escándalo político por su participación en otra reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, Gamboa Pascoe utilizó en su defensa el mismo argumento
En mayo de 1980, en efecto, al pronunciar un discurso ante el presidente James Carter, Gamboa Pascoe expresó el apoyo de México a la política estadounidense frente a la invasión soviética de Afganistán y el cargo al gobierno de Irán como responsable de la toma de la embajada y de rehenes de Estados Unidos en ese país
A raíz de esa intervención, Gamboa Pascoe fue acusado de “simple oportunista” por el dirigente del Partido Acción Nacional, Abel Vicencio Tovar, integrante de la delegación mexicana a aquella reunión Dijo Vicencio Tovar que Gamboa Pascoe, además, “cerró sistemáticamente toda posibilidad de información” a los miembros de la delegación por él presidida, como tampoco les consultó sobre el sentido de su discurso y ni siquiera sobre el contenido del comunicado conjunto final
Gamboa Pascoe fue acusado por la oposición de haber hecho declaraciones “a nombre de México”, sin ninguna facultad para ello y de haber asumido una actitud entreguista ante el gobierno de Carter
Días después,en una entrevista, lo negó “De ninguna manera comprometí al pueblo de México”, dijo, “Jamás hablé a nombre del pueblo mexicano Todo se trata de una campaña orquestada, pagada, para desprestigiar, no al líder senatorial, sino a la institución”
El líder senatorial, en efecto, no necesitaba ya ser desprestigiado: sus propios actos, a lo largo de su carrera sindical y política, lo han desprestigiado
Empezando por el hecho de que el dirigente obrero jamás fue obrero
Abogado de profesión, Joaquín Gamboa Pascoe debe su carrera sindical a una herencia: la de Jesús Yurén, uno de los célebres “siete lobos”, que lo “inventó” como dirigente obrero y lo designó su sucesor en la FTDF
Como político, pobres son sus antecedentes Dos veces ocupo en la Cámara de Diputados la curul asignada al líder de la FTDF en un tercer intento fue bochornosamente derrotado por el panista Javier Blanco Sánchez, en 1973
Pero recibió otra herencia valiosa: Carlos Sansores Pérez le dejó —al pasar en pasar en 1976 a dirigir al PRI— el liderazgo de la Cámara de Senadores
Paradójicamente — otra vez— su fama de millonario no es fruto de una herencia, sino de su corta carrera como defensor de los derechos obreros y representante popular
En el Senado de la República, su liderazgo ha significado algo más que la habitual abyección e incondicionalidad a las directrices del Ejecutivo sino también, con mucha frecuencia, aberraciones y torpezas que le han acarreado inacabables críticas y no pocos escándalos
Como cuando —por citar sólo los casos más recientes— maniobró burdamente para proteger al todavía gobernador de Coahuila, Oscar Flores Tapia, acusado por la oposición de “enriquecimiento inexplicable”
Gamboa Pascoe recorrió a un “madruguete” para argumentar la falta de quórum y suspender una sesión de la Comisión Permanente del Congreso, por él presidida, en que el caso Flores Tapia sería ventilado, el 2 de julio de 1981
O como cuando en diciembre pasado el senado “congelo” la Ley para regular los regalos a los funcionarios públicos, que ya había sido aprobada, por iniciativa del presidente José López Portillo, por la Cámara de Diputados
Antes de la decisión senatorial, Gamboa Pascoe había adelantado la suerte que deparaba a la iniciativa de legislar sobre los obsequios, al comentar que contenía una serie de “graves errores” y que carecía de “funcionalidad”
En esa ocasión, por cierto, Gamboa Pascoe hizo alarde de su honestidad al señalar que “no debemos permitir los actos de corrupción”, que “debemos aplicar la ley, ya que no estamos en la selva ni en el desierto”
Precisamente es eso, aplicar la ley, lo que ahora demanda la oposición, y también legisladores del PRI y el Congreso mismo, ante el escándalo del contrabando, el más reciente en el que se ha visto implicado Gamboa Pascoe
El autoritario, prepotente líder obrero, socio del Club de golf México —al igual que José López Portillo, Jorge Díaz Serrano, Francisco Vizcaíno Murray; al igual que los Espinosa Iglesias, los Azcárraga y los Abedrop—, millonario y elegante, enfrenta hoy una tormenta política que debiera ser la última
Ya el presidente del Congreso del Trabajo, Luis José Dorantes Segovia, demandó que se ponga fin a abusos como “el de los senadores y diputados que pretendieron introducir ilegalmente mercancía”
Ya Luis M Farías, líder de la Cámara de diputados, pidió enérgicamente el inmediato esclarecimiento del escándalo del aeropuerto “para que se proceda a establecer con todo rigor las responsabilidades oficiales, trátese de quien se trate, para evitar que se manche el buen nombre del Congreso de la Unión” dijo, además, que “en bien de la verdad, solicitamos de la Dirección de Aduanas la información correspondiente, y si existe alguna violación a cualquiera de las disposiciones legales vigentes, que se apliquen con todo rigor”
Ya la propuesta de Farías fue unánimemente aprobada el jueves 3 por diputados y senadores del PRI, PDM, PPS, PSUM y PAN en la sesión de la Comisión Permanente
Ya legisladores del PSUM, como Rincón Gallardo, y de otros partidos de la oposición, han pedido el desafuero de Gamboa Pascoe para que responda a los cargos nuevos y viejos que se le hacen
Y tendría que responder también a las acusaciones surgidas en el Senado mismo, por boca de sus trabajadores, que lo señalan como patrón que viola las más elementales normas laborales








