Jerónimo Prigione, delegado apostólico
Ningún sistema ha logrado compaginar libertad con justicia
Carlos Fazio
El representante de Juan Pablo II en México, Jerónimo Prigione, afirmó que no se puede ser cristiano y marxista, pero tampoco cristiano y capitalista, y recomendó a los católicos del país hacer uso de un sano discernimiento ante las opciones políticas que se le presentan
Entrevistado durante dos horas en la sede de la delegación Apostólica, el arzobispo Prigione reafirmó la incompatibilidad absoluta entre la fe cristiana y la filosofía marxista, materialista y atea, pero justificó el diálogo entre cristianos y marxistas para buscar puntos de contacto así como una colaboración para fines limitados; dijo que el cardenal Ernesto Corripio Ahumada no descalificó al PSUM ni rechaza una colaboración con los marxistas; se pronunció contra todo maniqueísmo; llamó a la unidad de creyentes y no creyentes, marxistas y no marxistas, y expresó tácitamente que el secretario general del Episcopado Mexicano, Genaro Alamilla Arteaga, quien se pronunció en contra del PSUM y llamó a estrechar filas con el Ejecutivo, fue amonestado
Días antes de la entrevista, efectuada el 7 de junio, monseñor Prigione había declarado a la prensa, a propósito de la participación de sacerdotes en política, criticada por el secretario y el subsecretario de Gobernación, que eran casos “aislados” y que a los responsables “ya se les ha llamado la atención” El asunto marca el comienzo de la conversación entre el delegado apostólico y Proceso:
—¿Quiénes son esos sacerdotes que protagonizaron casos “aislados” y cuál ha sido el procedimiento que se siguió para llamarles la atención?
—JP Son dos sacerdotes, uno de la diócesis de Campeche, que se pronunció a favor del PAN (Partido Acción Nacional) y otro de la diócesis de Texcoco, que habría dado a entender que apoyaba al PSUM (Partido Socialista Unificado de México) En ambos casos, los respectivos obispos les llamaron la atención
—¿Cuándo son pasibles de sanción o amonestación? Porque es una línea muy difusa
—JP No Cuando se declara a favor de política partidista La Iglesia quiere ser factor de unidad y la política partidista divide Pero hay una política del bien común en la que todos los ciudadanos tienen el derecho y el deber de participar Juan Pablo II ha reivindicado las palabras del Concilio sobre la competencia, el derecho y el deber de la Iglesia de dar un juicio moral en asuntos de orden político cada vez que están en juego la defensa de los derechos humanos o el bien de las almas
—¿El documento del cardenal Corripio “Cristianos por un partido marxistas?”, sería un ejemplo de la aplicación de este juicio moral?
—JP No El cardenal Corripio no hizo otra cosa que exponer la doctrina de la Iglesia sobre el marxismo, sin hacer política partidista ni condenar a nadie por esto Nada más
Prigione toma el libro Continuidad y evolución en la enseñanza del magisterio en torno al comunismo, socialismo y marxismo, del padre Vicenzo Miano, exmiembro del Secretario para los no Creyentes, del Vaticano, y dice: “Aquí se marca la continuidad doctrinal de la Iglesia frente al marxismo y se anota la evolución que ha habido en el terreno de las cosas Manteniendo clara la distinción doctrinal, puede haber colaboración Yo he citado el caso de si hay un alcalde marxista, nada impide que un católico se ponga de acuerdo con él, manteniendo clara la distinción doctrinal En el terreno de las cosas, creyentes y no creyentes, marxistas y no marxistas, todos tienen que colaborar por el bien de la comunidad nacional”
—¿En el caso de la colaboración, el documento del cardenal Corripio y sus ocho auxiliares, no se queda corto?
—JP No Corripio dejó aparte ese aspecto porque no hacía al caso El contestó al folleto del PSUM Si el PSUM no saca su folleto, la Iglesia no saca esa respuesta Eso es todo Pero no es que el cardenal rechace la colaboración en el plano privado Es un aspecto que no se tocó Pero no es que lo rechace Se juzgó un poco superficialmente su posición
—Pero el planteamiento del PSUM habla en favor de un diálogo y de una sana colaboración ¿No están esos aspectos comprendidos en la doctrina de la Iglesia, en su evolución?
—JP Seguro
—Sin embargo, la posición de Corripio provocó que el 13 de mayo, el Comité del DF del PSUM emitiera una declaración pública en la cual, entre otras cosas, se dice: “El cardenal recoge la frase en la que Pío XI califica al marxismo de intrínsecamente perverso’
Interrumpe Prigione: “No Pío XI habla del comunismo, no del marxismo El comunismo es un movimiento histórico nacido del marxismo”
—Hecha la aclaración, no se invalida el espíritu de la declaración pesumista; dice: “De hecho (Corripio niega los avances de la Iglesia en su conjunto durante el siglo XX y la existencia del período posconciliar Ignora también los cambios ocurridos en el movimiento marxista y utiliza anatemas de los tiempos de la Iglesia preconciliar; tiempos de un marxismo monolítico, osificado bajo el peso del estalinismo, convertido globalmente en teoría cerrada y unívoca, cuando desde Moscú se decretaba La Iglesia que se trasluce en el escrito del cardenal no refleja la diversidad de la actual, y el marxismo al que alude tampoco corresponde al movimiento comunista de hoy” O sea, el PSUM hace una clara crítica del estalinismo, pero refiere a Corripio a esa etapa del comunismo Como que Corripio no ha evolucionado
—JP Yo eso lo dudo (la crítica del PSUM al estalinismo), porque en el fondo el núcleo ideológico del marxismo no ha cambiado Si examina el marxismo soviético, el yugoslavo, el chino, el latinoamericano, hay matices, pero el núcleo ideológico no ha cambiado Es una visión inmanentista y materialista del hombre, del mundo y de la historia humana Este es el punto fundamental La incompatibilidad entre la fe cristiana y la filosofía marxista, materialista y atea
—Pero ese punto no está en discusión Los obispos y hombres de Iglesia —monseñor Sergio Méndez Arceo, incluido— que se han pronunciado sobre el diálogo entre marxistas y cristianos lo han hecho en el sentido de una colaboración y una evolución de ese diálogo
—JP Hay una continuidad de la doctrina Hay obispos que son una voz en la Iglesia, no la voz de la Iglesia Son voces aisladas Si un obispo sale fuera del coro y canta por su cuenta, no es la voz de la Iglesia, con todo el respeto que podamos tenerle Son voz de la Iglesia las declaraciones basadas en los documentos pontificios o de los Episcopados
—¿El documento de Corripio es voz de la Iglesia o una voz en la Iglesia?
—JP Responde a la doctrina de la Iglesia; porque está en sintonía con las declaraciones pontificas y las Conferencias Episcopales
—¿Es voz de la Iglesia si se sujetan al dogma?
—JP No Los obispos son la voz de la Iglesia cuando hablan en comunión con el Papa
—¿Y los obispos del Pacífico Sur?
—JP Bien En el fondo, ellos ¿qué han dicho de malo? El último documento es muy moderado
—Pero en algunos puntos es contradictorio con el cardenal Corripio
—JP Es otra evaluación de la realidad Tienen otras motivaciones Dan un juicio moral sobre esa realidad
—Pero entre las causas de la “situación escandalosa” que se vive en México, dicen “el poder está en manos de un solo partido” Critican al PRI
—JP Es un juicio moral de una realidad
—Y el caso de monseñor Alamilla, cuando dice de Nicaragua: “Revoluciones de hoy, justamente iniciadas, pero que se han corrompido en el proceso Han traicionado al pueblo que colaboró para su realización, pues, habiendo brotado para derribar tiranos, se convirtieron en los tiranos de turno” (Proceso No 282) O cuando el mismo Alamilla, junto a un grupo de secretarios de Episcopados latinoamericanos, en nombre del CELAM, dicen en un informe sobre Nicaragua que “hay totalitarismo creciente, represión progresiva, ideologización marxista-leninista, alineamiento creciente con Cuba, etc” (pág 68 del informe del CELAM, citado en Proceso No 284) ¿Son o no juicios políticos sobre un país?
—JP En el fondo reflejan lo que piensan los obispos de Nicaragua
—¿Entonces en Nicaragua la Iglesia sí puede hablar de política y en México no? ¿Hace o no política la Iglesia?
—JP Es otra situación En plan político, los obispos y la Iglesia de Nicaragua han dado un juicio sobre una situación global histórica de ese momento Alamilla refleja lo que piensan los obispos de Nicaragua
—No entiendo cómo en un caso la Iglesia puede hablar políticamente y en otro no
—JP ¿Qué significa políticamente? Si un gobierno quiere implantar el marxismo en un país, los obispos tienen el derecho y el deber de iluminar y abrir los ojos a sus fieles ¿Qué juicio político es esto? Es un juicio moral
—¿Es un juicio moral decir que en Nicaragua hay alineamiento creciente con Cuba, ideologización marxista-leninista, totalitarismo?
—JP Esos son los derechos fundamentales de la persona humana
—¿Alineamiento creciente con Cuba?
—JP Sí, ¿pero como consecuencia de qué? Es parte de toda una situación No es que se haga política partidista Se trata de abrir los ojos a la gente
—Ahí está la contradicción
—JP Yo no la veo
—Por ejemplo El 18 de mayo último, agentes de pastoral de la diócesis de Cuernavaca, en una declaración pública, dicen: “Punto 4 Que el capitalismo debe ser condenado, en cualquiera de sus variantes, porque no puede sostenerse si no es a través de la explotación del hombre por el hombre, lo que lo hace `intrínsecamente perveso’, porque el hombre es creado a imagen de Dios (Gen 1:26) Punto 5 Que la injusticia concreta de nuestro país, puesta más de manifiesto en estos días de crisis, no ha sido causada por el marxismo, ni por ningún partido de inspiración marxista, sino por el capitalismo sostenido y alimentado por el Estado `El temor del marxismo impide a muchos enfrentar la realidad opresiva del capitalismo liberal’ (Documento de Puebla No 92)”
—JP La Iglesia rechaza el marxismo y el capitalismo Pero en este caso se trataba de responder un documento expresamente marxista Ello no implica que la Iglesia aprueba el capitalismo
—¿Pero no genera confusión que el secretario del Episcopado Mexicano, Genaro Alamilla, en un editorial de un diario capitalino lance un llamado a “estrechar filas en torno al ejecutivo”? ¿No es México un país capitalista?
—JP Yo no sé si dijo esto Yo no lo he visto
—Está publicado en el periódico La Prensa, el 28 de abril de 1982
—JP Yo no sé si dijo esto Yo no lo he visto
—Está publicado en el periódico La Prensa, el 28 de abril de 1982
—JP Puede ser No recuerdo De todos modos, lo importante es que hoy en día la Iglesia llama a la unidad En México hace falta unidad: creyentes, no creyentes, marxistas y no marxistas, deben estrechar filas Unirse Alamilla ha querido decir esto Ciertamente un juicio ni en favor ni en contra Habló de la unidad
—Pero monseñor Alamilla no llamó a la unidad en el sentido que usted indica: creyentes, no creyentes, marxistas, no marxistas Porque en este texto “hora de apretar filas”, reproducido en estas “Selecciones de Prensa-DIC”, editadas por Francisco Ramírez Meza, miembro de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, que distribuye puntualmente a los obispos, dice textualmente: “Vivimos momentos de emergencia”, “es el momento de estrechar filas en torno al Ejecutivo”, “emprendamos la reconstrucción de la patria” Y en el párrafo siguiente señala: “El marxismo-leninismo y todos sus engendros de los que padecemos algunos aquí, se frota las manos ante nuestros problemas y fomenta el desorden, las protestas violentas() Su empeño es este: implantar por todos los medios posibles el terrorismo”
—¿Son o no juicios políticos los de monseñor Alamilla? ¿Toma partido o no el obispo? ¿Es el marxismo el que genera el actual estado de cosas en México?
—JP Yo no tengo que dar explicaciones a lo que él quiso decir La posición clara de la iglesia es en favor de la unidad
¿Y la de Alamilla?
—JP No, yo hablo de la Iglesia en general Lo de Alamilla pueden ser opiniones suyas
—Pero él es el secretario general del Episcopado
—JP El puede escribir como un ciudadano cualquiera Habló a título personal No es que esto sea el pensamiento del Episcopado No lo firmó como secretario de la Conferencia Episcopal
—Pero Alamilla no deja de ser el secretario del Episcopado ¿No debería guardar una coherencia entre su labor de pastor y su actividad como ciudadano? ¿No genera esto confusión? ¿El obispo, al hablar a título personal, no se hace acreedor de amonestación? ¿No va en contra del magisterio de la Iglesia su defensa del capitalismo?
—JP Usted vio que esto no volvió a repetirlo Fue la única vez que habló así Eso significa
—¿Qué significa? ¿Le llamaron la atención?
—JP Eso yo no puedo decírselo De todos modos, a veces uno puede darse cuenta por sí mismo
—Pero en 1978 se amonestó públicamente a Méndez Arceo por abogar por el diálogo marxismo-cristianismo ¿Y en este caso no pasa nada?
—JP Bueno, usted no sabe si no pasa nada en este caso De hecho fue la primera y la última vez que (Alamilla) escribió de esta manera Pero no hay que hacer el proceso de las intenciones Ponga la voz de la Iglesia cuando son los obispos los que hablan colectivamente
—Recuerdo las declaraciones de monseñor Aldo del Monte, obispo de Novara, Italia, cuando durante el Sínodo de 1977 habló a la prensa sobre la carta de Enrico Berlinguer, secretario general del Partido Comunista Italiano, en el debate marxismo-cristianismo Parece que hubiera dos tipos de obispos Y Del Monte no es ningún radical, usted lo sabe mejor que yo
—JP No No es Es un moderado Pero repito, son voces aisladas
—Ese 15 de octubre de 1977 monseñor Del Monte expresó la “orientación prevalente” en el grupo menor sinodal de lengua italiana, incluidos los obispos del Este, acerca de la carta de Berlinguer Y entre ellos estaban los cardenales Pomá —presidente de la Conferencia Espiscopal Italiana—, Benelli y Luciani, el arzobispo de Turín, Ballesteros y el secretario de la Conferencia, Luigi Maverna
—JP ¿Y qué decía?
—Cuando un periodista del diario comunista L’Unitá le preguntó si entre la fe católica y las otras culturas —incluida la marxista— puede existir “complementariedad”, según la teoría del P Sorge, o más bien “interinfluencia”, como ha sostenido el P Arrupe en el Sínodo, Del Monte dijo: “Prefiero hablar de diálogo entre culturas, sin negar lo que usted indica Si en ese diálogo existen gérmenes honestos, llevado por personas honestas, la cosa va bien: no sólo para la Iglesia, sino para el mundo Gérmenes de verdad, migajas de verdad, existen en todas las culturas”
—JP De acuerdo
—Y en cuanto al comportamiento del cristiano con las culturas “totalizantes” —el marxismo en este caso—, dijo: “El cristiano tiene que saber distinguir cuánto hay en esas culturas de ideología totalizante y cuánto de sucesivos desarrollos históricos Y esto hay que hacerlo de forma creativa, abierta, no despectiva y orgullosa, pero crítica El cristiano debe distinguir el trigo de la cizaña, no para destruir la cizaña, sino para custodiar diligentemente el trigo”
—JP De acuerdo
—Dice, distingamos lo que nos separa del marxismo, pero de manera “creativa, abierta, no despectiva y orgullosa, pero crítica” ¡Qué diferencia con los editoriales de Alamilla! Inclusive con el documento del cardenal Corripio, Parecen dos tipos de obispos No sé si es un problema de dependencia y colonialismo cultural En los Episcopados europeos se nota una mayor reflexión, profundidad de conceptos, una mayor apertura
—JP Pero hay también otros contendientes en el diálogo En Italia son diferentes que los de México, que los del PSUM No podemos hacer comparaciones Además, cada pueblo tiene su idiosincrasia No podemos exigir que la manera de pensar de Del Monte se pueda imponer a otros pueblos Cada uno tiene su mentalidad y conoce cuál es el núcleo que hay que defender para evitar confusiones destructivas ¿Si admitimos que ya no hay distinción ideología entre el marxismo y el cristianismo, dónde vamos a acabar?
—Claro, pero nadie dice que no la haya
—JP Una cosa es el diálogo y colaborar en el terreno de las cosas prácticas Otra cosa es confundir las doctrinas Aunque en las cosas prácticas pueda haber diálogo y colaboración entre creyentes y no creyentes, entre marxistas y cristianos para sacar el barco adelante Esto justifica el diálogo ¿Por qué el diálogo se ha incrementado más y más después del Concilio? Para buscar puntos de contacto, aún manteniendo la distinción del núcleo ideológico La visión inmanentista del mundo y de la historia del hombre está en pugna con la visión trascendente Son dos visiones completamente distintas
—Pero la Iglesia misma ha evolucionado No es la misma Iglesia de los tiempos en que hacía alianza con el nazifascismo, con Hitler y Mussolini Porque fue ese el marco, precisamente, donde se dio la encíclica Divini Redemptoris de Pío XI sobre el comunismo
—JP Yo no diría que se haya aliado con el nazismo La encíclica Mit Brenender Sorge, de Pío XI, fue una condena abierta Y cuando Hitler llegó a Roma en 1936, Pío XI se fue a Castelgandolfo y declaró que en estos días en sus muros hay una cruz que no es la cruz de Cristo” Se refería a la cruz gamada No es cierto que haya pactado con el nazismo
—Sin embargo, hay una carta de su secretario de Estado, Eugenio Pacelli (luego Pío XII), que le está entorpeciendo la beatificación a éste Pacelli escribió el 30 de abril de 1937 al embajador de Hitler ante el Vaticano Von Bergen, que la Santa Sede no negaba “la trascendental importancia de la formación de un frente políticamente vivo e intrínsecamente reparador contra el peligro del bolchevismo ateo”
—JP Pío XII no era Papa todavía Pero si toma la encíclica de Pío XI sobre el nazismo, es una clara condena
—Pero ahí el Papa no condena, por ejemplo, los campos de concentración del nazismo
—JP No creo que se supiera entonces Los campos vinieron después, en el 38 Pío XI era un adversario declarado del nazismo Por otra parte la posición de Pacelli (Pío XII) era cuestión de método El nunca aceptó el nazismo, pero consideró que quizá, enfrentarse frontalmente con él, hubiera logrado empeorar la situación de los católicos con una mayor persecución Hay que reportarse al momento histórico en que los hechos se viven
—Bueno, pero concretamente, Pacelli en 1937 propuso una alianza con el nazismo contra “el peligro del bolchevismo ateo”
—JP Porque ene se momento quizás era más apremiante enfrentarse al bolchevismo, digamos al estalinismo, que era más amenazador Aunque el nazismo después se presentó como más peligroso A veces hay que escoger entre dos males
—Es un claro ejemplo de participación política de la Iglesia Y en México se habla mucho del “clero político”, de “la Iglesia en la política”
—JP ¿Pero qué es política? Es una palabra muy vaga Como una lata vacía Depende de lo que uno le ponga Como socialismo ¿Qué es socialismo? Es una lata vacía Hay tantos socialismos como usted quiera
—Usted ha hecho alusión ante la prensa de un “marxismo aguado” o “marxismo bautizado” ¿Qué alcances tienen estas definiciones?
—JP Algunas personas sacan del marxismo solamente un aspecto Nosotros hablamos de un marxismo global, ortodoxo Si saca del marxismo sólo el análisis marxistas, ya no es global El Papa dijo que el análisis marxista puede ser un instrumento para evaluar la realidad, pero es insuficiente Cuando yo digo que el marxismo es incompatible, no hablo del análisis marxista Hablo del marxismo Aunque puede haber un marxismo parcial Pero es otra cosa Por eso digo que no se puede ser marxista consecuente y cristiano a la vez
Prigione lee las conclusiones del libro del P Miano donde se destaca la incompatibilidad absoluta entre la fe cristiana y la filosofía marxista, materialista y atea, así como el tránsito “del anatema al diálogo” Lee “Pero también el mundo marxista ha sufrido una evolución y ha tomado varias direcciones: la distinción introducida poro Juan XXIII, entre falsas doctrinas y movimientos históricos, ciertamente justificada, aunque en muchos casos sea difícil dar un juicio sobre la realidad del camino seguido por ciertos movimientos, y se impongan un sano discernimiento”
Y comenta: “Hay que hacer una distinción muy clara entre falsa doctrina y movimiento histórico El movimiento comunista es un movimiento histórico que deriva de una falsa doctrina que es el marxismo Pero puede admitir matices y evoluciones o también involuciones”
—¿El problema es discernir y ponerse en una actitud de discernimiento?
—JP Sí Se condena al marxismo como núcleo de doctrina, que para nosotros es falsa Pero no al movimiento histórico El diálogo tiene como razón de ser iluminar puntos de contacto más que de división, sin confundir las doctrinas
—¿No cree que el documento del cardenal Corripio descalifica al PSUM?
—JP No lo creo Sólo recordó puntos de doctrinas Que cada uno saque sus conclusiones Cada persona tiene el deber de discernir Corripio no hizo polémica partidista Como hombres de Iglesia debemos ver el bien verdadero, sin maniqueismos, los buenos de un lado, los malos de otro
—¿En Polonia se puede ser socialista y cristiano?
—JP Si socialista significa marxista, como supongo, habría que preguntarle a Lech Walesa y a los obispos polacos si es posible en Polonia ser marxista y cristiano Ellos podrían darle una respuesta en base a su dolorosa experiencia
—¿Y en México, se puede ser cristiano y capitalista?
—JP Tampoco No ¿Pero, capitalismo en qué sentido?
—La Iglesia condena el capitalismo como un todo No distingue como monseñor Alamilla un capitalismo a ultranza de otros capitalismos buenos
—JP El capitalismo explotador la Iglesia lo rechaza
—¿Hay algún capitalismo no explotador?
—JP Hay un capitalismo liberal y un capitalismo de Estado Los dos son males que rechazamos
—¿En conclusión, no se puede ser entonces cristiano y capitalista?
—JP En este sentido explotador, no Como siempre, hay que evitar los extremos El problema es compaginar la libertad de los hombres con la justicia y hasta ahora ningún sistema ha logrado eso Si quiere imponer a la fuerza la justicia, viola la libertad; si quiere dar toda la libertad, puede llegar a violar la justicia
—¿Entonces, quedamos en que no se puede ser cristiano y marxista y tampoco cristiano y capitalista?
—JP De acuerdo
—En América Latina la constante son sistemas capitalistas de superexplotación y es raro oír la voz de la Iglesia que se alce para gritar: “No se puede ser cristiano y capitalista”
—JP Por otra parte, ¿no hay un capitalismo de Estado que a veces podría ser peor? Son los extremos Tanto uno como otro son rechazables: el capitalismo liberal como el de Estado Pero la humanidad, a pesar de todo, sigue adelante su camino Soy optimista La humanidad progresa hacia el omega Dos pasos atrás, un paso adelante
—¿Y en México, cuál es la opción entonces? ¿Habría que concluir que todo es rechazable en materia política?
La respuesta queda en el aire El arzobispo Prigione aduce razones derivadas de la relación Iglesia-Estado Y guarda silencio ¿Será aplicable en este caso, también, el manido recurso de optar por el mal menor?








