BECAS DE CONACYT, ASUNTO DE INFLUENCIA
Señor director:
Soy físico de profesión y durante varios años he trabajado en labores de investigación sobre materiales magnéticos y superconductores A fines del año pasado, la empresa donde presto mis servicios me planteó la necesidad de que yo realizara estudios de especialización sobre las propiedades de los materiales anteriormente mencionados En virtud de que dichos estudios solamente se pueden realizar en universidades norteamericanas, me dirigí al Departamento de Becas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en donde se me informó que una vez que fuera aceptado por la universidad en donde pretendía realizar mis estudios llevara toda la documentación requerida a efecto de que el Comité Técnico encargado de conceder las becas decidiera sobre mi solicitud Una vez que hube cumplido con los requisitos académicos que exige, la Universidad de Princeton me notificó, a principios de marzo de este año, que había sido aceptado como alumno regular De inmediato me dirigí a Conacyt con el propósito de presentar mi solicitud de beca, dado que la mencionada universidad concede hasta el mes de junio como plazo límite para presentar evidencia de apoyo financiero A pesar de que se me había indicado que el Comité Técnico iba a reunirse en marzo, en esta ocasión se me informó que debía esperar hasta abril Desde entonces me han traído dando vueltas, hasta que, desesperado, la semana pasada conseguí hablar con un funcionario de la institución, quien en forma poco amable me indicó que no había sido establecida ninguna fecha para la reunión del Comité, y que, además, debido a los recientes ajustes presupuestales, era muy probable que este año no se concedieran becas para estudiar en el extranjero Finalmente, me sugirió que tratara de obtener una recomendación de un alto funcionario público, ya que ello sería lo único que podría ayudarme a obtener la tan ansiada beca Tal respuesta me resultó absurda, dado que jamás se ha mencionado que la formación de recursos humanos en el extranjero se esté considerando como un gasto prescindible para el país Además, si tal fuera el caso, o si las becas solamente se van a conceder a los privilegiados que son parientes o están apoyados por altos funcionarios, las autoridades de Conacyt deberían hacerlo del conocimiento público Dado que en mi caso se encuentran muchos otros jóvenes mexicanos, deseosos de capacitarse por el bien de nuestro país, le agradezco la atención que pueda prestarle a la presente, queda de usted
(PD Por razones obvias desearía, de ser posible, que esta carta se publique omitiendo mi nombre)








