Generaciones espontáneas
Francisco Ponce
Tantas veces se pregunta uno ¿para qué? ¿cuál es la razón si en realidad todo va permanecer en el mismo estado de inanición?
Al menos, los coloquios en el seno del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del PRI, poco o nada ha aportado para el desarrollo deportivo del país
Concretamente, hay un panfleto con lineamientos de un plan deportivo supuestamente aplicable a partir del próximo sexenio, que en realidad no ha servido para nada Y probablemente quedará entre el montón de panfletos priístas, porque la semana próxima, el IEPES organiza un nuevo coloquio en el que se abordará la temática deportiva una vez más
Independientemente del contenido de las ponencias, para desarrollar deportivamente a un país, no hay nada como la acción consistente de dirigentes, encaminada a un plan nacional de educación física y a instrumentar los recursos para que el deporte sea, en realidad, para todos
Y hasta el momento no existe una actividad deportiva planeada y eficaz; persiste, por una parte, el precarismo como norma y el funcionarismo que a nada conduce
Quiero reproducir unas palabras del general José de J Clark Flores, cuando era presidente del Comité Olímpico Mexicano y de la Confederación Deportiva Mexicana, en septiembre de 1964:
“Es necesario repetir, una y otra vez, que mientras no se empiece la labor deportiva desde los niños, para afirmarla después entre los jóvenes, no tendremos comparativamente los deportistas que demanda el progreso logrado por México en otros ordenes”
“Debemos pugnar, pues, porque la realización del deporte masivo sea un hecho y se ajuste a una planeación adecuada e inteligente, para que la educación deportiva cumpla el objetivo primordial de fortalecer la salud física y espiritual del mexicano y los deportistas con talla olímpica surjan como consecuencia natural de una selección de lo mejor entre una gran cantidad de practicantes del deporte, y no como ha sucedido hasta ahora en la mayoría de los casos, en que nuestros mejores exponentes olímpicos han sido verdaderos milagros, casi producto de generación espontánea deportiva que descuellan por las cualidades naturales de excepción que poseen y que, en ocasiones, lejos de ser estimuladas y perfeccionadas se ven limitadas por la presión del medio ambiente, la falta de sistemas, planeación y de los intereses creados”
“Pedimos a las autoridades escolares, a los padres de familia y a los propios niños y jóvenes que exijan que la Educación Física en las escuelas sea una realidad y que sus instalaciones deportivas funcionen en toda amplitud”
La fórmula, pues, estaba contemplada desde hace dieciocho años y, actualmente, se mantiene sin vigencia en la práctica Es decir, no existe esa planeación general ni inteligente, aunque sí una bien estructurada burocracia deportiva Y tampoco, consecuentemente, se da la realización masiva para el desarrollo deportivo
Parece que no hay prisa
Y que tendremos que seguir utilizando el biologísmo “generación espontánea” durante muchos años más
Y, también, tendremos que sufrir otros males, como dirigentes y coloquios, en lugar de advertir —¿que no es tiempo ya?— realidades








