LA GUADALUPANA, SALVACION DE MEXICO

LA GUADALUPANA, SALVACION DE MEXICO
Señor director:
Es posible que el culto guadalupano sea objeto de manipulación del pueblo mexicano por parte de las autoridades eclesiásticas y gubernamentales Independientemente de este problema, digno de atención, el artículo de Carlos Fazio 12/14/81) está escrito con condescendencia a ese pueblo “muchedumbre de rostro indígena” que visita la basílica de Guadalupe cada doce de diciembre
Mito o realidad, el culto guadalupano descansa en un hecho muy simple: una figura, a la vez sobrenatural y humana, a la vez poderosa y compasiva, se proclama parcial al pobre, al indio, al oprimido Mito o realidad esta creencia es para mí más rica, creadora, válida y respetable que las aspiraciones de algunos mexicanos de los que sí “dilucidan entre sincretismo, fe o milagro”, aspiraciones que resultan de otra manipulación organizada y sistemática: los viajes a Disneylandia (¿mito o realidad?), los condominios en Acapulco, los niños educados en el extranjero
Más saludable para la psique mexicana me pareciera el esfuerzo crítico por reasumir y revalorar la alianza española e indígena, cristiana y pagana, “de esta vida y de la otra” que representa la Virgen de Guadalupe La Virgen como símbolo colonial fue también la raíz simbólica del México independiente en el estandarte de Hidalgo El México nuevo se empobrece de símbolos No es coincidencia que López Velarde llame a México a su propia identidad como una metáfora mariana:
sé siempre igual a ti
fiel a tu espejo diario
cincuenta veces es igual el Ave
taladrada en los hilos del rosario
y es más feliz que tú, Patria suave
Para Fazio “la tradición milagrosa es fuente de poder” en manos de la jerarquía eclesiástica Para mí la tradición milagrosa es fuente de poder en el pueblo mismo, oprimido hoy como en el siglo XVII
México no va a salvarse ni por Pemex, ni por los préstamos del Fondo Monetario Internacional, ni por la industrialización acelerada, ni por el Sistema Alimentario: se va librar cuando ese pueblo crédulo tome en sus manos la fuerza que paradójicamente nace de su debilidad y opresión La señal viva de esa unión paradójica es Nuestra Señora de Guadalupe
Aurora Camacho de Schmidt
Directora
Programa Fronterizo