HEBERTO CASTILLO Y LOS SUBSIDIOS EN ENERGETICOS
Señor director:
Me refiero a los artículos publicados por Heberto Castillo “Metas Nacionales I y II” en los números 269 y 270 de su prestigiada revista, en los cuales se hace un análisis de los subsidios otorgados por el gobierno de México por medio de los energéticos
Al leer el primero de los citados artículos, me llamó la atención una tajante afirmación del ingeniero Castillo, de que los subsidios por concepto de energéticos, por 720,000 millones de pesos, “van a parar a las bolsas de los grandes empresarios y a las de funcionarios públicos sinvergüenzas” Esta grave acusación, como se verá más adelante, es totalmente falsa
Contradiciendo su afirmación anterior, en la parte II de su artículo, Castillo intenta hacer un desglose de la cantidad de subsidio que toca a diferentes grupos de consumidores En esta parte se empiezan a notar serias irregularidades en su análisis, como es la de asignar la totalidad del subsidio al transporte a las industrias y no dejar nada para la población, siendo que en realidad esta última es la que se beneficia principalmente de ese subsidio El error que se introduce aquí al análisis es de varios cientos de miles de millones de pesos y también modifica sustancialmente la repartición de los subsidios entre los diversos grupos de consumidores
El subsidio a la industria se da principalmente por medio de la energía eléctrica y en el caso de las grandes industrias es mucho menos de lo que Castillo afirma
Me parece también incorrecto que se pretendan cargar como subsidio a la industria, los costos adicionales en que incurren Pemex y CFE, por ser menos eficientes que sus homólogas en los países industrializados Para hacer una evaluación más cercana a la realidad de las cantidades que se pueden considerar como subsidios a las grandes industrias, comparemos la situación de éstas en México y en Estados Unidos, tomando a las de este país como patrón de referencia de los precios internacionales de la energía eléctrica para ese tipo de industrias
A continuación se muestran los precios, en pesos mexicanos, de la energía eléctrica para industrias muy grandes (tarifa 12) en México y algunas empresas de Estados Unidos:
$/KWH
Comisión Federal de electricidad
070
San Antonio Public Service Board
070
Central Power and light
110
Southern California Edison
118
Arizona Public Service
137
San Diego Gas and Electric
200
Datos de abril de 1981, para un factor de carga de 70% tomados de la publicación de CFE Comparación internacional de tarifas de energía eléctrica
Como se puede observar, en general las grandes empresas pagan más por la energía eléctrica en EU que sus contrapartes en México, pero las diferencias no son “monstruosas” Tómese en cuenta que según datos de CFE, en 1980 se tuvieron 91 usuarios en tarifa 12 (5,000 KW o más entregados en 66 KV o más) y que estos consumieron 10643 millones de KWH Promediando el precio que se muestra para 5 compañías eléctricas de EU, obtenemos 127 $/KWH para la energía eléctrica que se vende sin subsidio a las grandes industrias de ese país Podemos entonces calcular un subsidio aproximado de 057 4/KWH (diferencia entre 127 y 070 $/KWH) para el mismo tipo de industrias en México Entonces, para las 91 industrias muy grandes se estaría otorgando un subsidio de 6,066 millones de pesos, cifra que está muy alejada de los 111,072 millones de pesos que Castillo asigna a sólo 48 de las mayores
Por otro lado, es conveniente hacer notar que los subsidios a las empresas son transferidos en gran parte a los consumidores, al igual que son transferidos los impuestos o los aumentos de costos, con objeto de mantener un cierto nivel de utilidades, cuyo monto dependerá principalmente de la habilidad de la empresa para colocar sus productos en el mercado, a precios competitivos, con la calidad adecuada, etcétera Debe recordarse que gran parte de las principales industrias tienen participación mayoritaria del gobierno de México y que algunas de ellas operan con utilidades y otras con pérdidas
por último, Heberto Castillo debió ser más explícito en cuanto a la forma en que propone repartir los subsidios a la energía entre los trabajadores, ya que según una de sus sugerencias, el gobierno de México debería vender los energéticos a precios internacionales y por otro lado repartir cada mexicano 10,400 pesos, al año, lo que causaría una inflación desenfrenada por exceso de circulante y aumento general de precios, al elevarse explosivamente el costo de la gasolina, de la energía eléctrica, etcétera
Le ruego publicar estas líneas, si ello es posible, ya que considero que los análisis y las afirmaciones de Heberto Castillo son incorrectos y es muy probable que causen desorientación entre los numerosos lectores de su revista
Lo saluda afectuosamente
León Guzmán Uribe
México, DF








