Crusoe no jugó golf

Crusoe no jugó golf
Francisco Ponce
Podríamos calificarlos como vagabundos; también como nómadas
Sin embargo, están considerados como los profesionales más sufridos del deporte: son los Robinson Crusoe del “tour” golfístico profesional
Los hay de todas las jerarquías: desde aquellos chicos que se diluyen en la mediocridad y deben dedicarse a vender seguros de vida porque fracasaron, hasta los supermonstruos, los ganadores del billete efectivo, los de jet particular y mansiones y fama
Entre éstos, los cuatro máximos ganadores de dinero en la historia del circuito profesional estadunidense; Jack Nicklaus (36 millones de dólares), el “Tex Mex” Lee Treviño (25), Tom Watson (225) y la superfigura actual, Tom Weiskopf (187)
Cualquiera podría pensar que es una delicia formar parte del circuito porque, al final, el dinero, las chicas y el prestigio, vendrán con cada torneo
Falso: el golfista es un trabajador independiente Puede pasarse semanas sin percibir dinero y, como en ningún otro deporte, carece de salario base y de garantías económicas en los torneos; para tener éxito, deben ganar buenos lugares: no tienen alternativas
Generalmente, mecenas de este deporte patrocinan los gastos de algunos jugadores, patrocinio que éstos deberán devolver una vez que comienzan las ganancias
Pero llegar a éstas no es tan sencillo La temporada pasada, sólo 73 de poco más de 250 golfistas del circuito PGA, alcanzaron beneficios por 50,000 dólares La cifra es ligeramente superior al mínimo que los jugadores estiman para salir a mano Porque,por ejemplo, cuesta unos mil dólares participar una semana en el “tour”, incluida transportación, hotel, comidas, gasto de avión Un caddie cobra entre 150 y 200 dólares a la semana, más el cuatro o cinto por ciento de las ganancias del jugador
Y, además de trabajar, a veces, durante toda la semana, entre prácticas, desplazamientos y competencias, si no alcanza una cantidad mínima, 9,100 dólares el primer año y 12,000 cada uno de los siguientes, será echado del circuito
Se estima que un jugador debe ganar entre 30 y 45,000 dólares para salir parejo, aunque aquí la variable principal es la cantidad de torneos que debe jugar (25,30,35) y hasta ganar el golfista Otros aspectos estarían incluidos en ciertas preferencias, como calidad de hoteles, viajar por tierra, o aire, estado civil y el número de hijos
Y la amplitud aquí va desde jugadores que comparten autos de acampar o habitaciones de hoteles hasta otros que prefieren —por prestigio o porque en realidad si cuentan con dinero— hospedarse en los mejores sitios
Por esos motivos, docenas de ellos se ven obligados a desertar cada temporada
“Cuando me integré al tour profesional en 1965, sabía que la cosa sería difícil, pero aunque en aquel entonces tenía 22 años de edad, todo lo que quería era mantenerme vivo en el circuito”, recuerda Weiskopf
Porque en realidad, Robinsoe Crusoe dispuso de la isla a su manera: no había otros como él en la disputa por la sobrevivencia como ocurre en los circuitos profesionales
Como estos nómadas, o vagabundos, están los pugilistas que ingresan a su primer año ante la ilusión de ser como los campeones mundiales, pero que deben declinar sus aspiraciones, y hasta su salud muchísimas veces, ante lo abrumador de la competencia